Kuroi: Emms... bueno... prometí que haría un capítulo más largo y espero que esto sirva neee~ Gracias por sus reviews! ^^


Capítulo 2

-Mm… ¿Dónde estoy?- fue lo primero que salió de la boca del pelirrojo al recibir un haz de luz. Cuando comienza a abrir los ojos se percata de donde está. Era una habitación grande y muy elegante, la cama donde se encontraba era cómoda y amplia. Se incorpora rápidamente en esta, mareándose.

-Vaya hora a la que decidiste despertar, eh?- un azabache entraba por la puerta en ese momento. Kyle seguía aturdido -¿Cómo te encuentras?-

-¿Dónde… donde estoy? ¿Dónde esta mi… ¡MI HERMANO! ¡IKE! ¡¿Dónde esta mi hermano?- fue la respuesta del muchacho. El chico, ahora apoyado en el marco de la ventana frente a la cama, bufó.

-Te sugiero que no te alteres mucho, bonito- dijo -no te preocupes por él, debe estar bien o eso creo-

-¡¿Qué? ¿Dónde estoy? ¿Qué ocurrió? Mi hermano me neces…- se levantó de la cama y apenas puso un pie en la delicada alfombra cayó directo a esta -¿Qué ocurrió?- preguntó con un hilo de voz.

-Demonios- el desconocido se acercó y lo levantó -Te debieron suministra mucha droga, ¿llamó a un doctor?-

-¡DIME QUE OCURRIÓ!- gritó. El azabache seguía con su expresión neutra pero se digno a responder.

-Simple. Te vendieron luego subastaron y yo te compré.- la expresión del pelirrojo cambió de enojo a asombro lentamente.

-que… ¿Quién me vendió a que?- preguntó aún sorprendido.

-Aargh- el tipo se encabronaba un poco más con cada pregunta -Tus padres a la mafia y ellos a mí, ¿entendido?- Kyle no podía creerlo ¡No quería creerlo! Sus padres no podían haberle hecho eso. Y si es que lo hicieron ¡También podrían hacérselo a su hermanito!

-Tengo… tengo que b-buscar a mi hermano- balbuceó.

-Por supuesto que no. Tu te quedas aquí-

-¡Pero mi hermano! ¿Qué ocurrirá con él?- por los ojos de Kyle comenzaron a brotar finas lágrimas.

-Supongo que estará bajo el cariño de sus padres. Por lo menos hasta que tengan que pagar otra deuda-

-¿Deuda?- preguntó desconcertado.

-Tu sabes. Drogas, sexo, órganos, mercado negro, etc.- respondió como si fuera lo más normal del mundo.

-N-no te entiendo-

-Bueno. Si vas a aseguir haciendo preguntas vas a hacer que me enoje pero creo que debo decirte para que sepas a quien odiar- se aclaró la garganta bajo la atenta mirada del pelirrojo -A tus papis les dio por encariñarse con la mafia y lo que más obtenían de ellos era droga aunque claro que no era lo único puesto que había uno que otro trabajillo sucio. También tu mami, como buena vouyerista, se endeudaba para que tu papi follara con las mejores perras del jefe y ella se limitaba a ver, tu sabes, ya te dije, vouyerista. Y para que mencionar las apuestas y los juegos de azar. La cosa es que quedaron debiendo mucho dinero y tu fuiste la paga- Kyle bajó la mirada. La imagen de su hermanito no salía de su cabeza.

-Tengo que ver a mi hermano- comenzó a caminar hacia la puerta pero no alcanzó a dar ni tres pasos antes de que el moreno lo jalara bruscamente hacia la cama quedando a horcajadas sobre él.

-Escúchame y escúchame bien, niñito- su tono de voz infringía miedo -Tu no irás a ningún lado a menos que te diga, de acuerdo?-

-P-pero… mi hermano… mis amigos…-

-Olvídate de todos ellos ¡Yo te compré! Ahora me perteneces ¡Y NO PUEDES OBJETAR!- comenzó a apretar sus muñecas.

-Auch! S-suéltame… me lastimas-

-Te compre y puedo hacerte lo que quiera ¿o crees que lo hice para que me trajeras el té?- apenas acabó la frase le arrancó el pantalón del pijama que llevaba puesto. Kyle, asustado, trató de zafarse pero el tipo era más fuerte que él. El azabache se quitó la corbata y con ella ató las muñecas del pelirrojo a la cabecera de la cama. Lo despojó de la parte superior de su vestimenta dejándolo como Dios lo trajo al mundo. -Eres mi esclavo y haré todo lo que quiera contigo- comenzó a pellizcar los botones rosas que nacían del pecho de Kyle quien trató inútilmente de soltarse de nuevo de su agarre. Respiraba agitadamente por el miedo y aquellos pellizcos y mordidas que recibían sus pezones, le daba escalofríos cuando el moreno se los lamía. Definitivamente te estaba divirtiendo con él.

-S-suéltame- murmuró.

-Dijeron que eras virgen así que seré gentil contigo… por lo menos ahora- el azabache ignoró por completo la suplica del pelirrojo y le dio media vuelta dejándolo bocabajo. Se acercó a una mesa de noche y sacó lo que parecía ser aceite lubricante. Se volvió al pelirrojo y abrió el envase dejando caer el contenido entre sus glúteos. Kyle se estremeció Pro el repentino contacto con el frío líquido.

-Si te quedas quieto, te dolerá menos- el pelirrojo abrió los ojos como plato. No pudo protestar pues sintió que algo entraba en él. Gimió. El desconocido había introducido un dedo en el estrecho agujero del chico, luego dos. Kyle se retorcía del dolor.

-Aah… d-déjame… aah!… por favor s-suéltame- unas lágrimas caían por sus mejillas. Sintió más dolor cuando introdujo un tercer dedo. No era para nada delicado. Los sacaba y metía cada vez con más fuerza. Kyle gritaba y gemía pero el moreno no se detenía.

-S-suétame por favor… aamh- imploró mordiéndose el labio para impedir otro gemido -E-esto no es n-normal… mmph-

-Ja! Normal? Que es para ti 'normal'? Si es tan anormal como dices dime porque aquí abajo se está poniendo duro, eh?- agarró el miembro de Kyle y comenzó a sacudirlo rápidamente con una mano mientras con la otra continuaba su trabajo de irrumpir en el estrecho agujero del chico. Kyle entendió que ya nada haría parar a ese tipo. Iba a hacer lo quisiese y no se podía oponer. Lloraba y rezaba para sus adentros que a su hermanito nunca le pasara esto. Apretó los ojos con fuerza tratando de ignorar el dolor y esperando un milagro. El hombre arriba de él seguía con su trabajo mientras se relamía los labios. Era fuerte e intimidante. Kyle nunca había tenido tanto miedo.

Cuando parecía que el azabache pasaría a mayores sonó su celular ¡el milagro que tanto anhelaba!. Él se detuvo al instante y contestó irritado al ver el número.

-¡¿Qué mierda quieres?… ¿Qué?… argh, bien… iré para allá- colgó. Kyle se alivió. Esa tortura había acabado… por lo menos hoy -Escúchame, bonito, te salvaste esta vez pero cuando vuelva más te vale estar preparado y limpio- Lo desató y se puso su corbata, se arregló el traje y acomodó su gorro -Por cierto, me llamo Craig y llámame así de ahora en adelante-

-¿Craig?- repitió el pelirrojo. Ese nombre se le hacía familiar.

-Si… ¡Stan!- gritó. Casi de inmediato un chico de casi la misma edad de Kyle entró en la habitación. Sus ojos azules eran tristes, ¿sería otro esclavo de ese Craig?.

-Dígame, señor- dijo

-Prepara un baño para el pelirrojo. Puede que vuelva mañana y… enséñale bien-

-Si, señor- el joven se retiró. Stan… ¿Quién era él?.

-Escucha, date un baño y come algo. Stan te dirá lo que necesitas saber- le lanzó una bata y se retiró. Kyle se quedó en la cama. Tomó la bata y se la colocó mientras se incorporaba y se acercaba a la ventana rogando que fuese una salida. Trató de abrirla… era falsa. Sus esperanzas desaparecieron. Cayó al suelo de rodillas se largó a llorar. En ese momento entró Stan nuevamente. Al verlo llorando en el piso se le acercó y se arrodilló frente a él, abrazándolo.

-Tranquilo- dijo acariciándole el pelo -si te portas bien y haces todo lo que él dice no ocurrirá nada malo, de acuerdo?- le sonrió dulcemente y se levantó junto a Kyle mientras este te sorbía las lágrimas.

-Ven, el baño está listo-. Salió de la habitación y el pelirrojo lo siguió. Se asombró por el tamaño de la edificación donde se encontraba. -Llegamos-. Stan abrió la puerta dando a un lujoso baño estilo oriental. El pelirrojo entró tímidamente mientras el ojiazul le decía donde se ubicaban las cosas para que pudiera asearse -Presiona este botón cuando termines. Oh! Casi se me olvida, después ponte eso, si?- apuntó a una silla donde había ropa perfectamente doblada en una silla.

-G-gracias-

-¿Estarás bien?- preguntó algo preocupado.

-¿Qué? ¿P-Por qué preguntas?-

-Noté que caminabas lento- Kyle enrojeció.

-S-si estoy bien-

-De acuerdo- suspiró -recuerda, cuando estés listo presiona el botón- dicho esto salió del cuarto de baño sin antes regalarle una sonrisa, claro. Kyle se quitó la bata y se sumergió en la tina. El agua era tibia. Por un momento se sintió aliviado pero esa sensación se fue de golpe al recordar en donde se encontraba. Se hundió hasta la nariz con los ojos cerrados, ¿así tendría que ser su vida de ahora en adelante?, ¿dándose baños luego de hacer lo que Craig deseara?. Kyle no quería eso. Definitivamente no.

Comenzó a frotarse con jabón y se lavó el cabello. Habrá estado allí unos 20 minutos. Se vistió con el atuendo que el ojiazul le entregó. Se dio cuenta de que su "amo" era un verdadero pervertido pues la ropa que llevaba puesta consistía en una blanca blusa ajustada y una falda que le llegaba a la mitad del muslo junto con unas medias que pasaban las rodillas. Kyle suspiró. Algo es algo. Preferiría andar con ese ridículo atuendo antes que estar desnudo. Presionó el botón que Stan le dijo y él llegó luego de un par de minutos.

-¿Cómodo?- preguntó al ver la vestimenta del pelirrojo quién no pudo evitar sonrojarse.

-T-tu me lo entregaste-

-Sip, pero por orden del señor Tucker- Stan sonreía como si nada malo pasara -Sígueme, por favor-. Kyle obedeció. Bajaron las escaleras y entraron en una enorme cocina donde se hallaron a un rubio tembloroso sentado en la mesa al centro de esta.

-¡Gah! Buenos días, Stan. Ngh. ¿Él es el nuevo?- preguntó levantándose.

-Buenos días, Tweek y si. El es Kyle Broflovski. Kyle, él es Tweek Tweak.-

-¿Por qué se refiere a mí como el nuevo?- preguntó Kyle a Stan.

-¡CIELOS! ¡LO SIENTO! ¡GAH! ¡NO SABÍA COMO DIRIGIRME HACIA TI! ¡OH, JESUCRISTO! ¡DE SEGURO ME ODIAS!-

-Tweek, cálmate, no se refería a eso, ¿no es así, Kyle?- el pelirrojo había quedado boquiabierto por el escándalo del rubio pero sacudió su cabeza y habló.

-No, no, no, no. No es por eso, Tweek. Solo que… no sé… supongo que sí soy el nuevo- dijo lo último con la cabeza gacha.

-Si. Ngh. Se lo que se siente- Tweek imitó al pelirrojo. Stan, al notarlo, rompió el silencio.

-Bueno. Kyle debes comer algo y Tweek, ¿Por qué no te haces otro café?- la mirada del rubio se iluminó y se dirigió a la cafetera. Mientras tanto, Kyle seguía mirando al piso -Descuida, Ky. Recuerda… solo pórtate bien. Craig no es tan malo- El ojiazul sonreía y Kyle le devolvió el gesto.

-Esta bien pero… dime algo.-

-¿Qué cosa?-

-Craig Tucker… ese nombre ya lo he escuchado antes pero… no recuerdo bien donde-

-Oh. Por supuesto que lo has escuchado alguna vez. Es un famoso novelista y actor. Tal vez lo escuchaste en el noticiero o leíste alguno de sus libros o viste una teleserie que protagonizó-. Kyel se sorprendió.

-¿Y si es tan famoso por qué nos tiene a nosotros?-

-N-no tenemos idea ¡gah! Son cosas de él. Ngh-. Tweek volvió a acercarse a ellos. Kyle notó la vestimenta que traía el rubio, era un vestido muy adorable de color blanco con detalles en verde gris y las mismas medias que Kyle.

-Eeh… otra cosa-

-Dime, Kyle- dijo Stan

-¿Por qué Tweek y yo llevamos esta ropa?- Stan y el rubio se miraron.

-Tampoco sabemos- contestó el ojiazul. Kyle suspiró. Volvió a tener el semblante triste no pasó desapercibido por Stan -Sé que estás triste, Ky. Pero por lo menos no vas a estar solo- El pelirrojo lo miró a los ojos y sonrió, Tweek hacia lo mismo -Cielos, debo irme- dijo Stan mirando el reloj -Diablos, no te pude mostrar nada, ¿Tweek lo harías por mí?-

-¡Gah! ¡Es mucha presión! Pero de a-acuerdo- El rubio comenzó con pequeños tics en el ojo. El ojiazul le revolvió los cabellos a ambos y se fue por la puerta de la cocina -Jesucristo, ¿por donde empiezo?-

-¿Qué debes enseñarme?- preguntó Kyle.

-¡Gah! Creo que debería e-empezar. Ngh. Por mostrarte la mansión Tucker- Tomó su taza de café y partió con el pelirrojo fuera de la cocina.

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Craig maldecía por lo bajo mientras conducía ¡Damien interrumpió lo que pudo haber sido una buena sesión de sexo!. Se estacionó frente al hogar del mencionado. Era una casa simple desde afuera. Tocó el timbre un par de veces y un rubio con un trajecito inglés abrió.

-Bienvenido, señor Tucker- saludó invitándole a pasar. En la sala estaba Damien sentado en un sofá fumando un puro.

-Hola, Craig, ¿quieres?- le estiró una caja llena de puros finos de la cuál Craig sacó uno.

-Dime porque me llamaste- dijo con su voz monótona. Damien suspiró.

-Es sobre Kenny- sus ojos se encontraron directamente con los del azabache.


Karasu: *o*

Kuroi: el cap 3 estará listo de aquí a la próxima semana ^^

Karasu: eres una hija de puta por hacer sufrir así a mi Kyle ;-;

Kuroi: jeje~ alguien debía hacerlo e.e Nos leemos luego~! ;D