Notas: Solo he tenido un review en el capítulo anterior pero me gustaría agradecerlo. Es el primer fic que escribo y me emociona ver como me piden que actualice. Por cierto, mi idea es subir un capítulo por día o un capítulo por cada dos días. Gracias por leerlo, espero que os guste.
Por cierto, he vuelto a subir el capítulo ya que cometí un error con la descripción de los personajes, lo no sé como me pudo pasar eso, lo siento. Gracias a Logan Martinez por informarme de esto.
Por cierto, ahora comenzaré a escribir el próximo capitulo así que es probable que lo suba esta noche (Hora de España)
Santana se puso de pie de repente y fue a la barra. Pensaba que había hecho algo mal pero no era así. A los minutos me sorprendió llevando dos capuccinos a la mesa en la que estabamos. Me dio uno, sonrojada, sin decir ni una sola palabra.
Ahora, a cambio de este café tienes que cantar para mi, con tu guitarra. -Dijo Santana sonriendo.
Permanecí en silencio, con la cabeza agachada. Notaba como mis lágrimas volvían a salir y caían hacia mis mejillas. Santana pasó sus dedos por mi barbilla levantándome la cabeza.
¿Qué te pasa? -Me susurró al oido.
Suspiré al sentir sus palabras.
No, no.. no hagas eso. - Dije mientras me alejaba un poco de ella, todavía llorando.
Dani, yo.. no sé que te pasa y quizás no lo pueda entender pero me gustaría ayudarte. -Pasó su mano derecha por mis mejillas- Una chica tan linda como tú no merece llorar así.
Santana me dio un beso en la mejilla y después me abrazo. Dejé caer mi cabeza en su hombro, intentando parar de llorar pero eso parecía algo imposible para mi. Ella pasaba sus manos por mi pelo y mi espalda, acariciándome. Estuvo abrazándome muchísimo tiempo hasta que al fin pude parar de llorar. Cuando me aparté del abrazo puse mis manos en mi rostro, no quería que me viera así.
Ahora vengo, Santana. No tardaré. -Le dije mientras iba corriendo hacia el baño.
Cuando llegué al baño quité las manos de mi rostro, entré y cerre la puerta. Me miré en el espejo. Se me estropeó todo el maquillaje por culpa de las lágrimas. Me lavé la cara hasta eliminar todo el maquillaje que llevaba y la saqué. Pensé en maquillarme pero no quería perder ni un sólo segundo a su lado así que salí del baño y me volví a sentar en el sofá a su lado.
Te estaba esperando ¿Quieres que hablemos? No me importa escucharte -Dijo mientras me miraba a los ojos.
No, no me gustaría estropear esta ci... -Moví la cabeza- Quiero decir, que no quiero amargarte la noche con mis problemas.
Santana cogió mis manos y me dijo que no me soltaría hasta que le contara por qué estaba llorando. De repente, sin saber el por qué agaché la cabeza y comencé a contarte todo.
Yo... n-nunca me he llevado muy bien con mis padres, desde pequeña. Con 13 años tuve una novia -Reí leve al decirlo- Ya sabes, tonterías de niños. Ella era muy linda y yo quería besarla entonces la invité a dormir a la casa en la que vivía en ese momento. Teniamos un sotano donde dormía con mis amigas siempre que quería, a mi madre eso no le importaba, nunca iba al sotano ni nada pero la noche en la que esta chica se quedó ella bajo y vio como nos besábamos así que la echó de mi casa. Entonces yo... quise borrar todos mis recuerdos de mis padres, ellos me odiaban, solo por ser lesbiana y me largué.
Hice una pausa durante unos segundos y miré a Santana. A ella se le habían saltado un poco las lágrimas. Le di un beso en la mejilla y continué contandole.
Entonces me fui a vivir a la casa de una amiga, a su madre no le importaba y además, me cuidaba muy bien. El problema llegó cuando esta chica tuvo que mudarse y... me echaron. Esto ocurrió cuando tenía 17 años pero ya trabajaba aquí, así que pude encontrar una compañera de piso a la que le daba todo mi sueldo para que comprara comida y me dejara vivir allí tranquilamente.
No era consciente de lo que estaba haciendo y diciendo. Me acerqué a Santana y la abracé fuerte. Le susurré al oido: Tenía fotos con mi ex, por llamarla de alguna forma, en el portatil y esta chica las vio. Era homofoba y pensaba que quería violarla o algo. - Suspiré- Será imbécil. Me echo de su casa y cuando le dije que la odiaba me rompió la guitarra en la espalda, me duele mucho...
La solté y comencé a quitarme la camisa de mi uniforme. Notaba como ella me miraba fijamente , aunque seguía llorando. Antes de quitarmela del todo me giré y le enseñé mi espalda.
Ella pasó sus manos por mi espalda, en silencio.
A-ay. -Me quejé
Lo siento, lo siento, yo.. -Susurró Santana- No sabía lo que hacía. ¿Quieres que vayamos a mi casa? Vivo con dos amigos pero podemos encerrarnos en mi cuarto, digo... puedo ponerte crema en la espalda y cuidarte, en mi cuarto.
Antes de eso, me gustaría ver el amanecer contigo -Le dije. Miré mi reloj- Ven, ven, ya es la hora. -Dije de espaldas mientras volvía a ponerme la camisa.
Caminé hacia la ventana. Ella se puso detrás de mi y me abrazó. Comenzó a cantarme al oido ''Here comes the sun'' de The Beatles al oido.
Su voz es tan linda y... sexy -Pensé.
¿Podemos ir a tu casa? M-me duele mucho. -Le dije.
Ella me soltó sin decir nada y fue al almacén. Volvió con mi mochila, la llevaba en su espalda.
Damela, no... no tienes por qué llevarla. -Le dije mientras saliamos del restaurante.
No, Dani. Te hará daño. -Dijo.
Cuando salimos del restaurante ella cerró con llave y, después, comenzó a caminar, supongo que hacia su casa. La alcancé y cogí su mano. Ella me miró sonrojada y nuestran miradas se cruzaron.
Caminamos durante 5 minutos en silencio, solo mirándonos. Llegamos a su casa y me soltó para abrir la puerta.
¡Rachel, Kurt! ¿Estáis despiertos? - Preguntó al entrar- Pasa, baby. -Me dijo.
Cuando entré vi como una chica delgada y un chico alto de ojos azules se acercaban a ella. Yo estaba detrás de Santana.
Anda, San ¿Has ligado? -Río Kurt cuando me vio.
No hagais nada raro que seguiremos aquí, eh. -Dijo Rachel mientras me miraba sonriendo.
Estúpidos, solo es mi compañera de trabajo. -Dijo Santana.
Cuando dijo eso me desanimé, pensaba que ella estaba interesada en mi pero no era eso, solo le daba pena...
Además, si quiero hacer cosas raras las haré, Diva From Hell. ¿Sabes? Yo he tenido que aguantar tus gemidos cuando te acostabas con el estúpido psícopata americano. Así que dejadme en paz. -Les dijo Santana con un tono algo violento a sus amigos.
Me asusté cuando escuché a Santana decir todo eso.
M-mejor me voy, Santana. - Dije mientras salía de la casa de esos 3 chicos.
¡No! -Grito Santana mientras agarraba mi mano- Prometo que te explicaré todo pero ahora quédate conmigo. Tienes muy mal la espalda. Ven, vamos a mi cuarto.
Santana tiró de mi mano hasta llevarme a su cuarto. Después, cerro la puerta.
Vamos, quitate la camiseta -Dijo Santana.
Oye, S-san.. - Le dije.
Lo siento, lo siento, no sé que has pensado pero yo lo decía por ponerte la crema. Voy un momento al baño a por la crema, quitate ahora la camiseta y el broche del sujetador. Tápate con una sabana o no sé, coge lo que quieras. - Dijo Santana-
No me dio tiempo de responderle, ella ya se había ido. Me quité la camisa del uniforme quedándome en sujetador. Éste era negro. Quité el broche y me tumbé en la cama esperando a Santana. Antes de que Santana abriera la puerta la escuché gritar : ¡Es muy linda, no quiero estropearlo! Después entró en la habitación y cerró la puerta.
Ya estoy aquí. ¿Puedo sentarme... encima de ti? -Preguntó.
Afirmé moviendo la cabeza y noté como Santana se sentaba en mi trasero. Me sonrojé. Menos mal que no me ve -Pensé. De repente noté la crema fría en mi espalda y las suaves manos de Santana esparciendola. Noté como se acercaba a mi.
Baby, ¿Puedo darte un masaje? - Susurró Santana en mi oido.
Se me escapó un leve jadeo.
Me lo tomaré como un sí. -Dijo riendo.
Comenzó a masajear mi espalda. Me dolía un poco pero me encantaba a la vez. Me hacía sentir mejor y además, notaba sus manos en mi. Es tan linda y se está portando tan bien conmigo... Ella continuaba masajeandome todo el tiempo. De los hombros bajó masajeandome hasta la cintura. No pude evitar que se me escaparan ruiditos cuando sentí sus manos.
Hm... -Se me escapó. Después, mordí mi labio inferior.
Santana se levantó y se tumbo a mi lado. Paso su brazo por mi hombro.
¿Te ha gustado? -Preguntó.
Me puse boca arriba. Noté como Santana me miraba de arriba a abajo fijamente, mordiendose el labio.
San.. ¿Qué pas..?
Antes de terminar de hacer la pregunta me di cuenta de que estaba en sujetador y lo llevaba desabrochado. Algo sonrojada me tapé con la sabana hasta el cuello y me puse bien el sujetador.
Lo siento, que vergüenza- Dije mirándo a Santana.
Siente mejor que me hayas quitado esas vistas -Dijo mientras me miraba mordiendose el labio.
Oye.. no me has dado ni un beso y ya quieres verme así, hm... - Le dije riendo leve.
Me acerqué a ella y levanté la sábana para taparla también. Cuando se tapó la agarré por la cintura y me pegué totalmente a ella.
