!SIGH! !AHUMMM...! !AWMN...!
Los preparativos después de cada batalla
—Buenos días Rarity — dijo Sweetie Belle bostezando mientras bajaba al comedor en compañía de sus amigas.
—Buenos días Sweetie Belle, buenos días niñas — dijo Rarity apartando su vista del vestido al que le estaba haciendo los últimos ajustes. — Siéntense, el desayuno ya está servido. Perdonen que no las acompañe pero este vestido tengo que entregarlo en media hora. No se preocupen por mí, ya desayuné e hice suficiente para todas. Coman, coman.
Apple Bloom y Scootaloo murmuraron un "buenos días" mientras se sentaban a comer en compañía de su amiga todavía medio dormidas. Eran como las once de la mañana pero su carrera contra Rainbow Dash las dejó realmente cansadas, y lo peor era que esa escena era cosa de todas las noches que salían a patrullar. Era una suerte que Rarity las dejara dormir todo lo que quisieran cuando estaban de vacaciones, de hecho, eran tan ruidosas y sus inocentes búsquedas por sus Cutie Marks dejaban tales daños colaterales que la pobre modista hacía todo lo posible para que no se despertaran cuando se quedaban en su casa. Ese era el secreto por qué las dejaba desvelarse.
Entonces una poni unicornio color celeste fuerte con la melena azul y blanco entró a la boutique. Saludó a las niñas con una leve inclinación de cabeza y fue hacia el taller.
—Buenos días Rarity — la recién llegada. — ¿Está listo mi vestido?
—Aquí tienes Colgate — dijo Rarity acercándole el vestido a la unicornio. — No es mi mejor trabajo pero creo que estarás muy satisfecha con el resultado.
Colgate asintió mientras daba un larguísimo bostezo. Con todo lo que le ocurrió durante la noche anterior apenas si había podido dormir algo. Y justo cuando logró conciliar el sueño por fin, alguien la despierta a media noche. Colgate estaba de muy mal humor.
La puerta de la boutique volvió a abrirse dejando pasar a Rainbow Dash que al igual que Colgate y las niñas, tenía grandes ojeras. Dio un bostezo y miró a su amiga modista.
—Ey Rarity, buenos días. ¿Ya le hiciste la compostura a mi vestido de gala?
Rarity suspiró y le dio a Rainbow su vestido ya listo. Rainbow, todavía medio dormida, dio una cabezada a modo de agradecimiento e iba a irse cuando se dio cuenta que Colgate la miraba con furia. Rainbow ladeó la cabeza sin entender.
—Ey Colgate, ¿te pasa algo? — Preguntó mirando fijamente a la unicornio.
Colgate bufó molesta y desvió la mirada para concentrarse en pagarle a Rarity.
—Oye, si tienes problemas con Dash lo menos que puedes hacer es decirme qué te molesta tanto — dijo Rainbow a la defensiva. Había dormido poco y eso la ponía de pésimo humor durante todo el día. Desgraciadamente también era el caso de Colgate.
—¿Qué me pasa? Ay no sé, digamos que ayer me costó mucho trabajo conciliar el sueño pero bueno, lo logré. Pero entonces a eso de la media noche me despertó una idiota que no tiene nada mejor que hacer que perseguir a Mare-Do-Well. Demonios Rainbow Dash, ¿por qué no le haces caso a la otra y la dejas ser la heroína durante la noche y tú te luces durante el día? De veras que nos harías un favor a todos nosotros.
Las Crusaders se volvieron hacia donde las mayores discutían, ya que esa conversación estaba tomando rumbos algo peligrosos para ellas. Rainbow mientras tanto cambió su expresión ofendida por una de sospecha y voló hacia Colgate, poniendo su frente contra la punta del cuerno de ella y mirándola fijamente a los ojos. Colgate soltó unas chispas de su cuerno a modo de advertencia mientras que Rainbow se elevaba ligeramente sin dejar de mirar los ojos azules de la otra poni. Finalmente Rainbow preguntó:
—¿Y tú cómo sabes lo que me dijo la tal Mare-Do-Well? Y ahora que lo pienso esas ojeras no son normales. ¿Qué es lo que haces durante las noches, eh Colgate?
—¿Que qué hago durante las noches dices? No sé, veamos... ¡ah sí! Intentar dormir mientras que la idiota que mencioné antes se pone a discutir con Mare-Do-Well justo encima de mi techo y luego grita tan fuerte que despierta a todo el pueblo.
Rainbow se sonrojó de vergüenza mientras Colgate gruñía y salía de la boutique.
Rainbow miró irse a Colgate con expresión culpable mientras que Rarity suspiraba con paciencia e iba a sentarse con las niñas a acompañarlas al menos con algo de café.
—¿Hasta cuándo vas a calmarte, Rainbow Dash? — Preguntó Rarity dándole un sorbo a su café. — Mare-Do-Well no está haciendo nada malo. He de decir que sus métodos son barbáricos y peligrosos pero el crimen está desapareciendo en Ponyville gracias a ella.
—¿Que el crimen está desapareciendo, dices? — Dijo Rainbow roja de ira. — Ella no es más que una criminal que finge luchar por la justicia. Digo, robó los trajes de Pinkie Pie, Fluttershy y el de Applejack, ¿o me equivoco?
—Bueno sí, pero porque no quería ser molestada — dijo Rarity. — Y aunque admito que no fue correcto tomar esos trajes sin permiso, debes admitir que tiene un excelente gusto por la moda. Pero dejando eso de lado, ¿qué has conseguido persiguiendo a Mare-Do-Well aparte de desvelarte?
Rainbow sonrió muy satisfecha de sí misma.
—Ayer mismo conseguí una pista que me guiará a la culpable. Justo cuando la tenía en mis cascos, ella se teletransportó lejos de mí. ¿Comprendes? Ahora sé que debo buscar por cualquier unicornio que sea bajita y que sea una experta en teletransportarse. Sólo así me explico cómo puede moverse tan rápido.
Las niñas entretanto se apresuraron a comer y tras agradecer rápidamente a Rarity, se dispusieron a salir de la boutique lo más rápido que podían mientras las mayores discutían. Una vez fuera, Scootaloo miró a sus amigas:
—Y bien, ¿qué planes tenemos para hoy?
—Bueno, ahora debo ir con Zecora para mis clases de hacer perfume — dijo Apple Bloom. — Luego creo que iré al cuartel y prepararé una olla nueva de poción de niebla colorida y de fertilizante extra fuerte. Recuerden traerme todos los frascos vacíos que tengan en su casa. ¡Ah! y creo que tengo una nueva idea para nuestro arsenal, así que nos vemos más tarde.
Las otras dos asintieron mientras que Scootaloo miraba hacia el Palacio de Twilight.
—En fin, creo que iré al laboratorio de Twilight y trataré de hacer más Mare-Do-Merangs que tampoco nos quedan muchos y también tengo nuevas ideas para nuestro armamento. No podemos depender de las habilidades de pelea de Sweetie Belle todo el tiempo.
—Bueno, supongo entonces que esta noche Mare-Do-Well se tomará un descanso, ¿no? — Dijo Sweetie, sabiendo que tanto el fertilizante como las bombas de humo necesitaban un día reposando para que funcionaran y que Scootaloo igual necesitaba tiempo para hacer la cantidad necesaria de boomerangs explosivos para todas.
Finalmente Sweetie Belle se encogió de hombros y fue al patio de su casa a practicar con el bastón bo revestido de hule-espuma que su hermana le compró cuando obtuvo su Cutie Mark. A como lo veía Rarity, si su talento especial era la pelea, que al menos lo usara en competencias deportivas y cosas así; nada peligroso como andar peleando contra los otros chicos de su escuela... o contra los criminales de Ponyville.
Mientras, Scootaloo llegó muy contenta al Palacio de Twilight en donde Spike le abrió de muy buen humor y la dejó pasar. Fue cuando estaban haciendo sus preparativos para convertirse en Mare-Do-Well cuando las niñas le pidieron prestado a Twilight su nuevo laboratorio (que venía con el Palacio) para intentar convertirse en inventoras y crear los aparatos que usarían siendo la heroína de la noche. Twilight las dejó pasar tras esconder todo lo que fuera potencialmente peligroso como químicos o maquinaria pesada y pensó que dejarlas usar herramientas pequeñas no haría daño. Apple Bloom y Sweetie Belle lograron una pequeña explosión cada una pero Scootaloo descubrió que su talento eran los inventos. A partir de aquel momento visitaba constantemente el laboratorio de Twilight, en donde la Princesa ya la dejaba moverse sin supervisión. Así pudo crear los Mare-Do-Merangs y las pistolas de gancho sin responder preguntas.
Scootaloo todavía sonreía al recordar lo que dijo Apple Bloom el día en que hallaron el viejo disfraz de Applejack escondido en un rincón: "Crusaders, ¡lo tengo! Si mi hermana tiene este disfraz, seguramente sus amigas tienen otros escondidos también. Todo lo que tenemos que hacer es hallarlos y tratar de obtener nuestras Cutie Marks como superheroínas" "De todas las ideas que hemos tenido, estoy segura que esa no va a funcionar" "Sí pero será una divertida forma de pasar la tarde hasta que se nos ocurra algo mejor".
—Quién diría que esa sería la buena — se dijo Scootaloo.
—¡Scootaloo! — Saludó Twilight de muy buen humor. — Adivino: vienes a pedir prestado mi laboratorio.
—Este, sí — dijo la potrilla. — ¿Puedo, verdad?
La Princesa sonrió amablemente.
—Espera aquí, tengo algo para ti. Por cierto, ¿qué hay de Sweetie Belle y Apple Bloom? ¿Hoy no tienen juntas su tiempo de Twilight?
Scootaloo rio alegremente.
—No, Apple Bloom está en su tiempo de Zecora aprendiendo a hacer perfumes y Sweetie Belle está practicando con su bo mientras Rarity le busca un curso o algo para que pueda competir en torneos.
Twiligth sonrió, era lógico.
—Bien Scootaloo, tengo algo para ti, ven, sígueme.
La pequeña pegaso siguió a Twilight hacia su laboratorio en donde ella levitó hacia ella una maleta de aluminio que se miraba bastante genial.
—WHOA, ¿qué es esto, Twilight?
Twilight le guiñó un ojo.
—Ya que estás tan entusiasmada practicando cómo ser una inventora pensé en regalarte tu propio kit de invención para que no tengas que venir hasta acá cada vez que quieras construir cosas. Puedes hacerlo en tu casa o en su casa club o en donde quieras.
—¡Genial! ¿Es en serio Twiligth? — Se emocionó Scootaloo abrazando a Twiligth de la emoción. Ahora sí que podría hacer todo lo que quería para ser un mejor equipo de súper héroes con sus amigas.
La alicornio morada le devolvió el abrazo y vio cómo la potrilla desaparecía rápidamente por la puerta.
—¡Scootaloo espera! — Gritó Twiligth: — sólo quiero que sepas que también te puse un par de libros que tendrías que revisar y cuando se te acabe el material me avisas.
—¡Bien Twilight, nos vemos! — Dijo Scoots corriendo a toda velocidad hacia su cuartel general de la Mare-Do-Well, mejor conocido como la casa club de las Cutie Mark Crusaders.
Una vez ahí se puso a revisar sus cómics esperando encontrar una nueva inspiración para mejorar el arsenal de Mare-Do-Well. No era que Ponyville fuera una ciudad peligrosa, al contrario, era más bien tranquila. Pero tenía que estar preparada para cuando Rainbow Dash las perseguía. Tenía que ser algo que retrasara a la pegaso pero que tampoco la lastimara demasiado. Hasta ahora las pociones de Apple Bloom habían sido la solución pero Rainbow estaba aprendiendo y hasta había estado a punto de atrapar a Sweetie Belle. Y claro, si caía una, caerían todas; ese era el trato que tenían como equipo Mare-Do-Well.
La casa club había cambiado desde que comenzaron ese jueguito inocente de convertirse en Mare-Do-Well: en un rincón tenían un perchero para colgar sus disfraces, en un baúl con el logo de Mare-Do-Well estaban los inventos de Scoots y finalmente había un gran poster con un dibujo de Mare-Do-Well hecho por Apple Bloom. Si alguien preguntaba, ellas decían que eran el club de fans de la heroína y ya.
Claro que a Rainbow no le hizo nada de gracia y trató de recuperar a Scootaloo como su fan número uno comprándole un scooter nuevo, pero en fin, qué se le iba a hacer. Scoots miró en un rincón su nuevo scooter y el viejo. ¡Entonces tuvo una gran idea!
Cuando sus amigas llegaron tiempo después, la encontraron con todo su amado scooter antiguo desarmado mientras ella se ocupaba de pintar cada una de las piezas de negro y morado además de que estaba rodeada de herramientas.
—¿Qué estás haciendo Scootaloo? — Preguntó Apple Bloom.
—Nuestro transporte súper especial de Mare-Do-Well. El Mare-Do-Móvil o así se llamará hasta que encuentre un nombre mejor — dijo la pegaso. — Estuve pensando y creo que para quitarnos de encima a Rainbow Dash es ir por tierra. Nuestras pistolas de gancho son buenas y con la ayuda de nuestras bombas de humo y de fertilizante podemos ir bastante rápido y confundirla, pero aun así estamos hablando de Rainbow Dash y tarde o temprano nos va a alcanzar.
Las otras dos Crusaders asintieron, de momento entendían.
—Así que pensé en hacer que mi scooter y el carrito sean más silenciosos y estoy agregando una que otra cosita para que podamos movernos sin ser vistas y rápido para que Rainbow Dash no nos descubra.
Las otras dos celebraron la idea de Scootaloo con un rápido high-hoof.
—Bueno, por mi parte estuve haciendo muchos perfumes — dijo Apple Bloom. — Y le pregunté a Zecora y me dijo que podía combinarlos con la poción de niebla de colores, pero que echara poco o en vez de dar un ambiente agradable sería muy molesto para la nariz de todos los ponis.
Las otras dos igualmente celebraron la ocurrencia mientras Apple Bloom sacaba una olla y comenzaba a preparar esa poción de niebla que servía para amenizar fiestas o dar un toque de distinción a cualquier espectáculo. Si se usaba bien, la poción se consumía poco a poco soltando un agradable vapor de colores, pero si se concentraba demasiado en un pequeño recipiente y se agitaba con fuerza, causaba una explosión muy potente pero inofensiva. Apple Bloom entonces agregó dos frascos de su recién hecho perfume y tapó la olla.
Luego hizo la poción fertilizante, a la cual no le agregó gran cosa. Finalmente lo nuevo que aprendió con Zecora: una solución súper resbalosa, se suponía que era un remedio de las cebras contras los piojos y que éstos caían sin remedio cuando se aplicaba en el pelaje; pero ahora
—Bueno, hay que esperar un día para que madure.
Sweetie asintió y le dio a su amiga un gran saco lleno de frascos que traía consigo.
—Y siempre podemos contar con la gran cantidad de productos de belleza que Rarity utiliza para rellenar nuestras municiones.
Scootaloo entonces comenzó a re-ensamblar su viejo scooter tras tomar dos de los frascos grandes y colocarlos en una de las piezas.
—Apple Bloom, cuando esté lista la poción de neblina de colores rellena primero estos frascos. Son el equipo de emergencia de nuestro Mare-Do-Móvil en caso Rainbow Dash se acerque y descubra que Mare-Do-Well somos tres.
La experta en pociones asintió y se escribió un recordatorio antes de retomar su hechura de pociones; mientras Sweetie descansaba al ver a sus amigas trabajar. Todas hacían lo suyo a la hora de luchar contra el crimen, pero como ella era la experta en combate era Sweetie Belle la que hacía lo pesado. Por eso sus amigas le decían que no se preocupara mientras ellas preparaban el arsenal de Mare-Do-Well.
—Por cierto, hoy ya no me dará tiempo pero mañana haré los Mare-Do-Merangs y haré nuestras máscaras a prueba de olores para usar las bombas de perfume de Apple Bloom — anunció Scootaloo. — Así que creo que tendremos dos noches libres.
Las otras dos estuvieron de acuerdo, después de todo el descanso era importante para que una superheroína no perdiera su fuerza; más teniendo que huir no de un súper villano sino de una heroína rival que no podía permitir ni un poquito de sana competencia. De todos modos nadie se quejaba, aquel era el precio de mantener viva una leyenda. La leyenda de Mare-Do-Well.
Y bueno, aquí está otra entrega de este fic sobre las niñas y Mare-Do-Well. Hice una ligera aproximación a cómo fue que Scoots obtuvo su Cutie Mark y comenzaron a ser heroínas pero más adelante lo pondré detalladamente en un cap. Por cierto, seguiré un consejo de una review y le aumentaré el rating a esto. De momento espero les haya gustado y bueno:
Chao; nos leemos!
