¡Aquí va el segundo capítulo de "Lazos Familiares"!
Espero que se lo disfruten. La mayor parte del tiempo no voy a dejar mis propias notas de autor. Simplemente, los dejaré con la nota de autora de xXDesertRoseXx. :) Notarán que muchas veces las notas tendran explicaciones o simples disculpas de la autora. Pero, recuerden, su historia ya va bastante adelantada. Y sus capítulos ya han sido posteados. ¡Disfruten!
xXDesertRoseXx:
"Y ¡Estoy de vuelta desde la muerte! ¡Hola, mundo! Ha sido un largo tiempo… Pero, aquí estoy con una nueva historia. Y ésta será la mas larga hasta el momento. Siempre me había preguntado (Y sé que no soy la única) cómo hubieran sido las cosas si Harry hubiese tenido un hermano gemelo. ¿Y qué si Severus se añadiera a esa mezcla?
Esto no será una historia de abuso, pero si de (No intencionalmente) rechazo. Algunas historias de fondo de algunos personajes serán cambiadas, y algunos personajes no son exactamente iguales que en el libro( y serán desarrollados en circunstancias distintas a la versión original). Como los lectores de mis otras historias deberían de saber, todos mi fics son Universos Alternos (UA ó AU) y ésta pisotea a todas las demás, por lo tanto, esperen visitas sorpresa de algunos personajes y Personajes Originales en el futuro. ¿Qué más pueden esperar?
Un poco más poderoso, sabio y mejor entrenado Harry, ¡Pero NO Super!Harry!
No habrán superpoderes adquiridos de la nada aquí, simplemente el desarrollo de un talento que ya estaba ahí y muchos años de esfuerzo. Un Severus desarrollado totalmente distinto (como yo pienso que el pudo haber sido si los eventos fueran otros). Debes de mantener en mente que Lily vive en ésta historia. Pero, no puedes esperar que el superará sus problemas tan fácil. Ésta historia se desarrolla alrededor de Harry y Severus, PERO No es slash; es una relación Padre/Hijo en todo sentido de la palabra. ¿Y todo lo demás? ¡Sólo lee!
Si quieres quejarte o agradecer algo en ésta historia, dedícaselo a Irene90, Beta extraordinaria y una de las voces en mi cabeza. Normalmente la voz de razón, pero algunas veces la que enciende esa primera chispa de una idea, la cual se convierte en una gran historia (gracias a mi super activa imaginación). Ésta historia está dedicada a TI, tú, La mapache malvada.
Algunas de mis mejores ideas fueron creadas por tus indicaciones, y ahora sufrirás por ello; Eso es una pequeña forma de darte las gracias.
Sin más adiciones, les presento el primer capítulo oficial de "Lazos Familiares". Espero que lo disfruten, y no olviden dejar su opinión."
Disclaimer: Harry Potter no nos pertenece. :)
UNA VEZ EN HALLOWEEN
El Señor Obscuro contemplaba. Había una decisión que debía ser tomada y, por todos los intentos y propósitos, tenía que decidir con sabiduría. Su problema era simple; una profecía se había hecho hace dos años (la cual lo incluía a él). Eso en sí no era algo que él consideraba completamente inesperado. Después de todo, el planeaba dejar una marca permanente en la historia del Mundo Mágico, y él esperaba que en algún momento una profecía se iba a crear.
No. No era la profecía lo que lo tenía sumergido en sus propios pensamientos. Era el contenido de ésta que lo había hecho. El simple hecho de que él, Lord Voldemort (el mago más poderoso en un siglo) sería derrotado por un niño lo era. Un niño que había nacido cuando ya el Séptimo mes moría. Un niño con padres que lo había desafiado tres veces y vivían para contar la historia. Y, para su mayor desgracia (y parcialmente por su larga cantidad de enemigos) los candidatos eran tres.
Primero, el treinta de Julio hace un año y tres meses, había nacido Neville Longbottom, el hijo de Alice y Frank Longbottom. Dos de los aurores mas temidos que jamás habían atacado su línea de Mortífagos. Los padres en sí lo habían desafiado recientemente por tercera y última vez. Voldemort sonrió satisfecho por la memoria; Bellatrix andaba un poco entusiasta mientras extraía información de la pareja y ahora se encontraban encerrados en una sala psiquiátrica en el Hospital San Mungo, sufriendo de los efectos secundarios del hechizo de tortura (el Cruciatus). Eso se había encargado de una molestia y, también, dejaba al niño desprotegido bajo el cuido de su abuela. El Señor Obscuro sabía por hecho de que encontrar y asesinar al niño sería algo de rutina para él. Pero, ¿era el heredero de los Longbottom el niño del cual hablaba la profecía?
Segundo, había nacido Adrián Orión Potter, hijos de Lily y James Potter, y el mayor de los gemelos. Había nacido unos minutos antes de la medianoche en el último día de Julio y, junto a su hermano menor, era un mejor candidato para la profecía (considerando que había nacido más cerca de el final de Julio). El tercer candidato era el heredero más joven de los Potter. Un niño que había nacido solo unos segundos antes de que el reloj marcara las doce de la medianoche; Lo que su informante (y un cercano amigo de la familia Potter), Peter Pettigrew, le había informado. Los gemelos habían nacido mucho mas cerca al tiempo del cuál la profecía había sugerido, y, de todas formas, eran de sangre mestiza. Y por mucho que a él le gustaría olvidarlo, El Señor Tenebroso era un mestizo también.
Debía de ser uno de los dos. Y con esos pensamiento en mente fue que Lord Voldemort se encontró frente a la, teóricamente, protegida casa de los Potter en Godric's Hollow.Y que lugar tan adecuado para los Potter,pensó ácidamente. Los padres no estaban en la casa (cortesía de Pettigrew), quien decidió cuidar de los niños mientras ellos no estaban. Los otros dos que podrían haber sido un problema para sus problemas, Peter le aseguró, habían sido detenidos por la luna. Hombres lobos y lunas llenas no mezclan muy bien, y tampoco lo hacen los animagos obsesionados con lobos.
Voldemort caminó con la frente en alto a través de los fuertes hechizos y rituales protectores que rodeaban la casa como si no estuvieran allí. La protección destruida por el peso de la traición. Pettigrew lo esperaba en la puerta del frente. Pensó en matar a la rata cobarde en el futuro cercano (Él odiaba a los traidores, y el hombre regordete muy pronto terminaría con su propósito, por lo que valdría menos para él.) Tal vez se lo entregaría a Bellatrix por diversión, ya que, ella detestaba los roedores.
"Están en el segundo nivel, mi Señor." La rata dijo inclinando su cabeza.
Los labios de Voldemort se torcieron en una mueca de desprecio. "En su habitación."
Pasando al lado de Pettigrew (sin mostrar ninguna señal de que había escuchado), el Señor Tenebroso subió las escaleras; Su capa negra bramando detrás de él. ¡Qué molestia eran las profecías! Pero ésta era una que tenía la posibilidad de volverse una fuerza peligrosa contra él en el futuro, por lo que debía de prevenirlo ahora que aún había tiempo.
La puerta a la habitación estaba completamente abierta (otra cortesía de Colagusano). Voldemort entró y se detuvo frente a dos cunas. Allí se encontraban dos niños, ambos con un cabello color negro intenso. No que eso importara, ya que el los iba a matar a ambos para estar seguro, pero Voldemort se preguntaba quien era quien. Eso es fácil de descifrar, pensó. Con un movimiento ligero, ambos niños se encontraban bajo un hechizo silenciador. El odiaba el llanto, totalmente detestabalos niños llorones mientras el estaba en el orfanato; El no iba a tener nada de eso ahora.
Con otro movimiento de su varita, los gemelos se elevaron en el aire frente a él y despertándolos.
Dos pares de ojos se abrieron casi a la vez. El primer bebé, en el lado izquierdo, tenía los ojos de un color avellana, justo como su padre, y lloraba fuertemente bajo el hechizo silenciador. Voldemort, quien jamás se había molestado en preguntar nada más que el nombre y la hora en que nacieron los niños, simplemente pensó que éste era Harry James, pensando natural que el niño que se pareciera más a su padre tendría que llevar su nombre. Por que el segundo niño, un poco más pálido pero con el mismo cabello negro y revolcado tenía ojos de un verde brillante, centellando como gemas; de el mismo color que el hechizo que acabaría con su vida. Ese debía de ser Adrián, Voldemort dedució.
El no parecía asustado por su prescencia, sólo alarmado mientras los observaba con ojos grandes. Extrañamente, si sus ojos no fueran verdes, ellos serían tan… Voldemort abandonó ese pensamiento, encontrándolo inútil. El niño estaba apunto de morir de todas formas. Por que ahora que ponía sus ojos en ambos, no había duda de que, si uno de los dos iba a derrotarlo, debía de ser el que le devolvía la mirada con demasiada fuerza para su edad. El Potter con los ojos de color Avada Kedavra.
Voldemort por un momento consideró que era una lástima que los padres no se encontraran aquí para sacarlos del camino también. Pero tener que sufrir la muerte de uno de sus hijos, para gente como los Potter, sería peor que la muerte.
"Adiós, pequeño Adrián." Voldemor dijo sarcásticamente mientras apuntaba al niño de los ojos verdes con su varita. La luz verde que había robado la vida de muchas personas anteriormente ahora dirigida al niño. Y ahí, justo antes de tocar su frente, el hechizo alcanzó lo que parecía una burbuja dorada que rodeaba el bebé; el impacto creando un patrón en el inesperado escudo, hasta que el hechizo rebotó. Y con sus ojos rojos, grandes en sorpresa y terror, el hombre una vez conocido como Tom Marvolo Riddle solo podía ver como su propia magia se volvía contra él. Al impactar, su cuerpo se redució a cenizas; su alma siendo forzada hacia fuera, pero sin dejar el mundo de los vivos como debería.
Y mientras el alma del Señor Tenebroso volaba lejos de la casa, que ahora se derrumbaba (debido al la inmensa cantidad de magia) un traidor hacía lo mismo; tratando de salvarse a si mismo de lo que él había causado.
El escudo que rodeaba al pequeño mago se expandió momentáneamente para proteger a su hermano de los bloques que se derrumbaban. Mientras el techo caía, el escudo recibía golpe por golpe; el único sonido en la habitación siendo los sollozos del niño con ojos avellana y las paredes desmoronándose.
El escudo comenzó a fallar; pequeños hoyos sin protección creándose en la parte superior mientras los últimos residuos del techo caían sobre el par de niños. Y fué a través de uno de eso hoyos que una pieza de concreto afilada cayó, rodeada por una pequeña cantidad de el escudo mientras lo atravesaba, y causó una cortadura profuna en la mano derecha del gemelo Potter de ojos avellana.
Para cuando el escudo había fallado por completo, el techo ya había dado paso al oscuro, pero estrellado cielo. Ambos niños se habían salvado.
En ese momento, dos figuras frenéticas decidieron aparecer, al parecer de la nada, luego de ser informados sobre lo que había sucedido en su hogar (gracias a la docena de alarmas que se habían activado con el derrumbe).
Con gritos como "¡Adrián!" y "¡Harry!", ambos trotaron sobre los residuos de lo que había sido su casa desde hace un año y medio; siguiendo el sonido del llanto de su hijo.
"¡Adrián!" Lily gritó mientras corría en dirección al niño para calmarlo, observando con terror su mano ensangrentada.
"¿Dónde está Harry?" Preguntó asustada, buscando a su hijo más pequeño con la mirada. James corrió hacia la cuna de Harry, encontrándolo recostado, al parecer, durmiendo. Su corazón casi se rompió (considerando que su hijo estaba muerto), hasta que logró sentir los suaves respiros de Harry.
"¡Él está aquí, Lily! ¡Está vivo!" Dijo sosteniendo a su hijo contra su pecho donde Lily lo podía ver.
Con lágrimas en sus ojos pero riendo con alivio, ambos padres se dirigieron fuera de las ruinas; preguntas formándose poco a poco en sus mentes. ¿ Cómo podían estar vivos los niños? ¿Dónde estaba Peter? ¿Y dónde diablos estaba el Señor Obscuro? No siendo capaces de responder ésas preguntas por si sólos, ellos se dirigieron a la única persona en la que ellos podían confiar para que iluminara sus mentes.
Ellos aparecieron, cada uno con un bebé en sus brazos, frente a las puertas de Hogwarts.
Habían pasado ya 15 minutos y un mensaje enviado por una antílope (El Patronus de Lily) cuando una frenética Profesora McGonagall corrió hacia las puertas.
Se encontraba sin aire y tuvo que respirar profundamente por unos momentos, atípicamente fuerte y audible, antes de pronunciar la contraseña para abrir la cerradura de las puertas.
"¡James! ¡Lily!" Gritó mientras abrazaba a los que alguna vez fueron sus estudiantes tan fuerte como podía sin levantar a los pequeños. "¡Están vivos! ¡Todos ustedes! Por las barbas de Merlin, ¡Es un milagro!"
"¡Calmate, Minerva!" James le comandó, una vez se escapó del abrazo asesino de la Jefa de la Casa Gryffindor. "¿De qué estás hablando?" Ella dio un paso hacia atrás y los miró sorprendida; sus ojos grandes detrás de sus gafas.
"¿No lo saben?" Murmuró antes de menear su cabeza distraída, finalmente ganando de nuevo la gran calma que la diferenciaba. "Vengan conmigo, por favor." Simplemente dijo, entrando a los campos del colegio, cerrando las rejas detrás de ellos mientras la familia Potter la seguía.
"¿Qué está sucediendo, Minerva?" Lily preguntó mientras caminaban a un paso rápido. "Estábamos en una reunión de la Orden cuando las alarmas que habíamos colocado alrededor de la casa se activaron. ¡La casa estaba en ruinas cuando llegamos!" La única respuesta de Minerva fue acelerar su paso hacia el castillo.
"¡Minerva!" Exclamó James mientras corrían para alcanzarla. Por lo menos, los niños seguían dormidos. "¡No daré ni un solo paso más si no me das tan siquiera un resumen de lo que pasó ésta noche!" Y para probar su punto, se detuvo. Su esposa inmediatamente siguiendo su ejemplo. Viendo la mirada determinada en los Potter, la Profesora de Transfiguraciones suspiró e hizo un ademán para seguir caminando.
"Les diré lo básico, pero debemos encontrar a Albus rápidamente. Él los ha estado buscando por los pasados 10 minutos; ¡debería haber sabido que vendrían aquí! Pero es normal que él esté tan estresado en una noche como ésta." Minerva explicó. "Los niños fuero atacados por el Señor Oscuro ésta noche."
"¿Ellos fueron que?" Lily preguntó, sintiendo la sangre abandonando su cara mientras el mundo le comenzaba a dar vueltas, sólo caminando normalmente por la adrenalina en su cuerpo. Miró a su esposo, encontrándolo más pálido que un muerto, sosteniendo a Harry más fuerte de lo necesario. Ella reflejó el movimiento con Adrián mientras Minerva continuaba. "El fue para asesinarlos personalmente." Ella se detuvo y miró hacia atrás para observar a los padres asustados. "No han habido noticias de él desde entonces. Sus mortífagos se están escapando. Los dementotes volvieron a Azkaban. Los rumores dicen…" Ella paró para controlarse y miró con intensidad a los gemelos. "Los rumores dicen que está muerto."
"¿Muerto?" La pareja Potter preguntó con sorpresa.
"¿Cómo?" Cuestionó James sin perder un segundo.
"No tengo la menor idea." Admitió Minerva mientras continuaba su caminata. "Es exactamente por eso que deben ir a la Oficina de Albus." Estando demasiado sorprendidos como para seguir preguntando, hicieron lo que les dijo y el resto del camino se pasó en silencio. Cuando alcanzaron la oficina del Director, encontraron al hombre caminando de arriba hacia abajo impacientemente, casi brincando en sorpresa cuando la puerta se abrió.
"¡Lily!¡James!" Exclamó dirigiéndose a ellos e inclinándose para examinar a los gemelos; sus ojos detenidos en la herida de Adrián (La cual ya no sangraba) y abriendo sus ojos momentáneamente hasta que fue alejado de sus pensamientos por una agitada Lily.
"¿Qué paso, Albus?" Simplemente preguntó y Albus les indicó que se sentaran. Iba a ser una larga explicación y, de todas formas, sentía sus propias piernas a punto de dejarlo caer.
"Primero que nada, creo que deberíamos atrapar a Sirius Black antes de que desaparezca." El Director declaró.
"¿Qué tiene que ver Sirius con todo esto?" James preguntó confundido. "Es luna llena y él está afuera con Remus."
"Voldemort logró encontrar y entrar a tu casa, a pesar de el encantamiento Fidelio. Eso solo puede significar que el guardián secreto, Sirius, los ha traicionado." El viejo mago respondió gravemente. La sorpresa que recibió al descubrir quien era el verdadero guardián secreto fue sobrepasada por el horror de los Potter, al realizar que habían confiado sus dos hijos a un traidor y, peor aún, que habían pensado que era un amigo cercano.
"No puedo creer que Peter nos haya traicionado." Murmuró James casi incomprensiblemente. El rostro de Lily estaba lleno de lágrimas.
"Lamentablemente es la verdad." Respondió Albus gravemente. "Pero nos encargaremos de ello." Añadió decidido. "Lo que es más importante ahora es el ataque contra sus hijos."
"Entonces, ¿Es cierto?" Lily preguntó con voz ronca de tanto llorar. "La Profecía… Realmente se cumplió ¿No?"
"Sí. Pienso que sí."
"¿El Señor Tenebroso realmente se fue?" James preguntó sin creerlo.
"Por ahora, sí." El Director ofreció. "Pero me temo que no será para siempre."
"¿El volverá?" Preguntó James confundido y más asustado que antes. Si era así, entonces, ¿Qué significaba eso para sus niños?
"Me temo que es inevitable; Voldemort siempre tuvo demasiados deseos de vivir, no de morir." Albus dijo, cerrando los ojos y frotándolos con cansancio; Viéndose por un momento exactamente tan viejo como era. "Pero ahí es donde Adrián aparece."
"¿Adrián?" Preguntó Lily mientras miraba al niño durmiendo en sus brazos.
"¿A qué se refiere con eso? ¿Él es el elegido?" James preguntó sin quitar sus ojos de su hijo mayor.
"Eso creo." Dijo Albus levantándose.
"Pero, ¿Cómo puedes estar tan seguro?" Insistió, no queriendo considerar que su hijo tendría que enfrentar un destino tan difícil.
"Me temo que es bastante claro." Albus declaró con un suave movimiento de su varita, removiendo la sangre de la herida de Adrián (Curando la herida en el proceso). Su encantamiento fue seguido por dos jadeos de sorpresa. Allí, en la palma del niño, una áspera y roja cicatriz (de alguna forma pareciendo un rayo) era visible. "La cicatriz está llena de magia. Una muy poderosa, que no se siente para nada como la de Voldemort."
"Entonces es verdad." James dijo resignado mientras se echaba hacia atrás en su asiento.
"Lo es. Y el jóven Adrián se salvo a si mismo y a su hermano ésta noche y, junto a él, todo el mundo Mágico.
"¿Qué significa eso para Adrián? ¿Su futuro?" Lily preguntó, con lágrimas bajando por sus mejillas.
"Él vivirá una niñez normal. Tan normal como sea posible. El se lo merece." Albus dijo luego de una corta pausa. "Pero luego de que alcance cierta edad… Necesitará entrenamiento. Haremos todo lo posible para que Adrián sobreviva esto." Ambos Potter asintieron, sin ver ninguna otra alternativa.
La noche en la oficina la pasaron hablando y contemplando profundamente mientras la Nación Mágica celebraba la caída del Señor Tenebroso y el nacimiento de un héroe.
Y mientras brindaban por Adrián Potter, llamándolo el Niño Que Vivió, Harry dormía en paz dentro de una cuna que habían conjurado; Ignorante de cómo esa noche afectaría su vida.
Nadie se preocupó por inspeccionar al Potter más pequeño. Verificar si tenía alguna cicatriz. Y, la verdad, no había ninguna. Pero si alguien hubiera sabido donde buscar, y en el momento exacto, se habrían dado cuenta de una extraña marca negra apareciendo en su cadera, y luego, desapareciendo.
Desconocido para las personas en la oficina del director, los niños dormidos y la multitud celebrante, las ruedas del Destino comenzaban a moverse, señalando que el tiempo ya había llegado para que una muy vieja profecía se comenzara a desarrollar.
