Lentes Opticos

Muy bien, desde el comienzo. Veamos, si mal no recuerdo todo realmente empezó cuando conoci a Pattu por primera vez...

Desde muy pequeña siempre he vivido en el orfanato con las monjas. Si, suena trillado pero soy huerfana. Aún asi no me quejo, dentro de todo me criaron lo mejor que pudieron junto a otros cientos de niños. ¿Por qué sigo ahi se preguntaran? Bueno, nadie en el mundo quiere adoptar a una mocosa malcriada y contestona, que comienza a dejar de ser mocosa. Esa es la realidad.

-Karen Evans! Baja de ahi en este instante jovencita!! –grita una joven monja a una muchacha que esta en el campanario de la iglesia, mirando la ciudad- Tus clases comienzan en 5 minutos! y aun no te alistas para desayunar!

-No me fastidies Eli! Ni que fuera una bebe! –dice la muchacha, bajando donde la hermana al deslizarse con la cuerda de las campanas, provocando que suenen

-Hermana Elizabeth para ti jovencita! –le corrige, enojada, la mujer con hábito. Pero la muchacha, como siempre, la ignora, tratandola como su igual

-Si, si lo que digas! –la muchacha, totalmente relajada, baja las escaleras, deslizandose por sus barandales. La monja solo suspira, viendo a la muchacha irse

-Hay, cariño, que vamos a hacer contigo... – se dice, resignada

Han tratado de que me adopten desde que llegue a este lugar. Nadie sabe mucho de cómo llegue aqui; quien me recibio en aquel entonces fue la Madre Superiora. Gran señora, me hizo lo que soy ahora, y me enseño a siempre ser yo misma. Murio hace ya muchos años, era muy anciana entonces. Es una de las pocas personas a las que les guardo un profundo su muerte Eli ha quedado a mi cargo como mi tutora.

-Recuerda ser amable con tus nuevos compañeros –le dice la anterior monja, mientras le arregla el uniforme –Y trata de que no te expulsen de inmediato quieres? Nos esta costando mucho tenerte en este nuevo colegio, es...

-Uno de los colegios con mayor prestigio de la cuidad! Agh si ya se Elizabeth! Quieres dejar de ahorcarme con ese corbata! –se quita las manos de la monja de encima, quien de los nerviosismos, ni siquiera habia podido hacer correctamente el nudo

-Lo siento – se disculpa la mujer, para luego abrazarla con lágrimas exageradas en los ojos- Es que estas creciendo tan rapido!!

-Sueltame! No seas tan melosa! –luego de un poco de lucha, se libra de la mujer, toma su bolso y se dispone a irse- Llegare tarde...

-Por que?

-Porque me da la gana. Algun problema? –se va, la monja una vez más solo suspira

-Bueno, veamos –luego de adentarse en algunos pasillos, camino a la salida, se encuentra con la clausurada habitacion de la Madre Superiora. Con el arte de uno de sus pinches, abre la antigua puerta, que suena con un espenuzlante chirrido. Todo esta empolvado y con telarañas, pero aún todo tiene ese olor a malva y canela propio de la anciana- Permiso Madre –dice la muchacha, adentrandose al lugar con respeto- Tampoco es que me guste robarle... pero usted sabe lo tacañas que pueden ser estas monjas! Ni siquiera me dejan divertirme... usted me entiende verdad? –silencio, la muchacha sonrie, que tonta era al pensar que tendria una respues...

-Esta bien, querida. Solo no lo gastes todo en cigarillos si? Creeme, si hacen mal para la salud –le dice una voz, entrelazada con una brisa. Una voz muy conocida por ella- Yo lo sé... –y si eso no fuera poco, de repente siente una mano sobre su hombro. Antes de siquiera pensarlo, la muchacha sale despavorida del lugar

Esa fue la primera vez que me ocurria una experiencia de ese tipo. Siempre se dijo que habia fantasmas en la iglesia, pues todas las monjas son enterradas bajo sus cuartos cuando mueren. Yo, al menos, no creia nada de eso hasta entonces. Salí corriendo tan rápido que chocaba con cualquier cosa, y por primera vez en toda mi vida llegue temprano a clases! E incluso, no compre ningún cigarillo del puro susto! Pero no, las cosas extrañas no acabaron ahi. Aún me faltaba conocerla. A quien seria luego, mi primera amiga. Pattu.

-OMG... que... qué fue... eso?!- exclama Kari, pálida como la muerte misma, y jadeante luego de semejante huida. Una vez recuperado su aire, por fin nota donde esta. La Academia Saint André, su nuevo colegio- Wow... esta gente rica no escatima en gastos eh?

-Ehm, disculpe señorita- le pregunta una mujer de lentes, que tiene apariencia de ser muy estricta, al ver que la recien llegada esta robándose caramelos de un posillo- Pue.. Puedo ayudarla en algo?- la muchacha aún no nota su presencia, y la mujer tose poco disimuladamente para llamar su atencion- Se puede saber que esta haciendo? Acaso tambien le robo el uniforme a algun estudiante?!

-Ah? Oh! Eso? Jeje lo siento... es que no desayune- devuelve los dulces al verse atrapada- Oiga! Tiene cara de ser la directora! Encantada! –le dice, estrechando su mano con entusiasmo

-Oh! Es un... placer... –dice sarcásticamente, separandose del contacto y limpiandose esa mano com toallitas higienicas- Pero no, no soy la directora. Podria por favor decirme a quien de nuestros destacados estudiantes le acaba de hurtar su uniforme?!

-Qué? Esto? –dice, tocando el uniforme que lleva puesto, que con la carrera quedo bastante desordenado y maltrecho- No! Es mio señora...?

-Señorita! Miss Rita para usted... eh...

-Digame Kari! –la mujer la mira de pies a cabeza, aun sin creer que "eso" es una alumna- Oh! Claro! Las monjas le envian esto –le pasa una carta que tenia en su bolsillo, toda arrugada

-Us.. Usted!- luego de leer la susodicha carta- Usted es la alumna prodigio que se nos envio de la Catedral Nuestra Señora de la Concepción?!

-Esa soy yo! Jeje –dice, posando como si fuera para una foto- Bueno, como funciona esto?

-Mh! Sígame- dice la mujer, con son de desprecio, sin poder aceptar que alguien asi, pudiera haber entrado a tan exclusivo colegio- Este colegio fue fundado en... –detras de ella suena un globo reventarse- Lo... lo que acabo de oir es... goma de mascar?

-Ups... –dice Kari, luego de haber formado otra en su boca, y se reventara- Normalmente son mas grandes! Dejeme mostrar...

-Las gomas de mascar estan estrictamente prohibidas! –le dice, mostrandole un papel para que lo bote. Una vez hecho esto, siguen- como le decia.... –pero de inmediato se oye el mismo sonido. Se da la vuelta solo para encontrarse con la misma escena y a punto de tener un ataque de nervios, vuelve a suspirar- Por que... porque no entramos a su sala le parece?

-Claro Rita! Cual es? –el sonido es oido de nuevo, esta ves mas fuerte. Los globos son cada vez mas grandes, en verdad

-Miss Rita! ... y es aqui –le muestra una puerta. Ella entra primero, y luego se le hace una seña para que entre

La sala no tenia nada distinto a todas las otras por las que habia pasado. Sillas, mesas, alumnos. Lo usual. A lo más, estaba mucho más limpia. Y todo el mundo estaba quieto y callado, poniendo atención a lo que Rita decia con tanta ! Estos niños ricos parecen poder impresionarse con cualquier cosa. Serán pan comido.

-Muy bien alumnos! Presten atencion!- dice un profesor a sus alumnos- La inspectora tiene una gran noticia que darnos

-Gracias, alumnos! Denle la bienvenida a una nueva estudiante, sé que es mitad de año, y no estamos acostumbrados a recibir gente nueva en estas fechas, pero nuestra nueva alumna es... –se oye otro globo, lo que desconcierta a todos- especial... –la mujer cada vez hace un mayor esfuerzo por no matar a la nueva alumna- Por favor denle una calida bienvenida a la jovencita Evans! Karen Evans! –la mencionada da un paso al frente y todos aplauden de forma poco entusiasta

-Hey! –los aplausos se acaban casi de inmediato- Hola... Solo, llamenme Kari si? Y... sonrian –se dice a si misma, bajito- parecen muertos!

-Bueno! Bienvenida Kari! Estoy seguro de que todos tus compañeros estan ansiosos por conocerte! –la muchacha mira al profesor con cara de "si... claro"- Jeje... bueno, al menos lo estan por dentro! –una vez mas ese sonido... la inspectora ya no aguanta más

-Es todo! Bote esa goma de mascar de inmediato jovencita! –estalla la mujer, colocando el papel en su mano

-Agh, vaya si molestas Rita... –le dice la muchacha, para luego escupir la goma de mascar frente a todos los presentes, para el horror y el asombro de muchos- Contenta?

-....- la mujer no sabe que decir del asco y la verguenza de aquel acto que presencio, asi que solo se va del salon, esperando poder lavarse esa mano sin tener que cortarsela

-Cielos, que delicada! –dice Kari, hechandose otra goma de mascar nueva a la boca- Asi que... donde me siento profe?

-Ah... pues... Veamos- dice el profesor, analizando el salon en busca de un lugar, y tratando de ignorar lo que acaba de pasar- Ah! Ahí hay un asiento libre junto a Alice, al final del salon! Puedes sentarte ahi!

De inmediato los susurros comenzaron en el salon. Y es que al parecer mi nueva compañera no era muy "querida" por decirlo así. Fue ahi cuando vi por primera vez a Pattu. Que por cierto, su nombre no es Pattu, sino Alice.

Mi primera impresion de ella, al verla sentada al final del salon en una esquina, sola, fue que era un antisocial. Digo! Lo tenia escrito en la frente! Lo segundo que note, era que estaba demasiado ordenada para ser verdad. Lo tercero que tenia unas interesantes líneas blancas en su cabello oscuro, y pensé que debia de tener un excelente estilista para que le quedaran tan rectas! Y blancas! Digo, su cabello es más oscuro que el negro! Y aun asi esas lineas eran más claras que el blanco.

Y por último, lo cuarto que note fue a alguien, a quien no habia visto antes. Era extraño, pues se veia borroso pero era obvio que era una persona! Y estaba a su lado, sentado en el banco que supuestamente yo ocuparía ahora, con los pies sobre la mayor que todos nosotros, quizas de la edad de nuestro profesor. Pero, ¿por qué se veia borroso?

-Profesor... hay... hay alguien senta... –la muchacha se lo iba a señalar pero al mirar de nuevo la figura ya no esta- Pero qué...

-Descuida Kari- le dice el joven profesor, en voz baja- Sé que Alice no se ve muy sociable, pero es una buena niña. Quizas puedan ser buenas amigas no crees?

-Eh... si... lo siento, con permiso- se va a sentar al lugar- Hola! Ehm... soy Kari! Y tu eres?

-No te lo acaba de decir el profesor? –le responde la muchacha simplemente, sin siquiera mirarla- No me hagas repetirlo

-Ok... cielos! –para si misma, en voz baja- qué comieron todos hoy?

Las clases comenzaron, y como en todos los otros colegios era aburridí entiendo por qué Elizabeth insiste en enlistarme en estos sitios de tortura. De por si no me interesa la materia! Bueno, al menos tenía mi goma de mascar.

-...- la muchacha de dos coletas prestaba toda su atención a la clase, pero un molesto ruido la sacaba de quicio- Quieres dejar eso! Me desconcentras! –le dice a su compañera de al lado, que seguia haciendo goblos con su goma de mascar

-Ah! Lo siento, te molesta mucho?

-Si! Por favor para! –luego de mirarse un poco el ruido cesa, y la chica puede por fn tomar notas como se debe, pero de repente, otro molesto sonido llega a sus oidos- ..... Ti... tienes que seguir comiendo chicle!

-Ah? De que hablas, me relaja- dice la nueva, comiendo ruidosamente su chicle. Finalmente su compañera se va rumbo al baño, harta. Una vez más, Kari juraria haber visto a alguien- .... que raro...

-Lo sé, descuida ella es así! –le dice un muchacho a su lado- Por eso nadie se sienta con ella, esta loca!

-A qué te refieres? –le pregunta, curiosa

-Bromeas! No lo has notado?- le dice otra niña que se sienta delante de ella, cuando la campana suena para el receso- Habla sola! Algunos dicen que nunca ha tenido contacto con algun humano!

-Yo oí que no es humana! Y que nunca sale de su casa de día! –dice otro, uniendose a la conversación

-Si! Yo paso por su casa! Es cierto! Nunca sale de ahi! Es tenebrosisimo!

-En serio? –le preguntan algunos, mientras otros tantos copuchean

-Si! Incluso, dicen que se la ve rondando por su gran casa, hablandole a espiritus!

-Y que hay de sus padres?-pregunta Kari, extrañada. Un silencio lúgubre se forma

-Nadie los conoce... Ni siquiera los profesores. Dicen que vino a inscribirse junto a un tetrico hombre de bata! -todos se juntan, y hablaban a susurros- Yo creo, que es el cientifico loco que la creo!

-No seas tonto! Lo más probable es que sea el doctor del loquerio donde estaba! De seguro era incluso peligrosa para los otros pacientes! Y por eso la tienen en una casa enorme! Alejada de todos!-otro gran silencio, la campana vuelve a sonar

-Ne, Kari, si quieres te puedes sentar con alguno de nosotros- la muchacha niega- Bueno, no digas que no te lo advertimos.... –todos vuelven a sus asientos. A su vez, la mencionada llega y una vez más puede observar al borroso joven a su lado, y como ella lo mira, como diciendole algo

En aquel momento comprendí que mi vida no volvería a ser normal, pues la curiosidad me mataba. Quería saberlo! que era esa niña! Quien era ese joven a su lado! Y sobre todo, porque nadie más podia verlo! Era evidente que ella sí, a ratos le hablaba. Y lo que me daba más escalofrios, era que parecian hablar de mi. Pero aún asi, por qué nadie más lo veía! Ni siquiera yo lo veia bien...

-Espera! –le dice Kari a su compañera de asiento, antes que esta se vaya de la sala. Las clases ya han terminado y todos ya se fueron- Quién es él?

-No sé de qué me estas hablando- le dice la muchacha, mientras se coloca su abrigo para irse, de espaldas a ésta

-Hay alguien a tu lado, esta sentado sobre el escritorio del profesor –silencio

-....- Por fin la interrogada se da media vuelta a verla- En serio? Yo no veo a nadie

-Ni siquiera has volteado a verlo –le dice, desafiante- cómo sabes que no hay nadie ahi?

-Cómo sabes que hay alguien ahi? –le responde en el mismo tono. Se miran por un momento, y finalmente Alice se da vuelta y mira hacia el lugar. Luego de un momento se da vuelta para enfrentar a la otra- No hay nadie ahi

-.... estaba ahí hace un minuto- murmura para si la chica nueva, pensativa

-Escucha. No se qué te habran dicho los incompetentes de mis compañeros de curso, pero si no quieres sentarte conmigo no lo hagas. Ninguno de ellos me agrada. Tu no me agradas y francamente, preferiria que mañana en la mañana no estes sentada en ese asiento, oiste? –comienza a irse, se detienen en la puerta- Ah! Y ve al oculista, porque parece que necesitas lentes ópticos. No hay nadie sentado en ese escritorio- se va

-...... agh! –Kari toma sus cosas y se va tambien, cansada de tantos sucesos extraños- Qué me esta pasando... –baja las escaleras y sale del edificio, sin saber que alguien la observa

-Oi! Cómo es que me vio Notes! Esto no tiene sentido! Ella es una...

-Humana, lo sé- le responde Alice, viendo a su compañera irse, mientras ella la observa desde el techo de la escuela. Ella y la silueta a su lado la observan irse fijamente

-..Vas a reportárselo a Shinigami-sama?

-No. Él tiene mayores asuntos que atender... –un grito se oye a la lejanía, un grito que pocos oyen- Ven, tenemos trabajo que hacer –la silueta asiente y con un resplandor negro se transforma tomando la forma de una gran hoz. La muchacha la toma y manipula con gran habilidad, para luego irse saltando al lugar del grito

-Qué fue eso... –se pregunta a la lejanía Kari, le habia parecido haber escuchado algo...- un grito? –pero se detuvo a escucharlo mejor, y nada se oyo. Por lo que siguió su camino, de seguro era sólo su imaginación...

Eso me dije todo el camino a casa. Sólo mi imaginacion. Pero a medida que avanzaba por las calles, más y más gente veía borrosa. Lo que era más extraño aún. Acaso, de verdad necesitaba anteojos. Me estaba volviendo ciega?! Pero cómo! Ademas... aun habia gente a la cual veia bien. Yo tengo 100% de vista! No puedo necesitar lentes... o sí?

¿Qué me esta pasando?

-Ah... ese sonido... –la tristeza invade el corazón de una de las monjas durante la misa. Se oía lejana, pero conocía esa melodía. Solo podía significar una cosa. Sin importar el castigo que pudiera recibir, salio de la misa sin permiso para dirigirse hacia el patio. En el la melodía crecia, hasta que la encontro- Aquí estabas... Te estaba esperando...

-Hola Eli–quien provocaba aquella melodía, era s protegida, Kari. Estaba sentada en el viejo piano de cola, que estaba en medio del patio, bajo la sombra de un gran y viejo cerezo. El arbol estaba en flor, y las pequeñas flores volaban por ahi, arrastradas por la brisa. La melodía era preciosa, tierna, como una canción de cuna. Pero triste a la vez

-Paso algo en la escuela? –le pregunta, sentándose a su lado. La muchacha niega- Segura? Por qué nos llamo tu inspectora entonces?

-Tonteras mías... esa vieja esta lunática- la monja se rie por lo bajo. Ella tambien la habia encontrado neurotica- Ne, Elizabeth... quién me enseño esta canción?

-Pu... pues... si tu no sabes cómo voy a saber yo? –le responde, en broma. Pero la muchacha la ve, seria, y nota que habla enserio- No... no fue la Madre Superiora?

-No... no fue Mama –le responde, nostálgica, al recordar cómo le decia a la anciana de pequeña- Fue alguien más... creo...

-Bueno, quien haya sido –le dice, abrazándola- Te quería mucho, eso se nota. Puedes sentir su amor en las notas

-Si pero... se oyen tristes –dice la muchacha, aun tocando. La monja no le responde, solo la abraza. Y ella finalmente, deja de tocar

-Kari –la suelta de su abrazo y la mira a los ojos- Si no me dices que te pasa no te puedo ayudar. Acaso paso algo en la escuela? Te trataron mal? –la muchacha niega- Entonces qué?

-...Creo, que necesito lentes Eli. No... no podía ver el pizarrón esta mañana- la monja la mira extrañada

-Eso era todo?! Ay tontita! En ese caso! Mañana en la mañana iremos al oftalmólogo te parece? –la muchacha asiente- Ne, porque no me acompañasa misa y...

-No gracias, si no te molesta, puedo quedarme aqui un poco más? –toca una que otra nota en el piano, tentativamente. La monja asiente y se va. Ella vuelve a tocar las mismas notas

Eli tiene razón, si se puede sentir el amor en cada una de las notas, el cariño. Pero también la tristeza. Y aún así me siento mejor tocándola. Esta melodía... No se quién me la enseñó, ni quién la creo. Si era para mí, o para alguien más. Ni si necesito lentes o no. No sé que esta pasando. Pero sí se una cosa... lo voy a averiguar!