Al día siguiente Sophia bajó más animada a desayunar. Después de una breve crisis mientras elegía que ponerse, se decidió por unos vaqueros y una camiseta de tirantes con bastante escote.
Mientras desayunaba, su madre bajó, también mucho más animada y con mejor cara que el día anterior.
- Buenos dias preciosa.
- Buenos dias, mamá. - terminó los cereales y se bebió el zumo - ¿a que se debe esa cara de felicidad?
- Hum…¿y a que se debe ese cambio de vestuario? - Carol escaneó de arriba a abajo a su hija mientras sonreía divertida.- ¿es por ese chico?
-¿Que? NO! .- Sophia bufó enfadada .- Ayer pasé mucho calor con el jersey, y además, era muy anticuado. Parecia una vieja.
- Sophia, nunca te había importado eso antes, ¿a que viene todo esto? Sabes que no tenemos mucho dinero, cariño.
- Ya, ya lo sé. No hay dinero para ropa hasta que no se rompa la que tengo. Lo sé, mamá creéme.
- ¿Y entonces a qué viene todo esto? - preguntó confusa Carol.
- Mamá, solo quiero encajar ¿vale? .- se levantó, cogió su mochila y sin darle un beso de despedida a su madre le dijo.- Tú me dijiste que hiciese amigos, ¿no?. Pues es lo que estoy intentando.
Carol miró a su hija marcharse mientras se le borraba la sonrisa de la cara. Se había levantado convencida de que saldrían adelante. De que no necesitaba a ningún hombre para salir adelante. Pero quizá estaba equivocada. Ed siempre le decía que no servía para nada. Se lo repitió día tras día, durante tantos años, que ella comenzó a creerlo. Y aún lo creía. Se tomó el café y encendió el portatil mientras colocaba los platos sucios en el lavavajillas. Decidió ponerse a trabajar para dejar de pensar en Ed.
A la hora de la comida, Sophia vió a Noel sentado al fondo del comedor, solo. Decidió acercarse, estaba decidida a intentar que fuesen amigos. Al fin y al cabo, era el único que le había dirigido la palabra en dos días.
- Hola Noel! ¿Te-te-te importa que me siente contigo?
- No creo que eso sea una buena idea, si quieres hacer amigos aquí.- dijo él en apenas un murmullo.
- ¿Y si el amigo que quiero hacer eres tú? - Vió como las mejillas de Noel se sonrojaban y pudo notar como las suyas también lo hacían.- Me me refiero a que bueno...no conozco a nadie, y en fin, tú, bueno, tú fuiste amable conmigo ayer, pensé que bueno, quizás no te importaría que…
- Esta bien, sientate. - Sophia vió como una sonrisa se dibujaba en su cara . Pero volvió a ponerse serio otra vez.- ¿Han vuelto a molestarte Jessica y sus amigas?
- No, creo que las asustaste.- Sophia dio un mordisco a su sandwich.- Ya sé que te lo dije ayer, pero gracias por defenderme. No tenías porque hacerlo y aún así lo hiciste.
- No tiene importancia. No deberían meterse con la gente porque sea pobre.
- ¿Perdona? - las mejillas de Sophia estaban sonrojadas pero de ira.
- Me refiero a que no tiene importancia dónde compres la ropa, ni como vistas, ni de que barrio seas, ni nada…
- Vete a la mierda Noel.
- ¿A que viene eso?- Noel miraba con incredulidad a Sophia, no entendía porque se enfadaba, no veía la ropa que él llevaba? ¿la pinta que tenía?
- Tenías razón. Esto ha sido una mala idea.
Y con esas palabras Sophia se levantó y se fue.
Sophia salió cabizbaja del instituto. Todo había salido fatal. El único amigo que creía tener, opinaba lo mismo que Jessica y sus amigas. Lo que más le había dolido es que el la llamara pobre. Luego estaba lo de como vestía. Se había enfadado tanto que no se habia quitado el jersey "de abuela" en todo el día.
Estaba doblado la esquina de camino a la parada del autobús, cuando oyó que alguien le llamaba.
Sophia?- Era Noel, sentado en una moto.
¿Que quieres? Tengo prisa. Tengo que coger el autobús.
Ya, ya lo sé. Oye mira, yo… quiero enseñarte algo vale? Después te llevaré a casa. - le acercó un casco a Sophia.- ¿por favor?
Esta bien.
Se subió a la moto, rodeando a Noel con fuerza, sintiendo como se tensaba al principio para relajarse después. Ella también se relajó. Nunca habian estado tan cerca, tocandose. De hecho, ella nunca había estado tan cerca de ningún chico.
Tras unos 20 minutos, llegaron a un barrio marginal de la ciudad. Sophia no sabía muy bien dónde estaba, pero sí que el barrio era peligroso. Quizá no había sido buena idea montarse en la moto.
Noel aparcó cerca de una casa pintada de azul claro, que aunque bastante humilde estaba mejor conservada que el resto de la calle.
Esta es mi casa.- le dijo abriéndole la puerta para que pasase ella primero.- Aquí es dónde vivo con mi tío, Daryl.
No esta mal .- Mintió Sophia, la casa necesitaba una buena reforma.
Es una pocilga, Soph...esta es la razón por la que te defendí ayer.- dijo mirando por la ventana.- No deberían meterse con la gente solo porque no seamos ricos. O llevemos las mejores marcas. O vistamos a la última hora. Todo eso son chorradas. - se mordía el labio nervioso.- No quería ofenderte cuando dije que no deberían meterse con la gente porque sea pobre...me referia a que bueno, no todos tenemos la suerte de vivir en el mejor barrio y tener una familia perfecta ¿no?. - se le apagó la mirada.
Así es.- Sophia echó un vistazo alrededor y con una sonrisa pícara preguntó. - Y no vas a enseñarme tu habitación?
¿Mi habitacion? - se ruborizó y volvió a morderse el labio .- Porque…¿porque quieres verla?
Bueno, no sé, pensé que ya que estábamos aquí...te gustaria enseñarmela. Pero no importa, olvidalo.
Esta bien.
Subieron en silencio al piso de arriba dónde se encontraban tanto la habitación de Daryl como la de Noel. Entraron en la habitación, y Sophia puedo ver que está repleta de libros y posters de grupos de música. Las únicas fotos que habia mostraban a Noel desde los 5 años hasta el presente posando junto a un hombre de unos 35 años.
¿éste es tu padre?
No, ese es Daryl mi tio.
Y dondé está tu padre? - preguntó despreocupada Sophia, al ver que la cara de Noel se entristecía asumió lo peor. - Oh, dios, Noel, lo siento...perdona no pensé que..
No está muerto tranquila. El, el está en la cárcel desde que tengo 5 años. Desde entonces he vivido siempre con Daryl. Es mi tutor legal.
Parece un buen tipo.
Lo es. - Noel se sentó en la cama y se quitó las botas. Vio que Sophia se quitaba su jersey y que debajo llevaba un top escotado. Noel no pudo evitar mirarle las tetas. Notó cómo algo se despertaba en sus pantalones. Decidió concentrarse en otra cosa y tumbarse.
Tienes una cama muy cómoda .- dijo Sophia mientras se tumbaba a su lado. Sus brazos se rozaban.
Se quedaron en silencio, con los brazos pegados y mirando al techo. Sophia estiró los dedos y los enganchó con los de Noel. Pensó que él se quitaría, pero estiró también los suyos para que sus manos se entrelazaron. Se quedaron así un rato, absortos en sus propios pensamientos que no oyeron a Daryl llegar y subir hasta la habitación de Noel.
¿Se puede saber que estáis haciendo? - Daryl gritaba.- Noel teníamos un acuerdo. Nada de chicas en tu habitación.
Daryl, no estabamos haciendo nada! Solo le he enseñado la habitación..- Noel miró a Sophia que se moría de vergüenza.
¿A quien cres que engañas? Yo también he tenido 17 años, y sé que se hace con las chicas en las habitaciones.
¿A si? Pensé que ya no te acordarías. ¡Teniendo en cuenta que hace más de un siglo que no te follas a una tia! - Noel también gritaba ahora.
¡Pero quién coño te crees que eres! - Daryl se acercó a Noel, estaban muy cerca.
Yo, de-deberia irme. - dijo Sophia recogiendo su mochila. - Ya, nos veremos en clase Noel. Encantada de conocerle Dar
De eso nada preciosa. Tu y yo vamos a ir a ver a tu madre, y le voy a explicar que estaba pasando aquí.
