1. All You Need Is Love
—¡Vamos Remus! ¿Por qué no me lo dejas? ¡Sólo quiero coger la idea principal! — Cuando Sirius Black llamaba a Remus Lupin por su nombre significaba que estaba hablando en serio. Y eso Remus Lupin lo sabía muy bien.
—Porque no. No te lo voy a dejar Black, y sabes de sobras porqué—. Igual que cuando Remus Lupin llamaba a Sirius Black por su apellido significaba que estaba hablando muy en serio. Y eso Sirius Black lo sabía muy bien.
—¡Que copiara una vez tu trabajo entero no es motivo Lupin! Además no fue para tanto, ni me pillaron y ¡eso fue hace cuatro años Lupin! ¡Deja de ser tan rencoroso joder!—. Aunque cuando Sirius le llamaba Lupin significaba que se estaba cabreando de verdad.
—Sabes de sobras que ese no es el motivo Black, a ver si piensas un poco antes de decir lo primero que se te pasa por la cabeza.
Y sin darle tiempo a contestar, se fue.
—¡Vete a la mierda Lupin! ¡No te necesito, puedo hacer el trabajo yo solo! — Ese fue su último intento desesperado para que su amigo regresara y le dejara el trabajo. Aunque como ya sabía, fracasó.
Frustrado, se sentó en su sillón enfrente del fuego y pasándose una mano por la frente y apartándose un poco el flequillo, se dispuso a hacer el trabajo para Defensa Contra Las Artes Oscuras. No era que no pudiera hacerlo él solo, sencillamente era que sabía que si Remus le dejaba su trabajo para coger las ideas principales no se iba a dejar nada y podría conseguir la nota necesaria para que le retiraran el castigo, un excelente.
Cierto que podía conseguirlo él solo, no sería la primera vez que lo hacía, pero siendo sincero consigo mismo, le daba mucho palo pensar.
Suspiró y se echó atrás en el sillón. Sabía que Remus estaba molesto, lo había visto en sus ojos. Odiaba hacer cabrear a sus amigos, pero aún odiaba más hacer cabrear a Remus. No podía soportar ver esos ojos dorados y brillantes un poco más apagados por su culpa.
Sus ojos, dorados y brillantes tenían algo. Algo que hacía que Sirius nunca le negara nada. Algo que lo impulsaba a protegerlo ante todo. Algo que hizo que Sirius se transformara en animago. Algo que hizo que Sirius Black jurara la muerte más horrible para todo aquel que le tocara un pelo a Remus. Algo que hacía que Sirius Black, el más rebelde, obstinado y seductor de todo Hogwarts se convirtiera en el más manso, sumiso y tranquilo de todo Hogwarts con sólo sonreírle. Algo que hacía que Sirius se sintiera el peor ser del mundo mágico por haberlo hecho enfadar o entristecer, y como consecuencia se pasara el día intentando que le perdonara.
Algo que tenía embrujado a Sirius Black desde el primer día que se vieron en el expreso de Hogwarts.
Y Sirius sabía que no podría hacer el trabajo u otra cosa con tranquilidad hasta que no hubiera hecho las paces con Remus. Porque si Sirius estaba bien con Remus, todo estaba bien.
Decidido subió a la habitación y diciendo Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas pudo descubrir dónde estaba su objetivo. Salió de la habitación diciendo travesura realizada y se fue corriendo hacia los terrenos del castillo, donde estaba Remus apoyado en un árbol, seguramente leyendo.
Sólo cuando se plantó delante suyo se dio cuenta de que en realidad no tenía nada preparado para que le perdonara. Pero como siempre, decidió improvisar.
Se sentó a su lado e inclinó la cabeza para intentar ver qué leía su amigo, quien giró la cabeza y le miró con esos ojos de color miel, intensamente. Sirius vio que aún estaban un poco apagados.
—¿Qué haces Black? — Black. El sonido de su apellido maldito resonó en sus oídos. Aún estaba enfadado.
—Intento ver qué lees, Lunático—. Con eso Remus entendió que Sirius ya no estaba enfadado.
—Hamlet—. Su respuesta fue seca. Y Sirius decidió atacar de nuevo.
—Suena interesante. ¿Qué es? —. Otra respuesta cortante por parte de Remus, quien se limitó a decir que era teatro, Black. —¿Puedes leerme un trozo?
Ésta vez Remus suspiró y bajó el libro. Sirius sonrió.
—¿Se puede saber qué quieres Black? — preguntó algo molesto por la insistencia de su amigo.
—Que me perdones—. Nunca antes se había disculpado y sabía que eso no era un perdóname por favor con todas las de la ley, pero Remus sabía que eso era lo más cercano a un lo siento, de verdad que oiría jamás de Sirius.
La voz firme de Sirius parecía que había hecho efecto porque los ojos dorados se abrieron y recuperaron el brillo que encantaba a Sirius.
Y cuando Remus Lupin sonrió con labios y ojos, Sirius Black entendió un poco mejor el significado de esa canción que tanto gustaba a Remus llamada All You Need Is Love.
Aunque Sirius no necesitaba un poco de amor, pero sí tal vez un poco de Remus Lupin y de su mirada dorada y brillante. Pero sólo un poco.
Gracias por leer y comentar :)
Aquí os dejo el segundo one-shot. Espero que también os guste.
¡un beso!
siesna.
Inuzuka00: Gracias por comentar! :)) Me alegra que te haya gustado n.n el S/R es mi OTP pero ahora llevaba un tiempo sin escribir nada de ellos así que decidí hacer algo de ellos otra vez xd.
