Los personajes de esta historia no me pertenecen, son del anime/manga D GRAY MAN, creado por Katsura Hoshino (aplausos)

a continuacion el primer capitulo de "Black Jack"


El frío era prácticamente insoportable si no fuese por su abrigo largo, sus botas y su sombrero no hubiese sido capaz de soportar la temperatura tan baja, ni el viento golpeando su cuerpo a toda velocidad mientras corría. Recientemente comenzó la temporada de invierno y como era de esperarse la temperatura había descendido, pero el frío era demasiado y solo estaba comenzando. Aquel invierno seria algo duro.

Sus pies corrían toda velocidad tratando de sortear a sus perseguidores los cuales no había desistido en más de una hora, aunque ya se les veía el cansancio en sus rostros. Más les valía que no regresaran sin el chico o eso les costaría la vida o bien una buena paliza. Al inicio cuatro hombres lo perseguían, los que estaban más cerca de alcanzarlo era dos tipos uno de apariencia joven, otro con una cicatriz en la mejilla derecha y los otros dos se veían mas entrados en edad. Estos últimos dejaron de perseguirlo después de un rato.

Solo había sido una pequeño golpe de "suerte" no era nada para que se lo tomaran tan apecho, al menos no tanto para que quisieran matarlo ¿o si? Pues bien el chico pensaba que no era para tanto, pero enserio se había metido en la boca del lobo, aunque podríamos decir que hizo una apuesta alta, al abusar de su suerte, y ¿Cuál era la apuesta? Una cuantiosa suma de dinero que él no poseía, ¡pero "milagrosamente" ganó! (cofcoftrampacofcof)

Paris, Francia, diciembre 1892

-¡¡¡ ¿CÓMO QUE SE LES ESCAPO?!!!_vocifero un hombre de traje elegante color negro con rayas verticales gris claro y un sombrero a juego.

Aquel hombre estaba sentado dentro de un carro elegante con dos guardaespaldas dentro, mientras sus subordinados le decían lo fácil fueron engañados por un jovencito en una partida de póker, perdiendo parte del capital que tenían en aquel momento, producto del trabajo de los *gabelloti.


N.A: Gabelloti: en la mafia Italiana es aquel que recauda los impuestos o cuotas


-Señor Kamelot… ¿que haremos?_ pregunto nervioso uno de los capos.

-Nada, ustedes nada._ dijo en un tono severo casi amenazador-- Aun Lamak y Joshua lo están siguiendo ¿verdad?_ pregunto en un tono mas suave pero seco mientras un extraño brillo sadista invadía sus ojos.

-…S-s-si señor…_ contesto nerviosamente.

-Entonces, no hay nada de que preocuparse ese chico no saldrá vivo de esta, no podemos permitir que nadie se pase de listo tenemos que imponer respeto. Esa jugada le costara la vida_ dijo mientras esbozaba una sonrisa perturbadora y el ala de su sombrero le tapaba los ojos.

Caminaba, cauteloso, casi sin aliento, por las calles parisinas, después de haber corrido tanto. Finalmente dejaron de perseguirle. Aquel joven de cabellos plateados y ojos gris azulados estaba involucrado en el bajo mundo desde los doce años, justo después de la muerte de su padre adoptivo, no porque quisiese sino por que no le dejaron otra opción, en esa época era difícil conseguir un trabajo decente más aun para un niño, es más no hubiese tenido que hacerlo si su tutor no fuese un derrochador y mujeriego que solo supo acumular deudas, pero eso no es lo peor el problema esta en que el dinero que adeudaba era una cantidad exorbitante que casi siempre el pequeño terminaba pagando con trabajos difíciles o pesados, así que no le quedo de otra más que conseguir una forma menos arriesgada de conseguir dinero ¡y valla forma!; jamás hizo nada serio solo pequeños juegos con cartas en los que siempre ganaba por jugárselas con sus "aces "bajo la manga literalmente. (Enserio los tenia bajo la manga…)

¡Vaya calamidad! Era demasiado pronto para sentirse a salvo, aun le seguían de cerca dos tipos. Las calles estaban vacías, el viento helado empezaba a tornase insoportable. Corrió lo más rápido que pudo entre la espesa neblina que cubría el muelle, proveniente del mar, sin aliento y con un severo dolor en los pulmones de tanto correr noto que sus perseguidores lo estaban alcanzando cuando por suerte uno de ellos se tropezó con una caja, la cual no logro ver a tiempo por culpa de la neblina cayendo de cara en el muelle, el chico con una sonrisa de alivio continuo, retomando la carrera nuevamente, pero, justo cuando doblo en la esquina se paro en seco, le habían tendido una emboscada. Un hombre completamente vestido de negro con una abrigo largo de cuello alto le cerro el paso, aun estaba oscuro y no podía ver su rostro sin embargo aquel tipo no le daba buena espina. Intento retroceder pero los dos tipos que dejo atrás hace un rato, lo alcanzaron, cerrándole el paso.

--Estoy acorralado como una rata—pensaba el chico mientras bajaba la cabeza y esbozaba una sonrisa de malicia. Se le había ocurrido algo.

-¡No tienes escapatoria chico, esta es la primera y la ultima que nos haces!_ grito uno de los tipos de atrás.

-¡Vamos! No he hecho nada malo, solo fue una pequeña apuesta y si mal no recuerdo…yo gane limpiamente _ dijo diplomáticamente mientras esbozaba una sonrisa tranquila y nerviosa. Mirando discretamente a su alrededor en busca de una posible salida…

El tipo de negro no dijo ni hizo nada desde que llego se limito a quedarse parado sin hacer nada, lo que de cierta forma inquietaba al chico peliblanco, pues sabia, por la cantidad de estupideces y amenazas que estaban diciendo los dos tipos de tras de él, que difícilmente lograrían hacerle algo si él se movía rápido, pues aquellas palabras no serían sustentadas por hechos; en cambio aquel tipo que estaba en silencio sin hacer nada en una postura firme parecía estar pendiente de cada movimiento a su alrededor. A pesar de la oscuridad noto la expresión de fastidio en el rostro del tipo de negro, al parecer al igual que él se estaba cansando de oír las habladurías de ese par.

Solo habían dos posibles salidas: la primera estaba detrás de él, sortearía con un par de golpes a esos dos, el problema estaba en darle la espalda al tipo de negro; la segunda era salir por el frente que tampoco era una buena idea, pues si el tipo era realmente tan intimidante como se veía seria suicidio; pero no era el momento de ponerse solo a pensar también debía actuar.

En un movimiento rápido corrió en zigzag hacia los tipos de atrás que se quedaron como idiotas…, perdón, inmóviles ante la acción del chico mientras que el otro no se movió ni un centímetro. Finalmente cuando estaba a punto de salir del callejón un grito desgarrador inundo el ambiente junto al sonido de una bala saliendo del cañón de una pistola,…después de eso se escucho el ruido de algo desplomándose en el suelo….una enorme mancha de sangre salía del callejón hacia el muelle tiñendo de rojo el piso de madera, un caído… una vida tomada…


En otra parte de Paris. (Horas más tarde)

-¡Miranda!_ exclamo la chica al ver a su amiga en el suelo llena de harina

- l—l—lo siento señorita Lenalee…_ dijo mientras temblaba nerviosa y se persignaba ella misma diciéndose, torpe, mentalmente.

- tranquila…no paso nada serio_ cuestiono la chica

Sin decir nada la joven castaña bajo la cabeza y empezó a sollozar. La chica de pelo verde observo el lugar vio la puerta de la alacena abierta, solo pudo imaginarse lo que paso. Le tendió la mano y la ayudo a levantarse.

-ve a cambiarte yo me encargo del resto, Miranda_ dijo la chica en un tono dulce.

-No…pero señorita ese es mi trabajo_ exclamo nerviosa mientras aceptaba la ayuda.

La chica vestía un traje largo color negro de que el cuello, usaba unos guantes de encajes del mismo color, el traje era un poco entallado en la cintura hasta el busto y el cabello largo amarrado en dos coletas. Le daba un toque algo infantil aunque su cuerpo era lo contrario; la chica era muy codiciada sin embargo nadie se atrevía si quiera a tocarla, no porque su hermano fuese un posesivo con "P" mayúscula ¡¡No!! Sino por que este era de armas tomar. Algunos chicos la habían pretendido antes pero estos desaparecían después de un tiempo sin dejar rastro, según historias abandonaban la ciudad… Justo después de que Komui, el hermano de Lenalee, se enteraba de que estos la pretendían. ¿Que misterioso no?

Después de que su amiga Miranda se tranquilizara, pues para Lenalee era más que una dama de compañía, era una de las personas más importantes en su vida a parte de su hermano. la joven se dirigió hacia la puerta, a lo cual Miranda, adivinando las intenciones de la chica, objeto diciendo:

-¡Hace demasiado frío para Salir Lenalee!_

Pero ella ya estaba en la puerta, y salió antes de que su amiga tratase de detenerla.

En las calles casi no había gente salvo alguno que otro transeúnte que salio para hacer las compras del almuerzo y la cena, pues más o menos a las cuatro de la tarde todos los comercios cerrarían debido a que ese día era "feriado" o mejor dicho el día en que los que controlaban la ciudad hacían inventario de los comercios. Los gabelloti cobraban su cuota.

Como Miranda había regado gran parte de la harina, no quedo suficiente para terminar el pastel que estaban haciendo, por ello decidió ir a comprar un poco más. Aprovechando también para dar una vuelta sola, cosa que poco podía hacer. Su hermano no le permitía salir pues era "peligroso" –"no sabes la cantidad de pervertidos que podrían acecharte Lenalee"—le dijo su hermano una vez. Se preguntaran ¿por qué peligroso? No es por los "pervertidos" la respuesta es simple el hermano de esta chica no era cualquiera, su nombre es Komui Lee una de las personas mas respetadas/temidas en la ciudad de Paris, manejaba gran parte de los "negocios" de la capital, él era cabecilla de la Mafia Oscura un de los grupo de crimen organizado más grandes; tenia muchos enemigos capaces de hacer lo que fuere para destruirlo. Lo que él más quería en este mundo era a su hermana menor, su único familiar vivo, y el ser que mas amaba. Por lo cual era un blanco más que tentador para sus enemigos.

Hace más de 2 años que ella se fue de la casa anterior donde "vivía" junto a su hermano, en compañía de su fiel amiga. Él casi no paraba en la casa; al principio no estaba de acuerdo con la decisión de Lenalee pero esta lo convenció después de que alguien incendiara la casa anterior con ella dentro, por suerte logro escapar a tiempo con Miranda por la puerta de atrás. Entonces su hermano decidió que lo mejor seria esconderse y pasar desapercibida. Y hela ahí…viviendo su independencia, una vida tranquila, sin emociones ni nada peligroso. Lo que en ocasiones llegaba a aburrirla pues no salía mucho.


Muelle 11:45 am

Nadie llego al muelle hasta que amaneció, uno de los primeros fue el capitán y la tripulación de un pequeño barco llamado leNuit que arribo temprano. Al desembarcar, uno de los tripulantes más jóvenes bajó llevando carga pesada del barco hacia el deposito, cuando vio una extraña mancha… parecía una pisada dirigiéndose hacia la orilla del muelle la siguió con la mirada, había una extraña mancha como si algo se hubiese arrastrado, extrañado le aviso a la tripulación quienes empezaron a inspeccionar el muelle y así encontraron el cuerpo de un hombre bañado en sangre dentro del callejón. Ante la escena algo macabra varios de los grumetes corrieron hasta la estación más cercana para avisar del hecho a la policía.

Cuando estos llegaron examinaron la escena. Encontraron manchas de sangre en el suelo que terminaban justo en una de las plataformas que daba al río.

-Seguramente el asesino salio herido, e intento huir_ dedujo uno de los detectives.

Muy pronto se apersonaron a la escena un joven y un anciano de extraña apariencia.

-Disculpen pero esta es una escena del crimen no pueden pasar_ exclamo seriamente uno de los guardias bloqueándoles el paso.

-¡¡Inspector Yegar!!_ Grito el muchacho ignorando las palabras del guardia

-¡Oh! Lavi…Bookman, que bueno que llegaron_ dijo el inspector Yegar, reprendiendo con la mirada al hombre de seguridad quien los dejo pasar inmediatamente.

El anciano miro el cuerpo y el lugar minuciosamente. Dirigió su mirada hacia las manchas de sangre.

-El que halla disparado sabia lo que hacia, hay un orificio de entrada y uno de salida_ dijo el viejo resaltando lo obvio_ pero este hombre no era el objetivo_ concluyo…noto otras cosas, sin embargo guardo silencio.

El chico tomando en cuenta el comentario de su abuelo también observo minuciosamente la escena-¿encontraron la bala?_ pregunto el chico

-No señor, no la hemos encontrado_ contesto uno de los investigadores.

-solo las manchas de sangre y el cuerpo, no hemos encontrado siquiera el casquillo por lo que suponemos que fue el trabajo de un mercenario _ dijo un inspector

Por unos instantes el chico se perdió en sus pensamientos examinando cuidadosamente su entorno, su abuelo tenia razón ese tipo no era el objetivo. --Si bien era un mercenario ellos no dan cabida a errores, el disparo hubiese sido en la cabeza, en el cuello, o el pecho sin embargo la herida esta justo a la altura del hombro, ese tiro iba dirigido hacia alguien más y ese tipo tuvo la mala suerte de estar en su camino…pero ¿qué hacia ahí?—reflexionaba el chico

- el orificio de entrada es muy pequeño pero el de salida…_ dijo el anciano mientras fruncía el seño_ este tipo de armas no las tiene la policía_ dijo Bookman mientras algunos oficiales se ponían tensos ya sabían quienes podían ser los responsables.

- ¿quiere decir que fue un ladrón?_ pregunto el chico casi con un toque de inocencia en la pregunta, mientras el aire se ponía pesado.

El anciano reprendio al chico con la mirada, el chico solo arqueo la ceja esta vez no sabía estaba seguro cual era la razón de aquella mirada. Entonces lo comprendió…

El chico que acompañaba al anciano, tenia mas o menos unos 25 años, pelirrojo, alto con un parche en el ojo, una bufanda naranja, muy llamativa, le rodeaba el cuello y vestía un abrigo corto color crema y un pantalón del mismo color. Salio del callejón mirando el suelo siguiendo las huellas de sangre hasta que llego a una de las plataformas.

-Por la cantidad de sangre que dejo suponemos que esta muy mal herido y probablemente muerto_ inquirió uno de los investigadores acercándose al chico

-¿han encontrado algún cuerpo? ¿Reportes o algo?_ cuestiono el chico mirando las aguas tranquilas.

-No, nada_ respondió secamente el inspector_ pero al parecer algunas personas que viven cerca de aquí escucharon algunos disparos en la madrugada_ injirió el hombre

- bueno eso solo nos dice que el hombre murió hace mas o menos unas 6 u 8 horas aunque eso se determinara con la autopsia_ dijo el chico resaltando que esa información no revelaría nada_ ¿no hay algún testigo?_ cuestiono el chico.

- Pues un vagabundo dijo que vio a uno tipos persiguiendo a un anciano y que después se oyeron un disparo, pero a esa clase de gente no se le puede creer_ respondió el oficial

-puede que tenga razón, pero es una valiosa información, ¿aquel hombre pudo ver los rostros de esas personas? _ cuestiono el chico.

-Solo nos dijo algo que el hombre al que estaban persiguiendo, el "anciano" corría como gacela, supuso que era un anciano por que le vio el cabello blanco, pero eso es absurdo_ repuso el oficial.

- un anciano ¿eh?…_ se cuestionaba mentalmente. Pero ¿por qué le perseguían?, para que hubieran mandado a un mercenario, seguramente hizo algo muy grave. En su mente el chico ya había deducido más o menos lo que paso gracias a la información recien adquirida: persiguieron al "anciano" por el muelle luego lo acorralaron en el callejón y ahí lo esperaba el mercenario, le tendieron una emboscada_ concluyo el joven

El conocía ese tipo de bala, muchos funcionarios habían sido asesinados de la misma manera, esa bala pertenecía a un tipo especial de arma que solo se encontraba en el mercado negro, que controlaba la mafia, era posible que esto fuese obra de ellos, pero… ¿qué paso con el hombre de cabello blanco?

El chico seguía analizando la situación…mientras se alejaba del lugar

Los oficiales e investigadores seguían formulando deducciones sin llegar a nada, no se ponían de acuerdo. En sus rostros se podía notar el miedo y la tensión, era como si estuviesen tratando de irse por la tangente sabiendo la solución…eso lo confirmaba todo, algo mas grande que la misma policía estaba involucrado.

-¿Qué quieres?_ pregunto ella sin mirar a su perseguidor.

-solo hacerte un par de preguntas, ¿me permite?_ dijo amablemente el hombre mientras esbozaba una pequeña sonrisa tentadora que su perseguida no podía ver pues estaba a espaldas de ella.

-Lo siento, pero tengo que llegar temprano a casa, me están esperando_ dijo la chica mientras retomaba la marcha un poco más acelerada de lo normal.

Se acerco rápidamente y la tomo del brazo jalándola hacia él lo más delicadamente posible, obligándola a mirarlo.

-¿Y quién es el afortunado?_ pregunto curioso

Ella se ruborizo, al notarlo el hombre volvió a hablar:

-Lo siento pero no me ha dejado otra opción_ dijo en un tono burlón

-Tenia la opción de portarse como un caballero y dejarme ir_ respondió sagazmente la chica enfatizando la palabra caballero.

Aquel hombre a pesar de formar parte de la fuerza policiaca se jactaba de ser un caballero y la chica lo había herido en su orgullo

-…Ciertamente, pero tengo un asunto urgente que tratar con usted_ inquirió el hombre

-Y como siempre yo no pienso contestarle _ respondió la chica

Algo derrotado o más bien cansado del jaleo de palabras, opto por soltarla, al ver un extraño auto pasar por la calle lentamente se aparto de la chica.

_Seguramente su hermano la esta vigilando… _ pensó él

-¿Siempre tiene que ser tan quisquillosa, princesa?_ cuestiono el chico

-¿siempre tiene que se tan impertinente?_ resalto la chica cerrando de un tajo la conversación ignorando el halago. O eso intento sus mejillas no estaban de acuerdo y tomaron un pintoresco color rosado.

-Es muy peligroso que una dama como usted ande sola por la calle ¿me permite escoltarla a casa?_ ofreció caballerosamente el hombre

La chica no lo pensó dos veces

-lo siento señor Mikk pero no me gustaría se acompañada por un extraño y como caballero que es no repelerá mi decisión_ dijo la chica con seguridad mientras se retiraba

Tyki esbozo una sonrisa, resignado y se fue. Era inútil tratar de convencerla. Esa chica realmente sabia como manejarse sola.

Tyki Mikk Oficial de alto rango en la policía Francesa, uno de los que intentaba derrocar a la mafia, hasta donde se sabia aquel hombre era el ejemplo de ciudadano perfecto. Era un hombre joven apuesto aun no tenia familia y era muy cotizado entre las mujeres del lugar. Sin embargo este hombre no era solo bondad, detrás de ese ejemplar ciudadano se escondía la sombra de un mercenario…el conocía todas las trampas de la mafia. Manejaba perfectamente ambas partes le gustaba y disfrutaba estar en ambos bandos…aunque supiera que algún día tendría que decidirse para el era más divertido permanecer en los dos.


-Listo…el trabajo esta hecho señor Kamelot_ dijo uno de los capos

El tipo dentro del carro solo esbozo una pequeña sonrisa de satisfacción mientras le daba órdenes a sus guardias. Un problema menos con el que lidiar. Sin embargo cierto detalle capto la atención de Kamelot.

-¿acaso no iba otro hombre contigo?_ cuestiono el cuestiono kamelot dentro del auto.

Ante la pregunta no pudo hacer más que quitarse el sombrero y colocarlo contra su pecho, guardo silencio mientras bajaba la cabeza; solo con eso decía todo.

-¿Qué fue lo que paso, acaso se dejaron ganar de un simple mocoso?_ cuestiono secamente.

Sheryl Kamelot era el jefe de la cuadrilla que administraba la mayor parte de los casinos y áreas comerciales en aquel lugar, era una persona muy seca en cuanto a tratar con sus subordinados, más aun con los incompetentes. Tiene altas aspiraciones, quiere el puesto de Komui, el es el único de su familia que esta por completo en este negocio pues el resto son policías.

-pues…_musito el hombre_ el mercenario que mando…a ese maldito idiota se le paso la mano_ dijo esto ultimo en con la voz llena de ira, de lo cual se arrepintió al ver la mirada seria de su jefe.-le disparo a…_dijo antes de ser interrumpido

- ¿A quien le dices idiota? Pedazo de imbécil_ exclamo en un tono agresivo un hombre detrás de él.

-¡OH! Que bueno que ya estas aquí, y dime ¿que paso?_ interrogo al recién llegado

-tsk…, debe estar muerto._ concluyo el recién llegado dando por terminada la explicación.

-ya veo…bueno Kanda puedes retirarte buen trabajo_ dijo contento el jefe_ en cuanto a ti_ dijo dirigiendo su mirada hacia el capo.

El hombre callo abatido en el suelo mientras sus ojos se ponían en blanco; uno de los guardaespaldas que acompañaban a Kamelot le disparo.

Kanda miro la escena como si aquello fuese normal, y tal vez para él si lo era, luego salio como si nada de aquel callejón. Mientras tanto otros dos hombres tomaban el cuerpo y lo metían dentro del portaequipaje de otro auto para luego dejarlo en algún lugar donde no lo encontraran.


-¿Ya saben el nombre de la victima?_ cuestiono el pelirrojo

-Si, al parecer su nombre es Allen Walker, según lo que dice la identificación que encontramos cerca del cuerpo_ dijo uno de los investigadores.

El chico tomo la identificación con sumo cuidado, limpiando la sangre que cubría un dato importante, dando a conocer una noticia que cambiaria el ritmo de la investigación.

-…Allen Walker…no creo que sea, según la fecha de nacimiento en esto debe tener más o menos unos 22 años, pero la victima parece ser mucho mayor entre los 27 y los 30 años, es imposible que sea el mismo. Pero esto puede ser una pista tal vez…es posible que la sangre que encontramos esta mañana sea de este chico_ dedujo mientras señalaba el documento dejando con la boca abierta a más de uno de los investigadores.

-¡¿Por que lo pasaron por alto?! _ cuestiono el chico extrañado

Silencio…nadie dijo nada; el chico se dirigió a la puerta extrañado y molesto. Al parecer había algo más de lo que él no estaba enterado, al menos no por mucho tiempo, no podía dejar las cosas así.

Antes de salir del edificio, en el recibidor, encontró a su abuelo quien lo miro seriamente haciendo un ademán con la mano para que se sentara junto a él.

-¿mmmm?_ musito el chico con una expresión de sorpresa en su rostro.

Con algo de recelo el pelirrojo tomo asiento, el semblante de Bookman en ese momento lo ponía nervioso. Algo dentro de él, más bien su instinto le decía que este caso tenía algo más que un simple asesinato.

-el caso esta cerrado- dijo el anciano

-¿Qué?_ exclamo el chico levantándose de la silla

-¡Aparte ahora estas sordo!_ reprendió al chico

-pero…por que si aun no han descubierto al asesino, ¿por qué abuelo?_ cuestionaba el chico

-Lavi esto va mas allá, ni siquiera ellos se atreven a meter las narices en este caso, el miedo los ha dominado por completo y nosotros no podemos hacer más._ concluyo el anciano

El chico molesto y decepcionado salio del edificio sin decir nada. Su abuelo decidió dejarlo solo un rato así despejaría su mente. Justo cuando llegaron a la estación el jefe de policía el señor Reever le pidió que dejaran el caso, pues ya sabían quienes eran los responsables pero que no podían hacer mucho, el anciano indignado respondió que el rendirse de esa forma era lo que hacia que esa gente se saliese con la suya. El jefe Reever asintió y dijo, que estaba de acuerdo pero por ahora lo mejor era declinar el caso y darlo por cerrado.


Jadeante casi sin aliento, caminaba con dificultad tambaleándose, tratando de soportar el peso de su ropa mojada y el de su propio cuerpo. El frío invadía su cuerpo, haciéndose más intenso a cada paso, agravándose gracias a su ropa mojada, aunado al intenso dolor que sentía donde penetro la bala. Su hombro derecho no paraba de sangrar por mas presión que ejerciera, su abrigo blanco estaba tiñéndose de un color carmesí intenso que abarcaba gran parte de este, al igual que el guante blanco, de su mano izquierda, con el que presionaba la herida intentando, inútilmente, para el sangrado. Las gotas de agua que caían de su ropa disipaban la sangre que dejaba a su paso; cada vez sus jadeos eran más fuertes el aire le faltaba, su cuerpo comenzaba a entrar en shock, su vista se hacia borrosa, con cada paso las imágenes a su alrededor se distorsionaban más y más.

Cansado…decidió detenerse no tenia caso seguir, ¿a dónde iría? No tenia a donde regresar ir al hotel seria peligroso tendría que dar explicaciones o huir de nuevo.

-Seguramente piensan que he muerto_ pensó el chico_ y al parecer no falta mucho para que sea cierto_ concluyo dejándose caer lentamente al suelo, recargando su peso contra la pared mientras sentía como sus fuerzas le abandonaban.

Se encontraba dentro de un callejón oscuro que le daba una vista clara de la calle principal, o una imagen borrosa de esta en su caso; hacia poco dejo de caminar se había quedado inmóvil a un lado de la pared; ya no sentía su cuerpo, no tenía frío, tampoco sentía dolor aquellas sensaciones que solo se sienten cuando se esta vivo lo estaban abandonaron por completo. Jadeaba en busca de aire, podía oír claramente los latidos de su corazón haciendo cada vez más lentos…deteniéndose. Esbozo una pequeña sonrisa de satisfacción… vivió intensamente los últimos años… y no se arrepentía de nada. Cerró lentamente los ojos entregándose por completo a los brazos de las sombras…

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-Allen… ¿Qué haces? No debes estar aquí, no aun_ anunciaba una voz familiar

abrió los ojos, lo que vio le sorprendió. Incrédulo toco el rostro de esa persona con las manos. al sentirlo tan real, las lagrimas empezaron a caer de sus ojos pero no eran lagrimas de tristeza sino de felicidad.

-no debes estar aquí_ dijo con un deje de tristeza el hombre frente a él.

-pero… ¿Dónde estoy?_ pregunto el chico reaccionando

-no debes estar aquí_ repitió en un tono triste, mirando al chico con dolor, aquel hombre no quería que estuviese ahí, al menos no por ahora. El dolor que sentía en su corazón era casi tan grande como la alegría de verle pero...

-… Mana…yo… ahora estoy a tu lado, si tu estas aquí yo también debo estar aquí _ exclamo el chico.

-no…tu no debes estar aquí, aun no…debes vivir más, regresa allá…_ dijo la Mana

-Pero…allá estoy solo…y…_ dijo el chico antes de ser interrumpido

-sólo por que quieres…_ dijo mana con una sonrisa consoladora para el chico…

Los ojos de Allen se llenaron de traicioneras lagrimas, sintió un dolor intenso y entonces…una luz segadora rodeo al chico apartándolo de Mana quien le regalo una última sonrisa antes de desaparecer.

continuara...

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más allá de ser una experiencia extra corporal esto ayudara a el chico mas adelante creanme...

Mi segundo fic eso creo... (Wii por mí---en fin) esto es lo que pasa cuando no tienes nada que hacer y te levantas a las cinco de la mañana en un día libre XD

Este programa es apto para todo publico por ahora XD Allen casi es mayor de edad así que!! (Risa malvada) bien esto entra en un universo alternativo (pueden haber cosas de esta época) y puede que entren personas inventados por mí para complementar la historia. bien que les parecio?

perdonen por dejarlos en ascuas (suspenso) pero me encanta hahahahah ademas la historia no creo que pegue mucho asi que hago lo mejor para motivarme ya que casi no me dejan reviews (traumada)...en fin...tengo problemas para cuadrar la historia...¿lenalee y allen como se conoceran?

bien los dejo! ¡bye!

PD: seré más considerada si llego a los 6 reviews actualizare lo más rápido que pueda ¿Ok? bueno 5 ó 6 hehe por ahora...