Uh! Perdón por la demora. Espero y mi historia les siga gustando. =)

Título: ¿El último Potter?
Autora: Sombra96
Géneros: Drama, Romance, Suspence y Tragedia.
Clasificación: NC-17
Disclaimer: Harry Potter pertenece a JK Rowling. Esto es sin fines de lucro y para simplemente entrenerme y entrenerlos.

Obliviate.

"El pelirrojo le miro en silencio, evaluándole con la mirada azul celeste. Ron estaba tratando de descifrar el porque…

.- ¡Deja de mirarme así, comadreja! – El rubio se removió molesto en el asiento mientras se levantaba la manga derecha del uniforme, dejando ver la marca oscura – Ahora soy un maldito mortífago, Weasley. No tenía otra opción.

Ron se cruzo de brazos, alzando una ceja y entrecerrando los ojos, no sabia que sentir al respecto del tatuaje que el Slytherin estaba mostrándole, había pasado cinco años de su vida juzgando al rubio como un Mortífago con todas las de la ley y cuando definitivamente lo era, ya no sabia que hacer al respecto.

.- Has hechizado a Harry, hurón. Y no soy tan estúpido como para negar el hecho de que lo hiciste para protegerlo – respondió luego de meditar sus opciones con pesadumbre – Y lo único que me interesa es saber… ¿Por qué me citaste aquí?

.- Necesito darte algo – Draco se levanto con elegancia, llevando una mano hacia su cuello y desatando el broche de una pequeña cadena con un dije en forma de R – Es un amuleto, Weasley… Un amuleto de animam pro anima*.

.- ¿Un amuleto de animan pro anima? – pregunto con sorpresa, jamás espero que los Malfoy contaran con algo tan especial y que el mismo Draco Malfoy, se lo estuviera dando.

.- Mi madre me lo dio cuando entre en Hogwarts… Le perteneció desde el momento en que supo que estaba en embarazo – Malfoy miro el amuleto con cariño, un extraño cariño – Y ahora quiero que tu lo tengas… Se que sabrás utilizarlo cuando llegue el momento. Animan mean ad vitam Harry – el rubio estiro el collar y el pelirrojo lo acepto."

Ronald Weasley suspiro con fuerza mientras se daba la vuelta y entraba de nuevo en el castillo, podía escuchar los gritos de los más pequeños que huían corriendo por los oscuros pasillos. Tomo con fuerza su varita y se dispuso a regresar a su sala común, donde Hermaione le estaba esperando con los demás y donde, efectivamente, debía llegar Harry en cualquier momento con la noticia de la muerte de Dumbledore. Soltó un suspiro de solo pensar que Draco había participado en ello, que era la misión del rubio hacerlo y que su misión, para con la orden y con su amigo, era salvar a Draco de la oscuridad.

Giro su pelirroja cabeza durante una fracción de segundo, buscando a la lejanía el inconfundible cabello rubio o su estilizada figura pero ante sus celestes ojos lo único que se notaba era el sauce boxeador a la lejanía y nada mas. Un paisaje vacio y tranquilo. Cerró los ojos y camino con rapidez hacia las escaleras, pidiendo por dentro que el Malfoy estuviera bien y que llegara a su destino a tiempo… Que no fuera demasiado tarde para salvarlo del destino que se le había trazado.

"Sentía las lagrimas acumularse en sus ojos, su mano temblaba mientras sostenía con fuerza la varita, la estridente risa de su tía Bellatrix resonaba por los pasillos mientras destruía todo lo que podía, un poco mas adelante Severus Snape caminaba en dirección a las afueras del castillo. Había sido incapaz de pronunciar la maldición asesina en contra del viejo director, él no era un asesino, él no era uno de ellos. Por más que la marca en su brazo digiera lo contrario. Se llevo una mano al pecho, sosteniendo con delicadeza el pequeño dije en forma de serpiente, era plenamente consciente de que Harry le había visto, Potter estaba ahí cuando Albus Dumbledore había caído ante Snape y no estaba seguro si era por la presencia del Gryffindor en la torre de Astronomía el porque sentía que su mundo se había detenido.

Siguió los pasos del profesor por la segunda planta del castillo en dirección a la salida que daba con la casa del guardabosque semigigante, en dirección a la única escapatoria que los Mortífagos tenían. Bajo la cabeza al sentir como su tía le daba una suave palmada en la espalda, sabía que significaba, sabía que le auguraba un castigo por no haber sido capaz de cumplir con las órdenes de su señor… La muerte.

Le jalaron por detrás y le internaron en un aula en desuso, podía escuchar los gritos de los pocos estudiantes que se atrevían a cruzarse en el camino de los Mortífagos, no notarían su ausencia sino hasta después… Los ojos celestes de Ron le brindaron un poco de alivio y al mismo tiempo, le pesaban como la peor de las maldiciones. Era su hora de escapar."

Atravesar el pasadizo hacia la casa de los gritos había sido como una tortura, sabiendo que se dirigía hacia un juicio que no deseaba enfrentar, hacia una sentencia que no quería cumplir. Ni siquiera sabía que encontraría al otro lado, en la habitación del segundo piso de la tan aclamada casa de los gritos. Si a su elegante madre, escondida por una capa negra en compañía de aurores y miembros de la orden del fénix o si en cambio se toparía con los Mortífagos que terminarían por acortar el ya de por si corto tiempo que le quedaba de vida. Un trozo de vida que estaba destinado para que Harry triunfara, su vida a cambio de la de Potter; no era un precio muy alto a pagar por la paz y la estabilidad del mundo mágico… Y de Harry. Solo esperaba que no fueran los Mortífagos o cualquiera que pudiera eliminar esa esperanza que él en secreto, brindaba.

Suspiro con cierta pesadez mientras se detenía frente a las escaleras roídas de la abandonada casa, no se escuchaba nada en el piso superior pero estaba alerta, saco su varita de su bolsillo y murmuro un suave Fine Incantem* mientras sentía que la magia que había estado rodeándole durante el corto pero al mismo tiempo largo camino, se desvanecía en el frio aire. Bajo la cabeza con tristeza, lo mas seguro era que todos en Hogwarts ya supieran sobre la muerte del director y como él, había influenciado en ella. A nadie le importaría su desaparición o su muerte. Draco Malfoy ya no era nadie para nadie, aparte claro, de un asqueroso mortífago.

Subió las escaleras con pesadumbre, como si cargara un peso que resultaba demasiado para sus juveniles hombros, sintiendo su corazón golpear con fuerza contra su caja torácica, sintiendo el miedo correr por sus venas y al mismo tiempo, el sentimiento de traición aflorando en su pecho. Abrió la puerta con un chirrido gutural, sus pasos eran suaves y mientras se internaba en la habitación pudo darse cuenta de que estaba completamente solo…

.- Demaius* – y todo se volvió oscuro de pronto.

"Harry le beso con suavidad mientras juntaba sus cuerpos en un apretado abrazo. Ambos necesitaban con urgencia de aquel contacto luego de meses de no haberse visto, todo un verano alejados. Una manera de estar juntos, de sentir que podía vencer al mundo entero mientras estuvieran uno al lado del otro. Sonrió dentro del delicado y amoroso beso y se permitió relajarse durante aquel instante. No aguantaba mas la presión de estar a la defensiva, de ocultarle a Harry algo que cambiaria el curso de la futura guerra.

Le rodeo el cuello al Potter con sus delgados brazos y permitió que la manga de su túnica se corriera un poco, dejando ver el suave color verde del tatuaje que adornaba ahora su antebrazo. Se alejo del moreno como si este quemara y se llevo su mano izquierda hacia su antebrazo.

Había sido marcado esas mismas vacaciones, vacaciones en las que no había hecho otra cosa que pensar en Harry, en volver a estar entre sus brazos, en jamás alejarse de el y ahora… Ahora debía hacerlo por el mismo bien del Potter, debía proteger a Harry a cualquier costo.

.- ¿Draco? ¿Qué sucede, amor? – Harry le tomo de la mano con lentitud, tratando de infundirle paz y amor. Cerró los ojos y negó con la cabeza, había tomado una decisión esas vacaciones luego de haber recibido la marca… No podía echarse de para atrás. Era ahora o nunca.

.- Te amo, Harry – murmuro mientras se lanzaba hacia el otro y volvía a abrazarlo. Un Malfoy no podía romper de aquella manera con su rígida manera de comportarse pero era la última vez y se permitió sentirse como un joven normal… Tomo su varita con rapidez sin que el moreno se diese cuenta y le apunto a la cabeza: .- Obliviate*."

(…)

Notas:

Animam pro anima es algo inventado por mi para esta historia. Significa en latín: Vida por Vida. No les digo mas, que en el futuro se explica.
Fine Incantem es un hechizo que desestabiliza cualquier hechizo puesto o lanzado.
Demaius es un hechizo aturdidor y que deja inconsciente a quien lo recibe.
Obliviate es un hechizo que borra una parte selecta de los recuerdos. Tiene un contra hechizo.

Próximo Capitulo: Veritaserum.

Gracias por leer la historia. Espero les haya gustado y esperen el próximo capitulo (Espero no tardar mucho con él).Acepto críticas, dudas, recomendaciones o cualquier comentario (Menos ofensivo).

Sombra96