Perdonen la tardanza, me costó más tiempo del que imagine en terminar el capítulo de Ecos del Tiempo, y también este capítulo, pero aquí les traigo el penúltimo capítulo de esta corta historia :(
En fin, ADVERTENCIA: contiene malas palabras, lemon, tal vez algunas faltas de detalles.
En fin no los entretengo más y espero que lo disfruten.
Fantasma del pasado: parte 2
Bostezo.
Rin se ha pasado toda la mañana en mantenerse despierta desde que llego a su salón de clases y esperando a que sea hora de descanso para poder dormir un poco. La clase que estaba teniendo en ese momento era historia y eso no le ayudaba en absoluto, solo empeoraba las cosas y ya le habían llamado la atención dos veces y escuchando algunas risas de sus compañeros.
Pero uno en particular, no se burló de ella, solo la miraba y ella sabía perfectamente bien quien era, haciendo que sienta escalofríos.
Cuando finalmente llegó la hora del almuerzo, lo primero que hizo fue sacar su almuerzo y salir volando del salón, ignorando las miradas de sus compañeros. Ella corrió y tropezando o chocando con algunos compañeros, pero cuando doblo la esquina choco con alguien, y al ver con quien había chocado… el miedo la invadió.
– Miren lo que trajo el viento
Con la persona con quien había chocado era Miku, pero no solo ella, estaba acompañada de otras tres chicas.
Tei Sukone, de cabellos muy largos de color blanco, tez blanca y ojos rojos. Aunque muchos le temen por ser una completa yandere y que tiene un carácter muy agresivo cuando se molesta, algunos chicos admiten que es linda, a pesar de que puede llegar a masturbarse en público.
Neru Akita, de larga cabellera amarilla un poco oscura recogida en una cola de caballo de lado y ojos del mismo color, tez ligeramente bronceada y con su celular a la mano, no le gusta en que la llamen una tsundere. Es conocida por su adicción a su celular y gracias a eso, no hay cosa que no se entere de cada uno de los estudiantes… incluyendo algunos profesores.
Y por último esta Miki Furukawa, de cabellos largos hasta por debajo de su cintura de color rojizo al igual que sus ojos, tez blanca, y con muy buenas notas.
Ellas tres son amigas de Miku, pero se ha escuchado rumores de que Tei tiene planeado acabar con ella, pero aun así se junta con la peli-blanca, ya sea porque no cree que lo hará o porque es muy ignorante y despistada.
– Si no es nada más que nuestro juguete favorito – hablo Tei con desdén y estiraba un poco el listón en forma de orejas de conejo que estaba sobre la cabeza de la rubia.
– ¿Se puede saber a dónde ibas con tanta prisa? – esta vez fue Neru sin despegar la mirada de su celular.
– Y-yo iba a comer mi almuerzo – Rin respondió con temor, y sin previo aviso Miku le quito su comida.
– No creo que necesites comer, después de todo – la miro con una sonrisa de lado mientras enarco una ceja – lo que necesitas es adelgazar un poco mas
– Pero si ya estoy delgada
– Unos kilos menos no le hacen daño a nadie – al terminar su frase tiro el almuerzo de Rin al suelo y lo piso – deberías agradecerme de que te estoy ayudando con tu peso
Rin miro su almuerzo aplastado en el suelo. Y a pesar de que varios compañeros estaban viendo esa escena no hicieron nada, algunos hasta se reían. Rin sentía que sus ojos empezaban a humedecerse y por desgracia no pasó desapercibido de Miku.
– Miren, la bebe grande quiere llorar – dijo con burla haciendo que sus amigas y otros estudiantes se rieran, pero la risa de uno de ellos sonó algo… forzada. Pero la broma no duro mucho cuando sintió un manotazo en su nuca – auch~… ¿Pero qué?... hola Megurine-senpai
Rin levanto la vista y efectivamente estaba Luka con una expresión severa en el rostro. Pero no solo estaba ella sino también se encontraba acompañada de una chica de largos cabellos amarillos y ojos azules que responde al nombre de Lily Kagami y otra chica de cortos cabellos de color castaño y ojos del mismo color pero ligeramente rojizos cuyo nombre es Meiko Sakine, y ellas no se veían muy felices.
– Hatsune-chan ya te hemos dicho mil veces que no te metas con Rin – dijo Luka mientras le fruncía el señor.
– No eres nadie para decirme que hacer Megurine-senpai – dijo con arrogancia la peli-turquesa mientras empezaba a frotarse la cabeza.
– Yo te voy a…
– Luka espera – Luka se detuvo a media frase por Meiko – ella no vale la pena
– ¿Cómo que no valgo la pena? – se cruzó de brazos Miku con el ceño fruncido.
– Por muchas razones obvias Hatsune-chan, no vales la pena – dijo Meiko devolviéndole la mirada.
– ¿Cómo cuáles?
– Eres malcriada, mimada, abusiva y no dudas en usar tu popularidad a tu favor para sacarle provecho y manipular a los demás
– Claro que no – dijo con algo de enojo.
– Claro que sí – respondió mientras se cruzaba de brazos sobre su pecho – y si no lo fueras ¿Entonces porque molestabas a Rin hace un momento?
– Le estaba haciendo un favor
– ¿Un favor? – le dijo Lily mientras enarcaba una ceja.
– En que no se vuelva gorda como Meiko y que por culpa de la depresión se convierta en una borracha
– ¿A QUIEN LE DICES GORDA Y BORACHA? – Grito con cólera Meiko y queriéndole arrancar la cabeza a la peli-turquesa pero fue detenida por Luka y Lily – VEN HACA MALDITA ADICTA A LAS CEBOLLAS
– Los puerros no son cebollas – dijo con enojo.
– No~ pero vienen de la misma familia y su sabor es muy similar – Luka dijo mientras sostenía a Meiko que no paraba de intentar liberarse.
– No dije que me dieras lecciones de botánica aliento de atún – dijo Miku con pereza.
– ¿Aliento de atún? – Luka dijo con conmoción.
– Oye no tienes por qué insultarla – dijo con hostilidad Lily.
– No me digas que hacer cabeza de limón
– ¿Cabeza de limón? – abrió mucho los ojos la rubia.
Tanto Luka como Lily se miraron fijamente y asintieron con la cabeza y soltaron de buena gana a Meiko mientras que esta sonreía maliciosamente
– Has lo que quieras Meiko – dijeron al unísono.
Al dejar libre a Meiko ella trono sus nudillos y haciendo que Miku y sus amigas se alejen un poco de ella mientras que esta les daba una sonrisa sombría.
– E-espera – Rin se dirigía hacia la castaña – Meiko, yo… ¡AH!
Rin no pudo completar lo que iba a decir porque Miku metió su pie en el camino de la rubia haciendo que cayera al suelo.
Ese acto hizo que Luka, Meiko y Lily fueran al instante con Rin que yacía en el suelo. Mientras con Miku y sus amigas se fueron como si no hubieran hecho nada y los demás estudiantes siguieron con sus cosas. Pero, mientras que Meiko y Lily ayudaban a parar a Rin, Luka miro con rencor hacia Miku y sus amigas.
– ¿Rin estas bien?
– Sí, estoy bien Lily – dijo mientras se frotaba un poco la cara – no se preocupen, esto no es nada
– ¿Qué no es nada? – dijo Meiko con enojo mientras ponía sus manos en su cintura – te insulto, te quito tu almuerzo y además… ¡Me llamo gorda y borracha! – gruño lo último mientras que Rin se ponía de pie.
– No nos olvides Meiko – dijo Lily con algo de enojo a la castaña – también nos insultó ¿Recuerdas? – observo que ella aparto la mirada y dejo salir un pequeño suspiro antes de mirar hacia Rin mientras dejaba de frotarse la cara.
– Simplemente no entiendo cuál es su problema – Meiko pregunto mientras miraba hacia Rin – ¿Por qué la trae contra ti?
– Creo que simplemente no le agrado – dijo Rin mientras se encogía de hombros y miro hacia su almuerzo que estaba aplastado y observo que Luka lo recogía.
– No te vas a comer esto ¿O sí? – dijo mientras sostenía el almuerzo de la rubia y se acercaba a un bote de basura.
–… Un poco no me haría daño
Las chicas mayores miraron extrañadas a su pequeña amiga haciendo que se sonroje de vergüenza y trate de ocultar su rostro con su flequillo. Se quedaron en silencio un momento antes de que soltaran una carcajada provocando que la rubia se avergüence aún más.
– Hay Rin realmente nos matas de risa – dijo Luka mientras se reía un poco y tiraba el almuerzo pisoteado a la basura – vengan a mi salón, pasemos el descanso ahí – al decir esas palabras las tres chicas siguieron a la peli-rosa a su salón mientras lentamente paraban de reírse.
– Que haríamos sin ti Rin – dijo Lily mientras dejaba de reír – sin tus palabras y expresiones que a veces nos causa risa, sería muy aburrido los días de clases
– Que malas son – Rin hizo un mohín mientras se cruzaba de brazos.
– Rin, sabes que estamos jugando – hablo Meiko mientras acariciaba la corta cabellera de Rin –esto me hace recordar el día en que nos reunimos
– No me lo recuerdes Meiko – dijo mientras llegaban al salón de Luka y se acercaron a su pupitre.
– ¿Cómo no recordarlo? Derramaste tu zumo de naranja sobre la falda de Luka – las palabras de Meiko hizo que Rin se sintiera aún más avergonzada al recordar ese día – primero fue la ira, después la calma, lo siguiente fue explicación y por último la aceptación
– Y desde ese entonces ya estamos como hasta ahora, mejores amigas – Lily dijo mientras sonreía – aun me rio al recordarlo, fue tan gracioso
– Para mí no, mi pobre falda fue arruinada para siempre por zumo de naranja, tuve que comprarme otra – decía Luka mientras buscaba en su mochila y sacaba su almuerzo y una naranja. En cuanto miro a Rin noto que ella había puesto los ojos de perrito abandonado hacia ella, y le extendió la fruta hacia la menor – t-toma
–… GRACIAS LUKA TE AMO DEMASIADO – grito con fuerza la rubia mientras tomaba la naranja que le dio Luka y envolvía sus brazos en la peli-rosa y ponía su rostro en sus pechos haciendo que Luka suelte un jadeo de sorpresa – déjame besarte – y empezó a besar repetidamente sus mejillas.
Luka se quedó quieta y dejando que Rin la abrase y bese sus mejillas mientras eran observadas por Meiko y Lily, y en cuanto vio sus rostros, ambas chicas tenían una sonrisa traviesa en sus labios. En ese momento se enojó y empezó a gritarles que no era lo parece y que siempre hacia lo mismo cada vez que le daba naranjas para el almuerzo mientras aún seguía siendo abrasada y besada por la menor.
Pero lo que no sabía ninguna, es que alguien escucho y observo lo que Rin hacía con Luka.
.
Miedo
Eso es lo único que sentía Rin mientras caminaba por los solitarios pasillos de la escuela y se dirigía con cuidado hacia las puertas de la escuela y su largo camino a casa antes de que anochezca.
Mientras caminaba recordó los rostros de enojo y angustia de sus amigas cuando les dijo que tenía que tomar clases con Len.
Flashback
– ¿¡QUE EL QUE!?
Rin se tapó los oídos cuando sus amigas gritaron al unísono al darles la noticia.
– Que Len Kagamine será mi tutor de química
– P-pero tú eres buena en todas tus materias – dijo con cierto temor y enojo Lily.
– Si, pero… – miro hacia el suelo – mis calificaciones bajaron un poco y la más afectada es química
– Déjame adivinar, fue por culpa de la estúpida come cebollas – dijo Meiko en voz baja con notable enojo.
–… Tal vez
– ¿Por qué tenía que ser él? – hablo Luka mientras entrecerró los ojos un poco.
– Porque él tiene muy buenas notas – dijo la rubia mientras jugaba tímidamente con sus dedos – incluso mejores que las mías
– Pues tendrías igual o mejores que él si no le hicieras las tareas a la maldita de Miku – gruño con hostilidad la peli-rosa.
– Lo se… – miro con melancolía a sus amigas – pero que puedo hacer, poco después de que él profesor me dijera eso dijo Len que iría a mi casa
– ¿Pero que no tus padres están en el extranjero por negocios? – dijo con ligero pánico la castaña.
– Si… – las mayores notaron que Rin se puso un poco pálida – solo seré yo… y Len, y ahhh~ – se cubrió la cara con sus manos al dejar salir un gemido irritado, en cambio sus amigas la miraban con lastima.
Fin del flashback
Meiko y Lily no podían acompañarla ya que tenían tarea de equipo y era para el día siguiente, y Luka tuvo que acompañar a sus padres a una cena de negocios. Solo le quedaba enfrentarse a Len y tratar de evitar todo tipo de contacto físico con él. Pero sus pensamientos se interrumpieron cuando choco con alguien y al ver quien era, sintió pánico al instante.
La persona con la que choco era Miki Furukawa que se encontraba en el piso mientras se frotaba un poco la espalda por la caída. En cuanto levanto la vista y se miraron cara a cara todo se quedó en un silencio incómodo. Pero Rin se sintió extrañada al ver que el rostro de Miki reflejaba… tristeza.
Casi al instante se dio cuenta de lo que hizo.
– Furukawai-san perdóneme no fue mi intención tirarte – se agacho al nivel de la peli-roja mientras que ella la miraba aun con esa melancolía.
– Kagamine-chan… – no pudo continuar porque fue interrumpida por la rubia.
– Le dirás a Hatsune-san de que choque contigo ¿Verdad? Ten compasión te lo pido ten compasión – dijo mientras se ponía de rodillas y entrelazaba sus dedos haciendo que Miki ponga un rostro más triste.
– Kagamine-chan yo…
– Por favor no le digas no soportare otra golpiza ten compasión te lo pido ten compasión
– No yo…
– ¿Vas a golpearme por haberte tirado? Ten compasión te lo pido ten compasión
– NO – grito con fuerza haciendo que Rin se calle, y la peli-roja bajo la mirada –… lo siento
– ¿Eh? – miro a Miki con confusión.
– Lo siento… por todo lo que te hicieron Miku y las demás
–… No tienes por qué disculparte Furukawa-san, tu no me hiciste nada a diferencia de tus otras amigas – dijo mientras la ayudaba a levantarse del suelo.
–… – no dijo nada mientras se ponía de pie.
Ellas se quedaron en un silencio incomodo hasta que Miki decidió romperlo.
– Oye Kagamine-chan… – fue interrumpida por la rubia.
– Puedes decirme solo Rin
– Entonces solo dime Miki también
– De acuerdo
– Oye Rin… quería preguntarte algo
– ¿De qué se trata?
–… ¿Tu sientes algo por Len?
Esa pregunta tomo por sorpresa a Rin haciendo que se sonroje.
– ¿P-porque preguntas eso?
– Solo quiero saber, ya que según escuche es que él va a ser tu tutor de una de tus materias
Rin miro que el rostro de Miki había cambiado por uno serio y no tuvo opción más que responder.
– B-bueno… la verdad es que si… cuando lo vi por primera vez no pude evitar sentir algo especial por el – su rostro se puso un poco triste y bajo la mirada – pero después de saber que era un playboy me negué a aceptar ese sentimiento porque sé que saldré lastimada por su culpa
Cuando volvió a mirar a Miki, noto que su rostro mostraba pánico y seriedad. Observo que ella miraba a los lados, como si quisiera asegurarse de que no había nadie cerca, y al terminar de checar la miro con seriedad haciendo que se sienta un poco incomoda.
– Rin, escúchame con atención
– ¿Qué sucede Miki?
– No dejes que Len se te acerque… menos que te toque
– ¿Puedo saber porque? No es que lo deje hacer eso
– Escucha Len…
Miki no pudo continuar por que se escuchó el eco de pasos no muy lejos de donde ellas se encontraban. Antes de que se diera cuenta Miki se fue corriendo y desapareciendo al dar la vuelta en una esquina del pasillo y dejando a Rin sola en el corredor y preguntándose – ¿Qué es lo que quería decirme? – sin otra cosa que hacer, salió de la escuela en dirección a su casa y con las palabras sin completar de Miki aun en su cabeza.
Cuando Rin llego a su casa que más bien parecía una mansión con un camino de concreto que dirige a la puerta principal y a los dos lados del camino había arbustos con rosas amarillas. Ella se dirigió a la puerta de entrada de su casa con pesadez al recordar lo que tendrá que pasar en cuanto llegue Len.
Cuando entro a su hogar, no se sorprendió de ser recibida por un completo silencio. Después de todo, sus padres nunca están en casa, siempre se dedican a su trabajo, aunque hace mucho tiempo que le dejo de importar si es que ellos notaban su existencia o no.
Justo cuando iba a ir a su habitación escucho que alguien tocaba la puerta. Dejo salir un suspiro cansado cuando dio media vuelta y en cuanto abrió la puerta, sintió que el miedo la invadía de nuevo.
En frente de ella se encontraba Len que vestía una camisa de manga corta color amarillo pálido, unos pantalones negros y unos zapatos del mismo color y con su común cola de caballo, noto que cargaba unos libros y en que tenía esa arrogante sonrisa en su rostro. Ahora que se daba cuenta, nunca le dijo en donde vivía.
– Hola Rinny
– Ho-hola Len…ny
– Es muy linda tu casa – dijo mientras veía el interior desde el umbral de la puerta.
– ¿C-como supiste en donde vivía?
– Te vi entrar aquí cuando estaba de paseo
– *Obviamente me siguió hasta aquí* – pensó mientras lo dejaba pasar – ¿Qué haces aquí?
– Te había dicho que iba a ser tu tutor de química – dijo mientras enarcaba una ceja.
– Si, pero nunca te dije que si
– Creo que ya no interesa tu respuesta ya que estoy aquí
Dejo salir un gemido irritado pero Len no le dio importancia y observo el interior de su casa. Cuando cerró la puerta noto que Len estaba sobre uno de los escalones y pudo notar que estaba esperando por ella.
– ¿Dónde vamos a estudiar?
– Sera en mi habitación, a mis padres no les gusta que la casa este en desorden
Rin pasó a un lado de Len mientras subía las escaleras y el rubio la seguía de cerca. Después de haber pasado varias habitaciones Rin se detuvo frente a la puerta de su recamara y sintió que Len se detuvo a un lado de ella. Cuando abrió la puerta vio que su habitación estaba como siempre, en qué consistía en una cama grande con sabanas grandes que estaba junto a la ventana con cortinas blancas y que las paredes eran también de color blanco, una mesita de noche aun lado de la cama y una mesa en el centro del cuarto y unas sillas. Se quedó mirando su habitación un momento antes de romper el silencio que había en su recamara.
– Debo redecorar mi habitación
Muchas horas pasaron cuando Len le empezó a enseñar lo básico de la química. Para ella no le fue mucho problema ya que entendía a la perfección cada detalle, pero sabía que no debía actuar imprudentemente con Len ya que no quiere imaginarse lo que haría con ella.
Ella se disculpó y se retiró a su cocina para sacar del refrigerador un zumo de naranja y tratar de liberar el estrés que Len le ocasionaba. Sabía que el disfrutaba molestándola con las cosas que ya sabía, y lo hacía solo para pasar el tiempo. Mientras regresaba a su habitación noto por las ventanas de los corredores pudo notar que empezaba a oscurecer. Cuando llego a su recamara noto que Len se encontraba algo… impaciente.
Se acercó lentamente a él y noto que se encontraba algo tenso. Enarco una ceja al notar eso, pero mantuvo una distancia de él.
– ¿Estas bien? Te noto algo inquieto
– Si… es que… creo que mi lápiz rodo por debajo de tu mesita de noche – señalo a la mesita de noche que estaba cerca de ella – ¿Me ayudas a sacarlo?
– Ehhh… está bien
Rin se acercó con cautela a la mesita de noche sin apartar la vista de Len. Cuando estuvo enfrente de su mesita de noche miro por encima de su hombro para ver que Len estaba sentado en donde estaba desde que habían empezado a estudiar. Ella dejo salir un leve suspiro y se agacho para buscar la pluma que según estaba debajo en su mesita de noche.
Cuando metió su mano por debajo de su mesita de noche y no encontró nada debajo de su mueble, ella inmediatamente se puso de pie pero antes de que diera la vuelta fue repentinamente tumbada en su cama y sintió un peso sobre sus muñecas y su pelvis impidiéndole moverse o tratar de escapar. Cuando levanto la vista vio a Len mirándola con esa mirada libidinosa que había visto cuando estaba con una de sus conquistas o en el incidente de la bodega de la escuela.
No tuvo tiempo para gritar por ayuda (aun sabiendo que no había nadie en casa) porque Len la beso y antes de que pudiera cerrar la boca, el introdujo su lengua para profundizar el beso. Sin previo aviso se separó de ella y junto sus dos muñecas para sostenerlas con una mano y con la mano que él tenía libre le quito su listón sin ninguna dificultad.
– Juguemos a algo – dijo el rubio mientras miraba el listón que tenía un su mano.
– ¿Q-que clase de juego? – dijo con temor sabiendo a qué clase de juego él se refería.
– En que tú serás la prisionera y yo el verdugo
Abrió los ojos como platos al escuchar la palabra "verdugo", sabe que va a sufrir… pero no de golpes. Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Len se quitó sobre ella y rápidamente la volteo quedando a espaldas de él y sintió que sus brazos eran acomodados detrás de su espalda y en que una tela envolvía sus dos muñecas y evitando que ella pudiese usar sus brazos.
– Que conveniente que siempre tengas puesto ese listón sobre tu cabeza – Len la volteo haciendo que ella lo mire y se acomodó sobre ella y acerco sus labios a su rostro mientras esbozaba una sonrisa socarrona – eso hace las cosas más fáciles para mí
Nuevamente él se adueñó de sus labios y mordisqueaba levemente su labio inferior haciendo que la rubia suelte un pequeño gemido. Pero ella dejo salir un gemido ahogado cuando Len agarro uno de sus pechos a través de su blusa y aprovecho ese momento para meter su lengua de nuevo y que el rosara su lengua con la suya haciendo que suelte un leve jadeo y que un profundo rubor apareciera en sus mejillas.
Observo como Len masajeaba lentamente uno de sus pechos, pudo sentir que él se sentía satisfecho ya que ella no tenía puesto su bracier en ese momento, mientras que con la otra mano se deslizaba por su muslo hasta que llego al dobladillo de su falda y jugaba un poco con ello. Rin sintió que la mano del rubio dejo de jugar con su falda y se dirigía hacia su área privada que empezaba a humedecerse cada vez mas, no solo porque Len acercara sensualmente su mano hacia su vagina o en que el dejaba de besarla para empezar a lamer y mordisquear su cuello (y estaba más que segura que eso dejaría marcas) sino también que el masaje que le daba a uno de sus senos se hacía cada vez más fuerte.
Dejo salir un grito de sorpresa cuando Len levanto su blusa dejando a plena vista sus pechos con unos pezones rosados que se encontraban duros. Rin se estremeció cuando la mano de Len froto su vagina a través de sus bragas que se encontraban empapadas por sus propios líquidos y miro como Len formaba una sonrisa de satisfacción antes de que el dirigiera sus labios a su pecho derecho y empezará a lamer lentamente su pezón mientras que con la mano izquierda masajeara el otro.
Ella no pudo evitar dejar escapar un profundo gemido mientras cerraba uno de sus ojos y su rubor se hiciera más profundo. Ella enarco su espalda al sentir que los dedos del rubio entraban un poco en su clítoris a través de sus bragas haciendo que más de sus líquidos salieran. Su respiración se hacía un poco más pesada y entrecortada mientras intentaba permanecer fuerte y no dejarse ceder por sus caricias de las cual él tenía mucha experiencia, ya que si se deja dominar por él, sabrá que él no dudara en jugar con sus sentimientos.
Pero ese pensamiento se fue por la ventana cuando Len le arranco su falda y sus bragas y las arrojo a una parte de su habitación e importándole poco si las hallaba o no e introdujo casi sin cuidado dos dedos dentro de ella haciendo que suelte un grito de dolor y sorpresa, aunque estaba un poco acostumbrada a eso viniendo de él.
Sintió que los dedos del rubio se adentraban lentamente en su vagina hasta el punto en que se estremeció cuando se topó con su himen que la marcaba como virgen. Dejo salir un profundo suspiro cuando Len saco lentamente sus dedos de su húmeda y estrecha entrada, pero dejo salir un gemido de gozo cuando el volvió a meter sus dedos en ella.
– Vente
– ¿Eh? – lo miro con confusión antes de dejar salir un gemido ahogado cuando Len aumento un poco la velocidad.
– Puedes terminar en mi mano
Se sonrojo mucho al saber a lo que Len se refería, y negó repetidamente con la cabeza.
– Entonces… – se detuvo de masturbarla – ¿Qué te parece correrte en mi boca?
Al instante abrió mucho los ojos en cuanto Len le dijo eso y en cuanto abrió la boca para negarse, en lugar de réplica salió un grito de asombro, y para su sorpresa también de gusto cuando sintió la lengua del rubio lamer suavemente (como si quisiera burlarse de ella) sus líquidos que no paraban de salir de su clítoris y su compañero lo tomo como una invitación para seguir con su trabajo.
Ella intento alejarlo usando sus piernas pero Len fue más rápido que ella y antes de que intentara interrumpirlo, Len había agarrado con fuerza sus muslos con sus manos impidiéndole que no continuara lamiendo sus fluidos y levanto sus piernas para así darle más acceso a su clítoris y haciendo que suelte un grito de placer al sentir que la lengua de Len entraba lentamente en su vagina.
No pudo evitar sentir deleite con lo bien que se sentía y lo cálido y suave que era su lengua. No supo en que momento cerró los ojos y empezó a disfrutar los espasmos de placer que le brindaba Len y con el pensamiento de que no se detuviera. Sintió que las lamidas de Len se volvían más intensas y rápidas provocando que de su boca no salgan más que gemidos y gritos de pura felicidad.
– L-Lenny~… sino te, ahhh~ d-detienes ¡AHH! – la lengua del rubio entraba cada vez más profundo e iba más rápido – v-voy ahh~… t-terminar en mnnn… tu boca
A pesar de que le advirtió que iba a acabar pronto, solo hizo que la lengua del chico fuese más rápido y profundo en su clítoris. Cuando sintió que en cualquier segundo iba a tener su primer orgasmo, no pudo evitar pensar, que en cuanto todo esto termine, solo ella será una más de sus amantes… solo una del montón que el podrá jugar y divertirse con ella hasta que se aburra y ya no le interese más y la tire como un muñeco de trapo usado sin importarle si sufría o no.
Antes de que hiciera nada, sintió una gran presión en su vagina y ella dejo salir un fuerte grito mientras dejaba salir sus líquidos en la boca de Len mientras que este se tomaba todos sus fluidos. Ella respiraba entrecortadamente mientras intentaba recuperarse después de haber tenido su primer orgasmo. Se sintió muy cansada y quería recuperarse, pero observo que Len se ponía de rodillas mientras lamia los restos de su sus líquidos blancos que tenía en la comisura de sus labios.
Antes de que pudiese preguntar observo como Len se quitaba sus zapatos y su pantalon para después tirarlos en alguna parte de la habitación y pudo ver que en los bóxer del chico vio un notable bulto y aparto la mirada al saber que era. Ella sintió que unas manos agarraban sus mejillas y la hicieron voltear, para ver a Len que tenía un rostro algo serio haciendo que se sienta un poco incomoda.
– Ahora te toca a ti
– ¿Eh? ¿Perdón?
– Tú eres la prisionera y yo el verdugo, y debes obedecerme – dijo con algo de arrogancia mientras se quitaba su bóxer y los arrojaba a alguna parte de la habitación – y si no quieres que te lastime, te ordeno a que tú me hagas venir también
No pudo evitar sentir un poco de miedo al escuchar "si no quieres que te lastime", y dejo que Len acercara su rostro cerca de su erección que estaba muy grande y no ayudo en su rubor y sus nervios. Ella se quedó mirando el miembro de Len y noto un poco de líquido preseminal saliendo de la punta de su duro miembro.
Ella trago un poco de saliva antes de cerrar los ojos y besar la punta de su pene. Ella lamio su longitud y el semen que salía de su miembro y escuchando como Len soltaba unos gruñidos cada vez que lamia su miembro y hacia que soltara más gruñidos, no pudo evitar sentir que tenía el dominio ahora.
Y sin aviso, ella metió la erección de Len en su boca robándole un gemido de sorpresa y empezaba a lamer su pene mientras lo succionaba un poco. Pudo sentir el sabor dulce y salado de su semen con cada lamida que le daba ya que no podía hacer mucho porque aun tenia las muñecas atadas. De repente sintió que una mano presiono su nuca haciendo que el miembro este más profundo en su boca.
Sintió que el miembro de Len se hacía más grande dentro de su boca mientras empezaba a succionar más fuerte. Saboreo el semen que escurría cada vez mas de su pene y succiono con un poco más de fuerza mientras que Len hacía para atrás la cabeza y dejaba salir un gemido ronco mientras se corría en su boca.
Cuando hizo que Len tuviera su orgasmo, su boca se llenó de su semen y casi haciendo que se ahogara con el líquido blanco de su compañero. Ella se tragó con un poco de esfuerzo sus jugos mientras salían unas pequeñas lágrimas de sus ojos antes de que Len la alejara de su pene que estaba lubricado por su saliva y su semen. Cuando levanto la vista hacia el rubio la tumbo hacia atrás y se acomodó sobre ella, se estremeció cuando sintió la punta del pene de Len rosar su entrada e hizo que cerrara los ojos.
– Rin
Rin abrió un poco los ojos al escuchar que Len la menciono y para su asombro el junto sus labios con los suyos mientras sentía que uno de los brazos de Len enrollaba su cintura e introducía su miembro de una estocada en su lubricada y estrecha entrada y rompiendo su barrera que la marcaba como una niña y en que el líquido carmesí que salía de su clítoris manchara sus sabanas.
Cuando sintió que su himen se había roto ella cerro fuertemente los ojos y soltó un grito pero fue bloqueado por el beso que le daba Len mientras que este permanecía quieto en su interior. Mientras tenía cerrado los ojos sintió que las lágrimas salían de sus ojos y un agudo dolor en su vagina como consecuencia de ser profanada por primera vez.
Cuando abrió un poco los ojos observo que Len aún seguía besándola y empezaba a moverse un poco haciendo que suelte unos gimoteos que eran amortiguados por el beso que el rubio le estaba dando y sentía que una de sus manos presionaba su nuca asiendo que se profundizara el beso.
Sintió que poco a poco Len empezó a adentrarse lentamente en su vagina y sabía que no se detendría hasta llegar a lo más profundo de ella, y como no podía hacer nada cerro fuertemente los ojos y dejaba salir unos gemidos incomodos por el intruso que se movía en su interior hasta que llego a lo más profundo de su clítoris haciendo que ella abra los ojos y se separara del beso mientras hacía para atrás la cabeza dejando completamente expuesto su cuello a él.
Sintió que los labios de Len atacaban nuevamente su cuello y le daba más mordiscos y succionaba la sangre que salía de las mordidas que el hacía mientras que sus manos agarraban sus pechos y empezaba a apretar sus pezones con sus dedos haciendo que suelte varios gemidos suaves, pero sus gemidos se volvieron gritos de deleite cuando Len empezó a aumentar la velocidad de sus embestidas.
Para su sorpresa, Len agarro sus piernas y las acomodo sobre sus hombros permitiéndole ir más profundo y haciendo que levante su espalda y deje salir un grito de sorpresa y satisfacción cuando lo sintió ir más hondo y rápido provocando que ella gritara su nombre una y otra vez y sabía que el rubio tomo sus gritos como una señal para que prosiguiera y que no se detuviera.
Pudo sentir que sus paredes vaginales apretaban el erecto miembro del rubio que no dejaba de entrar y salir de su vagina y que con cada estocada que le daba se volvían cada vez más ásperas y que ella repitiera su nombre como un disco rayado. Sintió que Len bajo sus piernas a sus costados y que sus dedos dejaban sus pechos para desamarrar el nudo que tenía en sus muñecas.
Cuando estuvo libre del nudo que la tenía prisionera ella planeaba apartarlo para poder escapar lejos de él cuando aún tenía tiempo, pero para su asombro, en lugar de apartarlo como ella tenía planeado, ella lo abraso y rodeo su cintura con sus piernas para acercarlo más a ella mientras que el rubio agarraba su cintura para poder envestirla con mayor fuerza.
Rin empezaba a ver borroso por el inmenso placer que Len le estaba dando. Cada vez que gritaba o jadeaba su nombre con cada golpe que le daba, él iba con más rudeza mientras sentía que sus paredes apretaban con fuerza el pene de Len y supuso que no faltaba mucho para que todo lo que estaba pasando acabara.
Cuando ella miro a Len noto que él estaba cubierto por una fina capa de sudor al igual como ella, pero algo que no estaba del todo segura es que creyó ver un pequeño rubor en sus mejillas, pero rápidamente desecho ese pensamiento porque él nunca había visto que se ruborizara con las chicas con las que él estaba, y no estaba para nada segura si se sonrojaba cando tenia sexo con una de sus muchas novias.
Pero sus pensamientos se interrumpieron cuando sintió los labios de Len sobre los suyos mientras continuaba profanándola. En vez de negarse a que el la besara ella le correspondió al beso.
No supo porque ella le correspondía el beso y dejaba que esto pasara sabiendo que tarde o temprano saldría herida por su culpa. Él era un maldito playboy que jugaba con los sentimientos de las chicas como si no fuera nada malo ¿Cuántas chicas se enamoraron de él?... ¿Cuántas chicas se entregaron a él?... ¿Cuántas chicas fueron destrozadas por él?
Ella no quería ser una de ellas, no quería salir como el resto, lamentando el día en que entrego su virginidad a alguien que solo le interesaba el puro placer de copular con cualquiera y sin la más pequeña migaja de lastima de que la chica con la que estuvo fornicando antes sufriría al descubrir que solo era un puro y maldito juguete sexual y que desde un principio fue solo eso para él y nada más.
Justo cuando ese pensamiento le vino a la mente sintió que sus paredes vaginales apretaron con fuerza el miembro de Len haciendo que suelte todo su liquido blanco dentro de ella y haciendo que suelte un grito de éxtasis pero que fue bloqueado por el beso que Len aun le estaba dando y sintiendo como el espeso y cálido liquido del rubio inundaba su interior, noto que Len se detuvo y que dejo de besarla para respirar entrecortadamente mientras que ella disfrutaba un poco más de esa sensación tan placentera.
Cuando miro como Len salía de su interior y se acostaba a su lado, observo hacia la ventana y miro que el cielo ya estaba oscuro. Cuando miro hacia Len, noto que él ya se había dormido. Al mirarlo no pudo evitar sentir que una gran amargura la invadiera.
Repaso lo que acababan de hacer. Ella tuvo varias oportunidades en haberse alejado de él y haber evitado que el continuara fornicando con ella. Pero entonces… ¿Por qué no lo detuvo?... ¿Por qué lo dejo continuar?... ¿Por qué en lugar de alejarlo lo acerco más a ella?... tal vez fue por el hecho de que a pesar de que él era un playboy aún seguía amándolo y sus sentimientos por el tomaron el control de ella.
Pero no pudo evitar sentir que después de todo lo que acababa de pasar, solo sería cuestión de tiempo para que Len la tratara como si no existiera… como si no tuviese ningún valor… ese pensamiento hizo que sus ojos empezaran a humedecerse.
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~ Horas después ~
El sonido de un teléfono sonando despertó a Len de su sueño a la madrugada. Con pesadez él se levantó y busco en donde se originaba el sonido de su celular. Tras encontrar sus pantalones y buscar en sus bolsillos encontró su celular Android y noto que el quien llamaba era Miku. No queriendo despertar a la rubia que se encontraba inconsciente en su cama contesto a la llamada.
– Hola Miku – dijo con su habitual tono seductor.
– Hola Lenny – la peli-turquesa dijo con el mismo tono que él – dime… ¿Lo tienes?
– Claro que lo tengo princesa – dijo en un tono malicioso mientras sostenía en sus manos a lo que Miku se refería.
– ¿Te fue difícil?
– No fue ningún problema – dijo mientras sonreía y miraba por las comisuras de sus ojos a la rubia que estaba dormida en la cama – solo tuve que hacer varios toques en ella y cayo redondita
– Excelente
– Oye Miku ¿Qué harás con esto?
– Tengo mis planes – Len pudo sentir que Miku fruncía el ceño a través de la llamada– ella lamentara el día en que nació
Len colgó la llamada y se dispuso a arreglarse su blusa que se encontraba algo desabrochada y buscar el resto de su ropa para después acomodársela correctamente. Cuando ya tenía todo en su lugar y sus pertenencias dentro de su mochila miro a la rubia que se encontraba dormida en su cama. No pudo evitar formar una sonrisa de satisfacción antes de empezar a salir de la casa de la chica sin importarle si le dolería que despertara sin él a su lado.
Espero que hayan disfrutado del capítulo, y disculpen si el Lemon fue algo pronto, pero como había mencionado esta historia solo contendrá tres capítulos, y si se preguntan qué objeto es lo que Len tenia y Miku quería, tendrán que esperar hasta el próximo capítulo.
Lo se soy mala.
Agradezco a Citlalli, fernada kagamine, uzumita, cathy-Chan y a shioo por sus reviews, me hicieron muy feliz cuando los leí, y también a Chris-chan12, Mekuto, RominaEster, Citlalli y a leonelikita por los favoritos, espero sinceramente que les haya gustado el capítulo.
Recibo toda clase de reviews.
Con esto me despido, tratare de actualizar lo más pronto que pueda.
