LOS PERSONAJES SON DE Y LA HISTORIA ES ORIGINAL MIÁ ESPERO QUE OS GUSTE.

CAPITULO 1 TRAICIÓN DE UN AMIGO

BVOP

Me llamo Isabella pero en este mundo me llaman Isa, tengo 350 años pero con un cuerpo de una chica de 18 años con el pelo castaño oscuro con reflejos rojos y mis ojos color borgoña, aunque cuando era humana me dijeron que los tenia color chocolate, era la mejor en mi trabajo, y lo tenia que ser siendo la hija de quien era. Yo soy la hija de rey del inframundo.

- ISA A TU IZQUIERDA- me grito Jacob.

- JODER JACOB TE DIJE QUE LO SUJETARAS.- le grite a la vez que esquivaba la espada de uno de los ángeles con los que nos habíamos encontrado.

- Y que quieres que haga si solo me pongo duro viendo como juegas con ellos, me he distraído un momento y se me ha escapado,-dijo dándole un estocada final al que me había atacado.

-jajajaj siempre tan caballeroso- le dije

Ya me estaba cansando del Ángel con el que había estado jugando. Con la daga que llevaba en mi cinturón le termine de cortar el cuello.

Mi amigo Jacob y yo siempre salíamos de cacería tanto si era para recolectar almas, como si salíamos a matar a unos cuantos ángeles para divertirnos.

Jacob era un demonio de lo más sexy, moreno, alto, con los ojos negros como la noche, pero para mi simplemente era mi amigo, con él podía contar para mis cacerías. Aunque nos habíamos enrollado unas cuantas veces, no quería nada serio con él, vamos ni con el ni con nadie, simplemente me enrollaba con alguien cuando me apetecía y después como amigos si él quería y si no que se jodiera, yo era un espíritu libre al que no le gustaba que le dieran ordenes, ni le ataran. En mi corazón no había sitio para nadie.

Pero claro con Jacob era otra historia, él siempre me decía que el día menos esperado le pediría a mi padre que nos casáramos, pero ese día por mi jamás llegaría.

-Jacob vallamos a tomar algo al pub estoy aburrida de la cacería de esta noche- le dije con cara de aburrimiento- molestemos un rato a los humanos.

- Isa no se te habrá olvidado que tu padre nos espera para tu presentación, como comandante de los ejércitos del inframundo- dijo el mirándome con cara incrédula.

- Joder, lo había olvidado por completo, vayámonos antes de que manden a Jane a buscarnos, esa zorra tiene muy mal carácter y no tengo ganas de pelearme hoy con ella.

Así desplegando otra vez mis alas negras descendimos al mundo de los demonios. Al llegar al castillo del inframundo como ya me lo temía, Jane estaba esperándonos en la entrada, esa enana rubia, con ojos rojos siempre sacaba lo peor de mi, pero al ser la segunda al mando del ejercito de mi padre nunca podría desquitarme con ella como me gustaría.

- Al fin ha llegado la princesa de hielo- me dijo alzando una ceja esperando que la respondiera.

- Claro Jane, la princesa siempre regresa a su castillo, aunque te hubiera gustado más salir a buscarme como buen niñera que siempre eres- le dije lo mas burlona que pude, me encantaba sacarla de sus casilla.

- Para salir a buscar a una niña malcriada y estúpida siempre tengo un rato- me respondió de nuevo atacándome.

- Siempre que hagas un hueco mientras se la estas chupando a mi padre- se escucho una gran carcajada detrás de mi. Jake siempre disfrutaba de mis enfrentamientos con esta zorra

- Vamos señoritas dejemos esta discusión en tablas, tenemos poco tiempo y hay mucho que hacer.- En ese momento apareció otro demonio por la puerta, era el hermano mellizo de Jane, Alex al cual yo le salude con mi mejor sonrisa sexy.

Alex un chico muy guapo con su pelo castaño rubio y un cuerpo estupendo pero claro no tenia nada que ver con el carácter de su querida hermana, siempre intentaba mediar en las discusiones que tenia con ella..

- Hola querido Alex cuanto tiempo sin verte- me acerque a él a darle un pequeño pico, sabiendo que ese acto iba a enfadar aún más a su querida hermana.

- Siempre tan hermosa Isa- él me respondió con otro beso.

Por el cual provoco un gran gruñido detrás de mi, como siempre sabia de quien venia de mi gran amigo Jacob. Me encantaba coquetear con los demonios guapos que había en el reino y al parecer él no se daba cuenta que no era de su propiedad, y no tenia ningún derecho ha ponerse celoso ya que no eramos nada, simplemente amigos, y si le molestaba que mirará para otro lado.

-Ya me contaras donde te has metido todo este tiempo, pero sera después de la celebración, me tengo que arreglar y vamos bastante tarde.- le dije mientras prácticamente ignoraba a Jacob.

Este me cogió del brazo después de despedirnos de los mellizos para acompañarme a mi habitación, pero en el momento que perdí de vista a los hermanos le empece a reclamar por su actitud de propiedad hacia mi.

-Se puede saber que coño te pasa- le dije con el ceño fruncido

- No me gusta que te vallas besando con otros por ahí cuando yo estoy presente- me siseo el entre los dientes.

- Haber cuando te queda claro que tu no eres nadie para mi, eres solo mi amigo y lo que haga o deje de hacer a ti no te importa.- le dije alzando un poco la voz, me esta empezando a cabrear por su manera de pensar que era de su propiedad.

-Claro que me tiene que importar ya que..- empezó a reclamarme, pero cuando se dio cuenta que estaba a punto de soltar algo importante se callo.

- ¿ya que qué?- le dije mirándole con una ceja alzada para que terminara la frase.

-Mejor me voy ya te enterarás a su debido tiempo- se dio la vuelta y desapareció dejándome perpleja por no saber exactamente que era lo que quería decirme.

- Este chico cada día es más imbécil- dije para mi misma ya que no había nadie a mi alrededor.

Al entrar en mi habitación encontré el vestido que me pondría esta noche colgado en una percha cerca de mi armario, la chica que que me ayuda a vestirme ya esta esperándome para ayudarme a arreglarme, era un vestido largo que arrastraba un poco por la cola de color borgoña, y con un gran escote en v, de terciopelo, pero primero necesitaba ducharme para quitarme los restos de sangre de Ángel. Después de vestirme y maquillarme con sombra negra en mis ojos y un pintalabios rojo pasión, me puse mis zapatos de tacón de aguja, y me prepare para bajar a la celebración.

Al pasar por la puerta de mi padre dio la casualidad que él salia de su habitación, y aproveche para irme con él, le agarre de su brazo y nos dirigimos hacia el balcón donde daría su discurso.

- Que tal hoy la cacería?- me pregunto con una sonrisa traviesa.

-Estupenda Charli como siempre, a parte de recolectar 5 almas esta noche, me he cargado a un par de esos imbéciles.- le comente con una gran sonrisa.

- Esa es mi chica, por eso esta noche es dedicada a ti, siempre me complaces con tus trabajos.- Mi padre pocas veces me decía lo orgulloso que estaba de mi, aunque sabia que nunca dejaba de revisar mis trabajos. Algún día todo su reinado sería mio, pero para eso quedaba mucho tiempo, primero debía encontrar al marido perfecto para que pudiera reinar junto a mi.

-Gracias padre, pero tenemos que irnos tus súbditos te esperan- dije mientras le deba una breve sonrisa.

-Vamos con ellos, están bastantes emocionados con las nuevas noticias. -me comento con una gran carcajada, mientras caminábamos de nuevo.

Al llegar al balcón donde daría su discurso estaban como siempre su mano derecha Jane, su mellizo Alex, Jacob que era uno de sus comandantes, Dimitri y Felix sus guardaespaldas, Alice mi mejor amiga y Emmett otro de mis mejores amigos con él cual salia también de vez en cuando de cacería.

Mire un poco hacia abajo y vi la multitud que estaba esperando el gran discurso de mi padre entre ellos había demonios, brujas, hechiceros y demás criaturas que no eran bien recibidas en el mundo del cielo. Claro que pensándolo bien quien querría estar allí arriba en el mundo de los aburridos.

Yo como siempre me puse a la izquierda de mi padre para recibir mi nuevo titulo que me lo había ganado a pulso por ser la más sangrienta de los demonios.

-Queridos amigo, es una alegría teneros aquí reunidos a todos, para la presentación de mi hija como el nuevo comandante del ejercito de demonios que estamos creando para el gran combate que se realizaran contra los ángeles.

Todos empezaron a aplaudir y a gritar alegremente, se notaba que les alegraba mi nuevo nombramiento y eso me llenaba de orgullo.

-A parte de eso me gustaría comunicar su enlace con mi comandante y nuevo hijo que se realizara en 6 meses el cual estáis todos invitados- !QUE ENLACE!yo me volví a mirar a mi padre- ya que él me pidió ayer la mano de mi hija y yo por supuesto se la he concedido-!no me jodas!, ¿como me ha podido hacer esto y más a mis espaldas?- Por eso en esta celebración se celebrara dos acontecimientos, el nombramiento de mi hija, y su próxima boda.

Una vez terminado el discurso de mi padre me acercaron una copa con la sangre de las victimas que había matado hoy, pero antes de dar el primer sorbo se la arroje en la cara de Jacob por su traición.

-!QUE HACES LOCA!- me dijo el gritando

-!CUANDO COÑO ME IBAS A DECIR QUE LE HABÍAS PEDIDO A MI PADRE MI MANO!- le grite con todas mis fuerzas.

Mi padre al ver el espectáculo nos llevo con él a una habitación a parte, cerca del balcón para que nadie se diera cuenta de nuestra discusión, al irme con él vi la sonrisa burlona de Jane, la cual me enfureció aún más.

-Se puede saber que te pasa Isabella- me regaño mi padre

- Que yo no me voy a casar ni con él ni con nadie,- me gire para enfrentarme de nuevo a Jacob y con todo el veneno que tenia en mi boca le dije- esto Jacob es una puñalada por la espalda y me la vas a pagar- saque mi daga y me acerque a él amenazante, pero como siempre el consiguió el apoyo de mi padre.

-Isabella Jacob no tenia por que decírtelo ya que yo soy el que tiene que decidir tu futuro, él te lo pidió muchas ves y siempre le has rechazado, por eso tuve yo que decidir por ti.- mi padre había empezado alzar la voz.

-Por supuesto que le he rechazado y le rechazare las veces que quiera por que no me voy a casar con él.- Termine gritándole a mi padre.

- Ya esta decidido y en 6 meses te casaras con él y final del asunto.-termino mi padre dándose la vuelta y marchándose, cuando intente acercarme de nuevo a Jacob, salio corriendo detrás de él como la sabandija que era con una sonrisa de suficiencia.

Yo me fui directa a mi habitación, me habían quitado las ganas de celebrar nada. "Obligarme a mi a casarme y mas con el idiota de Jacob, pero que se creería el imbécil este" era lo único que se escuchaba en mi habitación mientras paseaba por ella.

Juro que antes de que me obligara a casarme con él, le daba muerte. No necesitaba un marido y menos con ese gilipollas que ya se creía el rey de este mundo. Pero no lo iba a conseguir y menos a mi costa.

Unos pequeños golpes se escucharon en mi puerta, sabia quien era, pero en este momento no tenia ganas de ver a nadie, sabia que con el humor que tenia seguramente lo pagaría con ella, y no se lo merecía por eso decidí al final, salir al mundo de los humanos y desquitar mi mal humor con ellos.

Me cambie de ropa y me fui hacia su mundo, un poco de sangre de algún mugriento humano mejoraría algo mi humor.