Gil se levanto en la mañana como todos los días, cuando estaba listo fue a desayunar con Lud.
_Buenos días Gil, ¿Cómo amaneciste?
_Bien, gracias hermano.
_ ¿Quieres leer el periódico?—Gil lo acepto deseando que todo allá sido un sueño, pero cuando lo miro se dio cuenta de la triste verdad— ¡vaya estos periódicos de hoy en día escriben puras chorradas!
_ ¿Y como sabes?
_Por que ni siquiera soy capaz de leerlo, dime Lud ¿Qué harás hoy?
_Iremos con Italia a ver a Japón ¿y tú?
_Tengo que ir al doctor.
_Doctor! ¿Qué te paso Gil? ¿Te sientes mal? cuentame.
_No, solo creo que tengo que ir al oftalmólogo, creo que me estoy quedando ciego.
_Ya veo, te deseo suerte.
_Gracias Lud, oye hermano ¿arreglaste la televisión? Debo decirte que se bastante bien.
_No, Gil, yo la veo con las misma mosquitas de siempre; ah, Gil recién paso el cartero, ¿puedes ver la correspondencia?
Gil abrió la puerta y vio un ramo de flores muy bonito como en un canastito, primero miro la tarjeta "Espero que te gusten Prusia-san n/n, me gustaría hablar contigo" Gil se sintió como si estuviera mareado, se guardo la tarjeta en el bolsillo, dejo el canasto con las flores afuera en el jardín para que no llamara la atención, y entro las cartas de siempre.
Fue a al oftalmólogo, pero en el camino fue mirando para todos lados como si alguien lo persiguiera, cuando llego allí que no tenia, el awesome quedo en la escala mas alta de la miopía, así que se fue a comprar sus lentes permanentes; al salir ya que no tenia que hacer nada fue a molestar a Austria.
_Hola obaka ¿Cómo te va?
_Gilbert ¿te estas burlando de mi, acaso? Que ahora te dio por usar lentes.
_Estos son permanentes.
_verdad que en la mañana Lud me conto algo parece, la verdad me sorprendió que te levantaras temprano, por lo menos ahora ya estaos en igual condición.
_Yo siempre seguiré siendo el awesome!—entonces Roderich se dio media vuelta—oye! Donde vas soy awesome, no me puedes dejar solo.
_Voy al supermercado—entonces no fue necesario que lo invitara, Gilbert ya estaba detrás de el, era obvio que estaba aburrido.
Allí como siempre molestaba a Roderich y no lo dejaba comprar tranquilo, hasta que le pareció ver a un tipo alto rubio a la distancia, el albino sabía que esconderse solo empeoraría las cosas, por lo que trato de ser natural como que no lo conocía y solo se fijo en molestar a Austria. Pero sorprendentemente lo echaron por tener a Gilbird en la cabeza como siempre, así que se quedo afuera esperando a Roderich, mientras tanto jugaba con su amiguito o con su collar de cruz.
_Que lindo es tu amiguito—Gil no evito darse vuelta inmediatamente al sentir la voz de Suecia—Hola, ¿Cómo estas?
_Bien, gracias, que bueno que me encontré contigo, aunque la verdad aquí en un lugar publico no puedo decirte lo que quiero…pero, tú…
_ ¿Suecia?—entonces apareció Austria, él no conocía a Suecia, pero lo había visto a veces en juntas de la ONU, aunque nunca le había hablado.
_Lo siento me tengo que ir, adiós Prusia-san—y Suecia se fue disimuladamente, y disimuladamente bien.
_ ¿Lo conoces Gilbert? (llévame las bolsas)
_Poco, solo me estaba saludando, tu sabes donde vive tan lejos no lo veo casi nunca.
Al llegar a la casa Gil estaba aburrido, entonces se puso a escuchar música, entonces no evito meter la mano en su bolsillo y sacar la tarjeta de las flores de la mañana, aparte de lo que decía escrito en grande afuera, también tenia escrito adentro:
"Hola Prusia-san ¿Cómo estas?, la verdad lamento que mi hermano Noru nos halla interrumpido, digo, creo que eres lindo, no espera, aun mas que eso, por eso me gustaría verte y hablar en privado contigo, de verdad lo odie por eso, ojala quieras verme tu también Prusia-san, lamento también que Din te haya lanzado ese hechizo, espero no sea nada grave, los hechizos de mi hermano tienes cura, siempre se los lanza a Noru, espero la encuentres. Ojala que quieras verme Prusia-san, Suecia"
