Capítulo 2. Las frías miradas nacen de almas vanas.- por Maderique Christina
(…algún tiempo antes de la llegada de Genzo a Alemania…)
El sol resplandecía en lo alto del cielo descomponiendo en un juego de luces las blancas capas que cubrían la fría ciudad de Moscú. El clima obligaba a sus habitantes a andar por las calles completamente cubiertos y a buscar un sitio cálido y seguro. Pero ni el viento mas helado podía compararse con la mirada gélida de aquella chica parada en mitad de la Plaza Roja con los brazos cruzados. Con cabello rojo como la grana, de brillantes ojos verdes y tez blanca, su rostro era lo único que se veía entre tanto abrigo. De vez en vez un halo salía de su boca, indicativo de que era un ser vivo y no una bella estatua. Su vista clavada en la colorida Catedral de San Bacilio no reflejaba emoción alguna. No mostraba aburrimiento, indiferencia o tristeza. No, nada… su mirada era vacía.
- ya es hora –
Lentamente giro su cabeza al escuchar la voz seca proveniente a sus espaldas. Una espigada figura, dueña de una larga cabellera rubia y con unos ojos de azul intenso, tanto que el mismo cielo podía confundirse en ellos, se acercaba a paso firme. Sin decir palabra, tomo un pesado equipo deportivo que se hallaba a sus pies y acto seguido se lo echo al hombro. La recién llegada siguió de largo. Empezó a seguirla a corta distancia.
… Pista de patinaje pública de la Ciudad de Moscú…
- Profesor Valeri Sobieski – un hombre enfundado en un elegante traje bajaba con dificultad las escaleras acercándose a un hombre de mediana edad que se encontraba recargado sobre la barra de contención que rodea el helado lugar - ¿están por llegar sus alumnas? –
- Ya no tardan, son estrictamente puntuales – respondió éste con media sonrisa y saludando al agotado visitante
- ¿y por que no las veo? – replicó el primero echando un vistazo alrededor
- se lo repito, son "estrictamente puntuales", significa que no están un minuto tarde, pero tampoco un minuto antes… puntuales, en cuanto el reloj marque las cuatro las verá en la pista –
- esperemos que todo lo que nos ha dicho de ellas sea cierto, la Federación está preocupada porque nuestro equipo no ha destacado en los últimos años en lo que se refiere al patinaje para damas, segundos y terceros lugares no es nuestro propósito, queremos el primero. Tenemos excelentes parejas, a Alexei*, pero ninguna mujer capaz de darle pelea a las estadounidenses –
- esa historia cambiara muy pronto –
El enorme reloj anclado en una pared al extremo de la pista marcó las cuatro en punto. Varias niñas que se encontraban en esos momentos dejaron de hacer sus rutinas ante la impotente presencia de dos adolescentes ataviadas en trajes completos y oscuros. Con el cabello completamente recogido, su figura menuda llamaba la atención, pero no tanto como el brillo de sus cuchillas que parecían recién pulidas. A pesar de su juventud, la seguridad en sus movimientos manifestaba las tablas que tenían de hacía años. Nada mas plantarse en la pista, el resto se hizo a un lado.
- la rubia se llama Tanya Czorja y es nieta de Madam Catalina Czorja, cuyo árbol genealógico se entrelaza con el del mismo zar –
- conozco a esa dama ¿y la otra? –
- ella es Marina Slomova, quedó huérfana a la edad de seis años, y desde entonces ha estado al cuidado de Madam Czorja, ambas se han criado como hermanas –
Ambas chicas, después de algunos ejercicios de calentamiento demostraron el porqué de la confianza de su entrenador en ellas. Ejecutando a la perfección un doble Lutz en combinación con un Salchow una, y un doble Axel la otra, arrancaron gritos de júbilo por parte de la audiencia mas joven…
- uhm… hay algo en ellas que no me gusta –
- ¡imposible eso! ¿Qué podría ser? – preguntó atónito el entrenador
- son… frías… está bien que es un deporte sobre hielo, pero la gente espera ver más que simples giros… tienen que hacer sentir al público, llamar su atención, debe existir emoción… pasión ¿has visto como las personas se le entregan a Michel Kwan?... esa niña con su sonrisa derrite un iceberg –
- son jóvenes, y van por su primera participación a nivel mundial… después de algunos eventos eso ya no será problema… por cierto ¿trajo lo que le pedí? – molesto por el comentario Valeri cambió la conversación
- sí… aquí tiene – respondió el hombre mientras le entregaba algunos documentos
- … - Valeri revisaba minuciosamente cada hoja, murmurando poco de cada foto que veía plasmadas en ellas…
- … -
- ¿Qué significa MX? –
- ¿? – el hombre se inclino a observar la nota – ah… que es de nacionalidad mexicana –
- ¿mexicana? No sabía que en México conocieran los patines, pensé que se limitaban a transportarse en chalupas* -
- no se confíe profesor, esa niña que va a representar a México tiene un buen rank, era de esperarse ya que su entrenador es Jean Lacoste –
- ¿Jean Lacoste? ¿el patinador fránces único en el mundo en ejecutar un salto mortal en el hielo? – preguntó asombrado Valeri
- así es… han entrenado desde hace muchos años en Alemania, vaya a darse una vuelta… y llevé a sus niñas… podrían recibir una sorpresa – al termino de esto, el directivo dio media vuelta saliendo del lugar, no era de extrañarse su presencia… Tanya y Marina intercambiaron miradas y se acercaron con su entrenador, esté les daba la espalda
- ja… no voy a llevarlas a Alemania solo para que vean a… Lily Del Valle – dijo despectivamente
- ¡! – la rubia reconoció en el acto el nombre, apretó con rabia su puño y endureció más su azul mirada
Después de ocho horas de intenso entrenamiento, Valeri conducía un auto seminuevo, todo lujo en su nación, llevando a su lado a Tanya con una cara que no ocultaba el cansancio que sentía en el resto de su cuerpo, mientras Marina, impasible, miraba a través de su ventanilla en el asiento posterior, los de enfrente discutían…
- Yo sé que tienen experiencia, aprendieron primero a patinar antes que a caminar, pero la competencia que se acerca para clasificar al mundial junior es muy importante, pues se darán a conocer ante el mundo y deben causar una buena impresión… de ganar, podríamos tener suficientes recursos para mudarnos a los Estados Unidos – si bien a Valeri no le había agradado el comentario de su superior, como el hombre analítico que era tampoco podía darse el lujo de desecharlo por completo, un cambio de aires podría servir para el ánimo de sus chicas
- ¡¿qué?! ¡ni loca pienso cambiar a mi país! ¿acaso Rusia no tiene con que dar batalla? – Tanya se enfurruñó en el asiento, revolviéndose molesta
- Tanya, tengo muy presente tu harto sentido nacionalista, pero las instalaciones en Estados Unidos son mejores que aquí, contaríamos con una pista privada… exclusiva para nosotros –
- Ya dije que no –
- ¿tú que opinas Marina? –
- me da igual – el tono que utilizo podía helar a cualquiera…
- … - pero ambos estaban acostumbrados a su carácter…
- bueno, está bien, les tengo otra opción, ya que la villa de su abuela, dónde han pasado prácticamente toda su vida, esta muy cerca de Japón, lo que les permitió aprender el idioma, entonces no podrán objetarse a irnos a ese país –
- ¡¿a Japón?! –
- sí… así podrás estar al otro lado de los gringos… lejos de ellos ¿no? –
- quieres deshacerte de nosotras ¿verdad? –
- nada de eso, quiero que lleven una vida normal, que asistan al colegio, que interactúen con chicos de su edad… que se diviertan, tanto aislamiento no es muy bueno –
- uhm… ¿con quién nos vas a encargar? –
- con nadie, desde que llegué con ustedes les prometí no dejarlas solas nunca como hacen otros entrenadores… siempre estaré a su lado… las apoyaré en todo –
- jum – Tanya molesta murmurando lanzó una injuria
- ¿quieres decirme algo? –
- si eso fuera cierto, no hubieras permitido que Elliot se fuera con esa… india mexicana –
- ¡Tanya!... no te expreses así de las demás personas –
- ¡por su culpa él está así! ¡y la muy se atreve a abandonarlo para seguir patinando! ¡es una maldita egoísta! –
- ¡ya hablamos de ese asunto y no lo continuaremos más! Están bajo mi custodia y nos iremos a Japón… ese era el punto de está conversación – bastante irritado, Valeri termino la discusión
- mfm –
- … -
Tres días después del altercado, en los que Tanya y su entrenador apenas y se dirigían la palabra, llegaban a Japón. Rayando el alba, ellas decidieron buscar por su propia cuenta la institución dónde habían sido previamente inscritas, mientras dejaban a Valeri terminar con la mudanza. No acababan por comprender porque ese cambio tan brusco en sus vidas. Ellas disfrutaban de una vida tranquila, aislada del resto del mundo en su natal Rusia y de repente se encontraban entre el ajetreo de una ciudad mas o menos poblada. Atravesaban un parque y al final de éste se detuvieron para ubicarse. Se escuchaban no muy lejos, algunos gritos de chicos corriendo…
- ¿Shizuoka?... está en pleno centro del país ¿aquí hay pistas de hielo? La zona centro es bastante cálida – dijo quejosamente Tanya extendiendo un mapa
- en verano es muy caliente pero no se te olvide que estamos en un país tecnificado, si los japoneses son capaces de construir una playa artificial con olas y control de clima, imagina si no podrán congelar algunos metros cúbicos de agua –
- Marina… creo que ya nos perdimos, no doy con la dichosa escuela –
- Preguntando se llega a Roma… - Marina volvió su vista a un campo de fútbol -allá abajo hay un grupo de muchachos… vamos –
- ¿juntarnos con pela gatos? Ay por Dios –
Sin tomar en cuenta la queja de su amiga, Marina empezó a descender por las escaleras con paso decidido arrastrando tras de sí una maleta con ruedas aparte de su mochila para el colegio, en el campo, se hallaban pocos chicos para tanto grito, un portero y tres jugadores además de una linda jovencita de cabello negro sentada no muy lejos, no entrenaban, solo se divertían…
- ¡Ishizaki! ¡aquí! ¡aquí! –
- ¡remata Tsubasa! –
Tsubasa chutó fuertemente el balón, provocando que la japonesa gritara emocionada, pero el balón se desvió saliendo con mucha fuerza fuera del campo
- ¡ eso será gol ! … ¡clan! –
- ¡ah!... por poco… ¡cuidado! – alcanzaron a gritar todos al ver que el esférico volaba directo al rostro de dos bellas chicas paradas a un extremo
- catch
Marina detuvo con una sola mano el balón, dejando boquiabiertos al resto, mientras Tanya se cubría detrás de ella para esquivar el golpe
- wow… buena parada – dijo con ojos muy abiertos el portero
- ¿saben donde está la escuela Nankatsu? – con desgano regreso el balón, Tsubasa Ozhora y su amigo Taro Misaki se acercaron a ellas seguidos por el resto del grupo
- ¡¿?! – todos vieron las maletas que llevaban
- ¿son nuevas alumnas? ¿estudiarán aquí? – alegremente Ishizaki les tendió la mano al darse cuenta que eran extranjeras - ¡que maravilla! Yo las llevó –
- con que nos indiquen el camino es mas que suficiente – cortó la rubia sin responder el saludo
- ¡Ishizaki! No seas imprudente – regaño Sanae, pero mas bien molesta por la actitud altanera de ambas
- está bien, está bien – dijo Ishizaki levantando los hombros y tomando el balón con el pie – está por allá – señalo rápidamente mientras se alejaba – sigamos en lo nuestro ¡eah Misaki! te toca a anotarle a Al –
- sí sabemos dónde queda, - para asombro de todos ni Tsubasa ni Misaki se intimidaron con las recién llegadas, Tsubasa continuo explicando, a primera vista no le parecían malas… solo se comportaban como cualquier extranjero pensó - es nuestra escuela, podemos acompañarlas si gustan, es mejor conocer bien el camino –
- … - de nuevo intercambiaron miradas, Misaki no dejaba de ver a Marina, intrigado del porque unos bonitos ojos resultaran tan inexpresivos
- está bien – respondió ésta al momento en que se inclinaba para tomar de nuevo su maleta
- permíteme ayudarte –
- … - Taro Misaki se acerco a tomar el bolso de la pelirroja con su mejor sonrisa, pero por toda respuesta obtuvo una friísima mirada, llena de desdén, lo checo de arriba hacia abajo, ida y vuelta y dos veces y con soberbia se alejo de él sin permitirle ayudarle
- uh… ni que fuera que cosa – dijo Ishizaki molesto por la actitud de ella, mientras se alejaba
- yo acepto tu ayuda – la rubia sintiendo pena por ese simpático chico le tendió sus pertenencias
- claro – Taro se cargo a lomo la mochila de Tanya
- no la juzgues… en el fondo, no es así –
- ¿en el fondo? ¿del mar? Ja,ja,ja – río Ishizaki
- cállate Ishizaki – regaño Taro
- uh –
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Para su desgracia o fortuna, ellas fueron asignadas al mismo salón de todos ellos, después de las presentaciones y de cumplir con las actividades del día, los alumnos escucharon como música celestial el toque para el descanso, entre el final de sus clases y el inicio de sus actividades extracurriculares, lo que esto significaba para Tsubasa y compañía, que había llegado la hora del fútbol… iban los cuatro rumbo al campo del Nankatsu cuando a las sombras de unos árboles se encontraron con sus nuevas compañeras…
- miren ¿las invitamos a ver nuestra práctica? – sugirió Tsubasa
- ¿para que de nuevo nos dejen con la palabra al aire? No, yo no quiero – respondió Ishizaki con un quedo rencoroso
- no estarán acostumbradas a dejar su hogar… vamos, todos hemos pasado por lo mismo –
- pero nunca hemos conocido a gente tan grosera, en lo que a mi respecta, no estoy de acuerdo… allá ustedes – Sanae Nakasawa se adelanto a sus amigos en compañía de Ishizaki dejando a los otros dos dudando de cómo proceder
- … -
Bajo las copas de los árboles, Tanya se estiro perezosamente sobre el pasto viendo las ramas moverse en un suave vaivén, con las manos bajo su cabeza, doblo sus piernas una sobre otra balanceando la que quedaba al aire, mientras Marina leía un grueso libro…
- ¿te has preguntado por qué todas las veces que Valeri intenta apuntarnos en una escuela, todo empieza mal y por ende todo termina de la misma forma? –
- … -
- si no fuera porque ha estado con nosotras desde niñas, creería que es algo así como nuestro papá, ante tal insistencia de querer educarnos –
- … - Marina seguía absorta en su lectura, con el libro sobre sus piernas cruzadas a manera de flor de loto… no podía decirse que estaba muy cómoda por las interrupciones
- ¿cuántas veces has leído ese libro Marina? Seguro que ya te lo sabes de memoria –
- … -
- ¿sabes? A veces me cansa que seas tan hermética, se supone que llegamos para comenzar una nueva vida ¿o no? –
- … - Marina no respondió, de haberlo hecho habría sorprendido a Tanya, ésta sabía muy bien que no existía poder humano que la separará de Tolstoi
- ¡hola! – dos alegres chicos se acercaron a ellas, Tanya se incorporó y Marina apenas y si levanto la vista
- ¿? –
- eh… venimos a comer, y resulta que esté es nuestro lugar… aquí solemos reunirnos para almorzar – dijo Tsubasa
- uhm – ambas se dispusieron a abandonar el lugar
- ¡no! ¡no se vayan!... – se apresuro a decir Taro - las invitamos ¿quieren? ¿ya han probado el sushi? –
- no comemos nada crudo mas que las verduras – respondió Tanya intentando hacerlo de la manera mas amable posible
- ah… bueno, traemos croquetas de pulpo, están cocidas ¿gustan? –
- eh… - Tanya miro a su amiga, que regresó a su lectura, resignada aceptó - está bien… –
Minutos después los tres charlaban animadamente, Tanya hacía un enorme esfuerzo por seguir la conversación, pues no estaban muy acostumbradas a tratar con niños de su edad, no tenía idea de las ultimas películas en cartelera y menos de los grupos de moda… aun así, la platica fue amena y fluida… todo habría sido perfecto, si Marina hubiese participado en la tertulia… mas sin en cambio y muy a pesar de los esfuerzos por incluirla en la charla, ella se aparto sumergiéndose en su mundo de fantasías… Misaki saco un pedazo de papel y comenzó a anotar algo… pasados unos minutos, dejo un momento su trabajo, por que se dio cuenta que la rubia miraba entretenida lo que hacía…
- ¿uhm?... oye, que bien dibujas… Marina, eres tú –
- … - Tanya le quito la hoja de las manos y casi la arrojo al rostro de su amiga… ésta lo miro un par de segundos y se lo devolvió regresando su vista a las letras
- ¿no te gustó? – pregunto Tanya no tan sorprendida por la respuesta
- esa no soy yo –
- ¿disculpa? – Tsubasa casi se atragantaba con el jugo que bebía en esos instantes
- no acostumbro a sonreír – dijo sin mas
- pero estoy seguro… que alguna vez lo hiciste – Taro volvió a entregarle el papel… los ojos de Marina ya no leían… se quedaron quietos por una fracción de segundo
- … - de repente se incorporó cerrando el libro de golpe, encerrando el dibujo - tenemos que irnos Tanya… Valeri no tardará en venir por nosotras… ya es hora –
- adiós… y gracias – Tanya tomo sus cosas agradeciendo a ambos chicos, con una leve sonrisa se despidió para, trotando, alcanzar a su amiga…
- ¿Por qué será así? – preguntó Taro…
- brr… no lo sé… pero hasta frío me dio –
El auto compacto se desplazaba sin mucha prisa por las calles de Shizuoka, Tanya y Valeri hablaban ya sin tanto enojo entre ellos, pues ella le platicaba animada su grandioso día… atrás Marina discretamente abrió su libro… se fijo muy bien en un detalle de este, no en la sonrisa que a propósito había hecho Misaki… si no mas abajo… en un medallón, con un dije en forma de alas y un circulito arriba de éstas… busco entre sus ropas… y la mirada vacía regreso a ella otra vez…
Notas:
- ¡Gracias Lily!. Ahora si que estoy nerviosa. Yo tampoco diré de qué se trata. XD
- Tanya Czorja, Marina Slomova y Valeri Sobieski son personajes creados por Maderique Christina.
- Todos los personajes de Captain Tsubasa son propiedad de Yoichi Takahashi y Shueisha L.T.D.
Aclaraciones:
* Se refiere a Alexei Yagudin, uno de los mejores patinadores rusos que han existido, ganador de la medalla de oro en los juegos olímpicos de Salt Lake City. Es considerado el predecesor de Evgeni Plushenko
* De todos es bien sabido que los patines se inventaron como una forma de transporte y en un inicio estos eran de hueso, y así, los habitantes de las regiones mas alejadas, podían "transportarse" por el río congelado, de ahí la mofa.
