Lo pasaban bastante bien, las mariposas, las anécdotas… Habían pasado unos treinta minutos desde que dejaron la frontera, al cubo de hielo le quedaba más de la mitad para que se agotase. Periwinkle se acordó que su amiga Gliss le pidió una gran bellota, y ahora iba a ir a por ella.

"¡Gracias chicas, nunca hubiera cumplido mu sueño si no hubiera sido por vosotras!" dijo Peri completamente feliz. "¿Os puedo pedir un favor? Mi amiga Gliss siempre ha querido una bellota"

"Claro que sí" contestó Fawn.

"En el bosque del otoño se encuentran a montones, si quieres podemos ir ahora" dijo Rosetta. Todas asintieron y se pusieron en marcha.

"Y dinos, ¿cómo va por allí?" preguntó Vidia.

"Realmente bien, que yo sepa, nunca a habido un accidente importante o algo parecido" contestó Peri.

Vida se sorprendió un poco, ya que su hermana sí que había montado alguna que otra catástrofe o 'accidente importante'.

"¿Y…, no sé, alguna vez no habrás intentado acabar con la llegada del invierno un día antes, no?" Todas se quedaron mirando a Vidia. "¿Qué?, ¿no decíais que eran tan parecidas? Tenía que preguntar" Siguieron el camino hablando y hablando.

Cuando llegaron al bosque del otoño, las bellotas abundaban. Estuvieron eligiendo bellotas durante unos quince minutos hasta que encontraron la bellota perfecta: grande, redonda y con el tono de marrón perfecto. Nunca habían podido apreciar una tan bonita.

"¡Es preciosa, gracias chicas!" agradeció Peri.

"A ti, flor" contestó Rosetta.


De repente, Vidia escucha un sonido a lo lejos, como una voz grave, como si estuviera discutiendo con otra voz un poco más aguda que la otra, es como si estuvieran… ¿discutiendo o peleando? Seguramente las demás no las podía llegar a oír ya que ella tenía los sentidos más desarrollados por tener el don de vuelo veloz. Pero quiso alertarlas.

"Chicas, ¿no escucháis dos voces?" preguntó.

"Umm… no" dijeron entre todas, pero ella lo oía, y no le gustaba nada.

"Mejor que Periwinkle vuelva ya, no vaya a ser que nos pillen" todas estuvieron de acuerdo, pero antes de llegar a la frontera, divisaron a lo lejos al ministro de otoño hablando con Lord Milori, es como si estuvieran discutiendo en susurros. Era todo muy extraño.

"Tenías razón Vidia, ¿y si vamos a la frontera de la primavera?" comentó Peri.

"Sí, mejor. No nos vayan a pillar" dijo Iridessa.

Quince minutos más tarde, se despidieron y quedaron para mañana, Tinkerbell y las demás no pudieron resistir la tentación y fueron a espiar al ministro y a Milori.

"Esto no es buena idea chicas, si nos ven, no volveremos a ver la luz del día" susurró Iridessa.

"No volveremos a ver la luz del día si no te callas" le contestó Vidia.

Cuando se escondieron dentro de un arbusto, pudieron escuchar toda la conversación.


"Que te quede claro ministrucho, como vuelvas a hablar con ella, desearás no haber nacido, ¿entiendes?" amenazó, agarrándole del cuello.

"Tú no eres quién para decidir por ella" contestó Redleaf soltándose del agarre de Milori. Casi al instante, este le empujó hacia un árbol haciendo que se rompiera el brazo en la caída.


"Madre mia…" susurró Silvernist.

"Tenemos que avisar a la reina Clarion" dijo Tinkerbell.

"¿No lo entendéis? Si avisamos, sabrán que hemos estado espiando y eso es malo' intervino Vidia.

"¡Pero si Milori le ha roto el brazo al ministro!" susurró Fawn.


En ese mismo instante…

"¡AHHHH!" gritó el ministro, en ese momento, sentía como si mil diablos le mordían. No podía moverse del dolor que tenía.

Milori reaccionó, no podía creer lo que había hecho. Tenía que hablar con Dewey ya, esto no le gustaba, le espantaba. La historia se repetía, otra vez.

Redleaf se levantó con dolor, voló hasta el hospital lo más rápido que pudo. Enseguida fue atendido. No lo podía creer, la historia volvía a repetirse. Esto no era bueno.


En el bosque del otoño…

Todas se habían quedado perplejas: el ministro y Lord Milori peleándose, el ministro herido…, era horrible. Decidieron no contárselo a nadie, ni siquiera a la reina Clarion. Únicamente se lo iban a contar a Periwinkle y sus amigas para que vigilaran a Lord Milori, ellas iban a investigar al ministro.


Espero que os haya gustado. La otra historia que tengo, la continuaré, lo único es que me falta inspiración y se me ha ocurrido escribir esta. Nos vemos.