Capítulo 2 –
Remus se encontraba leyendo en el comedor de la Mansión de los Black, eran temprano, no faltaría mucho para que despertaran todos los que habitaban en la casa: los Weasley, Sirius y Tonks.
Se escucharon unos pasos por el pasillo que llevaba al salón, Remus volteó intuitivamente, bajando su libro a la altura de la nariz para poder apreciar quien iba a entrar a donde se encontraba. Era Molly.
-Buenos días, Remus.- Lo saludó animadamente.- ¿Cómo te encuentras? Te ves muy demacrado, supongo que es porque se acerca la luna llena.
-Hola, Molly.- Dijo Remus bajando su libro y sonriendo respondió. –Así es, es la luna, faltan dos días.
-Oh, ¿sabes a dónde irás?
-Sí, creo que sí, tal vez a algún bosque lejano, aún no estoy seguro.-
-Bueno, querido, no olvides comer bien para que no estés tan débil.- Respondió Molly con cara maternal, por su trato, parecía que era uno más de sus hijos. -¿Quieres comer algo o esperas a los demás?
-No, Molly, muchas gracias, los esperaré. – Sonrió tímidamente para regresar a su libro.
Otros pasos se acercaron lentamente. Esta vez fue Sirius quien entró con una sonrisa.
-¡Hey, Lunatico! Buenos días.- Miro hacia la cocina- ¡Hola, Molly!
-Hola, Sirius. Pronto estará el desayuno.- Contestó Molly desde la cocina.
Lupin bajó su libro, de nuevo. No podía seguir ocultándose por mucho tiempo y menos detrás de un texto. Le devolvió la sonrisa a Sirius.
-¿Qué hay Canuto? ¿Por qué tan sonriente?- Saludo Lupin, mientras Sirius se sentaba al lado suyo.
-Bueno, veamos, desde que soy un hombre libre, es decir, desde hace un mes, no he podido salir con mi mejor amigo a alocarnos un poco. Y hoy es viernes, sé que podríamos salir por ahí con algunas amigas.- Contestó Sirius, mientras le guiñaba el ojo a Remus en forma de complicidad.
Sonaron otros pasos en el pasillo. Podría jurar que era Tonks, ya había aprendido el eco que hacen sus pies al caminar. Un nerviosismo lo comenzó a recorrer por todo cuerpo, de forma inconsciente comenzaba a mover el pie de forma inquieta.
Nymphadora irrumpió en el lugar, tenía el cabello morado hasta los hombros, su túnica de auror, se veía hermosa. Sonriente saludó a todos en el salón.
-Buenos días a todos.- Dijo sonriente, mientras tomaba asiento al lado de Sirius.
-Buenos días, Tonks.- Dijo Molly. Sirius le dio un beso en el cabello a su sobrina y Remus la recibió con una sonrisa. Éste se había perdido un poco, ensimismado en la belleza de la metamorfomaga, hasta que continuó.
-No lo sé, Canuto, no creo que sea buena idea, además es un poco peligroso con los mortifagos andando por ahí.- Respondió Remus en forma seria.
-Vamos, amigo, no era en serio lo de las amigas, pero si quiero que salgamos a divertirnos un poco.
-¿Qué están tramando?- Preguntó Nymphadora, de forma curiosa.
Sirius volteo a verla sonriente. –Nada, tu tío quiere salir a fiesta y Remus no desea acompañarme.
-Yo podría ir contigo. Por eso no hay problema.- Dijo Tonks sonriendo.
Vaya que eran parecidos, pensó mentalmente Remus mientras los miraba.
-¡Esa es mi sobrina!- Le dijo a Tonks, mientras se volteaba para decir algo a Remus.- ¿Ves? ¿Qué dices?
-No lo sé, tendría que pensarlo.- Respondió el licántropo un poco indeciso.
-Ándale, Remus, ven a divertirte un poco con nosotros.- Le dijo Tonks con una sonrisa que lo cautivaba.
-Está bien, vamos.- Dijo sonriente, los dos parientes se emocionaron y comenzaron a saltar en sus asientos de la emoción. Había perdido la batalla contra esos dos.
El desayuno prosiguió de la manera más amena posible, en una conversación donde los tres se integraron de forma muy animada.
-Bueno, tengo que ir al ministerio.- Dijo Tonks mientras se estiraba en su asiento. –Los veo al rato, chicos. –Sonrió de forma cautivadora.
Remus y Sirius se despidieron con la mano.
-Tú y yo tenemos que hablar.- Le dijo Sirius de forma divertida.
-¿Hablar? ¿Sobre qué?- Respondió el licántropo.
-No te hagas, yo sé muy bien lo que sientes por mi sobrina, sólo quiero ver si alguna vez puedes admitirlo.
-Estás un poco chiflado.- Contestó Remus de forma divertida.
Los dos se levantaron del comedor para proseguir con sus actividades en la casa noble Black.
