LA TORMENTA DE LA VENGANZA

Holaaaaaaaaaa, se que paso mucho tiempo, pero, como dice el dicho, mejor tarde que nunca. Espero que lo disfruten y dejen reviews XD.

Capítulo 1.

Salieron en medio de una copiosa lluvia y con un cielo gris e impenetrable como telón. Los superiores de Ino estaban escondidos a un día de distancia, hacía que habían decidido partir con las primeras luces del alba. Casi no habían cruzado palabra tras levantarse de la cama, como si todo lo que hubiese que decir por el momento, ya hubiese sido dicho. Avanzaron con la kunoichi marcando el paso en completo silencio, hasta que(transcurrídas varias horas) se detuvo de pronto y le hizo señas a su compañero para que se detuviese junto a ella.

El shinobi lo hizó y se quedó observando como el agua se deslizaba por los brazos y las piernas de Ino, aquellas que hacía poco había cubierto con sus besos y caricias. Se habían detenido frente a un sendero ancho y desolado. Al principio, Shino no entendía que pasaba, pero de pronto, captó un sonido, casi un murmullo, que provenía del este. Era algo casi insignificante, como una goteo; pero entonces, el ruido aumentó desproporcionadamente y el goteo ahora era un mar embrabecido.

El Aburame tragó saliva,¿Qué era aquella fuerza que se aproximaba? Con el rabillo del ojo observó a Ino. La kunoichi estaba muy tranquila, casi aburrida.

Y de repente, llegaron.

Era un auténtico ejército. Docenas y docenas de marionetas enormes: lagartos de ojos siniestros, mariposas grotescas y monos titánicos. Un tétrico y surrealista desfile que pasó frente a los ojos de los ninjas sin percatarse de estar siendo espiados; atrás de aquel inquietante ejército, cuatro personas(tres hombres y una mujer) cerraban la marcha. Evidentemente eran los marionetistas y tampoco parecían preocuparse por si alguien advertía su presencia.

"Claro",pensó Shino,"es imposible ocultar la marcha de una fuerza así. Deben confiar mucho en el poder de sus tropas"

Finalmente, el ejército dobló en un recodo del camino y se perdió de vista. En el último instante, la mujer marionetista se detuvó y miró por un instante hacia atrás, antes de seguir a sus compañeros.

Shino advirtió que era una chica muy joven y que tenía cabellos castaños. En su rostro portaba una máscara que le cubría los ojos y la nariz, pero que dejaba al descubierto un par de labios finos y pintados de un bonito color carmesí. Aquella máscara estaba pintada con una pincelada fina y elegante, con la que se habían dibujado bellos trazos, que al Aburame le producían tanto como una profunda fascinación, como una punzante sensación de peligro.

-¿Quiénes eran?-inquirió Shino. Sin quererlo, una perlas de sudor descendían por su cuerpo. No tenía conciencia de que existiesen ejércitos tan grandes por aquellas zonas y si algo había aprendido en los últimos años era que la desinformación siempre se pagaba caro.

-son las fuerzas del clan Shirogane, el clan de los marionetistas-contestó Ino con los ojos en blanco.

-Pensé que ese clan estaba extinto-dijo Shino.

-Nosotros también, pero resurgieron de la nada. Seguramente algunos miembros menores encontraron pergaminos secretos del clan y de a poco fueron reconstruyéndolo. Ahora son un grupo muy poderoso en estas tierras.

-Ino-el Aburame la miró fijamente-¿Quiénes son "nosotros"?

-pronto lo sabrás-repuso Ino, e hizo amague de salir de allí, pero Shino la sujetó de la muñeca.

-basta Ino, dime hacia dónde vamos y quienes nos esperan allí-

La Yamanaka le sonrió dulcemente y estiró su mano libre hacia el rostro del chico, pero este la detuvo. La sonrisa se borró del rostro de la rubia y en su lugar quedó una expresión triste.

-¿No confías en mí, Shino?-

-En esto últimos años no confío mucho en nadir. Quiero saber a dónde y con quién vamos-

La chica suspiró.

-como quieras-susurró.

Shino esperaba impaciente su respuesta.

-Vamos al refugio que hay en las estatuas de las cabezas de los hokages, en la aldea de la hoja.

La nostálgia invadió al muchacho, ¿Volver a Konoha?¿Después de tanto tiempo? Sin embargo, hizo un esfuerzo y reprimió ese sentimiento.

-¿Y quiénes están allí?- prosiguió, sin que su voz denotase todo lo que sentía en ese momento.

Miró a la rubia a los ojos.

-vamos con Naruto-

EN OTRA PARTE, EN ESE MISMO MOMENTO

El aire frío que atravesaba la ventana insitaba a los amantes a no separarse. Sasuke había dejado la ventana abierta teniendo conciencia del frío, ya que sabía que a Sakura la ecxitaría mucho. Despues de tanto tiempo conviviendo juntos, conocía iperfectamente los gustos y placeres de su mujer.

El Uchiha la penetró tres veces más con fuerza; la pelirroja se abrazaba a la espalda de su marido y su rostro dejaba entreveer dolor y placer. Finalmente, Sasuke se desplomó a un lado con una mueca de satisfacción en su rostro. Sakura, por su parte, se recostó con los ojos serrados y con una sonrisa; podía sentir la semilla de su amado en su interior y esperaba que diese frutos y poder tener otro hijo. Despacio, fue acercandose a Sasuke hasta ponerse bajo su brazo. Una tranquilidad y felicidad únicas los invadia a ambos, junto con otras sensaciones mucho más salvajes. El hombre le dirigió una mirada lasciva a la Haruno.

-recién empiezo contigo, preciosa-le susurró mientras le acariciaba el rostro.

En ese momento, tocaron a la puerta. Sakura suspiró, decepcionada:

-parece que no.

-¿Qué sucede?-preguntó Sasuke, de mal modo. Esperaba realmente que se tratase de algo importante y no de un simple reporte de los escuadrones de reconocimiento. No hubiese sido la primera vez que lo interrumpían mientras hacía el amor por un asunto como aquel.

-disculpe por interrumpir señor pero…-el que hablaba era Motori, un joven jounin de la aldea de la Aldea de la Arena al que Sasuke había adoptado como aprendiz y guardaespaldas.

-ya interrumpiste, Motori, ahora di lo que tengas que decir-repuso Sasuke, bruscamente.

-ha llegado su hijo, maestro-dijo el shinobi.

Sasuke y Sakura abrieron los ojos como platos.

-¡ya vamos¡- exclamó Sasuke.

La pareja se vistió rápido y en silencio; salieron por la puerta moviendose con tranquilidad, por más que en su interior ardiesen en deseos de ver a su hijo; Motori, como siempre, los seguía de cerca.

Atravesaron varios pasillos de la fortaleza hasta llegar al hospital. No hacía falta que le dijesen donde estaba, ya que, cuando se concentraba, Sasuke era capaz de percibir el chakra de Kay, así como también podía saber que el chico no tenía heridas graves.

Finalmente llegaron.

El hospital estaba compuesto por un larguísimo pasillo, con dos filas de puertas a ambos lados. Los pacientes eran derivados a las distintas salas según el grado de sus heridas. El joven Uchiha estaba en la sala para pacientes de menor gravedad.

La pareja y su guardaespalda ingresaron…y lo vieron. Sakura esta visiblemente emocionada y dejó escapar algunas lágrimas por sus mejillas sonrosadas; Sasuke, por su parte, se contuvo más y tan solo sonrió, pero sentía lo mismo que su amante.

El muchacho pelirrojo tenía una herida en vientre, que esta casi completamente curada por las acciones de una kunoichi médica de nombre Tetsume, de 20 años y cabellos negros.

Al darse cuenta de quienes habían entrado, apartó a la muchacha(cuyo contácto, vale decirlo, estaba disfrutando enormemente hasta el momento) y corrió hacia sus padres. Una expresión de entera felicidad llenaba el rostro del muchacho(una expresión con la que nunca hubiese dejado que sus tropas lo viesen), que abrazó con fuerza a su madre.

-hijo…-susurró Sakura, mientras acariciaba sus cabellos rojos-…por fin volviste, sano y salvo.

-y cumplí con la misión, como me encomendaron-dijo Kay. Su padre lo tomó por los hombros.

-estoy muy orgulloso de ti-le confesó el líder Uchiha-recupérate, y luego hablaremos en el lago,¿Está bien?.

Su hijo asintió.

-y no te olvides de tu madre, que también quiere hablar contigo-le sonrió Sakura con cariño.

-No lo haré madre-le aseguró.Sasuke y Sakura salieron por la puerta. Entonces, Motori se colocó frente al hijo de su maestro y le dirigió una mirada fría y desconfiada, que el pelirrojo le devolvió; estuvieron unos segundos sin decirse nada, hasta que, de pronto, prorrumpieron en carcajadas y se abrazaron.

-bienvenido de vuelta, amigo-lo saludó Motori y posteriormente dio media vuelta y siguió a la pareja.

-supongo que también tendré que charlar con él-suspiró el pelirrojo y se giró hacia la médica con una sonrisa pícara en su rostro.

-y ahora preciosa, sígueme tratando-

Tetsume sonrió con suficiencia:

-¿En verdad piensas que con esos halágos me convertirás en tu novia? Solo tienes 17 años, no estoy interesada en alguien tan joven.

Desde que había empezado a curarlo le había estado soltando frases hacerca de lo bonita que se veía y cosas así

El pelirrojo se recostó sobre la cama para que la kunoichi pudiese seguir curándolo.

-no quiero que seas mi novia, solo que me dejes invitarte a pasar la noche conmigo.

La pelinegra frunció el ceño.

-¿Qué noche?

-hoy, si quieres

La mujer lo dubitó unos instántes.

-esta bien-aceptó-ve a mi habitación a las 9, y nos divertiremos un rato.

El Uchiha se incorporó;estaba totalmente curado.

-¿No me vas a dar un adelanto?

En respuesta, la pelinegra le dio una suave bofetada, pero luego lo tomó por las mejillas y lo atrajo hacia sus labios. Se besaron intensamente. Kay lo disfrutó mucho, puesto que hacía tiempo que no estaba a solas con una chica; a Tetsume también le gustó el beso, y pensó que la iba a pasar muy bien con este muchacho.

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Llegaron al atardecer. Shino nunca había visto la montaña de los Hokages desde atrás y le resultó extraño pensar que estaba tan cerca de Konoha, pero que no podía verla.

"tal vez sea mejor así", pensó.

La entrada a la guarida de Naruto estaba custodiado por un hombre de unos dos metros veinte que portaba una enorme hacha en su espalda.

El Aburame se dio cuenta de que no eran los únicos que querían entrar, puesto que frente a aquel descomunal guardia, se encontraban dos jovenes mujeres, discutiendo con el hombre.

Ino lanzó una carcajada:

-es Uijo. Su Corazón no se hablanda ante ninguna súplica-

-No me importa de donde dicen que vienen-bramó Uijo-no hay nada que pruebe que no son espías de Sasuke.

Una de las jovenes, que tenía el cabello azul y parecía ser quien mandaba entra ambas, miró a guardia con indignación.

-nuestra aldea fue arrasada por las fuerzas de Sasuke, tonto. Si fuesemos sus espías, hubiesemos traído todo un ejército,¿No cree?

-o podrían enviar a dos espías para que midiesen nuestras fuerza y así poder realizar una asalto mucho más efectivo-repuso el guardian con vos fría-y a demás,¿Cómo llegaron aquí?

-un valiente shinobi se sacrificó para salvarnos, pero antes nos dijo que huyesemos hacia aquí- respondió la de pelo azul.

Uijo frunció el entrecejo.

-¿Y quién era ese ninja?

-nos dijo que se llamaba Neji.

Tanto Uijo, como Ino, que estaba al lado de Shino, se sobresaltaron.

-Eh…¿estas segura?...-preguntó Uijo con voz temblorosa.

Esta vez, la que respondió fue la compañera de la chica, una joven de cabello anaranjado que sujetaba en una cola de caballo.

-se…se enfrentó solo contra cincuenta enemigos poderosos para permitirnos escapar-lloriqueó la joven.

El rostro del guardián mostró por unos segundos una visible consternación, pero luego volvió a ser una roca impenetrable.

-no tengo pruebas de que lo que están diciendo sea cierto, así que…-

-¡Espera¡-

Una voz inundó a todos los presentes, incluso a Shino e Ino que estaban tras un árbol; una voz proveniente de la montaña.

Con quejumbroso ruido, una gran roca que se encontraba detrás de Uijo se movió a un lado, dejando salir del interior a un joven de cabellos rubios.

A Shino se le aceleró el corazón al reconecerlo, después de tanto tiempo. Sonreía como siempre, aunque ahora era una sonrisa mucho más madura; llevaba una chaqueta blanca como había llevado el 4to Hokage antes que él: Naruto.

El rubio se acercó a las dos jovencitas, que tenían las cabezas gachas. Las tomó por la barbilla a ambas y las miró a los ojos.

-tranquilicenze por favor- les pidió con una voz comprensiva y tierna.

El rubio podía obvservar la belleza de ambas jovencitas. Una tenía una cabellera azul que le llegaba hasta las caderas y unas piernas sensuales y delicadas; la otra tenía cabellos anaranjados que llevaba atados y unos pechos redondos y erectos, a demás de dos mejillas tiernamente sonrojadas.

-ya a pasado lo peor-les aseguró Naruto, que sonreía-y pueden estar tranquilos de que Neji está bien. Míren…

Entonces, extrajo un pergamino de uno de sus bolsillos.

-Se encuentra refugiado en la frontera con Sunagure. Me envió este mensaje hace unas horas y me habló de ustedes; son bienvenidas, Yuki e Ichigo.

Las jovenes, al oír sus nombres, se encendieron y dejaron ver su alegría. La peliazul(Yuki), como su amiga(Ichigo), abrazaron a Naruto, que las atraía hacia sí y las consolaba.

-vengan, les daremos alojamiento y comida caliente-le prometió el Uzumaki.

-Hace tiempo que Naruto a dejado de ser el tonto que era antes-le susurró Ino a Shino, quien no podía sino darle la razón, ya que el shinobi rubio tenía ahora otro aire, salvaje y soñador como lo había tenido siempre, pero ahora más maduro y fascinante.

-ven, salgamos- le dijo la Yamanaka.

Entonces, Naruto miró hacia donde estaban ocultos.

-Ino, Shino, salgan por favor, no hay necesidad de ocultarse de los amigos.

Los dos salieron, Ino sonriendo y Shino sorprendido por el nivel de persepción de que tenía el Uzumaki.

Al pasar frente a Uijo, quién miraba a Shino con una mezcla de sorpresa y desconfianza, el guardia le gruño a el shinobi rubio:

-¿Quién es este?

Naruto giró el rostro hasta obvservar la cabeza pelda y cejuda de Uijo.

-un buen amigo Uijo; déjalo pasar, confía en mi.

Y así sin más, Naruto y sus nuevos y viejos amigos se internaron en lo profundo de la montaña.

….

Espero que les haya gustado XD. Por favor, dejen reviews, que no cuesta nada, jaja XD. Un saludo a todos y gracias por leer.