En Susent Arms, había toda una revolución, ya que los huéspedes y amigos se preparaban para recibir a la familia Shortman, todos estaban emocionados, todos estaban ahí a excepción de una rubia, quien estaba cerca de la casa de huéspedes hablando con Phoebe, esta última intentaba convencerla para que ya ingresaran a la casa porque arnold no tardaba en llegar.
Despues de 4 años el cabeza de balon volvia de San Lorenzo, pero...
-Vamos Helga, tenemos que entrar ya casi llegan, ¿o acaso no quieres verlo?
-¡Ay por favor Phoebs! Claro que si…es decir me gustaría…pero no se…Alan…..es decir no creo que sea buena idea –Dijo tristemente
-Helga ni Alan ni tu papa saben que arnold llegara hoy, así que piensan que viniste a ver a los abuelos de arnold como siempre o ¿no?
-Bueno la verdad….es que no sabe Bob, pero me temo que Alan si lo sospecha y todo por culpa de tu novio.
-¿Por qué?
-Porque Geraldo invito a algunos compañeros enfrente de Alan ¿Ya no te acuerdas?
-Pero dudo que Alan haya escuchado, estaba bastante lejos y…
-Como sea Phoebs, de cualquier forma yo ya me resigne, y además la carta que le envie hace tiempo al cabezón, es enserio ya me canse de esperar y aunque haya regresado yo desde ese momento decidí olvidarlo y…
-Es por eso que sales con otros chicos ¿no?
-Si así es Phoebs, con la esperanza de que logre olvidarme del cabeza de balón y también de que….de…..
-De que el compromiso se rompa
-Si
-Por lo menos entra a celebrar la fiesta de arnold, además no olvides que acaba de ser su cumpleaños y será un regalo excelente el verte, además mírate, Helga estas hermosa.
Helga solo asintió, se sonrojo por el comentario de Phoebe y decidió dejarse llevar por ella rápidamente al interior de la casa de huéspedes.
Mientras tanto….
-¡Miriam! Tocan la puerta, ¡abre!
-Ya voy Bob - ¡Ah hola Alan! Pasa hijo, Helga no está, pero no creo que tarde mucho
-¡Ah! Venía a invitarla a ver una película, ¿A dónde fue Sra. Pataki, usted sabe? Tal vez podría ir a buscarla
-Claro que si hijo, se fue a Susent Arms, ¿si sabes cómo llegar?
-Claro que sí, entonces iré a buscarla allá, muchas gracias Sra. Pataki
-Eres un lindo joven, Alan mi hija ha tenido suerte –Le guiño el ojo –Espero que pronto se lleven mejor, además porque ya no falta tanto ¿verdad?
-Así es, y de verdad yo también espero lo mismo, ya que siempre he querido a Helga
-Lo se querido –Sonrió Miriam al joven amablemente
-Bien me voy, hasta luego
-Hasta luego y no lleguen tarde
-De acuerdo
En Susent Arms, ya estaba todo listo y las luces apagadas, solo esperaban que llegaran los Shortman, aunque no tenían que esperar demasiado, ya que en ese momento…
-Bien todos escóndanse ya llegaron –Dijo Gerald quien estaba viendo por la ventana
Todos se escondieron donde pudieron, Helga estaba nerviosa que se quedó plantada donde estaba, por esta razón entre Gerald y Phoebe la escondieron con ellos, sabían que su amiga estaba en un manojo de nervios pues no sabía qué pasaría con el cabeza de balón.
-Aquí vivías arnold –Mayna bajo enseguida de que arnold lo hizo
-Sí, ven Katy, vamos adentro.
-Arnold, ¿crees que podamos salir a algún lado? No conozco nada y sería buena idea no crees –Mayna lo tomo del brazo fuertemente
-No lo creo Mayna y menos ahorita ya que estoy cansado –Decía mientras intentaba soltarse
-Hermanito, ya hay que entrar, quero ver a abwer.
-Es Abner Katy y claro ahorita lo veremos – Volteo a ver a Mayna –Mayna podrías soltarme estas lastimándome
-¡Ah! Perdón arnold –Solo aflojo su mano pero no lo soltó
Arnold resignado entro con Katy de la mano y con Mayna colgada de su brazo, quien no parecía dispuesta a soltarlo nunca.
Al pisar la sala salieron todos y las luces se encendieron, gritando al mismo tiempo ¡SORPRESA!, arnold no se esperaba este recibimiento sus compañeros (la mayoría) se encontraban ahí (lila, Rhonda, Phoebe, Gerald, Curly, Stinky, Nadine y Sheena) pero a la que no le quería quitar la mirada de encima era a una chica rubia que estaba en medio de Phoebe y Gerald, como tratando de ocultarse detrás de ellos pero aun así la vio.
Era una agradable sorpresa, creyó que después de esa última carta Helga tal vez no fuera a verlo, pese a que le pidió a Gerald que le dijera que volvería ya que no sabía si había leído las cartas como no le respondía.
Pero esto era mucho mejor, no se lo esperaba, no esperaba verla ahí y menos el primer día que piso hillwood nuevamente y menos verla así, estaba muy cambiada, Gerald nunca hablo de ella, siempre le decía que mejor sería que lo viera con sus propios ojos, tenía razón.
Helga estaba hermosa, seguía siendo alta, pero no más que él, tenía su cabello suelto y hermoso y estaba ondulado, tenía los ojos más hermosos que nunca, tal vez sea el efecto que le da el maquillaje pensó, tenía unas sombras de color dorado y delineador negro, las pestañas pintadas también, pero no exagerado, traía un hermoso vestido azul cielo, el cual se adornaba de un lindo listón blanco alrededor de su cintura perfecta, traía una flor azul de un lado y del otro le caía el cabello en su rostro.
Sí que había madurado ya tampoco era aquella niña que conoció, era una adolescente como él y tenía un cuerpo perfecto la inspecciono de arriba hacia abajo, no sabía cuánto tiempo estuvo así, pero se percató que ella se dio cuenta que su mirada solo estaba en ella ya que la vio sonrojarse como siempre, como si no hubiera pasado el tiempo.
Despertó de su shock cuando Gerald se le acerco y lo trato de abrazar, ya que Mayna no lo soltaba.
-Viejo te extrañe mucho –Hicieron su clásico saludo
-Yo también Gerald –Dijo arnold, quien seguía distraído por aquella rubia
Gerald lo noto pero no fue el único.
-Bien arnold ¿quieres un vaso? –Dijo furiosa Mayna
-¿Qué?
-Para la baba, es asqueroso estar viendo la cara de menso que tienes, ¿Qué te pasa?
En ese momento todos voltearon a verla no le habían prestado atención, ya que a quien habían extrañado y esperado era a arnold pero al parecer no vino solo.
Mayna volteo a ver a Helga, quien a su vez la miro, Mayna sí que estaba furiosa y estuvo a punto de decir algo pero….
-¡Vaya hijo! Todos tus amigos vinieron, esto es genial, nos organizaron una fiesta, que bien y entonces que esperas arnold ve con tus amigos –Lo empujo su padre, haciendo así que por fin Mayna lo liberara.
Miles lo empujo más que nada hacia donde estaban Phoebe y Helga.
-Hola arnold –Phoebe fue la que hablo -¡Bienvenido!
Lo abrazo, arnold regreso el abrazo, pero miro más de cerca a Helga a través del hombro de Phoebe, cuando se separaron ella se alejó un poco y arnold se acercó a Helga. Definitivamente ya no era más alta ella que él, los papeles se intercambiaron.
-Hola Helga –Dijo un poco más seguro -¿C-omo estas?
-Hola arnold…..bi-en….es-too-oy bien –Se veía muy nerviosa
-Helga ¿puedo….pued….ab…. –Fue interrumpido por una pequeña
-Hermanito, quiero ver a abaner.
-Se llama Abner Katy, ahorita te llevo a verlo
En ese momento Katy se fijó en Helga, la miro determinadamente parecía evaluarla, esto incomodo a Helga, como era posible que tuviera esa mirada si era tan solo una niña, que digo niña es casi un bebe.
-¿Quen eres tú? –Exigió saber
-Soy un-a amiga de tu herma-no jejejeje –Se sobo el brazo como acostumbra cuando está nerviosa
-Bueno se ve que tu si eres buena, me caes bien –Le estiro su mano
Helga la tomo
-Gracias y tú a mi Katy.
-Helga ¿podemos hablar?
-Bueno….yo….cabeza de balón…..no creo que sea buena idea….mira todos….te organizaron esta fiesta mejor disfruta
-Pero quiero hablar contigo, por favor
-Pero Katy está aquí y….
-Cariño, deja que tu hermano hable con sus amigos ¿sí?
-Pero estoy con mi nueva amiga mami
-Lo sé, pero necesitas dormir, ya empieza a hacerse tarde, ven preciosa
-Bien, adiós
-Adiós Katy no te preocupes vendré mañana.
-Bien
-Me da gusto verte Helga –Stella se acercó y la abrazo –Y perdón por la interrupción –Tomo a Katy de la mano.
-No se preocupe Sra. Shortman, y también es un gusto verla nuevamente
-Espero sigas viniendo aun cuando hayas regresado, sabes que está siempre será tu casa.
-Claro, muchas gracias –Sonrió sinceramente agradecida, no se quería separar de su familia postiza
Cuando se fueron, arnold le ofreció una mano, ella la acepto ya que cuando arnold le pedía algo no podía negarse a nada. Una vez afuera en el pórtico de la casa de huéspedes, ambos rubios se sentaron para poder platicar.
-Helga t-e vez mu-uy hermosa-a –Dijo nerviosamente arnold
-Graci-as
-Helga bueno yo…quiero saber si…..aun ¿sientes algo por mí?
-Creo….bueno yo…..es decir…..acabas de llegar Arnoldo creo que no es el momento
-Bien por lo menos no quiero esperar a algo que quiero desde que te vi allá adentro –Dijo enfadándose un poco por lo que ella dijo, siempre lograba sacarlo de sus casillas y que ella pospusiera las cosas como si no fueran importantes lo molestaba más..
-Y ¿Qué es?
-Esto –Se acercó a ella, ella asustada creyó que la iba a besar pero en realidad, la rodeo con sus brazos la cintura y la atrajo a ella, la abrazo fuertemente.
Temía que si no lo hacia ella desaparecería como si fuera solo un producto de su imaginación, ella correspondió al gesto, rodeándolo por el cuello.
Cuando se separaron un poco ambos quedaron de frente, se sonrojaron, pero no se quitaron la mirada de uno al otro, empezaron a acortar la distancia.
El deseaba besarla nuevamente como hace años, sus labios, su corazón le exigían hacerlo ya, pero….
-¡HELGA!
Ella se separó bruscamente de arnold reaccionando, cuando se puso de pie y volteo a ver de dónde provenía la voz, vio aterrada a Alan.
-¿Qué haces aquí?
-Vine a buscarte y ve cómo te encuentro, poniéndome los cuernos
-Como si fuera la primera vez estúpido –Dijo duramente Helga
-Se lo que has hecho con otros pero se también porque lo hiciste pero no, no te daré el gusto.
-Dime ¿para que viniste aquí a buscarme?
-Vine para que vayamos al cine
-No
-Helga
-Dije que no, Alan, además estoy cansada
-Bien vamos
-Está bien
Helga bajo las escaleras del pórtico, no sin antes despedirse de arnold, dándole un beso.
-Me da gusto que hayas regresado arnold, nos vemos mañana en la escuela.
-Y quiero que quede claro arnold, no te acerques a mi novia –Amenazo Alan
-Y si no quiero –le reto mientras se ponía de pie
-Tendré entonces que…..
-Arnold, Alan tiene razón, si soy su novia y por eso se enojó, pero eso no quita que tenga amigos, Alan no quiere ser tan posesivo ¿verdad?
-Mmmm si claro pero no amigos como el, Geraldine
-Lo discutiremos luego, ¿nos vamos?
-Sí, ya te dije arnold, adiós
Así dejaron a arnold confundido, el veía como la pareja se iba, ¿Qué había pasado? Estaba impresionado, Alan tomo la mano de Helga quien ni siquiera protesto ni nada mientras se la llevaba lejos de Susent Arms, no entendía, y ¿Qué rayos era eso de que no era la primera vez? ¿Ya eran novios? ¿Pero qué paso?
Tenía muchas preguntas que hacerle, porque de algo si estaba seguro, algo entre ellos cambio, porque Helga estaba un poco cambiada, parecía aceptar el compromiso, pero si hace unos meses le había dicho que nunca lo aceptaría, entonces ¿Por qué afirmo ser novia de el?
