Madre mía... no saben cuanto lamento el no haberle puesto titulo al capitulo anterior (y lo peor es que ahora me doy cuenta de ello ¬¬) bueno, ahora lo tiene, pero igual no le quita mi estupidez u-u; ahora si, dejando de molestarlos, que comience el nuevo capitulo ^^
¿Qué es esto…? ¿Por qué estoy aquí?
Tengo frio, ¿o es la soledad? No sé lo que ocurre…
Mi cuerpo, ¿es el mío?, pensaba que sería más grande, o… ¿es el mismo?
Veo a alguien... ¿Quién es él?, no me agrada; su mirada me trae desconfianza.
Me duele… un fuerte pinchazo en mi pecho, pero no puedo moverme… tengo miedo.
¿Qué hice…? ¿Por qué me hacen esto?
"Unas horas antes"
Un largo pasillo… Ryuji caminaba con bastante tranquilidad junto con uno de sus científicos luego de haber obtenido el aura de Giratina, aunque claramente aún no la sellaba dentro de él, aún faltaba para tal ansiado momento…
—¿Han podido saber algo más acerca del aura del lucario?— preguntó seriamente Ryuji, a la vez que el hombre a su lado escuchaba con atención, asintiendo emocionado como respuesta
—Es impresionante— afirmaba prácticamente feliz el científico— los usos que se les pueden dar son casi infinitos mezclados con nuestras maquinas, no faltará mucho cuando finalmente logremos fusionar esa aura con usted, señor Ryuji— aclaró el hombre a la vez que Ryuji continuaba con su seria actitud
—Mantenme informado, mientras tanto no quiero que le saquen el ojo de encima a la esencia de Giratina— declaró, a la vez que el científico lo observaba con duda
—No entiendo señor…— dijo un poco confundido— ¿Por qué no simplemente eliminamos su esencia?, no sabemos lo que podría pasar si la fusionamos con él— sentenció ahora preocupado el hombre, a la vez que ambos seguían caminando por el largo pasillo
Ryuji mantuvo el silencio por algunos segundos, hasta que finalmente decidió revelar un poco de sus conocimientos
—Si eliminamos la esencia… su aura desaparecerá en consecuencia; es como si prácticamente lo matáramos— sentenció Ryuji, serio— su esencia perdura ya que nos encontramos aún en el mundo distorsión, tenemos que fusionarla con su nuevo contenedor, antes de que abandone éste lugar, si no la esencia se desvanecería en el momento en el que abandonase este plano, y con ello… todo habrá sido para nada— afirmó con una fría actitud— una vez que tenga el aura del Lucario en mi control… podré mantener viva el aura de Giratina en mi interior, con o sin su esencia— declaró a lo que nuevamente volvía a dejar escapar una sádica y horripilante sonrisa, hasta que nuevamente las palabras del científico vuelven a escucharse
—Pero… ¿Por qué no absorbe usted la esencia también?— preguntó extrañado el científico, a la vez que Ryuji se exalta ante esa pregunta, mostrando claramente su enfado ante aquello— Di-Digo… se-sería más poderoso así— sentenció totalmente asustado el hombre, a la vez que Ryuji simplemente mantiene ahora una actitud mucho más fría que la anterior
—Tú concéntrate en hacer tu trabajo en vez que hacer tantas preguntas estúpidas— sentenció Ryuji a la vez que el científico a su lado asiente mientras tragaba saliva ante el aura que desprendía Ryuji
No quería admitirlo, demostraría su debilidad
Ya que la esencia de Giratina lo consumiría hasta la locura si es que ésta se fusionase con la suya…
Mi vista comenzaba a aparecer, al igual que mi conciencia… no había nadie, aún estaba sólo en aquella habitación, pero la tortura había terminado; sólo podía llorar ante lo obvio de la situación
Ryuji me había separado de Takeru… ya no sentía su aura en mi interior
Mi aura había alcanzado a regenerar mis ojos y mi cabello antes de que Ryuji cortara la unión que tenía con Takeru, pero mi mente era otra cosa; las atrocidades que vi… ni siquiera sabía si estaba loco o no para ese entonces, la desesperación seguía fluyendo por mis venas incluso horas luego de que me sacaran la condenada máquina de mi cráneo
Un crudo y frio silencio… no había nadie, ninguna ayuda o consuelo, sólo… silencio…
—Sabes… tengo que admitir que esta aura es increíble— sentenció una voz a mi espalda, asustándome ya que no estaba al tanto de su presencia, ya que obviamente ya no poseía ninguna habilidad de Takeru— puedo sentir tu aura claramente pidiendo auxilio— decía entre carcajadas a lo que se escucha el sonido de un salto, para después observar a Ryuji apareciendo en frente de mí
—Ahora tiene el dueño correcto— dijo con una sonrisa a la vez que mostraba su mano derecha, mientras que a esta la rodeaba una gruesa capa de aura, a lo que en un sorpresivo acto la posa sobre mi cabeza
—Y no tengo solamente el poder de la regeneración…— sentenció a la vez que de su mano izquierda empezaba a emerger una pequeña esfera negra, la cual se dirigió lentamente hacia mi pecho traspasándolo, a lo que abro completamente mis ojos en el momento en el que lo hace
Mi vista se volvía borrosa, al igual que mi conciencia… Ryuji no había fusionado mi aura con la esencia de Giratina, él había fusionado mi propia esencia con la antes dicha
Giratina ya no existía… yo ya no existía… Ryuji cometió un acto completamente irreal e inhumano
Un nuevo ser apareció… sin recuerdos, totalmente libre de pecados e ingenuo, cuyo primer sentimiento fue el miedo al ver el rostro de Ryuji observándolo con furia en sus ojos.
—"¡¿Por qué?!"— se preguntaba en su mente a la vez que en su rostro sólo se reflejaba furia y fastidio al no sentir ningún tipo de furia o locura proveniente en la nueva aura que había nacido ante la nueva esencia que poseía mi cuerpo—¡¿Por qué maldita sea?!— gritó furioso para después golpear el rostro del ser que estaba en frente de él, a lo que sin titubear toma una jeringa con un líquido espesó y con un color plomo metálico, para luego insertarla en mí torso e inyectar aquel extraño liquido directo en mi corazón
—¡No me importa en lo más mínimo!— seguía diciendo en su locura a la vez que retiraba la jeringa una vez inyectado todo el contenido de ésta
Aquel liquido… aquellos parásitos… maquinas hechas para controlar el aura del usuario, cuyo prototipo fue puesto en mi corazón y en el de Takeru para que falleciéramos ante la locura del dolor; sin embargo, ya no habían errores, la cantidad que me administraron fue monstruosa, y aquellos parásitos eran obviamente más desarrollados que el ultimo que se apodero del aura de Takeru en aquella ocasión en la que enloqueció de ira
Esta vez, controlarían al huésped a la perfección…
Mi cuerpo temblaba de momentos, a la vez que aquel líquido se concentraba única y llanamente en mi corazón
Pasaron los segundos, hasta que Ryuji volvió a alzar su voz
—¿Puedes escucharme?— preguntó serio a lo que mi cabeza se levanta para observarlo directo a sus ojos
—Sí— dije sin titubeos a la vez que la frialdad me dominaba por completo
—Está hecho… dame la mano, hijo mío— sentenció Ryuji a la vez que alzaba su mano hacia mí, a lo que al instante la sujeto para después levantarme de aquella silla donde experimenté un sinfín de sufrimiento y dolor
—Vamos… tengo un obsequio para ti— afirmó a la vez que asentía mientras nos marchábamos de la habitación a paso firme
—Pero señor… es peligroso— dijo el mismo científico que tiempo atrás acompañaba a Ryuji hacia la habitación en la que me tenían apresado, aunque ahora estábamos en la cámara donde reposaba el cuerpo frio de Giratina, junto con varios contenedores al lado de este, en los cuales se concentraba su poderosa aura
—Tomará un poco de tiempo el que pueda adaptarme al aura y cuerpo de Giratina— sentenció Ryuji a la vez que él y yo nos movíamos mutuamente hacia donde estaban esos grandes contenedores metálicos— necesito que me "respalde" durante ese tiempo— declaró
—Además… mi hijo será capaz de eliminar por sí mismo al único ser que puede evitar el que cumpla mi cometido— decretó a la vez que apretaba algunos interruptores de un contenedor en específico, de los cientos que habían, a lo que las compuertas de éste se abren, dejando escapar en un gran estallido una gran cantidad de aura negra, a lo que Ryuji alza inmediatamente sus manos, comenzando a entrar al estado aural, y ya que poseía la habilidad de manipular el aura al igual que yo, volvía a concentrar el aura negra hasta convertirla en una pequeña esfera en la palma de su mano
—Hazles conocer la real desesperación, hijo mío— decretó Ryuji a la vez que fusionaba el aura del nuevo ser que había creado junto con una parte del aura de Giratina, abriendo además algunos recuerdos— Ellos piensan que eres otra persona, juega con su mente, has que conozcan el infierno— decretó con una linda sonrisa mi padre
Se hizo un silencio… a lo que cerraba mis ojos, mientras que a los pocos segundos de haber fusionado mi nueva aura con la de Giratina, nuevamente un nuevo poder recorría mi cuerpo… un aura circulaba por mis venas, un aura oscura…
Sentía un extraño cosquilleo luego de que aquella aura recorriera cada rincón de mi cuerpo, como si por alguna razón hubiese estado siempre acostumbrado a otro estilo de aura; sin embargo obviamente lo pasé por alto, digo… ¿Cómo podría el no gustarme el aura que mi padre me otorga?
Seguían pasando los segundos, a la vez que me acostumbraba a mi nuevo poder, a lo que un aura oscura comenzaba a emerger de mi piel, para después abrir mis ojos completamente llenos de seriedad y determinación
—Sí… padre— afirmé a lo que uno de los hombres de Ryuji habría un pequeño portal al lado de nosotros— Cuando llegues ya les habré hecho conocer la desesperación— sentencié a la vez que entraba en aquel portal para desaparecer en silencio
Ryuji solamente sonreía, a lo que empezaba a caminar hacia una silla a lo lejos, la cual estaba conectada a todo el resto de contenedores que poseían el aura del pokémon legendario
—Todos… váyanse de aquí— decretó a lo que el científico que los acompañaba, junto con varios que se encargaban de vigilar las maquinas asintieron para luego abandonar la habitación
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Eh ahí… el comienzo del fin
"Días antes, en la casa de Arashi"
La familia había llegado… a pesar de la esperanza dada por Yoshiro y Takeru, la familia caminaba a paso lento en el momento en el que llegaban a la gran mansión
Ya no habían sonrisas, no habían comentarios respecto a nada… sólo había silencio.
Arashi y Ayame tuvieron que saber la verdad, y con el pasar de los segundos, ambos también tomaron cartas en el asunto, a lo que al instante se concentraron en buscar información referente a la ciudad Yantra
A penas y eran leyendas las que se sabían de aquellos lugares, fue en los años en los que los pokémon eran libres o poseían entrenadores, mucho antes de que apareciese la vanidad en el corazón de las personas con mayor poder
Aquellas regiones: Kanto, Johto, Hoenn, Sinnoh, Teselia, Kalos… aquellos lugares fueron los últimos en perder la ideología del "querer" hacia los pokémon, muchos de los que antes habitaban estos lugares se defendieron junto con sus pokémon contra las personas que llegaban de otros países para infundir su control y explotación hacia estos seres
Muchas peleas y asesinatos abordaron estas regiones… las grandes corporaciones no iban a permitir que personas "comunes y corrientes" evitaran que estos ganasen más dinero a costa de la explotación de los pokémon
Al final, el resultado de aquella guerra fue obvio… pasaron años antes de que se prohibiera la explotación a los pokémon, pero para ese entonces aquellas regiones ya habían recibido heridas tales que recién ahora empezaban a "cicatrizar"
En el momento en el que supo la dirección de aquel lugar, Takeru tomó las provisiones necesarias junto con una brújula y un mapa con la localización detallada de la ciudad, guardó todo en el bolso que yo le había regalado y partió hacia la dirección establecida por Arashi
Hacia Kalos…
Incluso con la velocidad del estado aural, a Takeru le tomó un día completo el llegar a aquel lugar. La región se encontraba prácticamente en otro continente; tarde o temprano Takeru llegó al océano…
Su vista se maravillaba por unos segundos ante la belleza que resplandecía aquel hermoso mar, a lo que simplemente apretaba sus puños, lleno de impotencia imaginándose lo genial que sería si toda su familia disfrutara de igual manera aquella vista
Se pierde en su mente por unos momentos, a lo que Takeru niega con su cabeza recordando la razón principal de su viaje, para entrar nuevamente al estado aural, y con su extrema velocidad comienza a prácticamente "correr" en la superficie del océano, con su vista fija hacia la dirección impuesta por Arashi
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Que hermosa era la tierra que había abandonado Takeru, llena de vida… la arena amarillenta que brillaba ante los rayos del sol sólo hacían recordar a mi amigo un mundo completamente opuesto al que observaban sus ojos en aquel instante
Todo… desde los árboles que se observaban a lo lejos, hasta la misma arena que era pisada por los pies de Takeru junto con el oscuro cielo que observaban sus ojos; todo aquello demostraba insipidez y muerte…
Ni siquiera era necesario observar, la pestilencia que se encontraba en el océano era de igual manera bastante apreciable por parte de Takeru, el cual se adentraba en aquel lugar a pesar de todo, cuestionándose en parte el porqué de la situación de aquella región hasta que, pasados algunos segundos, era bastante fácil apreciar las principales causas
Al fin y al cabo… aquellas regiones en donde existían las mayores cantidades de pokémon, fueron específicamente las que más utilizaron para la explotación de los mismos, luego de que las corporaciones lograran su cometido en aquellas épocas
A pesar de que la esclavización de pokémon hubiese sido prohibida, muchas de las empresas que se construyeron en aquellas regiones en donde se explotaban, seguían estando presentes. Claro, no en funcionamiento, pero a pesar de que hubiesen pasado años, las consecuencias de sus acciones aún se mantenían vigentes en el ambiente a pesar de todo
Los gases tóxicos, desechos inservibles que las fábricas botaban sin remordimiento alguno ya sea en la misma tierra o en los ríos, eran desechados en grandes cantidades en aquellos años, y a pesar de que el tiempo estuvo "arreglando" aquellos lugares, aun así pasarían muchos años más antes de que la región de Kalos (y lo más probable que las demás regiones también) volvieran a poseer aquella belleza característica de un ecosistema puro y cuidado
No estaba demasiado lejos, una vez que Takeru logró llegar a la región de Kalos le fue fácil encontrar la ciudad Yantra, y al igual que el resto de las ciudades por las que cruzó en su trayecto, la ciudad mostraba la misma oscuridad… obviamente el ambiente no ayuda en lo más mínimo, la gente misma se "mimetizaba" por así decirse con el mismo, y como culparlos…
Quien podría estar feliz viviendo en aquel sombrío lugar
Takeru se escondía… se había percatado desde que colocó un pie en aquella región que no existía ningún pokémon en aquella zona, y prefirió ser cauteloso ante cualquier cosa que pudiese ocurrir si es que alguien lo descubriera, por lo que una vez que llegó a ciudad Yantra se cubrió con una manta negra que había traído consigo con anterioridad, ya que pensaba que podría utilizarlo por lo mismo
Recorría la pequeña ciudad… no sabía en qué lugar podría encontrar la mega piedra, ya que no alcancé a conseguir aquella información en el momento de mi captura; sin embargo… no pasaron muchos segundos hasta que Takeru observó el primer lugar en donde podría empezar a buscar
Ya que prácticamente era imposible el no ver como una gran y deteriorada torre resaltaba en el cielo a un extremo de aquella ciudad.
Estaba a lo lejos; completamente excluida de la ciudad, a la vez que Takeru empezaba a notar como las personas evitaban aquel lugar, como si por cada paso que diera hacia aquella torre más excluido estaba del resto de la ciudad, empezando así a abordarlo una soledad combinada con el silencio que era roto de vez en cuando con las olas del mar, ya que aquella torre estaba en lo que era más bien una "isla" aparte de la ciudad
No había que ser un genio para notar que la torre estaba prácticamente en ruinas, a tal grado que era incluso cuestionable el como la alta estructura lograba mantenerse en pie
De a poco Takeru se acercaba hacia la imponente y deteriorada estructura, a lo que después de unos segundos comienza a entrar a aquel lugar, observando hacia todas direcciones en búsqueda de aquel preciado objeto, pero no pudo evitar desviar su mirada hacia la "estatua" que estaba en el centro de la cilíndrica habitación
Era obvio que estaba rota, apenas estaba la mitad de la misma, resaltando únicamente las piernas de aquella estructura las cuales extrañaban a Takeru, ya que tenían cierta similitud con las suyas; sin embargo, obviamente no eran las mismas, estas sólo se parecían en su postura, pero en el resto diferían.
Takeru volvía a desviar su mirada ya que obviamente él no estaba en aquel lugar para observar la arquitectura del mismo a lo que, buscando otros lugares en donde explorar dentro de aquella torre, empieza a reconocer una especie de escalera, a lo que levanta su mirada para notar que aquella en realidad subía en forma de caracol, aunque cortada en varios tramos.
Aquel lugar… no estaba en aquellas condiciones por alguna causa natural; las grietas, los sectores derrumbados… indicaban únicamente como si en aquel lugar hubiese estallado una desastrosa pelea.
Takeru comenzaba de a saltos a subir las escaleras en aquel lugar, subiendo de apoco, a la vez que empezaba a notar varios y pequeños agujeros en las paredes, al parecer de balas, mientras que se observaban cada vez más al avanzar en aquellas escaleras
De a poco se acercaba al final de las escaleras, a lo que al llegar… su rostro demostraba únicamente horror
Era un espacio al aire libre, como si de un enorme balcón se tratase, y a pesar de que ya de por si la vista era deprimente, lo que había en el suelo de aquel lugar dejó a Takeru sin palabras. Ya que había dos esqueletos, uno encima del otro, recostados en el frio suelo de aquel lugar lamentable
Takeru no era un ser insensible… a pesar de las incontables veces en las que intentó poner su orgullo por delante y hacerse el fuerte ante las situaciones en las que sentía miedo o preocupación, no pudo evitar el sentirse triste ante la escena que observaban sus ojos
De a poco se acercaba hacia aquellos esqueletos, a la vez que sus ojos reconocían algo que quería costosamente negar, pero las coincidencias eran muchas, al igual que las similitudes que uno de esos esqueletos representaba
El esqueleto que estaba por debajo era el de un humano, mientras que el que estaba arriba del mismo… era el de un lucario.
Takeru no era estúpido… aquellos esqueletos no estaban así por mera casualidad, era fácil el intuir que el Lucario había intentado proteger al humano, pero obviamente no lo pudo conseguir
Las ropas del esqueleto del humano aún estaban presentes en el mismo, dando a entender de qué se trataba de una chica, a lo que Takeru simplemente se queda estático por unos momentos, al recordar cuando aún era un Riolu e intentó protegerme cuando me dispararon, interponiéndose entre la bala y yo.
Takeru sólo los observaba, a la vez que simplemente estaba un poco cabizbajo, manteniendo el silencio del lugar en son de respeto ante los restos de aquellos seres que obviamente perecieron teniendo una relación bastante parecida (para no decir igual) a la de él conmigo
La vista de Takeru viajaba por todos aquellos huesos, a lo que se extraña cuando observa un extraño brazalete en la muñeca izquierda del esqueleto del Lucario, siendo el único objeto que poseía.
Takeru pensó en primera instancia que aquel objeto fue significativo para aquel Lucario, como era su bolso conmigo o su bufanda con Hanako y Harumi, pero sus ojos se abren completamente cuando denota una pequeña esfera en el centro de aquel brazalete
—"¿Será?..."— pensaba Takeru a la vez que observaba extrañado aquel rojo brazalete a lo que, fastidiándose un poco con el hecho de tener que tocar el cadáver ya que hacía poco quería "dejarlos en paz", alza su mano hacia aquel objeto, para después sujetarlo y girarlo de tal manera en la que observaba directamente aquella gran esfera de color anaranjado con una especie de doble hélice en su interior
Takeru estaba completamente intrigado en aquella esfera, a la vez que se sorprendía al notar una pequeña aura emanando de la misma…
No pudo evitarlo, era como si la misma aura que provenía de aquel objeto lo incitara a tocarlo, a lo que Takeru toca la anaranjada esfera con la palma de su mano
Memorias… únicamente aquello existía en esa débil cantidad de aura que provenía de aquella piedra, a lo que Takeru abría sus ojos completamente, a la vez que se adentraba a un viaje hacia aquellos recuerdos
"Grandes estruendos eran escuchados… a la vez que dos personas, una chica y un hombre, corrían junto con dos lucarios hacia la torre que en ese entonces estaba en perfectas condiciones
Atrás de aquellos seres, una multitud de gente armada junto con otros pokémon que parecían obedecer a estos últimos los perseguían
De repente, la chica que estaba corriendo junto con aquel hombre se tropieza, exaltando a los tres seres que la acompañaban, a lo que uno de los lucarios la ayuda a levantarse, a la vez que el cansancio era obviamente apreciable en el rostro de la chica
—¡No nos podemos detener ahora Korrina!— gritó preocupado el hombre a la vez que la chica asentía aún agotada, a lo que se levanta apoyándose en el lucario que la había ayudado para después continuar corriendo con su ayuda
Los segundos pasaron, a lo que finalmente lograron entrar a aquella torre, cerrando sus puertas ante la gran multitud que se acercaban con intenciones hostiles hacia ellos, deteniéndolos de momento, a la vez que tanto humanos como pokémon estaban completamente agotados, intentando recuperar el aliento
—No los detendremos por mucho tiempo…— decía el hombre a la vez que se reponía de a poco— pero tenemos que hacerlo el mayor tiempo posible, para que puedan escapar— sentenció a la vez que la tristeza volvía a abordar a Korrina luego de recordar el principal objetivo de todo aquello
—Lograste pasárselo antes de que nos separáramos ¿cierto?— preguntó preocupado nuevamente el hombre a lo que Korrina solamente asentía, a la vez que una lagrima recorría por sus mejillas
—Oye…— empezaba a decir el hombre a la vez que se fijaba en la obvia tristeza de su nieta— tenemos que ser fuertes… ellos aún piensan que lo tienes en tu posesión, tenemos que mantenerlo así para que tu marido y tu hijo puedan escapar— sentenció triste a pesar de todo el hombre de tercera edad, a la vez que el mismo lucario que la había ayudado a levantarse antes intentaba consolarla dándole un pequeño abrazo, el cual obviamente era correspondido por Korrina
El descanso no pudo durar mucho, ya que no pasaron muchos segundos hasta que nuevamente se escuchaba la multitud en las afueras de la torre, a la vez que los golpes hacia las puertas de aquel comenzaban a hacerse presentes
—¡Rápido! ¡Suban!— alcanzó a gritar el hombre, a lo que en el mismo instante la enorme puerta cae, dejando entrar el caos al lugar
—¡Allí está la chica!— gritó uno de los hombres que al parecer dirigía al "ejercito" que venía atrás de él— ¡Disparen a voluntad!— volvió a gritar a lo que al instante todos las personas armadas apuntaron hacia Korrina, comenzando a disparar sin titubeos
El lucario que la acompañaba alcanzó a reaccionar, a lo que toma en brazos a Korrina, para después subir en saltos por las escaleras, esquivando por poco las balas que se dirigían hacia ellos
—"Maldición"— pensaba el hombre que había dado la orden— ¡Rápido! ¡Tenemos que quitarle la piedra activadora!— volvió a ordenar, a lo que todos asintieron para después comenzar a correr hacia donde estaban
—¡Lucario! ¡Usa Esfera aural ahora!— se escucha el grito de un hombre, a lo que varias esferas aurales fueron lanzadas hacia las escaleras, rompiendo varios sectores de las mismas, dificultándoles la pasada a aquellas personas
La multitud se exalta de repente ante el estruendo provocado por el antes mencionado ataque, a lo que desvían su mirada hacia el hombre el cual había dado la orden, para observar al anciano aún al lado de su lucario, ambos con una sonrisa llena de seguridad en sus rostros
—Bueno… creo que ahora pelearemos los dos juntos, amigo— sentenció el anciano a la vez que se tronaba los dedos de sus manos, demostrando una energía totalmente contraria a la pensada por su edad— Fue… un gusto haber vivido contigo Lucario— volvía a decir a la vez que el lucario asentía un poco cabizbajo, pero para después responder con una mirada llena de seguridad, a lo que ambos se lanzaron en contra de sus persecutores.
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Ruidos, golpes y varios disparos eran escuchados por Korrina y su Lucario, a la vez que ambos solamente se abrazaban sin poder seguir avanzando, ya que habían llegado al final del camino…
El anciano que acompañaba a Korrina y su lucario eran bastante fuertes, pero no podían retrasar por mucho tiempo a aquellos hombres armados, además de que ya de por si contaban con la ayuda de muchos otros pokémon, los cuales obviamente eran controlados para ello
A pesar de haber cortado varias partes de las escaleras que conducían hacia el lugar donde estaban ellos, sólo ralentizaron a los hombres que los perseguían, haciendo inevitable el que estos llegaran finalmente hacia el gran balcón de la torre
—Sí que son obstinados… pero ya fue suficiente— decretó el hombre que dirigía al grupo, a la vez que se acercaba firme hacia donde estaba Korrina, la cual solamente podía abrazar al Lucario, simplemente asumiendo que su final se acercaría
—¡¿Qué?!— exclamó completamente enfurecido el hombre una vez acercado lo suficiente al cuerpo de Korrina como para notar que no tenía la piedra activadora en el guante de su mano izquierda
La furia del hombre era evidente, al parecer habían gastado bastante de su valioso tiempo para capturar algo lo cual nunca estuvo en posesión de Korrina. Sabía que su impotencia no serviría de nada en aquella situación, al igual que la existencia de aquellos seres que aún se mantenían refugiados en los brazos del otro
—Tsch…— bufó el hombre a lo que comienza a retirarse de aquel lugar, extrañando a Korrina y al Lucario, a la vez que la leve esperanza de la vida volvía a cruzar sus mentes
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—Disparen…— ordenó
El lucario simplemente protegió a su amiga con su cuerpo, pero las balas fueron muchas, y la penetración de las mismas era totalmente distinta a la de una pistola común y corriente
De repente, el recuerdo se transforma en una especie de sucesión de imágenes, a la vez que éstas recorrían la mente de Takeru, mostrándole en una la pequeña "canica" que se encontraba en la muñeca de Korrina en antaño la cual ahora sabía que era la piedra activadora, a lo que nuevas imágenes aparecen, mostrando la misma canica en el collar de un bebe, pasándose de generación en generación, a lo que luego aparece mi cara mostrando el collar colgado a mi cuello, para después desaparecer y aparecer el rostro de Takeshi con el mismo
Y así… el recuerdo finalizó
El frio abordaba el cuerpo de Takeru, el cual empezaba a abrir levemente sus ojos para exaltarse al encontrarse acostado a unos pasos de los esqueletos, los cuales aún adoptaban las mismas posturas a como fue en el final de su recuerdo. Pero aquello no fue lo que exaltó a Takeru, sino más bien al observar la oscuridad del ambiente, dándole a entender que había permanecido inconsciente por bastante tiempo, al punto de que había anochecido
Takeru se levanta al instante, y ya sabiendo lo que era la piedra que aún permanecía en la muñeca de aquel esqueleto de Lucario, comienza a dirigirse hacia esta, con intenciones de tomarla para regresar a su hogar
Quizás las cosas hubiesen sido más fáciles… quizás Takeru hubiese sacado el brazalete lo más rápido posible, pero cuando estuvo a unos pocos centímetros de tocar dicho brazalete, los ojos de Takeru se abren completamente otra vez debido a un penetrante y doloroso sentimiento que lo azotaba sin piedad en su corazón
Aquel… fuel el momento en el que Ryuji separó mi aura de la suya.
La conexión se había roto, a pesar de que Takeru no era capaz de sentir mi aura y los sentimientos de la misma debido al bloqueo que me había autoimpuesto con anterioridad, aquel nuevo sentimiento que circulaba por sus venas fue algo completamente distinto a cualquier otra cosa que hubiera sentido
Mi amigo cayó de rodillas al suelo, a la vez que incluso jadeaba ante la pena y dolor que sentía en aquellos momentos… mientras que en su mente lo único que lo azotaban eran las memorias que él tenía conmigo…
—No…— susurraba con una voz ahogada Takeru a la vez que apretaba su puño, en el cual caían unas cuantas lágrimas provenientes de un rostro completamente desfigurado por la soledad
—¡NO!— gritaba desesperadamente a la vez que se sujetaba con ambas manos su cabeza, sin poder evitar encorvarse para después dejar escapar un llanto agonizante
Su corazón latía rápidamente… como si cada pulsación abriese más y más sus llorosos ojos, a la vez que ahora golpeaba con todas sus fuerzas el piso en el cual estaba, sin poder desahogarse de ninguna otra forma ante los sentimientos que le abordaban
Pasaban los minutos… el cuerpo de Takeru reposaba sentado al lado del barandal de aquel lugar, con la vista puesta en el vacío, con una actitud seria y deprimida a la vez que su espíritu había sido completamente opacado por la desesperación de haber perdido nuestra conexión, llenando su corazón de una oscuridad tal que consideraba que solamente yo sería el único que podría volver a traer la luz
—"Con que… aquí termina todo ¿No?"— se escucha mi voz en el ambiente, a la vez que mi cuerpo empezaba a emerger en el lugar, como si de un espíritu se tratase, mientras que Takeru aún tenía su vista en el vacío, ya que sabía que no era más que una ilusión creada por su misma desesperación— "Ryuji al final lo consiguió…"— dije apesadumbrado, a la vez que tenía mis manos detrás de mi cabeza, apoyándome en ellas
—No soy capaz de hacer esto sólo, Ryo—seguía diciendo Takeru a la vez que otra lágrima recorría su mejilla completamente inexpresiva, demostrando únicamente el "cansancio" por sentir durante tanto tiempo aquella soledad— Tengo… miedo— declaró a la vez que apretaba su puño
—"Y como no tenerlo…"— declaré con la misma actitud, a la vez que observaba el nublado cielo nocturno— "Ryuji ahora tiene tu aura… y con ella tendrá el control de la de Giratina"— declaré a la vez que Takeru simplemente fruncía el ceño—"Pero bueno… ahora que te rendiste, supongo que ya no hay esperanza"— sentencié a la vez que Takeru hacía una mueca en el momento en el que mencioné la palabra "rendirse", ya que eso estaba haciendo en aquel momento
—¡Es fácil decirlo en tu posición!— empezó a "explotar" Takeru a la vez que las lágrimas recorrían su rostro, enfurecido de que yo dijera la cruda verdad—¡Tú siempre fuiste el más fuerte, y ahora quieres que enfrente todo esto sin tu ayuda!— seguía gritando a la vez que sus ojos demostraban únicamente impotencia— ¡Sabes que no puedo hacerlo sólo!... ¡TÚ ME DEJASTE SÓLO, MALDITO DESGRACIADO!— gritó totalmente derrumbado Takeru, a lo que cerraba con fuerza sus ojos con lágrimas, para después bajar levemente su cabeza, sin pensar siquiera en las palabras que acababa de mencionar, a lo que de un segundo a otro, vuelve a abrirlos al sentir como una mano se posaba en su cabeza
—"Ese es el problema tarado…"— dije en un susurro a la vez que acariciaba el pelaje de la cabeza de Takeru con una leve sonrisa— "Ya no estás sólo"— sentencié a lo que Takeru levantaba su mirada arrepentida hacia mí, mientras que yo solamente mantenía mi cálida sonrisa— "Creo que todo esto comenzó con una misión ¿No es así? ¿No era… "Salvar a tus amigos"?"— dije a lo que Takeru me observaba un poco fastidiado, al recordar lo que había comenzado todo… la primera razón que provocó que al final él viviera conmigo fue el hacernos más fuertes para poder salvar a sus amigos— "Bueno… creo que ahora esa misión cambió un poco ¿no crees?"— dije ahora con un tono de voz más normal, a la vez que Takeru simplemente miraba hacia otra dirección, dejando de llorar para después mantener el silencio simplemente al saber aquella "nueva misión"
—"Tu sabes bien que aquella información no fue lo único que te dejé antes de irme, así que aprovéchalo, a partir de ahora sólo podrás entrar al estado aural hasta que mi aura en tu interior se acabe, así que usa ese pequeño "plus" que te di, no queda mucho tiempo, y el camino es largo…"— sentencié a la vez que mi cuerpo comenzaba a desaparecer, mientras que Takeru aún con sus ojos cerrados empezaba a entender a qué me refería con "plus", empezando a acumular inmediatamente el aura que le había dado en su corazón
—"Salva a nuestra familia, Takeru"— dije ya habiéndome desvanecido por completo, a lo que Takeru abría sus ojos completamente negros, mientras que de estos empezaban a emerger unas venas del mismo color, entrando al estado aural evolucionado
La misma mirada… distinto objetivo
—Vaya… sí que es una enorme casa— sentencié a la vez que me levantaba observando fijamente a cada uno de los guardias, los cuales comenzaban a apuntarme por lo sospechoso que me veía en ese momento, a lo que sin importarme empiezo a caminar hacia la casa
Dentro del hogar Harumi y Hanako estaban al lado de sus hijos, los cuales estaban recostados en sus camas, intentando conciliar el sueño sin resultados positivos, a la vez que Yoshiro se encontraba en la entrada de aquella habitación, apoyándose en el borde de la puerta, teniendo su vista puesta en el vacío a la vez que el silencio ante lo inevitable lo ponía cada vez más nervioso, aunque obviamente no demostraba nada para no asustar a los demás
—"¿Qué ocurre Haruko?"— preguntó preocupada Hanako a la vez que observaba a su hija, la cual hacía bastante tiempo que estaba completamente callada sin razón aparente, y en aquel instante le daba la espalda a su familia, mientras que del otro lado sólo se observaba un rostro con varias lágrimas, a la vez que apretaba con sus pequeñas manos las sabanas de su cama
El arrepentimiento la consumía en todo momento…
El crudo silencio se mantenía en todo momento, a lo que toda la familia se asusta en el instante en el que comienzan a escuchar varios disparos
Todos se exaltan… Takeshi y Hiyori eran los más asustados en aquel momento, a la vez que Harumi corrió hacia ellos en el instante en el que los disparos (los cuales se volvían cada vez más recurrentes) comenzaron a escucharse
—¡Harumi!— se escucha el grito de Arashi, el cual corría junto con Ayame hacia su habitación— ¡Rápido, no tenemos mucho tiempo, no es seguro aquí!— gritó completamente desesperado, a lo que Hiyori únicamente lloraba por el miedo que sentía, a la vez que Harumi intentaba protegerla entre sus brazos al igual que Takeshi…
Todos comenzaron a moverse a la máxima velocidad posible, a lo que cada vez los disparos se escuchaban más y más cerca de ellos, y en el momento en el que todos salieron de la habitación, Arashi los comenzó a guiar hacia el otro extremo de la casa
El pasillo era largo, estaban a punto de salir de este a lo que Yoshiro, el cual se encontraba al final del resto, protegiéndolos de cualquier cosa que pudiese ocurrir, se gira hacia atras al notar como a lo lejos de aquel pasillo una puerta prácticamente explotaba, comenzando a llenarse de a poco todo el pasillo con una especie de humo negro
Yoshiro no lo pensó dos veces, a lo que al instante sus ojos comenzaban a brillar, para después tocar la pared a su lado derecho, comenzando a emerger de la palma de su mano varias sombras que se propagaban por el resto de la habitación
—¡Yoshiro tenemos que seguir!— se escuchó el gritó asustado de Harumi, a lo que Yoshiro asiente preocupado, para después retirarse junto con el resto de aquel infernal pasillo, intentando retener el máximo tiempo posible a lo que fuese que estuviese intentando atraparlos
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—Que fastidio…— empezaba a decir a la vez que mi cuerpo comenzaba a hacerse presente en un caminar simple por aquel pasillo, mientras que en una de mis manos sostenía la cabeza aún unida al cuerpo de uno de los hombres que intentaban detenerme— me estoy empezando a aburrir de las piedrecillas en el camino— sentencié a lo que de repente todo se oscurecía en el pasillo en el que me encontraba
—¿Eh?— me exalto en el momento en el que varias y profundas barras se enterraban en todas las extremidades de mi cuerpo, además de mi torso y cabeza
—Vaya…— decía con una sonrisa a la vez que de esta emergía un poco de sangre por las heridas recibidas, "sintiendo" prácticamente cada una de esas barras enterradas en mi cuerpo, quedándome estático por unos momentos— Tal parece que hay unas piedras un poco más grandes— dije alegre, a la vez que mis ojos comenzaban a oscurecerse levemente, para después traspasar aquellas barras con mucha facilidad, mientras que la luz volvía a abordar la habitación, rompiendo así la ilusión que me habían impuesto
—Bueno… ¡eso quiere decir que ya me estoy acercando!— sentencié feliz y enérgico a la vez que caminaba con normalidad y levemente fastidiado por lo tedioso de todo, a lo que de repente empiezo a sentir unos leves movimientos del cuerpo que aún mantenía sujetado de su cabeza
—¡¿Eh?! l-lo siento, se me había olvidado que aún te sostenía— dije un poco apenado y con mis mejillas levemente sonrojadas, a la vez que me llevaba mi mano libre a mi cabeza, a lo que me extraño nuevamente al notar que aquel cuerpo emitía unas palabras, por lo que levanto su cabeza hasta mi oreja, para poder escuchar así de mejor manera aquellas palabras que me quería decir aquel buen hombre
—P-Piedad… sólo… de-déjame volver a ca-casa— gimió el hombre, a la vez que débiles lagrimas eran apreciables en su rostro, mientras que en el mío sólo se reflejaba insensibilidad y silencio
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—¡No te preocupes!— empezaba a decir con ambas manos sobre mi cabeza junto con una sonrisa alegre, a la vez que caminaba a paso rítmico por aquel largo pasillo
—¡Mi papá se encargará de que todos ustedes vayan a casa pronto!— se escucha a lo lejos mi voz, mientras que el cuerpo de un hombre sin cabeza reposaba en un pequeño charco de sangre, a la vez que los restos de su cabeza aplastada seguían manchando las paredes
Cada puerta… completamente fortificadas al máximo para ser lo más resistente posible para evitar que nuestra familia se viera desprotegida, Arashi en el poco tiempo que tuvo, logró hacer que el sótano de su casa se convirtiera prácticamente en un bunker, con provisiones y camas como para habitar aquel lugar por al menos unos días en el caso en el que se requiriese.
La tierra misma temblaba, a la vez que el sonido de las reforzadas puertas siendo rotas se escuchaba por la misma fuerza requerida para ello, sonidos los cuales se escuchaban más y más cerca, preocupando cada vez más a la familia, los cuales ya no sabían que hacer en aquella situación
Takeshi y Hiyori simplemente estaban sentados a un lado de aquella pequeña habitación, a la vez que esta última abrazaba sus rodillas, con la vista totalmente sería y a la vez preocupada, con un temor obvio al igual que en el resto; Yoshiro mientras tanto intentaba pensar en una solución para aquella situación, sin resultados…
Arashi y Ayame cruzaron miradas por unos momentos, a lo que sabiendo cómo era la situación ambos asintieron, para después dirigirse al resto de la dolida familia
—No podemos quedarnos aquí hasta esperar a Takeru…— sentenció Arashi a la vez que Ayame asentía, a lo que toda mi familia los observaban extrañados
—Pero… ¿Cómo se supone que saldremos de aquí?—preguntaba extrañada Harumi, a la vez que el resto representaba la misma duda en sus rostros
—¿En serio creen que no pensé en una salida de emergencia cuando creé este lugar?— preguntó Arashi a la vez que movía una de las alfombras del lugar, para dejar ver una pequeña compuerta de metal
—¡Rápido!— ordenó preocupado Arashi, a lo que abre la compuerta, para dejar ver un largo y oscuro túnel— Esto lleva a un lugar alejado de la casa, no podemos parar de movernos— sentenció nuevamente a lo que el resto asiente, para después comenzar a entrar al pequeño agujero, a la vez que los golpes hechos por mí se escuchaban cada vez más cerca del lugar en donde estaban ellos.
Sólo faltaban Arashi y Ayame, a lo que en el momento en el que estos intentan adentrarse en aquel túnel al igual a como había hecho el resto, el último golpe se escucha, exaltando a todos, a lo que un manto negro de aura comienza a recorrer todas las paredes apresando cualquier objeto que estuviera en contacto con las mismas
No había tiempo… si la compuerta hubiese seguido abierta, aquella aura se hubiera extendido hacia Harumi y los demás, a lo que Ayame y Arashi observan directamente a los ojos de aquellos seres que los observaban completamente asustados… por sobre todo Harumi, la cual sólo tenía su boca levemente abierta, a la vez que una lagrima recorría una de sus mejillas
—¡Mamá!— alcanzó a decir en un largo grito Harumi, a la vez que su madre simplemente la observaba con una lagrima y con una leve sonrisa en su rostro, a lo que Yoshiro intentó saltar hacia donde estaban estos para poder salvarlos, pero Arashi cierra a la máxima velocidad posible la compuerta, justo en el momento en el que las sombras estaban a punto de tocar la misma, a lo que estas pasan por encima, sin esparcirse por el resto del túnel… tal como Arashi había predicho, a la vez que éste y Ayame eran apresados por aquellas sombras de igual manera
A Yoshiro no le importaba… no iba a permitir tan fácilmente el no rescatar a su familia, a lo que empieza a brotar un manto de aura purpura en su mano izquierda, para después usar tajo umbrío en aquella compuerta, con intenciones de romper.
Nada… ni siquiera un rasguño, la compuerta había sido cubierta en su totalidad por aquel manto de aura oscura
—"Maldición"— pensaba enfurecido Yoshiro, a la vez que daba consecutivos ataques hacia la misma compuerta metálica, cada uno más fuerte que el anterior, pero con el mismo resultado
No se detenía, los recuerdos de cuando no pudo proteger a su madre lo abordaban, a la vez que escuchaba incontables veces el último grito de Harumi, mientras que ésta estaba de rodillas en el suelo, con sus manos puestas en su rostro ante lo inevitable de la situación
El cansancio era lo único que ralentizaba sus ataques, pero su actitud no cambiaba, seguía observando aquel manto de aura oscura en la compuerta con odio, mientras que algunas lágrimas recorrían sus mejillas de igual manera al no poder hacer nada… se detuvo por un momento, a lo que en el instante en el que vuelve a tomar una postura de pelea, una mano se posa en la parte baja de su espalda… exaltándolo levemente, para después posar su triste mirada en la Riolu que estaba a su lado, con unos ojos que reflejaban el mismo sentimiento de pena y dolor
Haruko sólo niega con su pequeña cabeza, a la vez que Yoshiro simplemente cerraba sus ojos llenos de impotencia y lágrimas, a lo que se detenía de una buena vez por todas
Iban a continuar escapando… pero el sonido de la persona que los estaba persiguiendo se hizo presente, dejándolos estáticos de momento
—En serio… que me haya visto obligado a usar la mitad del poder que me dio mi papá para intentar apresarlos en esta habitación, y aun así me encuentro con esto…— sentencié a la vez que entraba a aquella habitación en la estela de humo negro— Bueno… creo que todavía no me acostumbro del todo a él, creo que lo hice demasiado lento— dije cabizbajo a la vez que un aura deprimente me rodeaba
—¡T-Tú eres!— empezaba a gritar Ayame, pero en el mismo instante mis manos se encontraban en sus gargantas, sujetándolos y levantándolos a la vez
—No he dicho que puedan hablar— dije en un tono completamente distinto, como si fuera otra criatura que estuviese habitando mi interior—Ahora… ¿dónde está el resto?— pregunté a la vez que los ahorcaba con más fuerza, para luego soltarlos levemente para así dejarlos hablar, pero solo escuchando el silencio como respuesta
Mientras tanto bajo tierra todos estaban paralizados ante lo que sus oídos escuchaban, a lo que pasados unos segundos todos se asustan cuando un muro de aura empezaba a rodearlos completamente, sin escapatoria…
—A ver… pensemos en algo— dije a la vez que ponía una cara seria, a lo que de un momento a otro aparto a Arashi hacia un costado de la habitación, dejándolo completamente inmovilizado con el aura que emergía de las paredes, a la vez que Ayame y yo quedábamos frente a frente
—Hola Ayame… tanto tiempo sin vernos — dije con una sádica sonrisa, a la vez que Ayame sólo me observaba con miedo en sus ojos, a lo que agarro con fuerza su rostro, y junto nuestras mejillas, para observar ambos a Arashi, el cual estaba completamente apresado por mi aura
—Vamos Arashi… ¿me vas a decir a donde se fue el resto?— dije a la vez que de mis dedos empezaba a emerger la sangre de Ayame, ya que los enterraba en sus mejillas, a la vez que esta sólo podía dejar escapar un débil grito ahogado, mientras que las lágrimas recorrían sus mejillas.
Sólo notaba la preocupación en el rostro de Arashi, a la vez que notaba su impotencia al querer zafarse de mi aura para poder proteger a la persona que ama.
—Ay… que lindo es el amor…— decía con un tono romántico a la vez que tomaba el cuerpo de la madre de Harumi, para después tomar una de sus manos y sujetarla de su cintura, a lo que comienzo a simular un baile con la misma— prometer amarse hasta la eternidad, decir sus votos en el altar y vivir felices por siempre— continuaba diciendo con una sonrisa en mi rostro, extrañando de sobremanera a Ayame y Arashi, como también al resto de mi familia la cual escuchaba todos los sonidos de aquella habitación
—Pero…— dije serio, a la vez que mi rostro se transformaba nuevamente en el mismo ser sádico de antes, a lo que sujetándola aún de su mano, levanto el cuerpo de Ayame para después azotarla contra la compuerta que daba al túnel en el cual aún estaban apresados Yoshiro y los demás— No es más que una mentira— afirmé a la vez que me recostaba encima del cuerpo de Ayame
—Vamos…. ¿crees que se fue contigo por tus sentimientos?— dije a la vez que observaba a Arashi, con una mirada depravada— Que raro que una mujer tan bella como ella terminara en manos de una persona tan adinerada como tu ¿no?— dije a la vez que una larga lengua salía de mi boca, lamiendo el cuello de Ayame, sin apartar la vista de Arashi
Arashi no lo podía evitar… mis sombras lo retenían sin siquiera esforzarme; Arashi sólo podía intentar el zafarse de las mismas, pero era inevitable…
—No volveré a preguntarlo… ¿Dónde están los otros?— dije mientras que con mi palma abierta y mis dedos juntos apuntaba hacia su entrepierna, dando a entender fácilmente mis intenciones— No soy tan gentil…— declaré a la vez que Arashi estaba completamente congelado, sin saber qué hacer en aquella situación, siendo lo único que observaba los cristalinos ojos llorosos de Ayame
A la vez que esta simplemente podía esbozar una linda sonrisa en su rostro…
Ninguno de los dos lo haría… no revelarían esa información, incluso si sus vidas dependieran de ello, no arriesgarían la vida de su familia
—¡E-Ellos ya se fueron!— gritó Arashi a la vez que intentaba desesperadamente de una u otra forma que me apartara del cuerpo de Ayame— ¡Se dirigen hacia ciudad Yantra en este momento! ¡Lo juro!— mintió Arashi, a la vez que lloraba por la misma impotencia que sentía, intentando hacer lo que pudiese para proteger la vida de la persona que amaba
Pasaron los segundos, hasta que nuevamente mi voz se hace presente luego de escuchar aquellas palabras
—En serio… no logro entenderlos— declaré a la vez que de un momento a otro Arashi tenía una cortada profunda en toda su garganta, desangrándose hasta la muerte, a lo que Ayame no puede evitar gritar su nombre con un llanto completamente desgarrador, para después sentir como mis garras se clavaban en su pecho, levantándola y golpeándola contra la compuerta que daba hacia donde estaban los demás una y otra vez
Los golpes se escuchaban con claridad… Harumi ni siquiera podía evitar que sus hijos no escucharan tales atrocidades, a la vez que esta simplemente estaba sentada en el suelo, mientras que abrazaba cada vez con más fuerza sus rodillas por cada tortuoso choque que se escuchaba aquella compuerta, sabiendo que Ayame era la que estaba siendo asesinada a golpes al lado de ellos, mientras que Takeshi lo único que podía hacer era aún mantener su fuerza y consolar a su madre, a la vez que Hanako simplemente tenía su frente apoyada en el hombro de su amiga tratando de ayudarla de cualquier manera posible
Haruko simplemente tenía sus manos puestas en aquel muro de aura que los apresaba, intentando modificar el aura del mismo para poder escapar del lugar, pero no podía evitar el no llorar ante aquellos infernales golpees
Yoshiro mientras tanto tenía a Hiyori entre sus brazos, la cual lloraba desconsoladamente, sin tener la misma resistencia que su hermano, a la vez que el Zoroark apretaba sus dientes con toda la fuerza que tenía, sintiéndose inútil en aquel momento
—"¡Ya está abierto!"— gritó telepatía Haruko a la vez que Yoshiro y Takeshi se alarman al escuchar esas palabras
—"¡Takeshi!"— gritó con furia Yoshiro, a lo que mi hijo asiente, mientras que una leve capa de aura empezaba a emerger de su piel
Seguía sosteniendo el cuerpo de Ayame, a la vez que no me importaba seguir golpeándola contra la compuerta incluso después de muerta, machacando su maltrecho cuerpo… esparciendo su sangre sin gesto alguno
—¡Bueno!— dije cambiando nuevamente mi actitud por una más infantil, a la vez que me sacudía y limpiaba mis manos llenas de sangre—¡Veamos que hay aquí!— sentencié a la vez que pateaba lo que antes era el cuerpo de Ayame, para después arrancar la compuerta de su lugar con mi mano izquierda, a lo que me exalto cuando no encuentro a nadie en el lugar
—¡¿EH?!— exclamé completamente fastidiado, a la vez que golpeaba varias veces el suelo con mis pies por lo enfurecido que estaba— ¡Por qué nadie me dijo que también podían modificar el aura a como lo hace mi papá!— gritaba encabronado a la vez que bajaba por aquel túnel
—Que fastidio…— dije a la vez que chocaba la palma de mi mano con mi rostro— También pueden ocultar su aura— sentencié, a lo que de un momento a otro me exalto cuando "cierta" información llega a mi mente, para después sonreír alegre, a lo que mi cuerpo se desvanece del lugar en el instante.
Yoshiro utilizaba la velocidad de la habilidad finta, a la vez que cargaba a Hanako y a Harumi, mientras que Takeshi cargaba a Hiyori y a Haruko, usando la velocidad del estado aural
En el momento en el que Haruko logró abrir la barrera que había puesto para que estos no escaparan, Yoshiro y Takeshi no lo pensaron dos veces, a lo que salen a la máxima velocidad posible de aquel lugar, ya sabiendo que tendrían que usar dichas habilidades para ello, ya que no dimensionaban el poder de su enemigo a pesar de todo.
El túnel era largo, pero a pesar de todo no tardaron más que algunos segundos para lograr emerger en un lugar bastante apartado de la mansión, el cual estaba oculto entre varios arbustos y hojas, pasando bastante desapercibido con el ambiente
Era demasiado… apenas unos segundos, y Takeshi estaba completamente agotado en el instante en el que toda la familia abandonó aquel túnel
—L-Lo siento…— decía completamente agotado Takeshi, a la vez que las gotas de sudor recorrían sus mejillas— Esta es solo la segunda vez que entro al estado aural, casi siempre mi papá se encargaba de estas cosas— sentenció a la vez que Yoshiro simplemente lo observaba con preocupación
Era cierto… si bien mi hijo pudo entrar al estado aural cuando cumplió los doce años, le prohibí volver a usarlo, ya que obviamente el simple hecho de usar el estado aural haría que mi hijo comenzara a acortar su vida, ya que estresaría su cuerpo de igual manera
Yoshiro no podía llevar a todos arriba de sus brazos, por lo que lo único que pudo hacer fue ayudar a Takeshi a levantarse, intentando de todas maneras escapar de aquel lugar, a pesar de que lo hicieran a una velocidad normal, bueno… hasta que escucharon unos pasos anexos a los suyos
Un paso… sólo el primer paso provocó que una gota de sudor frio recorriese la frente de Yoshiro, el cual fue el único en atreverse a girar levemente su cabeza, para quedar completamente boquiabierto al notar que era mi cuerpo el que caminaba hacia ellos
—"Ry… o"— decía Yoshiro, sin poder creer lo que sus ojos observaban, a la vez que todos comenzaban a girarse hacia mí, demostrando el mismo asombro en sus rostros.
No respondí… a lo que de un segundo a otro me desvanezco del lugar en donde estoy para aparecer nuevamente al frente de mi familia, asustándolos completamente, mientras que un manto de aura negra empezaba a recubrir mi piel
—No me sirves… Harumi— dije a la vez que alzaba mi mano con intenciones de dividir su cuerpo en dos
Yoshiro no sabía que pensar, y tampoco tenía el tiempo necesario como para poder hacerlo detenidamente, a lo que abraza el cuerpo de Harumi antes de que mi mano estuviera en contacto con ella, y alcanza a alejarla apenas milímetros de distancia de mis dedos, los cuales no titubearon en lo más mínimo durante todo su trayecto
Quizás no alcancé a cortar el cuerpo de Harumi, pero eso no evitó que la onda expansiva fuera tal, que lanzó el cuerpo de Harumi y Yoshiro lejos del lugar, a tal punto que un gran estruendo se escuchó provenir de la mansión de Arashi, siendo el choque de aquellos cuerpos el provocante de lo último
—Ey, ey… sólo quería matarla a ella— dije un poco fastidiado conmigo mismo al notar que el aura de Yoshiro había desaparecido de igual manera— que se le hará… ahora uste…— empezaba a decir a la vez que me giraba hacia donde se suponía aún estaba el resto de mi familia, pero me extraño cuando observo que tampoco estaban al lado mío, por lo que siguiendo sus auras levanto la mirada para observarlos a medio kilómetro de distancia aproximadamente de mí
Takeshi había activado nuevamente su estado aural, pero estaba tan agotado que no logró mantenerlo por más tiempo, cayendo apenas consiente luego de que pudo salvar a Haruko junto con Hiyori y Hanako de la onda expansiva de mi ataque
—Vaya… interesante— exclamé a la vez que comenzaba a acercarme a paso lento hacia donde estaban los últimos cuatro integrantes de mi familia— Veamos cuánto tiempo más dura su suerte…— sentencié a la vez que mi rostro únicamente reflejaba una risa sádica, con ganas de "divertirme" por mucho más tiempo con mi familia
Di un par de pasos más, a lo que me extraño en el momento en el que veo la pata de Hanako en dirección hacia mi cara
—Wow…— exclamé a la vez que evitaba con bastante facilidad la patada de la Lopunny, a lo que me sorprendo al notar en un pequeño lapso, como las lágrimas empezaban a recorrer sus mejillas
Se vio obligada a tener que proteger a su familia, incluso si eso significaba matarme
Hanako no se rendía, a la vez que lanzaba un sinfín de patadas en contra de mi torso y cara, los cuales no conectaban ya que siempre los evadía
—Sí que eres obstinada… nunca cambias, Hanako— dije a la vez que dejo choqueada levemente a la Lopunny al mencionar su nombre, como si de verdad el Ryo que ella conocía era el que estaba realizando todas esas atrocidades, a lo que de un momento a otro recibe una débil cachetada de mi parte, para después salir expulsada del lugar a pesar de todo, cayendo al suelo a un par de metros lejos de mí
—¿Por qué?... sinceramente no logro entenderlos— decía a la vez que observaba como Hanako volvía a levantarse del suelo, totalmente lastimada pero con una mirada que irradiaba una energía incomparable
Haruko y Hiyori mientras tanto observaban paralizadas la escena, viendo como una de las personas que más querían tenía una personalidad tan oscura y con sed de sangre… no se podían mover, el miedo y dolor las apresaba completamente; sólo observaban como la mamá de Haruko se abalanzaba nuevamente hacia mi cuerpo, a la vez que una luz blanca empezaba a emerger de su pierna derecha
La habilidad más poderosa que conocía Hanako, la patada salto alto…
—Sabes lo que pasará si fallas esa técnica ¿No?— dije a la vez que observaba directamente hacia los ojos de Hanako, los cuales demostraban únicamente determinación— la energía que acumulas en tu extremidad te terminará causando daño si no se traspasa hacia un objetivo, y en el estado que estas… quien sabe si saldrás viva después de eso— declaré, exaltando de sobremanera a Haruko, la cual escuchaba atónita aquellas palabras junto con Hiyori
—"¡No me importa!"— dijo en un fuerte gruñido Hanako, a la vez que cada vez se acercaba hacia mi cuerpo con esa poderosa técnica
Ni siquiera me molesté en esquivarla… ya me estaba aburriendo de jugar a esquivar sus ataques, simplemente dejé que Hanako atravesara mi cuerpo, dejando una estela de humo por donde pasaba
—Pues debería importarte— dije a la vez que el humo negro volvía a agruparse en mi torso
La energía acumulada en la pierna de Hanako comenzaba a expandirse por el resto de su cuerpo, causándole un dolor inenarrable, a la vez tosía un poco de sangre por lo mismo, cayendo al suelo irremediablemente
—Sí que me divertí evadiendo tus patadas— decía alegre a la vez que sujetaba a Hanako de su cuello, levantando su cuerpo moribundo, para después comenzar a caminar hacia donde aún estaban Haruko y Hiyori al lado de un inconsciente Takeshi— aunque tengo que decir que los golpes físicos no me afectan en lo más mínimo— declaré mientras que cada vez estaba más cerca de los niños
—Dime Haruko…— dije ya una vez estando a unos pocos pasos de la misma, a la vez que levantaba el cuerpo ensangrentado de su madre en frente de sus ojos— ¿Cómo se siente el haber provocado todo esto?— pregunté sin emoción alguna, a la vez que Haruko habría completamente sus ojos, mientras que en los de Hiyori, e incluso en los débiles ojos de Hanako se mostraba un sentimiento de duda e ignorancia respecto a mis palabras
—¿Eh? ¿No lo saben?— pregunté extrañado, a lo que entendiendo la situación una enorme sonrisa se esbozaba en mi rostro— Es por culpa de Haruko que todo esto esté ocurriendo— afirmé a la vez que Haruko simplemente cerraba sus ojos, mientras que una cruel lagrima recorría sus mejillas
—Ella eliminó los recuerdos que teníamos con Ryuji durante todos estos años, simplemente por egoísmo, y miren lo que produjo…— sentencié a la vez que apretaba con la punta de mis dedos la garganta de Hanako, la cual mandaba un débil grito desesperanzador…
—¿Sabes cuantas veces me torturaron?— pregunté estando frente a frente de Haruko, la cual levantaba su mirada, dejando ver sus llorosos ojos, a lo que yo me sacaba la túnica que traía puesta, para horrorizar a mi hija y a la Riolu, mostrando todas las marcas y cicatrices que resultaron de las incontables sesiones de tortura por las que padecí
—Esto… lo hiciste tu Haruko— afirmé con una sonrisa sádica, a la vez que aún ahorcaba a Hanako en frente de sus ojos, a lo que suelto un poco su garganta para después acercar su rostro al mío
—Mírala… pobre niña, ni siquiera puede moverse por el miedo que tiene— dije con una cara triste, a la vez que chocaba mi mejilla con la de Hanako— ¿Por qué no le dices cuanto la odias por haberte metido en esta tortura?— le pregunté a Hanako a la vez que la observaba directo a sus ojos— Vamos… dile que nunca quisiste tenerla, que tu solamente quieres estar con Takeru y que Haruko fue lo peor que te pudo suceder en la vida— sentencié entre risas lunáticas, mientras que Hanako observaba directo a los ojos e Haruko, la cual de a poco entraba en un mundo de oscuridad, como si siempre hubiese vivido una mentira y mis palabras fuesen la fuente de la verdad en su corazón
—Di que la odias…— volví a decir a la vez que apretaba las mejillas de Hanako, intentando impulsarla a decir aquellas palabras
Hubo un silencio, a la vez que Haruko simplemente miraba hacia el suelo, mientras que Hiyori lo único que podía hacer era observar aquella escena, totalmente paralizada sin saber que pensar o hacer…
Las lágrimas de Haruko caían de una en una al suelo, escuchándose claramente por todos los presentes, a lo que un gruñido congela el ambiente…
—"Haruko…"— se escucha el débil gruñido de Hanako, a lo que yo la observo ansioso de que dijera las palabras que quería oír, para después observar la cara de Haruko, la cual únicamente demostraba pena y arrepentimiento; sin embargo, las siguientes palabras me dejan anonadado…
—"Te amaré, no importa lo que pase… "—sentenció en otro débil y a la vez feliz gruñido Hanako, a lo que mi rostro cambia completamente a uno enfurecido, para después levantarla nuevamente e intentar aplastar su cráneo contra el suelo
Lo hubiera hecho… si Yoshiro no hubiese golpeado de lleno mi rostro, lanzándome varios metros lejos del lugar, soltando a la vez a Hanako, la cual había perdido la conciencia luego de casi presenciar su muerte
Yoshiro estaba de pie, dándole la espalda al resto de la familia, con su vista fija en mí, a la vez que dejaba mostrar varias heridas en todo su cuerpo debido al golpe que casi recibió de mi parte, preocupando a Haruko de momento, para luego sorprenderla en el instante en el que ve que estas comenzaban a sanarse rápidamente
—"Él… silenció su aura para poder golpearme"— empezaba a intentar entender la situación—"No… nadie podría estar de pie luego de recibir ese ataque, ¡¿Cómo es posible que me haya golpeado con tanta fuerza?!"— me preguntaba a mí mismo mientras observaba intrigado a Yoshiro, el cual tenía una vista fría puesta sobre mí
—"¿Yoshiro?"— preguntó por telepatía Haruko, a la vez que aún permanecían algunas lágrimas en sus mejillas
—"Ryo…"— empezaba a decir Yoshiro en un tono serio— "Él nos dejó a cada uno un poco de su aura… incluso ahora nos intenta proteger"— sentenció con una leve sonrisa en su rostro, a lo que Haruko observa como las heridas en su madre comenzaban a regenerarse de igual manera, para después llorar por el miedo que había sentido hace segundos atrás— Harumi está bien… la dejé en un lugar seguro— volvía a decir con una sonrisa Yoshiro, pero aquella sonrisa no duró mucho que digamos, ya que mi voz volvía a hacerse presente
—Vamos Yoshiro… ¡Soy yo, Ryo!— afirmé a la vez que Yoshiro mantenía la vista gacha, sin dejar ver sus ojos azules— Soy la persona que te adoptó y vengó la muerte de Hiyo— iba a continuar, pero Yoshiro aparece de un segundo a otro en donde estaba, para impactar de lleno una patada en mi estómago, haciéndome escupir una gran cantidad de sangre
—"No te perdonaré el que sigas identificándote con ese nombre"— sentenció Yoshiro a lo que a una rápida velocidad aparece detrás de mí, pero ya percatándome de aquello lanzo una poderosa patada hacia este, sólo para descubrir que era una ilusión creada por el mismo, a lo que Yoshiro aparece arriba mía para dar otro poderoso golpe directo hacia mi cabeza
—"Y por sobre todo"— empezaba a decir en otro enfurecido gruñido, a la vez que agarraba mi cuerpo para después levantarlo y estrellarlo contra el suelo, a tal grado que la tierra se levantaba ante la misma fuerza con la que efectuaba el golpe
—"No te perdonaré el que la hayas hecho llorar"— dijo más enfurecido que antes, para después volver a levantarme agarrándome de la túnica, ya sin poder reaccionar ante tales poderosos ataques
Ya no tenía mi aura y por ende… tampoco me podía regenerar ante aquellas heridas
Yoshiro preparaba su ataque final… a lo que empezaba a acumular una especie de aura purpura en su mano derecha, mientras que con la izquierda aún me mantenía fuera del piso, apretándolas con mucha fuerza, mientras que una débil lágrima salía de sus ojos en respuesta al acto que pensaba realizar, a lo que de un momento a otro sus ojos se habrían en su totalidad…
Memorias… únicamente memorias de su pasado empezaban a brotar en su mente; todos los años que pasamos en familia… las risas, el apoyo, el amor y cariño que sentíamos unos por otros lo azotaban sin piedad
A la vez que mi mano atravesaba su corazón por la espalda
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Había una razón del por qué yo pude detectar la posición de Yoshiro y los demás luego de que estos escaparan del túnel, a pesar de que estos bloquearan sus auras gracias a Haruko
Ya que ya no poseía mi antigua aura ni la de Takeru, no me era posible el detectar el aura o regenerarme con la misma, pero eso no evitó que desarrollase nuevas habilidades con el aura de Giratina mezclada con mi nueva esencia: el poder de la inmunidad ante los ataques de estilo lucha y…
La habilidad de poder crear copias idénticas a mí
No era más que eso… una vil copia fue la que se había adentrado en la mansión de Arashi a cometer estragos en la misma; mi cuerpo original se quedó en el techo de la mansión en todo momento, y fue debido a esto el que pude observar como Yoshiro y los demás escapaban a lo lejos de la casa, para después advertir a mi copia la cual aún seguía bajo tierra
—No puedo creer… lo débiles que son— sentenció el "yo" real, a la vez que levantaba levemente el cuerpo de Yoshiro, aún con la mitad de mi brazo sobresaliendo del torso del mismo, mientras que mi copia maltrecha se desvanecía en una estela de humo oscuro
Haruko estaba choqueada, ni siquiera las lágrimas salían de sus ojos, estaba en un estado completamente distinto al de un simple dolor
Era la desesperación en carne propia…
Ni siquiera me inmuté de las pequeñas gotas de sangre que caían en mis mejillas mientras aún tenía sobre mí el cuerpo del Zoroark, a lo que de un violento movimiento lo lanzo hacia donde estaba Haruko, cayendo y arrastrándose hasta terminar a unos cuantos centímetros de la misma
Las patitas de Haruko se movían por si solas, al igual que las piernas de Hiyori, a lo que ambas se colocaban al lado de su amigo, mientras que el gran agujero que tenía en su torso las dejaba completamente destrozadas en su interior
—"Yoshiro…"— decía por telepatía entre lágrimas Haruko, a la vez que agarraba el pelaje ahora levemente rojizo del pokémon, zarandeándolo levemente, intentando despertarlo… a la vez que intentaba curar su herida con su aura
—Es inútil…— dije serio al notar las intenciones de Haruko— me tomé la molestia de imbuir un poco de mi aura en su herida— revelé, pero Haruko ni siquiera escuchaba mis palabras, estaba sumergida en su dolor completamente
—Tsch…— bufé al saber que estaba prácticamente hablando sólo— inténtalo si quieres, mi aura se encargará de bloquear cualquier intento de regeneración— volví a decir, a lo que me exalto en el momento en el que escucho unas palabras provenientes de Haruko…
—"Yoshiro… Yoshiro… Yoshiro"— repetía en incontables lágrimas, sin respuesta… a lo que simplemente cierra sus ojos para después dejar caer su pequeña cabeza en el cuello del ser que amaba
Los sollozos de Haruko eran lo único que se escuchaba en el ambiente, yo simplemente observaba curioso y serio la escena, dejando que la pena y el dolor abordaran de a poco cada vez más a la pequeña Riolu
Al fin y al cabo… esa era mi misión.
Haruko tenía sus ojos cerrados… ni siquiera pasaba por su mente el hecho de separarse de Yoshiro, sin preocuparle en lo más mínimo el que yo estuviera presente
—"¿Por qué…? Ni siquiera pude"— seguía intentando comunicarse Haruko, pero en el momento en el que lo hace una mano se posa en su mejilla, a lo que la Riolu abre sus enormes ojos, para después levantar su mirada y encontrarse a Yoshiro delante de ella
En el plano espiritual…
No existieron palabras, Yoshiro simplemente limpió las lágrimas de Haruko, a lo que lentamente se acercó a sus labios, para dar un pequeño y tierno beso en ellos... a lo que Haruko abre sus ojos exaltada ante tal gesto, sólo para cerrarlos nuevamente y corresponder hacia el mismo
Pasaron los segundos, a lo que ambos se separan, solamente para que Haruko se apoyara en el torso de Yoshiro, a la vez que nuevamente las lágrimas comenzaban a emerger de sus ojos
—Tanto tiempo… y al final es ahora cuando decido mostrarte mis sentimientos — decía Haruko en un débil susurro, completamente triste ante la situación— tienes razón… soy una tonta — sentenció a lo que Yoshiro la separa sorpresivamente para después darle un fuerte coscorrón en la cabeza
—¡Eso sólo lo digo yo!— sentenció el fastidiado y sonrojado Zoroark, a la vez que Haruko se sobaba un pequeño chichón que sobresalía de su cabeza, a lo que iba a objetar, pero nuevamente Yoshiro la rodea con sus brazos.
—Yo… sé que nos podrás salvar Haruko — declaró en un susurró Yoshiro, a la vez que Haruko simplemente negaba aún con su rostro escondido en el pelaje del Zoroark, a lo que éste lanza una leve carcajada por lo tierno de la reacción, hasta que nuevamente la voz de Haruko se hace presente
—Tu sabes que yo no tengo la fuerza… ¿por qué piensas que seré capaz de protegerlos ahora?— preguntó Haruko a lo que nuevamente Yoshiro la aparta de su torso, haciendo que Haruko cerrara sus ojos y se encorvara levemente al pensar que recibiría otro coscorrón por parte de Yoshiro, pero no pudo estar más equivocada cuando nuevamente Yoshiro le dio ahora un más apasionado beso…
Sus labios se separaron nuevamente, a lo que Yoshiro simplemente observaba con una sonrisa sonrojada a una Riolu bastante apenada y con la vista apuntando en dirección al suelo, con sus mejillas de un color bastante parecido al último
—Creo que ya deberías hacerte una idea del por qué confío en ti— sentenció Yoshiro a la vez que su cuerpo empezaba a desaparecer
—¡Oye!— gritaba asustada Haruko al notar que Yoshiro se marchaba, entristeciéndose de que fuera demasiado pronto
—Lo siento… tuve que darte una pequeña ayuda, ahora lo dejo en tus manos Haruko— sentenció Yoshiro a la vez que Haruko abandonaba el plano espiritual
Sólo un segundo… apenas un segundo había pasado en el momento en el que Haruko había entrado en el plano espiritual, a lo que ya habiendo salido de él, abre sus ojos completamente seria y con seguridad, exaltando a Hiyori cuando esta deja de escuchar los sollozos de su amiga
—¿Ha-Haruko?— empezaba a llamarla Hiyori, a lo que Haruko se gira hacia ella
—Hiyori…— empezaba a hablar Haruko, a la vez que posaba su mano sobre la herida de Yoshiro, a lo que esta empezaba a regenerarse lentamente para sorpresa mía y de Hiyori— por favor… intenta llevarte al resto a un lugar seguro— pidió la Riolu, sorprendiendo bastante a mi hija
—Pe-Pero no soy tan fuerte como para llevarlos a todos, ¡Ni siquiera rápida!— replicó Hiyori a lo que Haruko mantenía aún su seria actitud
—No importa…— dijo, para después posar su mano en la frente de Hiyori, a lo que esta abría sus ojos ante el aura que empezaba a recorrer su cuerpo— ¿Lo harás?— preguntó nuevamente ahora con una sonrisa Haruko, a lo que Hiyori asiente luego de recibir además los sentimientos de aquella aura
Ese sentimiento de seguridad
Hiyori en ese momento sostiene a Hanako, a Takeshi y a Yoshiro, y comienza a correr lo más rápido posible fuera del lugar, llamando mi atención
—¡Como sí lo fuera a permitir!— grité enfurecido luego de ver como la esperanza volvía a aparecer en el aura de aquellas niñas, a lo que me lanzó velozmente hacia Hiyori, pero casi al instante una pata negra aparece delante de mí, a lo que me protejo con mis brazos antes de que encestara el golpe, pero evitando de igual manera el que detuviera a mi hija
—"Gracias Yoshiro… gracias por amarme… gracias por siempre estar ahí para ayudarme"—pensaba Haruko a la vez que de la piel de su cuerpo comenzaba a emanar una cálida luz blanca, a lo que yo simplemente observaba sorprendido y preocupado ante la nueva aura que emergía en la Riolu
—"Gracias… por creer en mí"— fue el último pensamiento, a lo que una lucario se hacía presente en el lugar con rasgos obviamente parecidos a Takeru, pero con ciertas diferencias: sus piernas eran más delgadas al igual que levemente sus mejillas, y un pequeño mechón de pelo corto se hacía presente entre sus orejas
Yo simplemente sonreía, a la vez que una extraña felicidad me abordaba luego de observar el aura que emanaba aquella lucario
—Padre… creo que alfín encontré a alguien fuerte— declaré con una voz sedienta de sangre, a lo que me pongo en posición de pelea, mientras que Haruko hacía lo mismo de su lado
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Aquí amigos… termina el segundo capítulo de El aura de la deidad, espero les haya gustado y ya saben que pueden comentar para saber sus opiniones al respecto ^^
Espero que me estén quedando bien los capítulos, créanme que no quiero hacer que la trama de estos avance demasiado rápido (lo digo porque reviso lo que escribo y a veces siento que eso ocurre) pero tengo fecha límite para finalizar este libro, y es bastante difícil el hacer una buena trama en un tiempo bastante reducido, sólo espero la comprensión del que lea estas palabras u-u
Lord fire 123 Giratina murió… pero a la vez no murió, no sé cómo explicarlo ajajja al igual que Ryo, ambas esencias dejaron de existir para dar inicio a una fusión de las mismas (me enredo sólo Xd). Técnicamente… (o bueno, como lo planteo en mi historia) el poder de los primeros hijos de Arceus "JUNTOS" igualarían su poder, por lo que Giratina solamente sería ¼ del poder de Arceus, ya que aún faltan Dialga, Palkia y Mew.
El amor es complicado… a veces la inseguridad se hace presente incluso en aquellas ocasiones en las que se debería demostrar una obvia seguridad
Y sin más que decir…
Nos vemos en el siguiente capítulo :3
