El chico nuevo
Una alarma suena en una habitación y una mano se estira para apagarla, una chica se despoja de sus sabanas, da un bostezo y se pone de pie, la chica de cabello largo y negro, ojos del mismo tono y de una estatura estable, se queja por se lunes otra vez, el día que mas odia, pero por lo menos era el día de regresar a la escuela para encontrarse con sus amigas y alejarse del estrés que sus padres emanaban para mantener el orden en la empresa, entró al baño y se tomó una ducha, ella se llamaba Hanon Morisato de 16 años, sus padres Luchia y Masahiro Morisato eran los dueños de una de las mas grandes empresas de todo Japón, ella y su hermano Keichi, estudian el 1° año de preparatoria y 2° de universidad, casi no ven a sus padres y han aprendido a ser humildes por si solos. Hanon salió del baño, se puso su uniforme, se peinó su largo cabello aun húmedo y se lo sujetó con una coleta alta, se puso un poco de rubor y bajó al comedor, donde sus padres corrían de un lado a otro y su hermano desayunaba, se sentó frente a el y le sirvieron el desayuno
LUCHIA: Ya nos vamos chicos, le ponen atención a las clases
HANON: Esta bien mamá, siempre lo hacemos
MASAHIRO: Hanon, cuando regreses, quiero hablar contigo ¿De acuerdo?
HANON: Esta bien papá
Los padres salieron a toda prisa, apenas voltearon a ver a sus hijos antes de retirarse. Hanon y Keichi terminaron de desayunar y se despidieron de sus sirvientes. Keichi condujo su motocicleta y a el iba abrazada Hanon hasta llegar a la escuela, donde se despidió de su hermano y entró, ya caminaba hacia su salón cuando se encuentra con su mejor Belldandy, una chica de cabello largo y castaño y siempre sujetado por una coleta, cuerpo bien formado y de la misma estatura de Hanon. Belldandy le cuenta que a su salón llegará un nuevo alumno.
HANON: ¿En serio?
BELLDANDY: Si, aunque no se quien es, pero dicen que es muy lindo
HANON: ¿Y por que me dices eso?
BELLDANDY: Hanon, tu mas que ninguna otra, necesitas un novio
HANON: ¿Yo? ¿Por qué?
BELLDANDY: No puedes estar todo el tiempo sola, ni siquiera has dado tu primer beso y la mayoría de las chicas ya lo han dado
HANON: No gracias Bell, pero estoy bien sola, no necesito a un chico para ser feliz
BELLDANDY: Bueno al menos inténtalo
HANON: Esta bien, pero no ahora
Las chicas entraron a su salón donde sus amigas Rina, Haru y Urd ya las esperaban, las chicas platicaron por un buen rato, hasta que un grupo de muchachos se les acercaron. Un grupo muy unido pero de chicos un poco malcriados, aunque al mismo tiempo eran buena gente, liderados por Miroku empezaron a molestar a las chicas, un muchacho llamado Nagisa se acercó a Hanon y quiso obligarla a besarlo, Hanon le dio una bofetada y le gritó que se alejara de ella y que no la volviera a molestar o sino le iría peor, Nagisa la miró molesto y con cierta amenaza luego se alejó.
NAGISA: ¡Ya verás Morisato! ¡Acabarás besando mis pies!
HANON: ¡Entonces me dará repugnancia!
Ese muchacho siempre ha intentado forcejear a Hanon y ella se opone, lo que Hanon mas odia son lo chicos de esa pandilla, siempre las molestan y casi siempre termina de la misma manera o si aceptan salir con ellos, regalarles un beso o algo parecido, aunque los besos Hanon jamás los acepta. Belldandy y sus demás amigas la felicitan sorprendidas, rezando por que los muchachos no vuelvan a molestarlas.
El profesor entró al salón y todos tomaron su lugar, las chicas observaron que Nagisa aun se sobaba su mejilla, realmente le había dado fuerte pues hasta la mano dolía; El profesor tomó lista y luego hizo pasar a un muchacho de pelo corto y negro azulado, ojos cafés y de alta estatura; Se llamaba Yukiteru Higurashi, del templo que se encontraba en lo alto de un cerro. El joven estaba serio, fue presentado y le asignaron un lugar detrás de Hanon, ella sintió como el la observaba de vez en cuando, le empezó a molestar esto, ya deseaba voltearse y preguntarle cual era su problema.
El se había levantado mas temprano de lo inusual, pues ya no pudo conciliar el sueño, se puso su kimono y salió a barrer el templo, aun era muy temprano como para alistarse para ir a su nueva escuela. Al poco rato salió su hermana, con lagrimas en los ojos, Yuki camino hacia ella y la abrazó, ya sabia lo que le pasaba, su abuelo Zota había fallecido hace algunos días y no había llegado a superarlo. Su hermana Yuno lo ayudó a barrer y cuando terminaron se empezaron a alistar, Yuki se tomo una ducha. El se llamaba Yukiteru Higurashi, tenias 17 años y era el hijo mayor de los Higurashi, quienes eran dueños de un templo, el chico no había ido a la escuela por obligaciones en el templo hasta convertirse en monje, aunque casi no le gustaba la idea. Sus padres Seira y Fujitaka Higurashi trabajan tanto en el templo como en una empresa, Yuki y Yuno se encargaban del templo por las tardes ya que sus padres lo cuidaban en las mañanas, Yuno estudiaba en 6° de primaria y Yuki cursaría el 1° de preparatoria, en este momento estuviera en 3° pero por las obligaciones no pudo hacerlo. Yuki se puso su uniforme y fue al comedor donde ya lo estaban esperando, desayunó y alistó sus cosas antes de retirarse su padre le habló.
FUJITAKA: Hijo, debo hablar contigo
YUKI: Papá ¿No puede ser luego? ¿Quizás en la tarde? Me tengo que ir a la escuela
FUJITAKA: Esta bien pero en cuanto salgas vienes, por que recuerda que tengo que ir a la empresa
YUKI: Tranquilo papá. Bueno ya nos vamos
SEIRA: Que les vaya bien hijos
YUNO: Adiós mamá
Yuki Y Yuno salieron del templo y caminaron hasta la primaria de Yuno, donde se despidieron y el continuó su camino a la preparatoria. Estaba un poco triste por lo de sus abuelo Zota, quien decía cosas extrañas sobre la era Feudal y también de lo mucho que Yuki se parecía a su tía-abuela Kagome, a la cual jamás conoció. Llegó a la preparatoria y se dirigió a la dirección, donde le entregaron unos papeles y le asignaron un salón, 1°B, buscó el salón y antes de entrar alguien le tocó el hombro.
¿?: Oye muchacho ¿eres el nuevo?
YUKI: Si, así es
¿?: Soy el profesor Daidouji, un gusto en conocerte
YUKI: Yo soy Yukiteru Higurashi, igualmente profesor
DAIDOUJI: Por favor espera aquí, yo te diré cuando entres
YUKI: Si, esta bien
Le chocaba ser el chico nuevo, cuando estudiaba veía a los alumnos nuevos llegar, siempre los paraban en frente de todos para ser presentados y todos los miraban con desconfianza, solo esperaba llevarse bien con alguno. El profesor Daidouji le habló para que pasara, fue presentado a sus nuevos compañeros quienes sonreían y hacían gestos de bienvenida, Yuki no se esperaba esa reacción, así que se puso mas serio de lo que estaba, el profesor le dio un lugar para que se sentara, ese lugar se encontraba detrás de una joven con el apellido Morisato, el fue a tomar su lugar pero cuando pasó junto a Morisato sintió una energía extraña, era como el de youkai pero al mismo tiempo humano, casi nunca sentía la energía de un youkai, debido a que ya casi no existen, pero este era extraño nunca había sentido uno así, se sentó en su lugar pero volteaba a ver a la chica, no le tenia mucha confianza y debía hablar con ella.
