…Lo encontrado
Cuando la respuesta llego a su cabeza, en ningún lugar se sentía mas cómoda que junto a Remus y decidió acostarse junto a el en el sillón, el la abrazo entre sueños y a los pocos minutos Tonks logro dormirse.
A la mañana siguiente, Tonks despertó y miro a su alrededor, ahora se encontraba en su cama, sintió un brazo rodeándola, y al darse la vuelta vio a su lado a Remus dormido.
Al parecer, en la madrugada se percataron de que el sillón era demasiado pequeño para ambos.
Tonks quiso seguir durmiendo a lado de Remus, pero no pudo, tenia que seguir buscando el anillo. Se levanto, tomo su ropa y se fue a cambiar al baño, al regresar a la habitación por su túnica no encontró a Remus.
Inmediatamente percibió un olor a chocolate, se asomo desde las escaleras para poder ver la sala y se encontró con Remus, que salía de la cocina con dos tazas llenas de lo que parecía ser chocolate.
Tonks bajo las escaleras a toda prisa para poder recibir su taza de chocolate y claro dar los buenos días a Remus, pero en el último escalón tropezó con su propia túnica y cayo, deslizándose por lo menos medio metro sobre su panza, algo pequeño y brillante rodó ante sus ojos.
Remus dejo las dos tazas de chocolate sobre la mesa y se acerco para ayudarla.
-¿Estas bien?- dijo mientras la ayudaba a ponerse de pie.
-Estoy de maravilla- pronuncio mientras daba un pequeño salto, esto hizo que Remus se confundiera. –Mira- Tonks abrió su puño y mostró a Remus su contenido.
-El anillo, ¿Dónde lo encontraste?-
-Pues al caer,- comenzó a ponerse roja- se salio del bolsillo de mi túnica-
Remus comenzó a reír y fue seguido por Tonks, quien se alivio al ver la reacción de Remus. Ninguno de los dos podía creer que todo el día anterior se la habían pasado buscando el anillo y todo el tiempo este había estado en la túnica de Tonks.
-Tonks, que lu-gar más se-gu-ro has es-co-gi-do pa-ra guar-dar tu ani-llo-declaro Remus, con gran dificultad ya que no podía parar de reírse.
-Ya deja de reírte-pero ella tampoco podía dejar de reírse.
Ya un poco mas calmados se sentaron, bebieron el chocolate y platicaron de todo un poco.
-¿Estas nervioso?-
-¿Por qué?-
-Por la boda-
-Si, como no estarlo, es lo mas importante y maravilloso que he hecho en toda mi vida.-
-Estoy de acuerdo contigo, aparte de que te vas a casar con la mujer mas maravillosa del mundo ¿no?-
-Si, así es la más maravillosa, mas linda, más todo- al decir esto, Tonks dejo caer su taza de chocolate al suelo.
-Si, y mas torpe- dijo soltando una risita al mismo tiempo que reparaba la taza.
-Ya es tarde, tengo que irme, dentro de unas horas será la fiesta de compromiso y hay algunas cosas que todavía no están listas-
-yo también tengo que empezar a arreglarme-
-Pero si así como estas eres perfecta- dijo Remus al mismo tiempo que se acerco a ella, para luego besarla.
-Bueno, de todas maneras tengo que hacer algo ¿no?-
-Si-
-¿Entonces nos vemos en donde Molly?-
-¿Que, no, yo vengo por ti-
-Bueno aquí te espero- dijo, al tiempo que Remus salía de la pequeña casa y se desapareció.
Tonks había decidió que para ese día su cabello iba a ser de un tono dorado, se lo acomodo en una coleta, ya que era muy largo, pero así le gusto a ella; su nariz era pequeña y su boca tenia forma de corazón, se puso un vestido café, que combinaba perfectamente con su cabello, bueno el de aquel día, comenzó a darse los últimos retoques en lo que esperaba a Remus.
A los pocos minutos tocaron el timbre, Tonks bajo a toda prisa para abrir la puerta.
Al abrir vio al hombre mas guapo de todo el universo, era Remus que lucia un traje nuevo y sin saberlo había combinado con su pareja ya que el traje era café.
Remus al verla se quedo con la boca abierta ligeramente y ella al verlo supo porque se iba acaso con el.
-Que bonita te ves-
-Gracias, tú igual, bueno, no bonita sino, tan guapo- dijo mientras se sonrojaba.
-Ya nos vamos-
-Si, solo déjame tomar mi bolsa- Tonks fue hasta la mesa en donde se encontraba su bolsa y Remus la siguió con la vista, se percato que en la mano llevaba el anillo de compromiso, se veía tan brillante y hermoso en su mano, el sabia que en ninguna otra mano iba a encajar tan bien como en la de ella.
-Ya nos vamos- dijo Tonks.
-Ah si, claro-
-Vamos-
Remus abrió la puerta y dejo pasar a Tonks, ya afuera se aparecieron enfrente de la Madriguera, llamaron a la puerta y Molly fue la que abrió.
-Hola, pasen, pasen, que bueno que ya llegaron-
-Hola-
-Los demás comenzaban a preguntar por ustedes, Tonks que bonita te ves, Remus que elegante, pasen a la sala allá están todos.-
Tonks y Remus se tomaron de las manos y se dirigieron a la sala.
Al entrar, todos notaron su presencia, tomaron su turno para felicitarlos, abrazarlos y otros como Ginny y Hermione querían escuchar como había sucedido todo.
-Cuéntanos Tonks- suplico Hermione
-Ahorita les cuento, pero déjenme saludar a todos y ya con mas calma les contare, si les cuento ahora no les daré los detalles adecuados ni las expresiones necesarias-
-bueno- dijo una desesperada Ginny.
Tonks dio un rápido recorrido por la sala junto con Remus, la gente los felicitaba y ellos todavía no se la creían, todo había pasado demasiado rápido o al menos eso les pareció.
Su boda seria dentro de pocos días y eso los llenaba de alegría, casi todo estaba listo, eran pocas cosas las que faltaban como el vestido de Tonks, el cual había sido encargado con Madame Malkin y prometía ser muy bello.
Acabaron de recibir abrazos y felicitaciones, Remus tomo asiento junto a Arthur y compartieron ideas sobre el matrimonio.
-Y la amas como cuando eran novios-
-No, déjame decirte que el matrimonio es realmente difícil, cuando me hice novio de Molly creí quererla, al casarme con ella, la quería, pero al pasar por tiempos difíciles, vivir juntos me he dado cuenta de que la amo-
-Vaya, espero que me pase lo mismo-
