Después de ese incomodo momento Jasper me dijo que debía salir yo primero del baño y que no debía decir nada porque o si no me haría mucho daño. No sabía a lo que se refería con esa amenaza pero no quería arriesgarme. Ahora puedo reconocer que pese al hecho de que él haya sido el novio de la única chica que me hablaba le tenía miedo al igual que a todos mis compañeros de instituto. De niña me habían hecho sentir como si fuese un estorbo y les tenía miedo porque a veces me golpeaban y yo era demasiado ilusa como para defenderme.
Jasper jamás me había golpeado pero sí puedo decir que antes de que entrara al baño después que yo, había percibido su mirada sobre mí pero nunca pensé que se atrevería a besarme. De hecho cuando lo hizo no podía decidir si es que esto era una pesadilla o algo peor. Me sentía muy turbada sobre todo por el hecho de que él no me gustaba y pese a que muchas chicas matarían por estar en el lugar de María yo era muy feliz siendo un cero a la izquierda para todos.
-¿por qué?- me atreví a preguntar cuando dejó de besarme y pude mantener en algo la distancia- ¿por qué me haces esto? ¿qué te hice?
- Lo hago porque se me da la gana- respondió mirándome como si fuese una tonta- y porque en el fondo sé que tu no eres tan tonta como aparentas. Desde que te conozco supe que eres la clase de chica con la que uno puede hacer lo que quiera y no va a decir nada, ni siquiera va a protestar así que pensé por qué no jugar algún tiempo contigo. De hecho creo que puede ser bastante divertido.
-Pero yo no quiero-murmuré mirando fijamente las baldosas del suelo.
-No me importa tu opinión- exclamó tomando mi brazo con fuerza y dejándome un cardenal como resultado-. Esto se va a acabar cuando yo me aburra de ti así que te aconsejo que te armes de paciencia y no le digas absolutamente nada a nadie porque si lo haces te garantizo que te puedo hacer mucho daño... Ahora vete, no querrás que tu amiga sospeche lo que estábamos haciendo y se enfade contigo ¿o sí?
Salí rápidamente del baño y volví a la fiesta que María estaba dando en su casa. Me sentía realmente mal y culpable, si no fuese tan tonta tal vez hubiera podido defenderme o negarme y decir que yo no era una cosa con la que se podía hacer y deshacer sin que pusiera objeción alguna. Pero como era tan estúpida y tenía tanto miedo me quedé en silencio aunque creo que mi amiga percibió que algo me pasaba.
-Alice ¿te ocurre algo?-preguntó a la vez que yo me sentaba y trataba de no comenzar a llorar- Sabes que puedes decirme lo que sea.
No podía decirle que su novio me estaba amenazando ni que me había besado en el baño sin mi permiso porque de seguro no me creería y pensaría que yo sentía envidia de ella y que por eso había intentado seducir a Jasper. Después de todo yo tenía muy poca credibilidad en el instituto y fuera de él. No podía entender por qué el novio de la que era mi mejor amiga se había fijado en mí pudiendo tener a las chicas más guapas de Forks.
Mi rostro no era bonito, de hecho era como el de una niña y mis ojos eran negros al igual que mi cabello. Mi cuerpo tampoco era voluptuoso como el de las miembros del equipo de porristas. Ni siquiera usaba ropa ajustada así que no había forma de que él pudiera haber vislumbrado algún atributo femenino en mí, a no ser que me hubiera visto mientras me cambiaba de ropa en casa de María lo que me daba mucha vergüenza porque ningún hombre me había visto jamás ni siquiera en traje de baño.
Me apresuré a negar con una sonrisa a la pregunta de María, no quería causar daño a nadie y tampoco quería que me hicieran daño. Me dije que tal vez Jasper solo quería de mi algunos besos y uno que otro toqueteo pero nada más. Estaba segura de que si él quería llegar a algo más lejos con migo no podría hacerlo ya que me moriría del miedo. De hecho ya estaba asustada con la idea de permitir que él me besara como para poder pensar en algo más.
Me fui de aquella fiesta bastante temprano, sabía que tendría que comenzar a alejarme de mi amiga y de Jasper para resguardar en algo la poca dignidad que me quedaba. Me dije que si me alejaba de ellos probablemente él me dejaría tranquila y todos seríamos felices.
Tal vez era algo ingenua pero no tan tonta como para pensar que Jasper estaba enamorado de mí y que por eso quería tener una aventura con migo. Sabía a la perfección que él y María ya habían iniciado su vida sexual, de hecho aun recuerdo cuando ella me pidió que consiguiera un test del hospital donde trabajaba mi papá porque pensaba que estaba embarazada. Aunque crean que miento sé que ellos se aman y lo sé porque he visto como se miran y como a ambos le brillan los ojos cuando ven al otro, por eso no podía saber con certeza por qué el novio de la que era mi mejor amiga quería ponerme en una situación tan difícil. Incluso me atrevo a decir que ni siquiera sabía con exactitud lo que él quería de mí.
Estaba muy triste y contrariada y aunque la mayoría piense que me estoy complicando la vida por un simple beso, me sentía como si fuese una puta. Me había dejado besar por el novio de mi única amiga sin siquiera poner resistencia, estuve a punto de aceptar un trato en el que yo no tendría ni voz ni voto. Odiaba la idea de convertirme en algo así como una amante, sé que mi autoestima hace tres años no era la mejor pero pese a ello aun creía que podría encontrar el amor y entregarme a alguien que de verdad me quisiera. Me sentía humillada y estúpida, pensé muchas cosas durante esa noche e incluso me vi tentada de aceptar convertirme en la amante de Jasper para solamente tener una amiga y no estar tan sola pero luego me di cuenta de que eso era aun más egoísta y que prefería que él me difamara y hablara mal de mí ya que en el instituto mi reputación no podía ser más baja.
Durante toda mi vida escolar fui la chica rara, la depresiva, la tonta, la que se corta e incluso me tacharon de anoréxica porque yo era de contextura delgada. Ser la puta no sería una gran novedad después de todo, pero tenía mucho miedo ya que cada vez que surgía un nuevo apodo venían los golpes, las humillaciones y las lágrimas en la privacidad de mi cuarto. Tal vez me merecía eso por ser tan tonta y dejada.
Al día siguiente en el instituto evité a Jasper y a María durante todo el día. Ella no se dio cuenta ya que su mundo gira en torno a hacer feliz a su novio pero él sí lo hizo y aunque pensé que me había librado de hablarle las cosas cambiaron en el transcurso de la tarde.
Ya habían terminado las clases y yo estaba ordenando mis cosas en el laboratorio de biología para evitar encontrarme con quienes debía aprender a evitar. Sin embargo, mientras estaba terminando la puerta se abrió estrepitosamente dejando entrar a Jasper quien se veía muy enfadado. Le miré asustada ya que estábamos solos y eso era mil veces peor que e,l hecho de tener que evitar a mi mejor amiga.
- Eres muy predecible Alice - murmuró a la vez que se acercaba hacia mí y yo retrocedía un paso- ¿crees de verdad que no me daría cuenta de lo que estás pensando? Sé que piensas que si te alejas de mí yo te dejaré en paz pero entiende que eso no va a pasar. Pensé que te había quedado claro el hecho de que esto se termina cuando yo quiera y me aburra de ti y eso cariño todavía no pasa.
- No entiendo- dije con lágrimas en los ojos- ¿ por qué yo? si hay chicas mucho más hermosas y que estarían muy dispuestas a hacer lo que pides.
- Porque te deseo a ti no a las otras, ahora tienes que entender que si no te consigo por las buenas será por las malas y créeme que de verdad no soy para nada amable cuando tengo que conseguir las cosas de mala manera. Sabes que de todas formas terminaras aceptando, piensa que si no lo haces o si llegas a abrir la boca te puedo hacer mucho daño - se acercó a mi y comenzó a acariciar mis mejillas y mi labio a medida que hablaba- pero sería una pena lastimar el rostro de una chica tan guapa. Nadie quiere llevar una horrible cicatriz por el resto de su vida ¿o sí?
Comenzó a besarme con mucha más suavidad que la primera vez, pese a que esta vez fue diferente porque correspondí de a poco este beso aun seguía sin querer hacerlo . Podía sentir como sus manos tocaban la piel de mi cintura por debajo de mi ropa y como una de ellas ascendió hasta mi pecho derecho y lo apretó suavemente provocando un estremecimiento en todo mi cuerpo. Cerré mis ojos con fuerza: si iba a ocurrir lo que yo estaba pensando lo mejor era intentar cerrar los ojos y pensar en cosas más bellas...
hola n.n gracias por leer y bueno espero que les haya gustado. Se que es una idea algo rara pero me dieron ganas de hacer algo diferente xdddd gracias por leer n.n3333
