¡Hola a todos! n.n! les traigo una loca historia que se me ocurrió mientras estudiaba un libro de historia. Espero y les guste y me dejen saber su opinión.
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Mi Demonio Guardián
Sinopsis: después de haber experimentado la muerte de su madre. Sakura enfrenta un problema mucho más excitante y adictivo. El enamoramiento de un chico muy sexy capaz de protegerla y desaparecer al instante dejando una pluma negra. ¿Ángeles? ¿Caídos? ¿Demonios? AU. Editando.
Autor: gErArD-fAmOuS
Nota: Los personajes le pertenecen a Kishimoto-sama, yo solo los uso sin fin lucrativo. Solo para diversión personal.
¸¸. •´¯`»¸ ¿Qué eres? ¸. •´¯`»
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-No te entrometas conmigo, Sakura—siseó una voz a mis espaldas.
-¿Perdón?—pregunte con sorpresa.
-Sasuke es mío—gritó con una mezcla de placer y egoísmo.
Mire a mi alrededor pero no había absolutamente nadie.
Trate de olvidar lo que había ocurrido anteriormente en mi habitación pero la sola idea de ver como, había aparecido una pluma negra y que fuera danzando en el aire y se posara justo en mi mano, no era algo normal.
Al menos, no en mi vida.
Además, que había de normal con ¿¡si nos puede ver! Por dios. Ni en mis 16 años de vida había sido supersticiosa ni mucho menos.
Todo eso, era creado por la tv para hacer publicidad y así tener un mayor rango de audiencia. Eso simplemente… no existía. ¿O sí?
-Sakura… déjalo… aléjate… no te acerques a él… si lo haces… solo sucederán desgracias en tu vida…—resonó a la voz otra vez.
-Acaso… eres… ¿Karin?—pregunté por inercia. Inesperadamente su cuerpo se empezó a materializar hasta lograr ver su bien proporcionado cuerpo.
Cuando parpadee el escenario había cambiado.
Ahora me encontraba en un pequeño cuarto, donde sola la silueta de Karin brillaba. Era de un color violeta pero era casi imperceptible al ojo humano. Un sonido estruendoso resonó en mis oídos logrando dejarme sorda y asustada. Luego un viento abismal sacudió mi cuerpo y logrando escuchar lamentos de gente, que te desgarraban. Luego imágenes pasaron en mi mente donde gente sin piel era torturada, donde sus lamentos era sofocados por el dolor y la decepción marcaba sus rostros oprimidos y casi mutilados, rogando por una salvación inexistente.
Mi respiración se hizo dificultosa y mi cuerpo se convulsionaba constantemente.
-Eso te sucederá si te sigues juntando con Sasuke… el solo traerá dolor a tu vida, Sakura—habló siniestramente y con esa frase su voz desapareció. Mi alma había sido sacada de mi cuerpo.
Entonces unas alas me protegieron, cuidaron del regreso de mi alma hacia su cuerpo mortal. Su olor me recordaba a alguien. Era una mezcla de yerbabuena y cigarrillo. Algo verdaderamente adictivo.
-Déjame protegerte, Sakura—susurraron pero estaba tan débil que no me importo.
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Había despertado con un terrible dolor de cabeza.
Gracias a dios, todo había sido un sueño. Que a mi parecer había sido tan real. Aun perduraban las imágenes obtenidas en mi visión, los lamentos y el sufrimiento en que estaban sometidas esas personas.
Tenía miedo. Lo tenía que admitir, pero minuto tras minuto trataba de mentalizarme que solo había sido un sueño. Solo eso.
-¡Ya me voy, papá!—grité. Estaba a un paso de la salida cuando mi padre me abordo y detuvo mi paso.
-¿Sakura? No tuviste una buena noche ¿cierto?—preguntó.
-No padre. Pero estoy bien, me tengo que ir—le dije, ella asintió pero había cierta preocupación en su mirada.
-Cuídate mucho…hija—habló débilmente.
Mi caminata comenzó.
Tenia que recorrer casi un kilometro para poder llegar a la escuela. Era agotador pero estimulante. Por una parte recompensaba los ejercicios que nunca hacia.
Al llegar a la escuela entre rápidamente. Me dirigí hacia mi casillero, que estaba junto al de Ino. Ella se estaba maquillando y tarareaba una canción.
-¿Podemos hablar?—pregunte. Ella me miró de reojo, continuo maquillándose.
-Habla—dijo cortante.
Rodee los ojos. Ino era una persona difícil de tratar, había que tener mucha paciencia para poder comprenderla. Pero aun así, la quería.
-Me quiero disculpar, Ino. Eres mi amiga y no me gusta estar peleando contigo—le dije. Ella sonrió levemente para después darse la vuelta y abrazarme.
-¡Tonta! Tu también eres mi mejor amiga… estaba esperando tu llamada ayer pero nunca lo hiciste. En serio ya me estaba preocupando, Sakura—dijo con efusividad.
Sonreí. Tenia de vuelta a mi ladilla.
Ella cerró su casillero y camino rumbo al salón de química. Tomé unos libros y la seguí.
Estaba a punto de entrar al salón cuando, vi a Sasuke en medio del pasillo con una sonrisa burlona adornando su rostro. Me guiño un ojo coquetamente.
-Ino…—le hable a mi amiga, ella me miró confusa.
-¿Qué?—preguntó.
-¿Lo ves? Al chico que está parado en medio del pasillo. El que nos esta mirando en este preciso momento—le dije. Ella busco a la persona y me dijo:
-¿Te sientes bien? Sakura, todos ya entraron a sus clases—ella explicó.
-¿No lo estas viendo?—susurré quedito.
-Lo mejor será que regresemos al salón—dijo. Ella misma me jaló al ver que no me movía.
-Buen día, Sakura—resonó la voz de Sasuke en mi mente.
La clase transcurrió lentamente. Mi atención estaba en el sueño que había tenido anoche y lo relacionado con Karin. No tenía respuestas y eso lograba frustrarme con facilidad.
Pedí permiso para ir al baño. Ino me miro confundida pero aun así no dijo nada.
Me enjuague la cara repetidas veces. Tenia unas notables ojeras.
Cerré los ojos y el sueño se volvió presente. Las imágenes, los sonidos, el viento y todo se volvió a repetir en cámara lenta.
-Hola—dijeron en mi oído. Di un brinco inesperado.
Miré como Sasuke se reía al ver mi expresión. Note que lucia muy bien, siempre con ese toque sexy que lo identificaba.
-No es gracioso—le conteste enfadada.
-A mí me pareció lo contrario, Sakura. Me encantan esas expresiones tan tuyas—dijo dando unos pasos hacia mí. Al ver sus intenciones, alcé la mano y chocó con su abdomen.
-Detente—susurré. Él alzó una mano y la poso sobre mi mejilla izquierda luego acaricio con sutilidad las facciones de mí rostro. Una inexplicable reacción en mi cuerpo hizo que mi corazón se acelerara, mi pulso resonaba con intensidad y tenia miedo de que Sasuke lo escuchara. Seguro se burlaría de mí.- He dicho que te alejes—
-El ritmo de tu corazón no dice lo mismo—me contracto. En un intento desesperado por alejarlo de mí, trate de golpearle con mi puño pero el lo detuvo con mucha facilidad.
-¿Cómo?—dije confundida. El me miró seriamente.
-Tu mente es como un libro abierto, Sakura—él explicó.
-¿Qué quieres de mí?—pregunte exaltada. Esto no era normal.
-Nada—dijo con simpleza.
-Es que acaso… ¿Puedo ver muertos?—le pregunté. La idea me parecía descabellada pero no encontraba una razón lógica a todos los acontecimientos ocurridos en una sola noche.
-¿Estas bromeando?—pregunto burlón.
-Demonios… solo responde mi pregunta—grité enojada. Su rostro se torno serio.
-No deberías usar esa palabra tan a la ligera. No sabes los efectos que puede causar—dijo.
El sonido del el agua yéndose por el inodoro logró asustarme y mirar al cubículo del baño de donde había provenido el sonido. Una chica de aspecto hippie me miró de mala manera.
-De lo que se viene a enterar uno a la escuela—dijo con enojo.
-Debí mencionarte que había alguien en el baño, lo siento—Habló Sasuke.
Cuando vi que la chica se había alejado lo suficiente, mire de mala manera a Sasuke.
-Aléjate de mi vida—siseé enojada.
-Imposible—negó con la cabeza repetidas veces.
-Ella seguramente va a ir de chismosa a decirles a todos que me vio hablan solo en el baño y seré la comidilla de todos—expliqué.
-No lo hará—
-¡Oh! Perdóname señor aparece y desaparece. Pero por si no te has dado cuenta me acaba de escuchar hablando sola y me miró de mala manera…—él con un movimiento ágil puso su dedo índice en mis labios logrando callarme.
-Hay alguien más en el baño—susurró.
Él hizo que me metiera en el cubículo más cercano. El espacio era solo indispensable para una sola persona pero estando junto a Sasuke, el espacio era nulo. Podía sentir su respirar en mi pecho y eso lograba perturbarme.
Segundos después una persona salió del baño. Hasta ese entonces logre sacar el aire que había contenido.
-¿Cómo lo sabias?—pregunté.
-Yo sé demasiadas cosas, Sakura—dijo orgulloso.- La chica hippie no dirá nada, ella a olvidado todo—me explicó.
-Acaso tú… ¿?—mi pregunta quedó en el aire.
En silencio salimos del cubículo, me acerque al lavamanos y sostuve mi peso en él.
-¿Qué eres?—pregunté. Mi mirada lo recorrió por varios segundos y el pareció meditar mi pregunta.
-Quisiera poder decírtelo… pero no puedo. Pero tengo una oferta que no podrás rechazar—dijo coquetamente.
-No tendré sexo contigo—le dije. El amplio su sonrisa un poco más.
-No tenía en mente eso pero estoy seguro que me gustaría tenerla contigo. Bueno, vamos hoy al parque de diversiones y al final te contare mi secreto—explicó. Lo mire estupefacta, ¿acaso quería tener una cita?
-Si quieres verlo así—resonó la voz en mi mente.
-Esta bien. ¿A que hora?—pregunte.
-Veo que mi secreto te tiene intrigada… a las 9 en el club Sexy girls club without fear of losing—
-¿¡Estas loco!—grité.
-¡Vamos, Sakura! Yo trabajo ahí. Además la feria está cerca de ahí—eso me tomó por sorpresa. No sabía que él trabajaba.
-Okey… entonces a esa hora nos vemos—le dije. El sonrió y con un ligero movimiento logro darme un beso en la mejilla y desaparecer.
Cuando llegue al salón me di cuenta de que la clase había finalizado.
-Señorita Sakura, había pensado seriamente en ir en su búsqueda al parecer el inodoro se la había tragado—dijo sarcásticamente. Me ruborice al instante.
-Tuve un pequeño percance, lo siento—le expliqué apenada.
-Para la próxima vez que no quiera entrar a mi clase, solo no venga señorita. Tengan un buen día—dijo y se fue.
Ino sonrió desde su asiento y con una mirada hizo quiso que le contara lo que me había sucedido.
-Cosas de mujeres, la naturaleza misma—le dije. Ella asintió y nos fuimos a la siguiente clase.
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Me sentía extraña, jamás me había imaginado en un club nocturno.
Al llegar me percate de que había varia gente esperando a que pudieran entrar. Me acerque nerviosa al chico que cuidaba la puerta.
-Disculpe… quisiera poder entrar a ver un amigo… iría rápido no me tardo nada—le expliqué.
El me miro como si estuviera loca y negó repetidas veces.
-No—contesto.
-Necesito verlo…—le dije. El me ignoro y estuvo hablando con unos chavos que querían entrar. El les dio el pase de entrada, fue ahí cuando me introduje entre ellos y corrí rumbo a las mesas de billar que tenían. Un leve presentimiento me decía que quizás lo podría encontrar ahí.
Tenía al menos 50 segundos de ventaja que pensaba aprovecharlos. Como una intrusa, corrí entre la gente y busque en los salones algún indicio de Sasuke. Una cabellera ligeramente despeinada pero sexy llamo mi atención. Rápidamente corrí hacia en su dirección y me detuve justo frente a él.
-Estas interrumpiendo una jugada perfecta—me dijo.
Mi respiración era dificultosa, necesitaba aire puro. El olor aquí era semejante al cigarro, cerveza, menta y sexo.
-Me… vienen… persiguiendo—le dije entrecortadamente. El alzó una ceja confuso.
-¡Hey! Vamos salte de aquí, rosadita—me gritó el chavo. Mire a Sasuke y este solo miró reprobatoriamente al sujeto.
-Déjala esta conmigo—dijo cortante. El sujeto me quito su mano de mi brazo y se fue molesto.
-No creo que tengas muy buena fama por aquí—le dije mirando hacia donde el sujeto se había ido.
-Nunca dije que era bueno—dijo con una sonrisa burlona.
-Debí imaginármelo—respondí.- Vámonos—
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-¿Quieres una soda?—me pregunto Sasuke.
-No gracias—le respondí.
-Vamos alégrate… recuerda que al final te diré cual es mi secreto—hablo provocadoramente en mi oído. La respiración me causo una sensación de placer. Sonreí.
-¿Quiero el panda de ahí?—le dije y señale un puesto.
-Te aseguro que lo obtendré—dijo orgulloso.
.•*¨*`•. Diez tiros después y más de 10 dólares gastados.•*¨*`•.¸
-Aquí tienes—decía mientras me entregaba el panda.
-¿Sabes que eso es hacer trampa?—le dije.
-Por supuesto que no…—respondió.
-Sasuke… pagaste 15 dólares por el panda. Eso es hacer trampa—le dije. El solo rio entre dientes.
-¿Me dirás que es lo que eres?—pregunte cambiando el tema.
-Sakura… no se como te tomes la situación… pero no quiero dañarte—me dijo tomando una pose seria.
-¿Por qué?—pregunte.
-Esto va más allá de lo natural… quizás lo veas descabellado—explicó.
-¿Qué eres?—pregunte. Me acerque a él al tal punto en que sentía su respiración en mi rostro.
-Un ángel—dijo.
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Nos vemos en la siguiente… :3''
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