Anticipation

Diclaimer: Los personajes y el mundo de Percy Jackson no me pertenece, todos son propiedad de Rick Riordan. Esta historia tampoco es mía, es de propiedad de C. y yo solo pedí su autorización para traducirla.

Summary del autor: Post- TLH. Rachel no podía haber previsto este desastroso primer encuentro con los romanos y ni siquiera era culpa de Annabeth. Bueno, no al principio…


Los siete estarán sujetos a un viaje largo y lejano

Pero todos tengan cuidado, por los dos mentirosos

Hija de la sabiduría e hijo del mar

Lamentando un amor que no puede ser

Pero si la verdad ellos no revelan

A las puertas de la muerte los siete no llegarán

Rachel inspeccionó su decimocuarto intento de profecía con los ojos entrecerrados. Esto era generalmente más difícil de lo que solía sonar. Las palabras nunca habían sido su fuerte; ella era más una artista visual, y todo este tiempo que Rachel ha estado asumiendo al espíritu del oráculo, se estaba canalizando sus terribles habilidades de poesía con cada profecía. Pero sentarse y componer una de esas cosas estúpidas (ahora podía decirlo ya que Apolo había desaparecido junto a los demás dioses) la había desilusionado exitosamente. Tampoco podía contar con el Oráculo de Delfos por pura charrería.

Suspiró. Esta última versión era la mejor que podía hacer. La estructura de la rima no era fantástica, y las palabras no iban a impresionar a Robert Frost*, pero parecía lo suficiente convincente. ¿O debería ser más evidente? "La hija de Atenea y el hijo de Neptuno" ¿Podría alguien arreglárselas malinterpretar esto? Era malo que las profecías siempre fueran tan vagas. Ella seguía pensado que su intento número ocho había sido más general, solo dos líneas: "Ustedes perdedores están mintiendo con cada respiro / Percy todavía ama totalmente a Annabeth".

Pero el Oráculo nunca podía ir directo al grano. Así que Rachel había arrojado sus dos líneas y pasado otra hora en su mesa de dibujo. Y era una mesa de dibujo literalmente. Ella siempre se sentía mejor después de hacer unos garabatos, y por el viaje de ayer a los bosques, había pasado mucho tiempo con su sketchbook*.

Rachel había regresado de su excursión para encontrar a Quirón antes que mandara a los campistas en su búsqueda, que podría haber causado un ataque por parte de Lupa. Al parecer, ella no se tomó muy bien que mortal y griegos deambularan por su campamento. Rachel estaba completamente segura de que el hecho de que ella era mortal no tenía nada que ver con esto. Lupa probablemente solo había dejado ir por ahí porque la loba pensó que el bosque acabaría con la chica por ella.

Sus sospechas se confirmaron cuando ella se excusó para volver al Argo II. Lupa insistió inmediatamente que uno de sus campistas escoltara a la Oráculo griega a la nave "por su seguridad". Rachel se encogió de hombros, a ella no le importaba de cualquier manera, siempre y cuando ella pudiera evitar las preguntas de Quirón sobre Annabeth. Estaba segura de que comenzaría a hablar, y no quería correr el riesgo de traicionar a Percy y Annabeth contando su secreto…Bueno, no hasta que ella considerase que era el momento, por lo menos.

Así que Rachel ignoró la penetrante mirada de Quirón y comenzó a caminar con un chico romano de mirada hosca, el mismo chico que la había enfrentado apenas bajó del barco ese mismo día. Al igual que los demás chicos romanos que había visto hasta el momento, no dio voluntariamente su nombre o cualquier información personal. En otras circunstancias, Rachel habría estado husmeando detalle por detalle sobre él, pero su cerebro todavía estaba tratando de procesar lo que había presenciado en el bosque.

"¿Se encuentra bien tu amiga?"

"¿Eh?"A Rachel le tomó un minuto procesar lo que el muchacho a su lado le había preguntado. Él seguí con la mirada al frente, sin siquiera mirarla.

"La rubia", dijo el chico deliberadamente, como si hablara con un niño. "¿Se encuentra bien?".

"Oh, sí. Ella está bien. Solo necesitaba un poco de tiempo a solas…", Rachel terminó con una risita.

Cuando llegaron al barco, el chico finalmente la miró, estudiando su rostro. "¿Qué es tan gracioso?"

"Nada, nada", contestó Rachel con desdén. "Solo una broma privada. Umm, gracias por acompañarme de vuelta".

"De nada", dijo. Él no se movió.

Rachel vaciló en la rampa del barco. "¿Hay algo más que necesites?"

Él negó con la cabeza. "Tengo que asegurarme que entres al barco. Órdenes de Lupa".

Rachel levantó una ceja ante eso. "Eso me parece una tontería, ¿qué me detiene de irme luego de que te vayas?"

Una vez más, el muchacho se encogió de hombros. "Nada. Pero apuesto a que estaré de guardia aquí hasta que alguien venga a relevarme, por lo que no haría mucho".

Rachel se rió un poco. "'Me detendrás con esa espada de bronce celestial tuya?"

Por primera vez, el rostro del chico mostró un atisbo de emoción: ofensa. "Es oro imperial, no bronce celestial. Es el metal de más alto nivel".

Rachel miró más de cerca su arma. Era difícil de ver, ya que tenía que luchar mucho con la niebla para conseguir un buen vistazo, pero con toda seguridad, era claramente oro, no bronce. "Oh, lo siento. Mortal, ya sabes. Es duro para nosotros ver la diferencia".

"No pongas excusas", dijo bruscamente el muchacho. "Usted ve mejor a través de la niebla que los otros".

Rachel parpadeó. "Sabes, eso es cierto. Mi profesor de arte estaría tan decepcionado de mí. Claro, que él está decepcionado de mí de todos modos", dijo con una sonrisa. "Porque no debería ver una espada, en lo absoluto, ¿verdad?, solo debería llamarla una pieza interpretativa".

El chico no dijo nada, pero Rachel vio como la comisura de sus labios se elevaban ligeramente. Ella sonrió triunfante, pero cuando pasaron un par de minutos sin que ambos dijeran nada, se aclaró la garganta con torpeza.

"Bueno, supongo que debería irme. Diviértete quedándote aquí".

Rachel estaba en mitad de la rampa cuando oyó al chico gritar: "Uh, me alegro que tu amiga este bien, y todo eso. Y estoy seguro de que Perseo va a estar bien. Él…él parecía que ella le importaba mucho". Miró hacía atrás con sorpresa, pero el muchacho no la miró devuelta.

"Sí, ella se preocupa mucho por él también", Rachel iba a seguir su camino, pero la curiosidad pudo más que ella. "Qué fue lo que él dijo exactamente de ella".

El muchacho frunció el ceño. "No mucho. Lupa no lo animaba a hablar de esas cosas. Una noche él se quedó dormido durante la cena, y de repente estaba gritando el nombre de una chica llamada Annabeth y que tenía que ir a salvarla", él se encogió de hombros. "Lupa le prohibió hablar de eso de nuevo y lo confinó a los cuarteles por una semana. Eso fue lo último que supimos de él".

"¿Y él simplemente obedeció?", preguntó Rachel con incredulidad. "¿No se escapó ilegalmente, no dijo cosas insolentes e inútiles que provocarán que lo mataran, pero de alguna manera obedeció?"

El chico la miró como si estuviera loca, pero no le perturbó su mirada. Su padre le había estado dando esas miradas desde los cinco años. "¿Por qué haría eso?, ¿cuál sería el punto?"

Rachel lo miró boquiabierta. "Bueno, no hay uno solamente", dijo finalmente sin poder haces nada. "Eso es lo que Percy hace. Tiene 16 años. Es impulsivo, no muy listo. Ya sabes, un típico chico".

El muchacho se puso rígido. "Tal vez tu sí seas griega", escupió como si la palabra le dejara un mal sabor en la boca. "Somos un poco más disciplinados aquí".

Rachel no supo cómo responder, pero el romano respondió antes que ella pudiera. "Tú sabes, Jason ya es como uno de ustedes. Si Perseo vuelve, ¿él se volverá todo suave y estúpido con nosotros también?"

Eso parecía muy poco justo. "Hey, espera un minuto".

"Probablemente deberías regresar a tu barco".

Y ese fue el final de la conversación. Él volteó la mirada hacia el frente y no la volvió a mirar. Rachel sabía cómo tomar una indirecta, y se fue de frente a su habitación dando un breve vistazo hacia atrás.

Ahora, menos de un día después, Rachel estaba trabajando en una poesía. Annabeth había regresado al barco en la última hora de la noche, y esta mañana Percy había paseado casualmente por el campamento, con una sonrisa triunfante dando a entender que había triunfado en lo que había sido enviado a recuperar. Annabeth no había salido de la nave en todo el día; sin embargo, Rachel sabía que lo había hecho intencionalmente. Así que la primera vez que Percy y Annabeth se verían sería en el almuerzo, dentro de una hora.

Esa fue la razón de que Rachel trabajara tan febrilmente. Ella pensó que el mejor momento para tener una "visión espontánea" sería cuando todo el mundo estuviera allí para presenciarlo. Y con la profecía un poco aceptable, lo iba a conseguir, Rachel se movió hacia su espejo para practicar estar rígida como una tabla y hacer que sus ojos brillaran. Ella solo tenía descripciones de sus amigos cuando estaba en trance de una profecía, ya que ella nunca tuvo la oportunidad de verse realmente por sí misma. Hacer que sus ojos brillen iba a ser lo más complicado. Tal vez si practicara con una especie de luz…

"¿Qué estás haciendo", exigió una voz desde la puerta.

Rachel se giró para ver a Annabeth apoyada en el marco de la puerta con los brazos cruzados. "¡Annabeth! ¿Qué estás haciendo aquí?"

"Quirón quiere que bajes ", explicó Annabeth entrando a la habitación. Rápidamente Rachel se movió para esconder la profecía detrás de ella, pero los reflejos de batalla de Annabeth eran mucho más rápidos. Ella cogió el papel con la versión final de la profecía. "¿Qué es esto?"

"¡Es privado!", insistió Rachel, tratando de agarrarlo por sí misma. Pero ya era demasiado tarde. Annabeth sabía que era una profecía en cuanto lo vio.

"¿Desde cuándo escribes estas cosas?", preguntó Annabeth mientras seguía escaneando la página. Los garabateos desordenados de Rachel probablemente estaban dificultando la dislexia de Annabeth, pero no lo suficiente como para disuadir a la hija de Atenea. "Hija de la sabiduría e hijo del mar… ¡Hey!".

"No es lo que parece", dijo Rachel desesperadamente. "Es algo para…la escuela. Ya sabes, ¿un proyecto de verano? Me imaginé que siendo la Oráculo y todo eso, las profecías iban a ser sencilla, ¿sabes?"

Ella trató de reír, pero Annabeth había leído el final de la profecía y ahora la miraba. "No soy estúpida, Rachel. ¿Por qué estás escribiendo profecías sobre Percy y yo?"

Rachel aspiró una bocanada de aire. "Mira, tú no puedes seguir furiosa, ¿está bien? Solo quiero que seas feliz. Y Percy también. Y ustedes juntos son tan felices, y yo sabía que lo iban a estropear, y yo no dejaré que lo hagan, no cuando sé que puedo ayudarlos. Así que pensé que nadie podría discutir con una profecía, y…"

"¡Rachel!"

"Uh, está bien, lo siento", dijo Rachel tímidamente. "Um, te seguí ayer. En el bosque".

Annabet parecía completamente estupefacta, que casi hizo reír a Rachel. Annabeth nunca se había visto estupefacta. Desafortunadamente, su mirada también era un poco asesina, y su parte homicida fue en aumento a medida que entendía todo el significado de las palabras de Rachel.

"¿Así que ibas a decirle a todo el mundo sobre nosotros con una profecía?", siseó Annabeth.

"¡No!", dijo Rachel rápidamente. "¡Por supuesto que no! ¡Yo iba a forzarlos a ustedes dos a decirle a todos!".

Annaeth aplastó la profecía que aún tenía en su puño. "¿Tienes alguna idea de lo que habrías hecho? ¡Hubieras destruido toda esperanza de que los campamentos trabajaran juntos!"

Rachel se burló. "Oh, deja de hacer el ridículo. Te garantizó que nadie va a molestarse, y Percy estará en la Tierra de la Felicidad en lugar de Abatido Deprimente".

Los ojos de Annabeth brillaron. "¿No crees que eh pensado sobre todo eso?, preguntó ella con furia. "¿No crees que he hecho todo lo que eh podido pensar? ¡Los romanos ya no consideran a Jason uno de ellos! Si reconocen a Percy como uno de nosotros, los romanos no lo van a seguir, y entonces, ¿cómo vamos a conseguir su ayuda?"

Rachel abrió la boca para discutir eso, pero recordó lo que el chico romano le había dicho ayer. No era del todo alentador, tenía que admitirlo.

"¿Ves?, sabes que tengo razón", Annabeth suspiró, pasándose una mano por el cabello. "Si hacemos esto poco a poco, podremos estar bien. Solo…solo prométeme que no vas a utilizar ese plan estúpido sobre la profecía, ¿de acuerdo?"

Rachel vaciló. "Mira, sé lo difícil que ah sido para ti. Yo no quiero que sigas sufriendo por esto", ella miró a Annabeth a los ojos. "¿De verdad crees que esto sea lo mejor?"

Los ojos de Annabeth estaban vidriosos por las lágrimas, pero ella asintió con firmeza. "Sí".

"Está bien, entonces", dijo Rachel con decisión. Impulsivamente, envolvió en un abrazo a Annabeth, y después de un par de minutos, Annabeth se relajó y le devolvió el abrazo. "Lo siento. En verdad lo siento mucho".

Annabeth sorbió, pero no lloró. "Lo sé. Pero al menos sé que está vivo. Solo un poco más de tiempo y tal vez…"

Se calló y Rachel se tragó el nudo en su garganta. "¡Si, ni siquiera te preocupes por eso, eres mitad Diosa! ¿Cómo esto puede terminar mal?, Rachel hizo una mueca. "Uh, olvida que dije eso. Así que, la Villa, ¿eh?"

Annabeth se apartó y puso los ojos en blanco. "Sí, Quirón está esperando por nosotras. Así que vamos".

La caminata ligera hacia la villa donde se realizaban las comidas fue en silencio, pero Rachel no pudo evitar mirar de soslayo a Annabeth. A pesar de no haber llorado, su nariz estaba roja y tenía la cara llena de manchas. Rachel se sintió tentada de decirle que sacara su gorra de los Yankees y hacer la caminata de manera invisible, puesto que todos los romanos la mirarán de manera descarada, porque significaría una desventaja para los griegos a pesar de la charla de cooperación. Annabeth tendría que estar visible para hablar con Quirón, y su camuflaje quedaría al descubierto. Además, todo el mundo iba a ver su rostro en pocos minutos; así que, ¿qué más daba? Annabeth estaba haciendo un gran trabajo en no dejar que eso la afectara, incluso eso podría ayudar a su causa. A parte de los campistas de Ares, Annabeth era lo más cercano a los romanos que los campistas griegos conseguirían.

Al pasar por los cuarteles romanos, Rachel dio un paso hacia el otro lado para proteger a Annabeth como pudiera. En el cuartel había una gran multitud de personas, y Rachel tenía la sensación que solo podía significar una cosa: Percy.

Pero Annabeth no se detuvo, en vez de eso, ella alargó sus zancadas; por lo cual, Rachel tuvo dificultades para mantenerle el paso. Y en efecto, a medida que pasaban, Percy se encontraba en medio de ellas. Él estaba contando y presumiendo sobre alguna batalla que había tenido durante su última misión; pero, cuando Annabeth pasó, todo el mundo se volvió y comenzó a susurrar entre sí.

La cara de Annabeth se volvió ligeramente roja, pero la mirada de Percy fue la que hizo doler al corazón de Rachel. Tan pronto como había visto a Annabeth, su rostro frunció el seño mostrando preocupación, pudiendo abrirse paso por sobre la multitud. Se sorprendió, y, solo por un segundo, la mirada de sus ojos era lo más desgarrador que Rachel había visto jamás. Pero antes de que alguien lo viera. Percy estaba de vuelta de manera controlada y bromeando en voz alta para atraer toda laatención lejos de Annabeth. Era tan…Percy, que Rachel no pudo evitar sonreír con tristeza.

El resto de la caminata se realizó sin complicaciones. Resultó que Quirón quería discutir las restricciones que Lupa estaba imponiendo sobre las actividades de los campistas griegos, especialmente las de Rachel, pero ella se limitó a asentir distraídamente mientras él y Annabeth hablaban. Jasón también había llegado a la villa, y con todo derecho, debería estar incluido en esa conversación también. Pero estaba claro que había sido excluido deliberadamente; y cuando él se sentó en una mesa solo para él, griegos y romanos por igual le lanzaban miradas furtivas, como tratando de decidir de qué lado estaba realmente.

Este viaje había convencido, incluso a los campistas griegos, en no confiar en Jason. Ella observó como los campistas de ambos lados comenzaban a llenar las mesas; pero, solo Piper y Leo llegaron a sentarse al lado de su amigo. Eso no pareció apaciguar a los griegos en lo absoluto, y solo parecía provocar en los romanos menos confianza. Sea cual sea el plan que Hera había planeado, era evidente que no estaba bien desarrollada.

Cuando Percy entró a la villa, y todo el mundo lo miró exactamente como miraban a Jason, Rachel no pudo soportarlo más.

"Esto es ridículo", estalló finalmente Rachel; sobresaltando a Quirón, Annabeth y a todos en la villa, que calleron completamente en un incómodo silencio. Pero Rachel se negó a parecer avergonzada y siguió hablando. "¡Todos ustedes actúan como si siempre hubieran sido enemigos! ¡Ustedes no son griegos y romanos! ¡Todos ustedes viven en los Estados Unidos y no separados por un océano! ¡Deberían ser amigos! "

Ahora todo el mundo la miraba; pero Rachel decidió hacer lo que mejor hacía. "¡Hey, Jackson!", llamó a Percy, que se encontraba de pie en el borde de la villa con su público fiel de romanos

Miró alrededor como si esperará ver a otro Jackson en alguna parte. "… ¿Si?", preguntó finalmente.

"¿Sabes quién soy?", preguntó ella.

" En verdad no", dijo moviendo la cabeza, pero Rachel no sabía si decía la verdad o estaba mintiendo. No sabía la diferencia entra lo uno o lo otro; por supuesto, ella solo estaba interesada en una respuesta.

"¿Sabes quién es ella?", preguntó Rachel señalando a Annabeth.

Él vaciló durante una fracción de segundo. "No, en verdad no me acuerdo de nada antes de llegar aquí".

"¿Tienes una novia en el campamento?"

Bueno, ahora estaba siendo un poco cruel pero se lo merecía por ser un idiota. El rostro de Percy ahora estaba rojo brillante, pero él respondió rápidamente. "¡No!"

Annabeth sonrío levemente ante su respuesta, pero ella agarró el brazo de la Oráculo cuando Rachel comenzó a caminar hacia adelante. "¡Lo prometiste!"

"No te preocupes, no hay profecías involucradas", prometió Rachel. Annabeth la soltó a regañadientes, y Rachel caminó a través de los campistas hasta estar frente a Percy. Él parecía preocupado, como si esperara que lo fuera a golpear. Pero en vez de eso ella hizo algo más inesperado.

Lo besó.

Esto no fue un besito tampoco. Rachel lo besó lo más apasionadamente que pudo guardando la esperanza al mismo tiempo de no estar violando alguna norma del Oráculo. Ella no tenía que preocuparse; ya que, se apartó después de medio segundo, en medio de los gritos de asombro tanto de griegos como romanos.

"¡Dioses, Rachel!, ¿qué crees que estás haciendo?", exigió saber Percy .Luego, dándose cuenta de lo que hizo, él miró a Annabeth, quién sacudía la cabeza hacia él. "¡Annabeth, mira, lo juro por el río Estigio que yo no tenía idea de lo que iba hacer!"

Annabeth suspiró y dejó caer la cabeza entre sus manos. "Tenías que ser un sesos de algas", gimió ella.

"¿Qué? ¿Qué hice?", preguntó Percy confundido y a punto de entrar en pánico. Rachel sonrió con aire de suficiencia, esperando a que comprendiera. De repente, se dio cuenta que todo el campamento lo miraba, sorprendidos, y su rostro se ensombreció al darse cuenta que su tapadera había sido arrojada oficialmente. "Esperen, puedo explicarlo…"

"Adelante, chico pez", gruño Clarisse. "Así que no recordabas a ninguno de nosotros, ¿eh? Más vale que nos des una fantástica explicación".

La mirada de Percy parpadeó de una persona a otra, hasta que finalmente murmuró. "Oh, olvídenlo", y en un rápido movimiento ya estaba en el otro lado de la villa besando a Annabeth apasionadamente. Rachel observó todo con una sonrisa que amenzaba con dividir su rostro. Annabeth parecía demasiado aturdida como para defenderse, y de repente, los dos se estaban comportando como esas películas románticas que jamás había visto por vergüenza.

Travis y Connor fueron los primeros en reaccionar. Sus repentinos gritos y silbidos no podían romper la concentración de Annabeth y Percy; y Rachel se estaba preocupando por la necesidad pronta de oxígeno. Al parecer, lo necesario para una relación sólida, era estar separados seis meses al otro lado del país. Si su pasatiempo de arte o de ser la Oráculo nunca se concretaba. Rachel realizaría oficialmente terapias de pareja.

Quirón se aclaró la garganta con fuerza; y luego, cuando esto no tuvo ningún efecto, separó a los dos adolescentes sonrojados. "¿Supongo qué esto significará que recuperó toda la memoria?", preguntó a Percy, pero antes de darle tiempo a responder (Rachel estaba segura que Percy no tendría el suficiente aire para responder de todos modos), se volvió rápidamente hacia Annabeth. "¿Y, a juzgar por su reacción, supongo qué estabas al tanto de todo esto?"

Percy y Annabeth empezaron a hablar al mismo tiempo.

"Fue solo en marzo, cuando recibí el mensaje de Afrodita".

"Realmente no me acordaba de nada, pero luego me quedé dormido y vi como ella luchaba contra una Mantícora".

Quirón levantó la mano y al instante se callaron. "Tal vez deberíamos hablar de esto en otro lugar", dijo con un suspiro. "¿Lupa?"

La loba se limitó a asentir, pero Rachel pudo ver que estaba disgustada. Por primera vez, Rachel se preguntó si su muestra pública de afecto no habría sido la manera más inteligente. Pero cuando Quirón y Lupa conducían a sus mejores amigos a través de los campistas y entre el sol, Rachel vio como Percy agarraba la mano de Annabeth tan pronto como pudo. Esa era lo que debían hacer, no importa si alguien no estaba de acuerdo.

Rachel sonrío con autosuficiencia cuando los campistas de ambos bandos se acercaron a ella para pedir detalles. La vida era buena.

Bueno, por ahora, al menos. Quirón le había dado una mirada de desaprobación cuando cruzaba por la habitación y, no parecía la mirada de "los oráculos no pueden besar a los chicos". Pero ella no estaba preocupada. Ella estaba bajo la protección de Apolo y uno de sus haikus era lo que necesitaba para solucionar todo.

…Esperen, no había visto a Apolo en meses. Rachel maldijo en griego antiguo


*También traducido como cuaderno de dibujo, pero en mi país también se le conoce con el mismo nombre sin traducción.

*Poeta estadounidense considerado uno de los fundadores de la poesía moderna en su país.

Nota del autor: No estoy seguro si hice esto del todo bien, pero espero que haya hecho un buen trabajo! Sé que esto solo iba a ser un one-shot, pero este capítulo estaba dedicado a Mi Sabiduría para inspirarme en que Rachel tomaría el asunto en sus propias manos. Y después de eso…Las cosas simplemente fluyeron. Así que gracias! Espero que lo hayan disfrutado!

Ahora sí, voy a decirlo...

Enserio lo siento por demorarme más de un mes en colocar este último capítulo! ..Es que ahhh...todo se me complicó!...Llegó Navidad, Año nuevo! Tuve que esta de aquí para allá esas dos semanas! Y después me metí a ayudar a una vecina mía en un concurso de peinados y tenía que ir cada día a que practicara con mi cabello y al final del día terminaba con un dolor de cabeza horrible y ni siquiera entraba a internet! Y después mis adres me quitaron la computadora porque decían que estaba mucho tiempo frente al computador T.T ...Así que enserio lo siento...pero al fin terminé!..Fueron siete hojas! XD

Enserio se lo agradezco a C.S. Williams en dejarme traducir su historia! Se lo agradezco muchísimo.

Agradesco a todos los que comentaron o me colocaron como follow..y si!...Al fin actualizé Guest! XD

Hay un fic que estoy queriendo permiso para actualizar! Es un one-shot con un Percy estilo punk. Así que enserio agradecería si me comentaran si desean que lo traduzca para pedir permiso y publicarlo

Gracias y nos leemos

Alada Demon

PD: Me podrían decir si hay errores o algo en la traducción. Porque sufrí mucho para traducir la profecía y no pude lograr que rimara Y.Y