Disclaimer: Martin Mystery no me pertenece; la canción que da título al conjunto es la de Her Bright Skies y... como siempre, sin fines de lucro~.
Hey! Por mucho que quiera, no podré extenderme mucho con lo de hoy... porque la gatita atrapada que logré rescatar de forma titánica (hace... menos de una hora recién xD) está más que agradecida, además de inquieta y mimosa~(8), y... porque creo que debería recuperar algo de fuerzas durante el siguiente medio tiempo (?).
»Aclaración&Advertencia: Viñetas/OneShot sin mucha conexión entre sí, ya que variarán por el tema del día (aunque la de hoy se puede tomar como continuación de la de antes); pseudo-incesto y, aparentemente, algo situado después de 'It's Alive! Pt2'(8). Un poco IC, un poco OoC, para no perder la costumbre (?).
Y sin nada más con que retrasarlos... ¡A Leer!
#02;
Arrow in the Knee.
— ¿Sabes? Aquel chiste de la flecha en la rodilla estaba bien… hasta que lo compruebas por ti mismo.
Reíste en un intento de reducir la tensión, aunque el dolor en la rodilla lesionada iba incrementando, poco a poco. Sin embargo, Diana te dedicó una rápida y fulminante mirada, contrarrestando la tuya.
— ¿Tienes idea de lo que nos hiciste pasar a Marvin y a mí? —te regañó, pasando uno de tus brazos por encima de sus hombros a la vez que ayudaba a que empezaras a caminar; con su fuerza, lamentablemente, no es como si pudiera hacer más bajo esa situación—. ¡Casi te matan allá atrás! ¿En qué pensabas, Martin?
—No me cansaré de decirlo: pensar es de bobos —respondiste tal cual habías hecho con Billy, apenas negando con la cabeza y sonriendo.
Al no tener oportunidad como para golpearte, resopló su flequillo con obvio fastidio.
—Eres tan inmaduro…
—Pero soy el único que se enfrentó cara-a-cara con esos moribundos indígenas y al chamán (en turno) con complejo de dios —agregaste por presumir, dibujando una de tus mejores sonrisas al verla por el rabillo del ojo.
Y por más que, tal vez, eso la hubiese dejado sin palabras en aquellos tiempos en que aún eran compañeros de equipo, Diana imitó tu sonrisa antes de torcerla levemente.
—Sigues olvidando que Marvin es el que está entreteniendo a esos sujetos mientras te ayudo a escapar, ¿no?
Comprendías por qué se sentía capaz de burlarse aún más de ti y, a diferencia de donde ella lucía adorable por tratar de defenderse, ya no te resultaba ni un poco agradable.
—Yo no le pedí nada —te defendiste, apartando la vista con indignación, pero estabas seguro de que eso sólo había alimentado más el ego de tu hermanastra.
—Lo sé. —El tono relativamente alegre de su voz te lo aseguraba—. Es por eso que Marvin es tan bueno y considerado…
No dijiste nada, y no porque no pudieras.
Era demasiado difícil —además de molesto— el creer que Diana, la misma chica a la que solías rescatar y/o hacer que huyera para que se salvase, estuviera olvidando que siempre anteponías a los demás en tu lugar.
—Ya lo creo —dijiste sin sentirlo, avanzando con desgano.
—Estaba completamente segura de que ibas a decir que tú siempre hacías lo mismo —comentó, delatando su sorpresa, tanto al hablar como en su expresión—. ¿La punta de esa flecha habrá estado envenenada?
—De haberlo estado, creo que lo sabría, Di —repusiste sin variar pero, debido a tu condición, no te quedó más opción que seguirla cuando te llevó hasta uno de los árboles cercanos del sendero por el que andaban—. ¿Desde cuándo sabes primero auxilios? —inquiriste a los pocos segundos, tomando el papel de escéptico en la pareja apenas ella te dejó en el suelo, recostado al tronco.
— ¿Tienes idea de cuántas veces se accidenta Marvin cuando no lo ven? —Fuese por imaginarte absurdamente lo dicho o por la sonrisa resignada de ella, reíste un poco—. Además, debía aprender en algún momento… ¿y qué habría sido mejor que él mismo me enseñara?
— ¿Qué lo hubiese hecho M.O.M? —Bromeaste, dándole la pauta para sacarte de prisa aquella flecha y callarte al mismo tiempo, sin ningún tipo de sutileza—. ¡Hey! ¡Podrías haber avisado antes!
—Un problema menos —apuntó, entretenida al admirar la rústica arma antes de pasártela, aún cuando seguías quejándote y dramatizando por el punzante dolor que te había quedado—. Ahora: analiza esto y mándaselo a Billy. Vendaré la herida para prevenir cualquier tipo de infección sobrenatural que puedas conseguir al andar por aquí.
Ignoraste que aquello fuese una orden, así que acataste el recado y, luego de enviar una muestra de los restos de arenilla que tenía la flecha, buscaste en el Índice de Leyendas algún símbolo similar a los que estaban tallados en los artesanales escudos de la tribu… hasta que Diana volvió a llamar tu atención, farfullando varios insultos que, inesperadamente, no iban para ti.
Cruzaste los brazos y, estando lo más cómodo que podías estar con una pierna lesionada y sabiendo que el chico al que no soportabas te estaba cuidando la espalda, esperaste el momento indicado para soltar un cantarín:
— ¿Problemas en el paraíso, hermanita?
Su bufar, cuando seguía rebuscando cosas en el bolso que solía cargar, fue tu primera respuesta.
—Creo que Marvin y yo intercambiamos algunas… pertenencias —contestó luego, devolviendo rápidamente todo lo que había sacado.
Lo primero que habrías pensado es que todo era parte por su manía sobre el control y la limpieza, mas cuando distinguiste algo metalizado precediendo al repentino sonrojo de Diana, el instinto sobreprotector te rebasó.
— ¿Y entre ellas están…? —preguntaste con tono casual y curioso, amagando a acercarte para ver mejor.
Pero ella se apartó con naturalidad, adivinando tus intenciones.
—Sus llaves, por ejemplo. —Sonriendo (quizá, demasiado para tratarse de ella), sacó ese plateado par de llaves y lo balanceó frente a ti, tratando de convencerte o de hipnotizarte con ello—. Nada realmente útil para el momento —agregó después de guardarlas, entre pensativa y decepcionada.
Al igual que había hecho Diana en un principio, tampoco buscaste su mirada. Después de todo, estabas muy ocupado decidiendo cómo sería mejor confrontar a Marvin… si es que salía vivo de esa tribu caníbal, que había estado a punto de convertirte en una especie de sopa para su banquete de medianoche.
Meh…
Podría tener un Reloj-U y parecerse demasiado a ti pero, efectivamente, Marvin no eras tú; él no tenía la victoria garantizada y, si sabía lo que le convenía, sería mejor que estuvieses equivocado con respecto a esos pequeños sobres que llegaste a ver, siempre era preferible prevenir que lamentar.
Hey de nuevo! ¿Algo dramático, o sólo fue mi impresión x'D? Ñam, posiblemente sean ambas cosas~(8) aunque puedo asegurar que el siguiente será un poquitín más largo y... que el siguiente a ese ya sería un intento de ser divertido BD, confío en ello porque el drama 'serio' se me complica más que el ser graciosa (?).
Marcos(8), ahora definitivamente me siento más halagada y contenta x/D, ¡espero que este capítulo también sea de tu agrado!
Now, ¡hasta el tema de mañana~!
Y sin nada más para decir, además de que espero que alguien más se entretenga un poco con esto... ¡Ciao-Ciao nvn7! ¡Grazie siempre por leer~!
