Hola! aquí un nuevo capítulo, espero lo disfruten...
2. Consagración
- ¿Sabes que es muy probable que te vuelvas a encontrar con Naruto Uzumaki? – Tenten grita desde el baño.
Hoy es uno de los eventos más importantes de mi vida. Mi graduación, que, en la academia de música donde estudié gira en torno a los discursos habituales además una exhibición individual de los mejores alumnos. Estoy orgullosa de formar parte de ello, la prueba de que todos mis esfuerzos valieron la pena, pero deberé tocar delante de mis compañeros. Prefiero no pensar en eso todavía, no me puedo poner nerviosa.
- Y eso no está del todo mal. Te verá tal y como eres, haciendo lo que mejor sabes hacer. – Tenten, mi compañera de cuarto y mejor amiga, sabe todo lo que paso en el club. Bueno casi todo: no le dije de mis emociones. – Seguramente vendrá hablarte, felicitarte, así que no entres en pánico. OK, es millonario, ¡Pero sigue siendo un hombre como todos los demás!
En realidad no es como los otros, no, nadie es tan apuesto como él.
- Oh, no sé si se tomará el tiempo de ir a hablar con cada alumno –Respondo yo suavemente.
- Es el principal benefactor de la Academia, es lógico que le interesa ver de cerca lo que se hace con su dinero… Vamos, no tienes nada que temer. ¡Nada puede salir mal cuando tocas tu música! –Tenten es mi fan número uno, aquella que cree en mí cuando las dudas me asaltan.
Sé que tengo talento para la música, nací para esto, tiene razón. Con mi violín es la mano, la confianza en mí misma aumenta el triple. Esta tarde estoy nerviosa, la exhibición, mi graduación, es la final de una época, todo me causa emociones encontradas. Pero eso no es todo… Sueño con Naruto desde nuestro encuentro, su mirada me acecha, no dejo de pensar en sus manos largas; me dedico a imaginarme las situaciones más locas, a reescribir nuestro encuentro. ¡En verdad debió haber creído que era una tonta! Tuvo que atender a sus invitados con mi charola (un millonario de mesero!) Y yo, incapaz de decir más de dos palabras, boquiabierta, con la saliva apunto de escurrírseme…
Tengo la cabeza en otra parte, estoy aturdida, yo no soy así. Inclusive lo busqué en internet, sólo para volverlo a ver. Esto me valió un golpe al corazón: la prensa de espectáculo habla sin cesar de su "nueva conquista". ¿Pero porque me decepciono? No tiene ningún sentido. Tenten tiene razón: ¡Si lo vuelvo a ver, está vez intentare controlarme y no cometer estupideces! Desde que supe que asistiría a la ceremonia, siento angustia y emoción a la vez. Emoción de que me vea en mi mundo, en mi universo… Y angustia de volver a perder mis facultades y que eso afecte mi desempeño musical. ¿Un descuido en el escenario? Sólo de pensar en eso me pone a temblar…
- ¡Estoy lista! ¡Vayamos a tu momento de gloria! Que se prepare el mundo: ¡Hinata Hyuga está por llegar! ¡Eres magnífica! –Teten tiene demasiado entusiasmo.
Decidí usar un vestido elegante esta noche, de un azul profundo que delinea mi figura, escondiendo mis defectos. Mis tacones son de un tamaño razonable, ¡No pienso torcerme el tobillo frente a todo el mundo en el escenario! En cuanto a mi cabello, lo dejé suelto, solo una pequeña pinza a un lado para evitar que me moleste al momento de tocar. Me siento elegante y femenina, mucho más que con mi uniforme del club…
En el vestíbulo de la Academia, un barullo de felicidad se alcanza a distinguir. Naturalmente, las familias han sido invitadas, pero la mía no está aquí. Mi padre no comprende todavía que uno puede vivir de la música… Mi madre me envió flores, un pequeño detalle que me alegró el corazón. En cuanto a mi hermano Neji, estudiante de medicina, está en exámenes finales. Tenten es mi única aliada esta noche. No es solamente mi compañera de cuarto, es una amiga leal que aprecio mucho. Llegó la hora de separarnos. Tenten me da un abrazo y yo regreso a la primera fila, reservada para los estudiantes.
Las luces se apagan y todo el mundo se acomoda. No he visto a Naruto Uzumaki aún, mi corazón se estremece de pensar que no venga. ¡Si no viene, no podrás mostrarle lo que mejor sabes hacer! Aunque por otro lado, no te arriesgarías a cometer una nueva estupidez frente a él…
- Señores y señoras, nos encontramos aquí reunidos para celebrar un gran momento. Mis queridos alumnos, ha llegado el momento de volar fuerza de la academia y de llevar su música más allá de este lugar –Dice el director de la academia.
El ambiente se torna emotivo y no puedo contener las lágrimas de felicidad. Por fin terminé mis estudios, le daré vuelta a la página y lo que viene me da miedo, pero también me llena de entusiasmo, sueño con poder vivir de mi música con sólo 24 años. Levantarme todos los días para dedicarme a mi pasión… Realmente no escucho el discurso del director de la Academia, el señor Yamato, me encuentro inmersa en mis pensamientos. Pero un nombre me regresa a la realidad.
- No podemos dejar de agradecer a Naruto Uzumaki por su generosidad, que todos los años nos permite…
¿Está aquí? Naruto está aquí… Busco en el escenario y en efecto ahí se encuentra, sentado en un sillón, con la cabeza recargada en su mano y las piernas cruzadas. Su sonrisa es amable, su rostro impasible. La sensación de calma me invade, sonrío. Naruto Uzumaki está aquí. Podré mostrarle quién soy en realidad. No es que espere nada en particular, pero necesito hacerle escuchar mi música. Mi alivio dura poco, la angustia me revuelve el estómago de nuevo. ¡Espero que todo salga bien!
Las luces se encienden nuevamente y los alumnos suben al escenario para recibir sus respectivos diplomas. No dejo de ver a Naruto. Estrecha la mano de todos, sin gran entusiasmo, pero a cada uno le dirige un par de palabras. Pronto será mi turno y me sonrojo por adelantado. Mis latidos se aceleran y un fuerte calor me llega. No, esta noche estás en tu ambiente. ¡Éste es tu universo Hinata!
Los tres mejores alumnos tienen derecho a una dedicatoria especial en el discurso del sr. Yamato. Descubro que con orgullo yo soy una de ellos. ¡Soy la última en pasar! Eso significa que mis profesores creen que soy una alumna ejemplar… Me encantaría que mi padre estuviera aquí…
- Finalmente, señores y señoras, hay una alumna que marcó de una manera especial nuestro año, por su humildad, su trabajo y su talento musical. Su violín no resonará más en los pasillos de nuestra academia, pero esperamos escucharlo sobre los mejores escenarios del país…
Subo a la tarima, completamente emocionada con lágrimas en los ojos. Todos mis profesores están aquí, algunos con la mirada empañada. Los aprecio a todos, por lo que me han dado, aportado y transmitido. El sr. Yamato me da un caluroso abrazo. Reímos juntos hasta que me lleva frente al sr. Uzumaki.
- Señor Uzumaki, permítame presentarle a Hinata Hyuga, nuestro mayor orgullo de este año.
Mi mirada se cruza con la de Naruto, llena de todos esos cumplidos inesperados. Noto en nuestro "generoso benefactor" una expresión de sorpresa y… ¿un brillo en sus ojos? ¡Me ha reconocido!
- Ya lo verá señor Uzumaki, Hinata tocará al final de la ceremonia y creo que estará muy orgulloso de saber que usted contribuyó a la formación de este talento –Dice el director con un tono orgulloso.
- Por supuesto que lo estoy. Felicidades señorita Hyuga. –Estrecha mi mano firmemente y sin dudar. Banalmente, como lo hizo con los demás estudiantes. ¿Qué esperabas Hinata?
Este intercambio es rápido, demasiado, nos piden regresa a nuestros asientos para continuar con la exhibición. Naruto deja el escenario, sin siquiera voltear a verme… ¿Por qué su indiferencia me lástima tanto?
Encuentro mi violín en su estuche. Poder tocarlo me parece reconfortante. He ensayado esta pieza por tanto tiempo que no necesito partitura. Tenten está en algún lugar del auditorio, pero no es ella a quien busco. Definitivamente, sólo una persona me interesa esta noche: Naruto Uzumaki. ¿Por qué habrá venido solo? ¿A su novia modelo no le gusta la música? Pero mejor, no me hubiera gustado estar al lado de ella, siendo tan fina y yo tan… rolliza… Vamos Hinata, no es el momento de pensar en tus kilos de más, concéntrate. ¡Tal vez no tengas figura de una sirena, pero tienes su música!
No puedo dejar de ver a Naruto mientras mis colegas muestran su talento sobre el escenario. ¡Es increíble como la música puede relajarme! El sr. Yamato acaba de decirle algo al oído a Naruto, quien ahora parece inquieto en su asiento y ya no interesarse por lo que sucede en el escenario. ¿Qué es lo que busca? Oh… me vio, me sonríe y… me hace una ligera seña con la mano. Un escalofrío me recorre… Por fin, me reconoció de entre los demás, tiene la misma sonrisa de la otra noche… Le respondo simplemente con un movimiento de cabeza, pero siento que algo hierve dentro de mí: Naruto se me queda viendo. ¿Es a mí a quien ve? ¿Es posible? Hinata, sólo está viendo en tu dirección, eso es todo… Cierro los ojos, dentro de poco será mi turno, no es momento de perderme en mis pensamientos. Mis manos están un poco húmedas, pero no es el pánico escénico que me ataca, ¡al contrario! ¡Estoy impaciente por subir al escenario y tocar para él, hacerlo escuchar mi música, escucharme a mí!
Ha llegado mi turno. Amo este momento, sólo me pertenece a mí, en donde no me juzgan por mi físico sino por mi música. Naruto continúa viéndome, intensamente, con la cabeza recargada sobre su puño, el dedo índice sobre sus labios. Parece concentrarse en mi presentación. Mi corazón se detuvo un momento, hay tantas cosas en esa mirada… Sólo estamos él y yo, no escucho ni las palabras del sr. Yamato. Las luces se apagan, Naruto desaparece en la oscuridad. No pienso en nada más, sólo en mi música, en las notas. Llevo el violín a mi hombre, lista para comenzar la Sonata para violín de Bach. Toco y toco, oigo la música volar, el sonido melodioso de mi instrumento dispersarse. Y de repente el silencio, como si el tiempo se hubiera detenido. Y después el estallido de los aplausos me saca de mi enajenamiento, las luces se encienden nuevamente, el público está de pie, Naruto está de pie y su rostro… su rostro muestra una profunda admiración. ¿Hacia mí? Me lleno de ese rugido de aplausos en mi honor, pero sólo escucho as manos de Naruto aplaudir con entusiasmo…
Después de la ceremonia pasamos a un gran cocktail donde todo el mundo se saluda y felicita. El ambiente está lleno de felicidad y encuentro a Tenten.
- Espero que estés contenta, ¡Lloré por tu culpa! –Me reclama mi mejor amiga
- ¡No es cierto!, se vería en tu maquillaje…
- No, obviamente es a prueba de agua, de alta resistencia.
Tenten levanta la vista al cielo y yo río con la copa de champagne en la mano: - ¿Ah sí? ¿Podemos probar con más agua?
Me solicitan, me felicitan por mi presentación. Pero sólo tengo a Naruto en la mente. Le dejé una buena impresión, se veía en su rostro. Creo que recordaré por siempre ese momento donde Naruto Uzumaki me aplaudía, ¡a mí! Él también fue acaparado por el consejo de la academia y parece que el sr. Yamato es quien más habla de todos.
- ¡Hinata, venga con nosotros! –Me llama él.
Todos voltean a verme, Naruto Uzumaki también, pero su rostro no deja entrever emoción alguna. Mi corazón se acelera de nuevo, al igual que mi respiración. ¡Calma!
Me dirijo a Tenten: -Debo dejarte, el deber me llama ¿Me disculpas?
- Por supuesto, ve a aprovechar tu momento ¡ésta es tu noche! Debes haberlo impresionado, no deja de verte desde tu presentación. -¿Naruto me observa? –Anda, yo voy a comer algo al buffet mientras te espero. ¡Pero sobre todo, no dejes tu copa!
- ¡Oh estoy bien! ¡Todavía me mantengo de pie! –Le guiño el ojo a Tenten.
Me uno al sr. Yamato, siempre tan atento. Creo que la euforia y el champagne contribuyeron a su entusiasmo desbordante. Pero desde que llego, Naruto corta su discurso y me roma por el codo:
- Me encantaría hacer el recorrido por sus salones. Su alumna ciertamente será una buena guía, sabrá enseñarme el lugar. – No tengo tiempo de decir nada y el sr. Yamato tampoco cuando Naruto ya me está llevando lejos de la recepción. Los pasillos de la escuela esta desierto y el bullicio de la reunión se atenúa detrás de nosotros. -¡Por fin solos! Creí que nunca podría tener un momento a solas con usted señorita Hyuga. Usted es muy solicitada aquí.
¿Cómo que "por fin solos"? ¿Quiere estar a solas conmigo? ¡No te sonrojes, no te sonrojes! ¡Respira!
El gesto de seriedad de Naruto cambió por uno más relajado. ¡Pero qué apuesto se ve en ese traje gris! Pasa sus dedos por su cabellera dorada y su rostro de enciende. Sus ojos brillan cuando sumerge su mirada en la mía.
- Señor Uzumaki –Me agito por dentro, el corazón se me sale del pecho pero sostengo la mirada. Él está aquí, frente a mí. ¡Le suplico a mis neuronas que retomen su lugar! ¡Que mi cerebro vuelva a funcionar! Inhalo profundamente. Debo concentrarme. Instintivamente, aprieto mi copa de champagne y la alejo del traje de Naruto. Si se me llega a escapar de los dedos, por lo menos no será sobre Naruto…- ¿Por dónde quiere comenzar señor Uzumaki? ¿Los salones de música, nuestra biblioteca? Tenemos partituras originales muy antiguas y…
- Veamos las partituras Hinata, usted me enseñará a leer las notas… -¿Hinata? ¿Me llamo por mi primer nombre? Siento las mejillas calentarse… ¡"Hinata" en sus labios, suena magnífico! –Me encanta ver que tiene talento para la música. El violín parece menos peligroso que los tragos de whisky.
¿Es descaro eso que veo en sus ojos? Demonios, notó mi falda llena de whisky la otra noche… Me sonrojo sin control. ¡Quiero que la tierra me trague!
- La otra noche me hizo reír tanto como esta noche me ha… pasmado. Su música es cautivadora Hinata…
Naruto se detiene frente al puente de un instrumento y mete la mano en su bolsillo. Parece relajado, su olor es igual que la vez pasada… ¿Pero por qué no le pidió a Yamato que le diera el recorrido? ¿En verdad quiere estar solo conmigo? No lo puedo creer… Debo estar soñando, no es posible…
- Hinata, casi no ha hablado, no le doy miedo ¿o sí? –No puedo contener la risa. Los nervios, sin duda.
- ¿Miedo? No le tengo miedo, señor Uzumaki, acabo de tocar frente a un público de más de 100 personas y usted es uno solo. -¿Por qué le dije algo así? ¿Me volví loca?
Siento que Naruto se molestó un poco con mi respuesta.
- Es cierto que no soy nada comparada con esa masa de admiradores –Dice de mala gana para retomar en seguida su arrogancia. –Pero me alegro de volver a verla Hinata. Usted me intriga cada vez más…
Hecha esa confesión, Naruto me reacomoda una mecha de cabello detrás de la oreja, como su estuviera acostumbrado hacer ese gesto. Pero su mano no se detiene ahí, su dedo desciende hasta mi hombro y me acaricia el brazo. Siento este contacto como una deliciosa quemadura. Siento mis senos excitarse bajo mi vestido… Esta familiaridad fue inesperada, al igual que mi reacción. No puedo evitar retroceder un poco, de lo que me arrepiento inmediatamente al ver la expresión de Naruto. Pero… ¿a qué está jugando?
- No veo porque le intrigo señor Uzumaki. Me vio en las dos principales actividades de mi vida. Ya conoce todo sobre mí. –Hablo con seguridad y estoy satisfecha de mi respuesta. ¿Pensó que iba a derretirme cuando me tocará o qué?
- No, no sé todo sobre usted, sólo descubrí que es más hábil con un violín que con una bandeja. Y que tiene una piel muy suave Hinata. –Siento una honda de placer recorrerme…En todo mi cuerpo la piel es suave, sr. Uzumaki… Pero retomo el control de mi misma.
- Mi trabajo como mesera no es mi vocación señor Uzumaki, es lo que hago para poder comer. –Sus ojos ensombrecen cuando frunzo en ceño. ¡Me exaspera!
- Mejor es mucho más bonita sobre un escenario que detrás de un bar Hinata.
¿Cree que soy bonita? Mi rostro pasa de rojo a morado, me olvido de mi exasperación. Un "gracias" se escapa de mis labios mejor dicho un chillido. Esta vez Naruto me escudriña y ya no sonríe. Los cambios tan repentinos en su expresión me desestabilizan. Decido retomar el control de este encuentro cara a cara.
- ¿Desea que le enseñe otra cosa en la escuela? Me gustaría pasar un poco más de tiempo con mis amigos antes de irme. –Mi discurso me sorprende, pero no me arrepiento. ¿Qué busca aquí, burlándose de mí, observándome, cómo si me quiera leer? ¿Su novia sabe que coquetea con quien sea? No entiendo qué quiere… ¿Además, cómo es eso de que cree que soy "bonita"?
-Perdón Hinata, la estoy acaparando, ya la dejo que se ocupe de sus obligaciones de joven graduada. Espero tener la oportunidad de volver a escucharla tocar, tal vez sólo para mí, algún día. -¿Tocar frente a un Naruto Uzumaki sentado en un sillón con sus ojos observándome sólo a mí? ¡Sí quiero! –De hecho Hinata ¿supongo que no la veré más detrás de un bar?
- No lo sé, ahora tengo otros proyectos.
- Lo entiendo. –Su voz se vuelve más suave. –Me pregunto donde será nuestro próximo encuentro. Dicen que la tercera es la vencida… Buenas noches señorita Hyuga.
Sus últimas palabras suenas como una promesa… Sonríe, con una sonrisa típica de Naruto Uzumaki, segura, triunfadora. La recibo como una caricia. Se va, Lo observo con la mirada fija en sus nalgas… Algo se remueve en mi vientre. Dios mío, Naruto Uzumaki tiene efecto en mí…
Me quede fija en la puerta de la recepción. Debo admirar que no soy indiferente a ese hombre. Puedo imaginarme entre sus brazos, con sus manos en mí… Sacudo la cabeza. Todo esto no es más que una alucinación. Naruto Uzumaki es inaccesible. Seductor, pero inaccesible ¿Qué podría atraerlo en mí ¿Mis curvas? Seguro… Suspiro "La tercera es la vencida" sus palabras resuenan en mi cabeza… Uno nunca sabe…
Tengo un problema y necesito que me ayuden... En este libro Naruto tiene un primo, el cual aún no se quien puede ser... Porque también tiene a su tia y tio(que seria hermano de Minato) y no se que hacer. Estuve pensando el Yahiko, pero no seeee. Ayuda!
