Capítulo 2

Maldición, ¿Qué era el único que aún conservaba sentido de razón? ¿Qué Brick, quien se autoproclamaba su líder, al fin había reconocido que era un imbécil? Ciertamente lo dudaba. Pero en ese momento, era el único que pensaba, cosa que viene siendo rara en él.

Miro a las chicas, porque eso parecía ser, aunque no estuviera muy seguro que esas personas caídas literalmente del cielo, pudieran ser unas chicas comunes y corrientes.

Una tenía el cabello castaño, otra lo tenía pelirrojo, y la otra lo tenía rosa. Dos de ellas, la pelirroja y la de cabello rosa, estaban atacando al genial, como lo había descrito su hermano rubio hace unos minutos antes, perro parlante de color azul. Ambas tenían unas auras oscuras, que si no hubiera sido porque él es un Rowdyruff boy, le hubieran asustado.

Las Powerpuff Girls Z no estaban mejor.

No podían evitar sospechar que algo no cuadraba con aquellas raras, porque según Kaoru eso eran, fueran alguna especie de trampa monstruosa de Mojo, o incluso, de los RRb. Porque, ¿Quién caía del cielo en pleno día en un parque en el centro de Tokio? ¿Quién podía ser tan cruel como para atacar a un pobre perrito parlante indefenso? ¿Quién podría desprender aquella aura negra?

¡Hasta pareciera que tenían rayos Z negros!

Pero eso era imposible, ya que según el Profesor y Ken, los rayos Z fueron destruidos junto con Him, ¿Verdad? …Bueno, al menos eso quería creer.

-¡Maldito gusano, tú no te me escapas!- Grito Ren, al momento que Tora de quería escapar de esas dos lunáticas.

-Chicas…- Trato de llamarlas Midori, pero todos sus intentos fueron en vanos.- Chicas…- Seguían sin mirarla. Massaru y Makoto rieron burlones.

-Parece que no te hacen caso.- Se mofo el pelirrojo, mientras que Midori le miraba resignada.

-No ayudas.- Contesto la castaña con el ceño fruncido.

-No quería hacerlo.- Se encogió de hombros el de ojos rojos.

-Creo que es momento que las separe ya…- Se dijo para sí misma la de ojos naranjas, aunque los demás también la escucharon, claro que exceptuando a las golpeadoras de perros. Tomando una gran bocanada de aire, ante la mirada confundida de las PPG.- ¡Chicas!- Grito tan fuerte, y, a diferencia de Bubbles, su grito no sonó agudo, si no, como su voz normal.

Las chicas, quienes estaban muy ocupadas asesinando al pobre de Tora, quien estaba más que moribundo clavado en la graba, mientras que alrededor suyo tenía un pequeño agujero, estaba gimiendo de dolor, al fin, le prestaron atención a la del lazo naranja. Quien, por cierto, miraba todo de la manera más terroríficamente neutral posible.

Todos los presentes, incluyendo a las súper heroínas, tragaron ruidosamente. Jamás, en la vida, habían presenciado una escena tan rara como esa. Y claramente estar tan cerca de lo que consideraba un trio de locas, no ayudaba mucho a que pasaran esa experiencia lo más sanamente posible.

-¿No saben que esta estrictamente prohibido y penalizado por la ley el maltrato animal?, ¡No quiero pagar la multa, así que dejen a Tora en paz de una buena vez!- Exclamo Midori, mientras veía como Akako, sonreía avergonzada, tratando de disculparse.

Las chicas se reincorporaron, y se sacudieron sus ropas, dejando al pobre de Tora, Decepcionado por el argumento que había dado Midori para que dejaran de golpearlo, seguía en el suelo.

-Oigan…- Llamo una tímida Momoko, mientras Kaoru y Miyako la flanqueaban. Las tres extrañas le prestaron atención, mientras que los chicos miraban a sus enemigas y a las recién llegadas con curiosidad.

-¿Sí?- Pregunto Akako, mientras sonreía amablemente. A Ren solo le salió una gotita en la sien, a veces Akako era demasiado amable, y otras veces era demasiado abusiva.

-Bueno, sabemos que sonara algo ofensivo…- Comenzó a hablar Miyako, mientras se frotaba los nudillos nerviosamente.- Pero…¿De dónde vienen?-

-Bueno… esto, venimos de…- Comenzó a balbucear la de pelo rosa, mientras miraba suplicante a su amiga de cabello castaño.

Midori comprendía la situación. No podían decirles que eran de otra dimensión, además de ser enviadas por la princesa del cosmos y el espacio Ai. Y tampoco podrían decirles que de dónde venían ellos solamente era un programa de televisión, el cual fue cancelado después de que derrotaran a Him. Y mucho menos, decirles que querían que se aliaran, eso sería suicidio, y aunque aceptaba que estuvieran un poco locas, no eran tontas.

Pero tampoco podían hacer esperar su respuesta y verse tan nerviosas. Los verdes de ambos grupos, no eran precisamente unas personas pacientes, y mucho menos, eran el tipo de personas a quienes se les contaba una mentira y salieras ileso. Por lo mismo, estaban en una encrucijada de tamaño mundial… al menos para ellas, ya que Tora estaba esperando cuando le dirían todita la verdad; incluyendo que ellas eran unas locas acosadoras que escribían historias de los chicos presentes.

Momoko, miraba con curiosidad al grupo de chicas, que en este momento no sabían que responder. Definitivamente, sus auras de batalla, las cuales podía ver por sus rayos z blancos, eran muy, pero muy altas, inclusive casi igual al de los apestosos. Pero, no podía sospechar de ellas, ya que, si hubieran tenido rayos z negro, como era el caso de todos los villanos, Peach, Ken y el Profesor ya les hubieran advertido, cosa que no había pasado. No obstante, no podía ignorar, que no era normal ver a unas chicas, aparentemente de su misma edad y con serios problemas emocionales y de agresividad, cayeran del cielo. ¿O sí?

Massaru estaba en las mismas que ella. Es cierto que se había emocionado por ver a esas chiquillas pelear contra el perrito, era un RRb después de todo. Pero, al ver sus auras también había pensado en la posibilidad de que fueran villanas como ellos, o en todo caso, heroínas como las chicas, pero ¿Qué heroína golpearía a un perrito inocente? Probablemente solo Buttercup, pero eso era otra cosa. Aun así, no había sentido la presencia de rayos z, y además, si los hubiera, se habrían activado y provocado que las PPG se transformaran, cosa que no ocurrió.

Kaoru bufo, se estaba desesperando. Tenía que terminar los deberes, los cuales eran una pila de aquí hasta marte, ya que por culpa de los babosos, mejor conocidos como Butch, Brick y Boomer, habían puesto una bomba apestosa en clases del profesor de historia, a quien no le agradaba en lo más mínimo andar soportando bromitas. Por ende, se había desquitado con toda la clase, mandándoles hacer un informe de 1000 palabras sobre la Segunda Guerra Mundial, además de otras 7000 palabras de la Primera.

-¡¿Se pueden apurar?! ¡Tengo mucha tarea que hacer!- Espeto ya molesta por el silencio. Midori arqueo una ceja, la verdecita era una persona que carecía de tolerancia.

-Bueno… lo que paso es que, caímos en un agujero y de repente conocimos a Ai la prins…-Comenzó Tora, pero Midori, con un pequeño tic en la ceja izquierda ya harta de escuchar y soportar a su amigo, lo mando a volar de una patada al otro lado de la ciudad, ante la mirada tranquila de sus amigas y la sorprendida de Miyako.

-Bueno, como decía Tora. Nuestro padre, es un gran científico, y precisamente estábamos en su laboratorio, cuando nos caímos en un pequeño agujero que había en el piso, ese agujero era una tele transportador, y aparecimos aquí.- Explico Midori, ante la mirada absorta de todos los demás. Ren estaba impresionada, sabía que Midori era buena mintiendo e inventando historias para excusarse, pero esa la había inventado en menos de 2 minutos, y parecía bastarle a los RRb, y PPG.

-¿Y dónde está su padre?- Pregunto Momoko, que aunque la historia la había convencido un poco, ya que ella iba todos los días con el Profesor, su hijo súper genio Ken y el perrito robot Peach, no podía evitar pensar que esa historia era poco creíble.

-En una convención en Hong Kong, es que sus servicios fueron requeridos para reconstruir un software.- Contestó sin más Midori, quien recibía unas sonrisas divertidas de sus amigas.

-¿Por qué el perro habla?- Pregunto esta vez Brick, que pensaba exactamente lo mismo que su contraparte.

-Porque es un experimento de papá.-

-¿Crees que vamos a creer que hay perros parlantes?- Pregunto Kaoru, mientras fruncía un poco el ceño.

-Claro, el Profesor Utonio tiene un perro robot.- Respondió esta vez Ren, quien fue golpeada por la castaña. Iba a replicar, pero se quedó callada al analizar lo que había dicho. Estaba en problemas.

-¡¿Cómo lo saben?!- Pregunto Momoko, mientras sus ojos se abrían por la sorpresa. Solamente sabiendo quien era el Profesor, podían haber sabido de Peach, otra razón por la cual sospechar de ellas.

-Porque nuestro padre trabajaba con él.- Hablo rápidamente Akako. La castaña y la de cabello rosa le miraron agradecidas.

-Mmmm…- pensó Miyako. Mientras que los chicos, estaban más que confundidos con el ritmo que llevaba la conversación.

¿Quién demonios era el profesor Utonio?

Ren al ver que todo ya había sido aclarado, pensó que era momento de irse a inscribir en la escuela, donde las chicas y los chicos estaban, luego buscar casa, y finalmente comprar comida, ya que se moría de hambre.

-Bueno, si no tienen nada más que preguntar… yo y mis hermanas nos vamos, tenemos que… es que haremos…-No sabía cómo excusarse, por lo general, la mentirosa era Midori.

-¡Tenemos que ir a comer!- Chillo la del lazo naranja, mirando a los 8 con ojos suplicantes.- ¡Me muero de hambre!-

Akako suspiro, su amiga tenía un apatito voraz.

-¡Yo también!- Chillo el pelirrojo de los RRb, ante la mirada burlona de su hermano rubio.

-Pero,… aquí no hay comida.- Dijo Miyako, mientras veía que en el parque no había puestos comestibles, ni nada que comer cerca.

-¡Estas de broma!-Espeto el pelinegro de los chicos, que también tenía hambre.

-¡Mentira!- Exclamo el pelirrojo, apuntando acusadoramente a Miyako.

-¡No nos quieren dar comida, esto es un complot!- Grito Midori, mientras aparecía un pequeño tic en su ceja izquierda. Miro a los dos chicos hambrientos, los cuales la miraron. Los tres asintieron, como planeando algo que los demás no sabían.

-¡Botín!- Exclamaron los hambrientos, mientras iban fuera del parque, buscando algo de comer. Los demás les miraron extrañados.

-¿Qué creen que hacen cerebros de simio?- Pregunto molesta la pelinegra.

-¡Nos rebelamos de su tiranía bruja!- Le grito desde lejos, para sorpresa de las recién llegadas, Midori, quien estaba con el ceño fruncido.

-¡Estoy de acuerdo con ella!- Dijo el pelirrojo.- Su tiranía contra las personas abiertas me causa repulsión. ¿Qué no pueden tener consideración?-

-¿Qué no les damos lastima?- Completo el pelinegro, mientras ponía una cara de inocente.

Los demás solo les apareció una gotita en la sien, y sin más remedio, Boomer, Ren y Akako, siguieron a los tres glotones. Las chicas solo miraron confundidas hacia la dirección, pero no le tomaron mayor importancia y se fueron… cosa que no pasó desapercibida para las recién llegadas.

-¿Por qué no nos siguieron?- Pregunto en voz alta la pelirroja, mientras que el rubio la miraba incrédulo.

-¿Pensabas que nos seguirían?-Cuestiono extrañado.

-YO también lo pensé.- Comento la de cabellos rosas.

-¿Son nuevas en la ciudad?- Pregunto Boomer, mientras veía sorprendido a las chicas.

-Sí, ¿Por qué?- Cuestiono Akako amablemente, cosa que extraño a Boomer, quien la había visto hace unos pocos minutos peleando con un perro.

-Bueno, mis hermanos y yo somos los Him, el que tiene una coleta de niñita es mi hermano Kojiro, el de la gorra es Massaru, y yo soy Makoto.- Comenzó el rubio.- Y ellas son Momoko Akatsutsumi, Kaoru Matsubara, y Miyako Gotokuji.-

-¿Y que con eso?- Dijo Ren, no entendía a que se refería el rubio.

-Que nos llevamos como perros y gatos, ellas nos odian, nosotros las odiamos, odio, odio, odio.- Explico como si hablara del clima.- Por eso no nos siguieron y no nos seguirán.

-Oh…- Soltó la pelirroja decepcionada.

-Bueno déjate de mariconadas Akako. Tenemos que encontrar a la imbécil glotona aquella.- Exclamo rudamente la de cabello rosa, que se había enojado por lo dicho por el rubio.

Así que, sin más siguieron a las personas asustadas que decían haber visto a unos adolescentes drogados y pidiendo comida corriendo como desquiciados… o algo así.

Sin imaginar lo que pasaba en el laboratorio del Profesor Utonio, les cambiaria las vidas… aún más de lo que ya estaban.

Nini: Hola! :D gracias por sus reviews, los cuales me alegran el día. Aquí les traido la continuación de esta historia tan bizarra xD espero y les guste, no leemos luego.

Por cada Review, evitas la muerte de un gatito bebe.

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