Disclaimer: Generador Rex no me pertenece, es propiedad de Man of Action.
Cap. 2: Continuación: en el baño.
Rex sintió como Seis se levantaba y apretó los ojos ante la incertidumbre de la respuesta, pero se sintió reconfortado al sentir el calor del mayor sobre su espalda.
Seis ya no pudo más, entre su lucha por mantener la compostura y el dolor de no corresponder a Rex en su entrega y herir su corazón. Gano el cariño y la lujuria, esta última que había dejado de lado por varios largos años, incluso dejando de tocarse el mismo. Aguanto hasta ese momento a pesar del constante rose emocional que le producía el chico y no era capaz de comprender porque, o más bien no quería...
Se posiciono sobre Rex, quien sintió el calor de Seis sobre su entrada, deslizó una mano por la cadera del chico hasta llegar a la parte interna de su muslo dejándolo ancado a si con el enganche y con la otra comenzó a masajear el palpitante miembro del chico, lenta y firmemente mientras dejaba salir el calor de su respiración sobre el cuello de Rex, que gimió y hecho la cabeza hacia atrás por el placer del contacto dejando su cuello expuesto a Seis, quien abrió vacilante la boca ante la expuesta piel que clamaba por ser marcada por sus dientes y demostrar su dominancia, pero resistió. Rex continuo gimiendo y enterró la cabeza hacia su pecho y con los ojos entre cerrados se deleitó viendo como seis lo masturbaba y como estaba arrimado sobre él.
Seis seguía masajeándolo lentamente. Si ya había decidido hacerlo, debía hacerlo bien y no agotar a Rex con el plato de entrada. Con la punta de sus dedos tomo el pre-semen de Rex y se deslizó sobre la espalda de este, presionándolo con su pecho hasta poder observar bien el rostro del chico. Puso sus dedos frente a su boca, Rex la abrió lentamente y Seis los introdujo en la húmeda cavidad. El menor comenzó a lamer desesperadamente y a propinar pequeños mordiscos que producían electricidad en Seis, que inconscientemente comenzó a mecer sus caderas contra las de Rex - Ahh...mmm - gimió ante el primer contacto. Se echó para atrás en respuesta, mientras seguía lamiendo los dedos de seis entre gemidos.
El mayor no pudiendo más saco sus dedos de la boca de Rex dejando un hilo de baba entre su lengua a medio salir y la punta de estos. Se enderezó y el menor logro ver de reojo como este los relamía mientras su saliva escurría de ellos. Se separó del cuerpo del menor y con ayuda de su otro brazo le levanto de las caderas, inconscientemente Rex apretó sus dedos sobre el piso al advertir lo que seguía y liberó un fuerte gemido al sentir como Seis introducía el primero de sus dedos dentro de él. - Ahh, S-seis, mmmh - los gemidos se volvieron más rítmicos a medida que el mayor hacia un vaivén entre el interior y exterior de Rex - Ahh aaa Ha mmmhm Ah, mmm S-seis…Ah! - pero recién comenzaba.
Una parte de Seis le decía que debía detenerse, era casi un padre para Rex, su mentor... sentía que eso no debería estar pasando. Pero su necesidad primitiva de carne domino su ser, esa necesidad retenida y escondida en lo más profundo de su inconsciente que ya no podía seguir reteniendo dentro.
Cuando volvió en sí, cayó en la cuenta de que estaba follando duramente a Rex con sus dedos. Y que ya tenía tres de ellos dentro del chico, luchando por abrir cada vez más ese estrecho agujero. Era tanto así que el placer de Rex rallaba en el dolor, lo cual de todos modos le era estimulante. Rex sentía como si se fuese a romper en cualquier momento producto de la presión impar dentro de él, y aunque la penetración no era profunda, lo hacía gemir con cada movimiento que insinuaba una expansión.
De pronto, un fuerte gemido escapo de la garganta de Rex. Seis había enterrado sus dedos con toda su fuerza, para después simplemente sacarlos, viscosos y húmedos. Rex se había lubricado bien con su propia mucosa, eso sería suficiente… y si no estaba su propia humedad.
Sacó su pene y delineó la franja interior de las juveniles nalgas de Rex, de arriba hacia abajo, hasta rozar sus testículos y de vuelta, pero esta vez paro en su destino final.
No tenía idea de lo que estaba haciendo, había perdido las nociones de todo tipo. Solo sentía, como un animal en celo.
Se posicionó. Y en cuanto su cabeza logro una pequeña abertura en la ya dilatada entrada, entro de golpe, duró y profundo. La dilatación del inicio de la entrada de dio una pasada fácil, pero sucumbió al placer ante lo contraído de la continuación de ducto.
Rex se sintió morir. Un fuerte gemido escapo sin escrúpulos de su garganta. Fue exquisito el cómo su intruso entro hasta lo más profundo de su carne, rosando un punto que casi lo infarta de placer mientras el dolor de la contracción muscular producto del dolor evito que eyaculara en ese mismo momento.
Cuando toda la longitud de su entrada se dilato forzosamente a causa de las furiosas envestidas del mayor, solo le quedo placer. El placer de ser poseído, de ser llenado, de que fuese Seis y solo Seis quien estaba dentro de él, marcándolo como propio. Duro. Igual de excitado que él, igual de deseoso que él, igual de necesitado que él…
Una vez todo acabo y ya estaban calmados, Seis salió lentamente de Rex, y a medida que recobraba la conciencia una sensación de asco y angustia se apoderaba de su ser. Rex se enderezo pesadamente. Seis recogió su ropa y se acercó a la puerta diciendo sobre su hombro - Iré a prender el calentador para que tomes una ducha. Duerme bien. - Rex asintió adormilado mientras Seis abandonaba el baño. Se sintió triste y solo... de nuevo. Pero su mente disipo ese sentimiento por el goce de lo recién acontecido, más tarde sacaría las cuentas de lo que sentía en ese momento, ahora quería darse el lujo de estar adormilado y feliz, tomo una ducha a tumbos y algunas siestas por el cobijo del agua tibia, se vistió de nuevo con su pijama improvisado y se fue directamente a su cama, a sumirse en un profundo sueño.
Seis por su parte volvió a recorrer las instalaciones en la oscuridad, pero esta vez se sentía acechado por algo siniestro...
Él mismo.
Gracias por leerme :3
