Capítulo 2.

Algo estaba gestándose en el fondo Oeste de Sevilla.

Pero... ¿qué? ¿De qué manera estaba Marta del Castillo relacionada con la turbia agitación de la paz en la capital de Andalucía?

Aquaman caminaba despreocupado por el fondo del río, esquivando cadáveres de bicicletas y niños muertos. De sus labios salía la melodía de Sweet Home Alabama.

¡Todo estaba en orden y eso le hacía muy, muy feliz a nuestro héroe! Los muertos se pudrían, los piragüistas arriba peligraban con caer y morir por las toxinas, los jóvenes bebían a orillas del río...

El orden natural de las cosas... Ahhh...

Aquaman se provocó un zoom a su cara. No todo iba tan bien como cabía esperar...

Una de las botellas de dos litros de Cruzcampo vacías y mohosas se acercó nadando a susurrarle que el Guadalquivir tenía un nuevo habitante que pretendía hacerse con el trono de su total extensión. Y nuestro héroe, como dueño de la parte Oeste, y en especial de Triana, no podía permitir tal usurpación.

Las burbujas en la corriente le trajeron un nombre.

"Marta..."

¿Era ella la usurpadora, un simple cadáver de Magikarp, o el asunto era más negro y opaco que el mismísimo fondo de nuestro río preferido? Pronto lo sabremos...