Capítulo 2

Brennan se estaba acabando el desayuno y se disponía a vestirse cuando Booth llamó a su puerta, Biiiiiippppp! Y

Brennan se dirigió a abrir la puerta con sus diminutos shorts y una camiseta que no dejaba mucho a la imaginación.

Brennan: Booth llegas antes de hora, todavía no me he vestido!

Booth: Ya lo veo-dijo Booth mientras la miraba sin quererlo de arriba abajo con muy poco disimulo.

Brennan, que se sintió observada por su compañero, murmuró nerviosa-vamos pasa y espérame en el sofá.

Booth se sentó a esperarla mientras ella se dirigía a su cuarto a vestirse y dejó la puerta entreabierta. Desde la posición en que estaba no la podía ver, pero quizás si se echaba lo suficiente para atrás-pensó pícaramente. Se estiró hacia atrás todo lo que pudo, empujando el sofá hacia atrás con su espalda para poder espiarla, pero empujó con tanta fuerza que él y el sofá cayeron estrepitosamente contra el suelo. Brennan se asustó y salió aun sin ponerse la camisa.

Brennan: Pero Booth, ¿qué haces?

A Booth se le pusieron los ojos como platos, mirando el cuerpo semidesnudo de su compañera desde el suelo. Cuando Brennan se dio cuenta de que no llevaba la parte superior de su conjunto se sonrojó muchísimo y volvió a meterse en su habitación sin esperar la respuesta a su pregunta.

Booth: Lo siento, me estiré demasiado y me caí-dijo con una amplia sonrisa, ya que había conseguido ver lo que quería aun cuando sus planes habían fallado.

Cuando Brennan salió, ya enteramente vestida, Booth se apresuró a esconder su sonrisa para que ella no lo viera y se sintiera incómoda.

Brennan: Bien, ya está-dijo todavía con nerviosismo.

Booth: Cojo tus maletas? Habrás cogido ropa ligera verdad? Porque allí es pleno verano y es un país muy caluroso.

Brennan: Sí, y no hace falta ya las llevo yo.

Booth: Bien, como quieras. Vamos!

Esta vez Booth consiguió un asiento en primera clase al lado de Brennan después de mucho rogar y como excusa de que en el último vuelo que cogieron juntos hizo un trabajo record al coger al asesino antes de que acabara su vuelo.

Booth: Oh! Esto sí que es vida, esto es un buen asiento y lo demás son tonterías. Señorita tráigame una copa de champán. ¿Tú quieres Huesos?

Brennan: Claro, tu entusiasmo es contagioso-dijo riendo.

Booth: ¡Qué sean dos!

Una vez con las copas en mano Booth se dispuso a informarla sobre el caso. Quizá con un poco de alcohol y el hecho de que estemos rodeados de gente le impida hacerme un numerito en pleno vuelo.

Booth: Bien te contaré los detalles sobre el caso.

Brennan: Ya era hora, me preguntaba porque no lo hacías.

Booth: Bien, como ya te dije la persona asesinada era un político muy influyente y temen que sea una especie de revuelta, sabes? Es decir que no sea el primero ni el último que va a ser asesinado.

Brennan: Y cómo saben eso? Son sólo puras conjeturas? Tienen miedo y quieren que cojamos rápidamente al asesino para guardar sus espaldas?

Booth: Demasiadas preguntas Huesos, de una en una por favor. Y todavía no sé por qué piensan eso, ya lo averiguaremos cuando lleguemos allí.

Brennan: Bien porque no me gustan las conclusiones que no se basan en hechos fundamentados.

Booth: Uhmmmm-dijo carraspeando.

Brennan: Si?-dijo interrogante.

Booth: Hay algo más, pero dudo de que te lo tomes bien.

Brennan: ¿Qué es? Dímelo ya, de todas formas me tengo que acabar enterando no?

Booth: Será mejor que pegues uno o dos tragos más de champán.

Brennan: Booth! Me estás asustando, desembucha!

Booth: Bueno, verás es que….cuando estemos allí tendrás que hacerte pasar por mi esposa. Seremos dos recién casados buscando un lugar cálido para la luna de miel…

Brennan: ¿QUÉ?