Desde aquel dia e tratado de valerme por mi misma, cuando las personas que deben cuidarte te descuidan,¿Que se supone que hiciera yo? Siempre e tratado de no mostrar debilidad, y asi me había convertido en el terror Pataki, en la ruda de la escuela.Todavia cargo en mi corazón aquél día, donde experimente una dualidad de sentimientos, experimente el extremo de lo bueno y lo malo,por un lado tenía el olvido, el abandonó la tristeza, del otro la amabilidad, la dulzura, siendo yo tan pequeña, me agarre de lo segundo como si mi vida dependiera de aquello, se habia vuelto mi salvadidas, incluso aunque el no supiera.
(Linea Linea Linea)
Si le preguntarán lo más raro que le había sucedido en el último mes lo de su madre se llevaría la corona, ni ella misma lo creyó en un principio. Sabía que su madre nunca había estado bien anímicamente, tomaba batidos todo el día para poder estar más despierta que dormida pero igual no funcionaba, aveces era desesperante tener a un zombi de madre.
Cómo si su deseo hubiera sido escuchado, un día después de su entrenamiento de besibol llegó a su casa, tomo sus llaves y abrió la puerta, gran sorpresa se había llevado cuando vio a Míriam limpiando y preparando la cena, tenía una sonrisa en su rostro y una energía como la que no había visto nunca
Había pasado una semana desde aquello y todo empezó a ponerse raro, Miriam seguía con la misma energía, pero ahora todos los fines de semana su madre regresaba con varias velas, supo pues por medio de su padre que Miriam había empezados a ir a unos cursos de estimulaciones aromáticas " es una estupidez, platican y hacen velas con aroma" dijo Bob cuando lo cuestionó sobre su madre. Después de casi una vida sin comida decente, a ella le daba igual mientras siguiera teniendo un almuerzo. La primera semana llegó con una bolsa con 5 velas, que coloco en la cocina segun ella, para recibir energia. Después de un mes su madre ya había llenado casi toda la sala de velas, después de tres meses la cocina estaba repleta de pequeñas velitas de olor a fresa, la cocina ahora estaba vetada para Helga "estúpida aroma y estúpida alergia". Helga llegó a contar 400 velas solo en la planta baja de su casa, eso ya se estaba saliendo de control, pero no dijo nada, pues muy aparte de sus almuerzos le agradaba ver a su madre feliz, oh gran error había cometido…
Salió de la fiesta de Rhonda un poco confundida, no por el beso si no por la actitud que había tomado Arnold, estaba un poco asustada de que el rubio hubiera descubierto su secreto. Ya había pasado mucho tiempo desde su confesión que había terminado como el calor del momento y ahora eran buenos amigos. Helga sabía muy bien que Arnold sutilmente la había rechazado, nisiquiera existía la posibilidad de que el sé pensará junto a ella, era obvio, se deprimió algunas semanas pero su amor era tan grande, que decidió que si no estaban juntos de ese modo, por lo menos podían ser buenos amigos.
Doblo la esquina para llegar a su casa, a lo lejos vio bomberos y una ambulancia, se acercó rápidamente y suspiro, era su casa la que había tenido un pequeño incendio pero su madre y su padre estaban bien.
-Y oh Helga, solo prendí una vela en la cocina querida, pero fui a la tienda por harina y cuándo regresé todo estaba en llamas, lo bueno que no había nadie adentro-decia su madre entre sollozos
-Genial Míriam, simplemente genial y ahora ¿ donde nos quedaremos? No pienso ser una indigente criminal!,
-Nadie va hacer una indigente jovencita- dijo Bob acercándose a ellas mientras colgaba el celular.- Ya llamé para que el seguro repare la casa-
-Y que, van a hacer magia? Por que no creo que eso suceda hoy-
- Calma jovencita, la aseguradora dijo que tardarían muy poco, mientras iremos a un hotel o algo, no podemos quedarnos aquí- Se dirigió a su esposa quién seguía toda llorosa- Deja de llorar que tengo hambre, ya vámonos.
-Como dije simplemente genial-
Los bomberos declararon segura la casa siempre que no se acercarán a la cocina, los Patakis Fueron a hacer sus maletas para irse a vivir un tiempo a otro lugar," solo guarda lo necesario" había dicho su padre, la rubia guardo varios conjuntos de ropa, sus cuadernos de la escuela y su diario " este va conmigo"...
Tomaron el taxi que los iba a llevar a su hotel, en su camino el taxi pasaba por calles muy conocidas para Helga pero iba tan distraída que no se dio cuenta del camino que había tomado, cuando escucho "llegamos" el corazón casi se le sale del pecho y empezó a sudar frío, eso no era un hotel, era la casa de huéspedes, era la casa de Arnold.
Estúpido cabeza de balón….fue lo único que pudo decir...
(Linea Linea Línea)
una disculpa por las palabras (Linea) edito desde el celular y pues los guiones seguidos no los marcan ..
