Capitulo 1

"No puedes hacerme esto"

La Dullahan se encontraba de pie en una esquina de la habitación, con su casco de motociclista y su habitual traje negro el cual iba acorde a la situación, observaba con detenimiento aquella escena que aún le parecía imposible de creer, pareciera ser que era la única que se quedaba más de 5 o 10 minutos a lo mucho, ¡cuánto querían al informante de Ikebukuro! (si claro…) , se cruzó de brazos con lo que debió de ser un suspiro, todos los "invitados" siempre hacían lo mismo, llegaban en silenció, se acercaban al centro de la habitación, unas flores y una reverencia, algunos le miraban con desprecio, indiferencia, algunos hasta se podía notar que estaban felices.

Dio un paso hacia adelante, separando su espalda de la pared, ya no soportaba estar ahí, aun le parecía que había algo mal, algo que no encajaba, pero…todo era verdad, se encamino a la salida del recinto cuando una fuerte presencia entro a la estancia, todas las miradas se clavaron en él.

Heiwajima Shizuo, con los lentes de sol puestos, y un rostro frio, vestía como siempre, entro caminando muy campante, como si fuera cualquier cosas, como si estuviera entrando a un súper Mercado, algunos de los presentes se cuchichearon entre ellos, otros rieron, Celty retrocedió un paso cuando el rubio paso a su lado, lo sentía diferente, algo malo iba a pasar

El hombre se acercó con pasos firmes al cuerpo del informante, lo miro con una infinita mirada de desprecio…

-….Izaya Bastardo….- dijo entre dientes, bastante furioso

- ¡Como te atreves! ¡Maldito Seas Pulga! – de un solo ataque de furia derribo todas aquellas flores a los costados del ataúd, junto con las dedicatorias y otras cosas.

Un par de hombres en trajes negros con lentes de sol oscuros intentaron detener al ex-bar tender, sin mucho éxito, de un solo movimiento se los quito de encima y estos cayeron de espaldas al suelo, volvió a acercarse hacía el féretro, con un golpe súbito dejo ambas manos en la madera y la apretó con los puños

-¡ESCUCHAME! ¡Déjate ya de estupideces! ¡¿Me estas escuchando?! IZAAAYYAAA - comenzó a gritar con voz eufórica que retumbaba por todo el recinto, todos guardaron silencio impresionados

Como lo presentía, para la motociclista esto no pintaba nada bien, se acercó con pasos apresurados hacia Shizuo y le tomo del hombro, el rubio viro de forma brusca apartando la mano de Celty y mirándole de forma fría por unos instantes

-¡No me toques! –

Ella se sorprendió con la reacción de su amigo

-¡Maldición! – Sujeto con fuerza el traje elegante del azabache por el cuello, mientras levantaba de forma ligera su cabeza y su torso - ¡Dime algo hijo de puta! ¡Izaya! – le dio un par de sacudidas al cuerpo inerte - ¡Abre los ojos! ¡Deja este juego absurdo! Ahora…. – Apretó aún más aquellas ropas, con ira y Frustración – agh….¡Maldición!...¡NO TE PUEDES MORIR! – apretó los ojos, tratando de contenerse.

La Dullahan volvió a acercase a él, tomándolo con más fuerza por el brazo

"¡Detente Ya Shizuo! No tiene sentido…él está, él realmente a…."

Ni siquiera ella podía creerlo, pero aun así sostenía con fuerza el brazo de Shizuo tratando de apartarlo del cuerpo helado del informante

-agh…- solo salió un sonido ahogado de la garganta del rubio que aún permanecía estático con los ojos apretados – ….No me dejes…. – susurro tratando de que no se le cortara la voz, ante otro toque de la motociclista soltó de un movimiento a Izaya - ¡Ya lo sé! ¡Déjame en paz! – se liberó del agarre de Celty y retrocedió un par de pasos, ajusto sus gafas de sol antes de dedicarles a todos los presentes una mirada de puro desprecio, y salió de nuevo con pasos cortantes.

Tenía suerte de que fue solo, no quería ver a nadie, no quería cruzarse con nadie, no tenía ganas de hablar, pero tampoco sentía ánimos de irse a dormir y dejar de pensar en la situación, tenía un mar de pensamientos que le causaban un dolor de cabeza, caminaba con pasos apresurados por las calles de la ciudad, evitando a cualquiera en su camino, sin darse cuenta como llego a un callejón, miro a todos lados, estaba desolado y frio, camino hasta el fondo

-¡MALDICION! – grito con todas sus fuerzas mientras le daba un golpe a la pared de concreto que inmediatamente lanzo escombros a todos lados, dejando una gran marca

-¡Demonios! - de un movimiento veloz tomo un contenedor de basura que arrojó al suelo, causando un estruendo, luego le pateo, gritando maldiciones, una botella de cristal se despedazo en cientos de piezas que volaron hasta el rubio quien cubrió su rostro con su brazo que acabo lleno de pequeñas heridas sangrantes, chasqueo la lengua.

Fue a recargarse en la pared, lentamente sus piernas fueron cediendo al peso de su cuerpo y termino sentado en el concreto helado, murmuraba un montón de cosas y malas palabras entre dientes –...Izaya… - sostuvo su cabeza con ambas manos, escondiendo su rostro entre sus piernas, no dejaba de pensar en él, era realmente irritante.

Cerro los ojos y suspiro, aun recordaba aquella mañana, claramente, aquellas palabras y las imágenes, no dejaban de perforan su cordura.

...

Shizuo caminaba tranquilamente al lado de Tom, un día como cualquier otro, eso parecía ser, encendió un cigarrillo que se llevó a la boca, eran apenas las 8 a.m.

"¿Me pregunto que estará haciendo Izaya? ¡Maldita pulga! Espero no se aparezca por Ikebukuro Hoy"

Lanzo un bufido solo de pensar en tener que ver a Izaya, cuando estaban a punto de llegar a su destino el celular del rubio sonó, era un número desconocido, lo cual le causó sorpresa, por lo tanto contesto

-Si...Hola – dijo sin preocupación alguna de forma normal

-Si soy yo […] ¿disculpe? […] ¡Sí eso lo escuche! Pero que quieren que vaya ¿A dónde? […] creo que se equivocan de persona […] pero ¿Justo ahora? […] mmm pero para ¿eso? […] ¡Lo sé! Solo quiero más detalles […] que molestia…. Está bien, voy en seguida –

Cerro su celular con molestia, tomo el cigarrillo lo lanzo al suelo y le piso para apagarlo, solo por unos instantes cuando su mirada se dirigió al concreto se notó aquella confusión

-¿Qué sucede? – pregunto el castaño mientras miraba a Shizuo

- Lo siento Tom, ha surgido algo…– tomo aire y su tono de voz se volvió más bajo –Tengo que ir a la morgue –

- ¿eh? ¿A qué te refieres Shizuo? ¿Ha pasado algo? – El castaño no lograba comprender del todo la situación

Heiwajima trago salivo aclarando su garganta – Debo ir a identificar un cuerpo… - desvió la mirada, este tipo de cosas lo ponían incómodo y Tom lo noto de inmediato - ¡quizá sea un error! Pero tengo que ir, enserio lo siento – se rasco la nuca nervioso

-Está bien, llámame cuando te hayas desocupado, te informare si aún queda trabajo pendiente – contesto el otro tranquilo y sonriente

-¡Muy bien! No vemos – se despidió con la mano antes de marchar en la dirección opuesta a la que se dirigía con anterioridad.

Después de caminar unos 20 o 30 minutos llego a aquel edificio, entro con las manos en los bolsillos y su mirada casual e indiferente que portaba de forma habitual, un hombre de gabardina marrón le clavo sus ojos verdes desde que el rubio entro al lugar, Shizuo dedujo que aquella persona era quien lo había llamado por teléfono, así que se acercó a él

-Shizuo Heiwajima ¿Correcto? Lo estábamos esperando – el hombre de cabellos café claro y ojos verdes hablo con voz firme y autoritaria

-Si soy yo –

-Sígame – se dio la vuelta esperando que el rubio le siguiera

-¡Primero quien carajo eres tú y para que me trajiste! Te dije que de seguro es un error – Se negó a moverse ni un milímetro

El hombre lo miro con resignación y cansancio, parecía que aquella persona no hubiera dormido en días – Mi nombre es Minamoto Tetsuya, Detective Minamoto Tetsuya, le contare todo en el camino –

-Minamoto…Tetsuya…- Shizuo lo repitió en voz baja, como si intentara grabarlo en su mente, le miró de pies a cabeza – ¡Tch! Entiendo, Te sigo Tetsuya – se acomodó las gafas de sol y camino hacia él

-Preferiría que me llamara Detective Minamoto – comento algo molesto el castaño mientras caminaba y conducía al rubio por un largo pasillo, lleno de monocromáticas baldosas blancas y luces enfermizamente frías

Shizuo no le contesto, seguiría llamándole como le placiera, recorrieron aquel corredor, pasaron solo dos puertas, en lados opuestos de las paredes, seguramente las habitaciones tras aquellas puertas debían ser enormes pues había un gran espacio entre estas, al final llegaron a una tercera y última, al igual que las otras era blanca y estaba sellada herméticamente, tenía una pequeña ventanilla de cristal, al costado se encontraba parada una persona, de traje totalmente blanco, guantes estériles y un cubre bocas, parecía ser algo como un enfermero o doctor, Heiwajima miro la puerta y realizo una mueca al mirar las letras escritas en color negro sobre una placa blanca

"Morgue"

El hombre de blanco abrió la puerta y entro con un porta papeles en mano, invito al detective a pasar y este lo hizo

-Por aquí – Indico a Shizuo

El rubio entro a la habitación, inmediatamente sintió un escalofrío, no solo porque el aire acondicionado de aquel lugar era como 15 grados más bajo, sino más bien como un mal presentimiento, se metió las manos a los bolsillos en cuanto empezó a caminar detrás de Minamoto

"Solo un error, otra joda de Izaya seguramente, nada serio"

Se dijo a si mismo mientras trataba de evitar ver los pequeños "cajones" de metal en ambos costados, parecía un gran archivero, todo de metal plateado reluciente, cada compartimento tenía una placa que contenía una letra y un número [A-1 A-2 A-3] así hasta el numero 10 luego la letra cambiaba [B-1 B-2 B-3] eso seguía, hasta quien sabe que letra, no quería descubrirlo, el aire estéril y lleno de cloro le llenaba los pulmones y le causaba nauseas, solo quería irse lo más rápido posible.

El enfermero se detuvo frente a un compartimento con la marcación H-9, con una sola mano tomo aquella haza de metal y este se deslizo con un sonido metálico seco, definitivamente era como un archivero por dentro, exceptuando que lo que había ahí dentro no eran papeles o carpetas, era una manta blanca, que cubría un cuerpo humano, un muerto.

Shizuo trago saliva, tantas cosas horribles pasaron por su mente

"…Kazuka…NO, un error, eso es, no conozco a quien sea que este bajo esa sabana …."

El hombre de blanco levanto la sabana, dejando ver solo el rostro pálido

-¿Le conoce? – pregunto Minamoto sin sentimiento alguno

Los ojos de Shizuo se abrieron como platos, pero no le duro ni un segundo el asombro que de forma inmediata fue remplazado con escepticismo, dejando escapar una carcajada atronadora

-¡HA HA HA HA HA! ¡ME ESTAN JODIENDO VERDAD! ¡BUENA ESA IZAYA! No soy tan estupido ha ha ha ha , por dios, solo un segundo yo realmente creí que…¡puf! ¡ha ha ha ha ha! ¡Maldito Izaya, esto es nuevo! Y yo que creí que hoy me dejarías tranquilo – se llevó una mano al rostro, tratando de contener la risa, que hacía eco por todo el lugar

-¡Sr. Heiwajima! – El detective lo miro furioso, tal parece que su reacción no fue de su agrado…. - …La pregunta…- exigió casi con agresividad

El rubio se Cruzó de brazos y chasqueo la lengua – Claro que le conozco – nada en esta situación le parecía verdad

-¿Acaso no se da cuenta? De la gravedad de la situación…- Minamoto no le despegaba la mirada

-¡¿Gravedad?! Ha –

-¡Escúcheme y déjese de ESTUPIDECES! – Tetsuya jalo del hombro a Shizuo y posó su mirada se pudo notar que estuvo a solo unos segundos de darle un buen golpe, suspiro tratando de conservar la cordura – Shizuo, esto no es ninguna broma – Rebusco en un bolsillo de su abrigo y saco algo como una billetera de piel, al abrirle tenía una placa – Yo realmente soy el Detective Minamoto Tetsuya, esta es mi placa – Le mostro aquella placa de metal pulido - él es Kuzomi, trabaja aquí – señalo al hombre de blanco – estas son instalaciones de la Policía, Nadie nos han contratado para ningún juego burdo – Lanzo otro suspiro de resignación

El ex – bar tender trago saliva – Me está diciendo que… - no era capaz de completar la frase, pues no era capaz de comprender la situación, sentía que en cualquier momento despertaría de este sueño sin lógica

-Este hombre está muerto – la voz del castaño se pintó de melancolía por unos segundos al ver que Shizuo no podía creerse la situación, no sabía qué clase de relación tendrían el rubio y aquel difunto ¿hermanos? ¿Primos? ¿Amigos? …¿pareja? …

Lanzo otro suspiro y se aclaró la garganta - ¿lo conoces? –

-..Izaya…- murmuro Shizuo

-Orihara Izaya – Interrumpió Kuzomi el hombre de blanco, mientras anotaba en la papeleta -El principal señalado, entonces si era el - su voz sonaba seca y distorsionada por el cubre bocas, pero se podía notar claramente que no le importaba en lo más mínimo, parecía que estaba tomando el inventario o cualquier cosa sin mayor relevancia

Shizuo tomo un respiro profundo, su rostro no denotaba expresión alguna, no había tristeza, ni enojo, solo un profundo vació, no sabía cómo reaccionar, llevo su mano con lentitud a la mejilla de Izaya, helado, su cuerpo estaba pálido y helado, le causo un escalofrío al rubio, se veía tan pacifico, como si estuviera durmiendo, pero a pesar de que las respiraciones rítmicas habían dejado su pecho, su piel seguía tersa y sus cabellos suaves

-¿Hace cuánto…. – Acaricio uno de los mechones negros - ¿Hace cuánto esta …Muerto? –

Tetsuya estuvo a punto de contestar cuando se vio interrumpido por la voz robótica de Kuzomi – Esta mañana. Según los informes, murió por la madrugada de hoy, entr a.m. la policía dio con el cuerpo a las 6 a.m. - después de levantar unos papeles siguió anotando cosas

-¿Cómo? –

-¿eh? - al fin Kuzomi levanto los ojos grises del papel

-Digo que ¿Cómo fue que lo mataron? – su mano abandono con gentileza el rostro pálido del infórmate

-Cinco disparos de Bala, tres en el pecho, uno en la pierna, uno en el hombro derecho, parecer ser que murió por una Hemorragia – dio un par de golpecitos a la madera del portapapeles con la pluma y luego siguió escribiendo

-Ya veo… - Heiwajima seguía sin mostrar alguna clase de sentimiento en su semblante - ¿Cómo fue que dieron conmigo? Quiero decir, de entre toda la gente en Ikebukuro, Yo. ¿Por qué? –

Minamoto abrió la boa, pero antes de decir palabra alguna miro de reojo a Kuzomi como si con la mirada le dijera "¡¿Ahora puedo hablar sin que me interrumpas?!" el hombre de blanco estaba concentrado en la papeleta, así que el detective continuo – En su mano izquierda había un celular, cuando lo encendimos estaban abiertos los contactos y lucia como si fuera a marcar uno, el contacto decía "Shizu-chan~ 3" y ahí estaba su número –

-Oh entiendo – metió las manos a sus bolsillos y busco algo, después sacó un cigarrillo

-No se puede fumar aquí – le indico Tetsuya mientras le tocaba el hombro con suavidad

-¡tch! – Chasqueo la lengua y guardo el cigarrillo – Bueno si eso es todo ¡Me voy! – se dio la vuelta y antes de que diera un paso con rumbo a la salida Minamoto le detuvo

-¡Espera! Solo una cosa más –

De fondo se escuchó como Kuzomi volvió a poner la sabana sobre el rostro de Izaya y cerro una vez más aquel compartimento de metal helado, Shizuo apretó los puños, tratando de mantener su expresión de indiferencia

-creo que esto podría interesarte – El detective busco en uno de los bolsillos de su gabardina y luego saco una foto

-¿Una foto? – Shizuo la tomo, sin entender el por que

-De la escena del crimen, hay algo muy interesante escrito en el suelo, esa fue otra de las razones para que contactáramos contigo –

El rubio miro la fotografía, no pudo evitar morderse el labio y arrugar entre sus dedos aquel trozo de papel, quería salir corriendo del lugar, pero solo se metió la fotografía arrugada en el bolsillo y se dio la vuelta

-Alguien te contactara para darte detalles sobre el velorio – le dijo Tetsuya mientras el oji-miel caminaba con paso apresurado a la salida

-¡No lo hagan! ¡Me voy! – ahora se podía denotar con facilidad la irritación y deseos de marcharse en su voz

Con un azote de puerta Shizuo salió de aquella habitación funesta

Aquella fotografía contenía, la imagen de un charco de sangre sobre el concreto, pero aun lado estaban escritas algunas letras, con la misma sangre, se veía con claridad que la mano estaba temblorosa al escribir, además de que el hombre más fuerte de Ikebukuro reconoció la letra del Informante con facilidad, de no ser por eso, había sido lógico que aquellas palabras eran escritas por él, pues se podía ver las puntillas de los dedos ensangrentados de Izaya en la esquina de la imagen, escrito en el concreto, con sangre, las últimas palabras de Orihara Izaya:

Te Amo Shizuo.