El sol lo despertó, dándole de lleno en la cara. Un gruñido salió de la garganta de Sherlock. Medio abrió el ojo izquierdo y miró su reloj. Hora de levantarse. Qué curioso que su madre no hubiera intentado despertarlo… Supuso que la mujer no tendría ganas de bronca de buena mañana, y él lo agradeció. Odiaba sus suaves golpecitos en la puerta mientras canturreaba que ya era de día. "Sí, mamá, no soy ciego, veo el sol" pensaba Sherlock malhumorado cada mañana. Era agradable empezar diferente el día. Hablando de empezar el día: La pista decisiva.

Con las marcas de la sábana aun en la cara y sin haberse tomado la molestia de vestirse, Sherlock voló a encender su ordenador. Como el trasto era lento, pero lento lento, el joven se despojó del pijama y se dio una ducha rápida. Cuando volvió a su escritorio con el pelo aun goteando la pantalla ya mostraba el escritorio. El fondo de pantalla era Andrew, el protagonista de Pistas, en una de las fotos promocionales de la futura nueva temporada. Sherlock entró corriendo en Fanfiction. Ahí estaba su fanfic. 5 reviews, 2 favoritos y 9 follows. Para haber sido colgado hacía quince horas no estaba mal. Con una sonrisa triunfal echó una ojeada a los nuevos fics. A parte del suyo, tan solo uno había sido subido el día anterior.

-Corazón vs Razón… más basura –murmuró aburrido. Pero sus ojos se abrieron como platos al ver la respuesta que había generado entre los fans de Pistas- ¿Qué? No puede ser… ¡No puede ser! ¿¡Qué mierda es esta!?

Furioso, Sherlock clicó el titulo para leer la historia. Era un estilo completamente opuesto al suyo: se centraba más que nada en los sentimientos y las relaciones entre los personajes. Sherlock apretó los puños. Era… increíble. Una obra maestra. El contenido era una basura (¡el misterio y los asesinatos quedaban relegados a un segundo, o incluso un tercer plano!) pero tuvo que reconocer, a su pesar, que la narración era impecable. Cada palabra estaba puesta en el lugar correcto para darle la musicalidad necesaria a cada frase. Lo que sentían los personajes traspasaba la pantalla y llegaba al lector con fuerza. Sherlock nunca había caído por unas escaleras, pero estaba todo tan bien relatado que lo sintió en sus propias carnes, como si lo hubiera sufrido él mismo.

Apretando la mandíbula clicó sobre el nombre del usuario que había escrito eso. Hedgehog. Patético. Inscrito el día anterior. Aún más patético. Sin más datos que la foto de usuario (que era de Carter, el mejor amigo del protagonista de Pistas). Mucho más patético. Sherlock no podía creer que alguien tan patético hubiera escrito ese fic capaz de hacerle frente al suyo. Y eso hizo que él mismo se sintiera patético.


Lunes. Lunes odioso. Lunes aburrido. Lunes pesado. Había muchos adjetivos que quedaran bien con ese día y ninguno era bueno. ¿Casualidad? No. Era curioso que un simple nombre pudiera despertar tanta rabia en la gente. A no ser que estuvieran de vacaciones. En ese caso, lunes no era diferente a miércoles o sábado. Tan solo era un conjunto de sílabas sin significado. En eso pensaba John cuando tropezó con el pequeño escalón que había en la puerta de la facultad de medicina. Siempre olvidaba que estaba ahí, siempre tropezaba, y siempre había alguien que se reía. John pensaba que en la universidad estaría tan solo la gente que quería estudiar de verdad. Por lo visto se equivocaba. Una prueba de ello era Anderson: nadie sabía cuál era su nombre (se rumoreaba que Sylvia), pero estaba claro que lo último que hacía era estudiar. Una fiesta no era una fiesta si no estaba Anderson borracho armando jaleo. John no lo soportaba. Era tan estúpido… precisamente fue él quien se rio ante el tropiezo del rubio.

Las tripas del joven rugían con fuerza. Que el compañero que se sentaba detrás suyo en clase se hubiera estado comiendo un bocadillo era imperdonable. ¿No se daba cuenta de que el aroma a comida abría aún más el apetito de los demás estudiantes? John casi corría por la calle, esquivando gente. Mediodía siempre era hora punta, con las calles repletas de personas y coches. Sabía que Greg se quejaría por su tardanza, pero por una vez que el impuntual era él, su amigo debería aguantarse. De hecho ya estaba preparando mentalmente lo que diría y la cara que pondría cuando se defendiera ante la acusación del futuro policía. Por eso la reacción de Greg, que lo esperaba ya sentado en la terraza del bar acordado, lo descolocó completamente.

-¡John, John! ¡Felicidades! –le dijo con una sonrisa radiante.

-¿Por qué? No es mi cumpleaños, ni mi santo, ni… nada –John se sentó al lado del mayor, dejando la mochila repleta de apuntes a sus pies.

-Lo sé –Greg le dio un trago a su bebida-. Te felicito por tu éxito en Fanfiction. ¡Para llevar tan poco tiempo colgado, tu fic tiene bastante éxito!

-¿Mi fic? Oh, sí, Corazón vs Razón… Esta mañana no he tenido tiempo de mirar cómo iba –al ver que su amigo abría la boca para protestar, John intervino-. Me he dormido y he tenido que salir corriendo a clase, no tenía tiempo para fanfics.

-Bueno, pues ahora verás lo bien que ha ido. Me puedo conectar desde el móvil.

Greg le tendió el aparato a John. Esté miró la pantalla y parpadeó varias veces, incrédulo. Miró al joven de ojos oscuros, que sonreía socarronamente, e hizo un amago de hablar. No pudo. Finalmente esbozó una gran sonrisa.

-¿Eso está bien, no?

-¿Bien? 2 reviews, 4 favoritos y 9 follows–Greg hizo una mueca mientras decía eso- ¡Está genial! ¡Casi al nivel de Elemental!

-¿Qué es Elemental? Oh, ya veo, otro autor. También colgó un nuevo fic ayer, con resultados parecidos a los míos. A ver…

Greg permaneció en silencio, picando alguna que otra aceituna mientras John leía "La pista decisiva". Si el rubio hubiera tenido que buscar una palabra para describir lo que estaba leyendo… magistral. La trama era perfecta. Los detalles más insignificantes se unían para crear complicadas resoluciones de casos. Era como un concierto de música clásica: cada palabra cumplía su función cuando lo indicaba el director para crear la más deliciosa melodía jamás escuchada. John tuvo que reconocer que era para quitarse el sombrero (a pesar de que era una narración demasiado impersonal, sin sentimientos ni nada). Y se sintió muy halagado al ver que habían obtenido resultados parecidos.

-Vaya… Elemental es muy bueno –susurró con admiración al final.

-Sí, lo es –afirmó Greg-. Sus fics son los mejores. Lo malo es que lo sabe y es muy arrogante, pero en fin… Gajes de los genios.

-Uno de los comentarios de mi fanfic dice que "shippea" esa pareja aunque no exista en la serie. ¿Qué tienen que ver los barcos en esto? –preguntó John, confundido.

-¿Los barcos?

-Ship es barco en inglés –se encogió de hombros el menor.

-No, no habla de barcos –sonrió Greg, levantando el brazo para llamar al camarero-. Significa que, por decirlo de algún modo, es seguidor de esa pareja. No estoy seguro de que el verbo shippear exista oficialmente, pero los fans lo usan para referirse a eso.

-Oh… Los fans son muy raros.

-Bienvenido al fandom –rio el de ojos oscuros.

-Fandom…

-Conjunto de fans de una misma cosa.

-Oh, bien.

La comida pasó volando. Greg le explicaba con pelos y señales a su amigo lo que habían hecho por la mañana en la academia de policía, y John le comentaba lo harto que estaba de la increíble cantidad de asignaturas que tenía que hacer cada día. Cuando se dieron cuenta ya eran casi las tres. Se despidieron rápidamente y salieron corriendo, cada uno en una dirección diferente. Por cierto, pagaron la cuenta.


-No puedo creerlo… Es inadmisible –se seguía quejando Sherlock. Un peatón lo miró al pasar cuando vio que hablaba solo - ¿Qué miras? ¿Quieres una foto?

El hombre no dijo nada y aceleró el paso, provocándole una pequeña sonrisa al furioso joven. Aún no había asimilado que un novato cursi acaparara tanta atención. Había estado toda la mañana ocupado en un experimento, pero ahora que iba a por cierto material que necesitaba, tenía tiempo para pensar en su fic. Miró el reloj distraído y se dio cuenta de que si no se apresuraba el señor Turner acabaría su turno antes de conseguir lo que necesitaba. Él era el único forense que le permitía tomar lo que quisiera del laboratorio o de los mismos cadáveres. Sherlock se abofeteó mentalmente por estar pensando en Fanfiction en vez de emplear toda su energía en llegar al St Barts antes de que Turner se fuera. De modo que, importándole poco lo que pudiera pensar la gente, empezó a correr por la calle.

Pero entonces pasó. Quizá no fue tan solo culpa suya, pero el hecho de pasar por dónde no había paso de cebra y sin mirar a los lados fue determinante. Por muy rápido que fuera ese viejo coche rojo, si Sherlock se hubiera comportado como le correspondía a un buen peatón… Eso no habría sucedido.


Me alegro de que la idea guste. La tenía desde hace tiempo, pero soy tan vaga a la hora de escribir… Muchas gracias a todos los que estais pendientes de mis desvaríos e incluso los comentáis.

Este fanfic participa en el reto anual "A long stroy" del foro" I am SHER locked"