Capítulo 2: Un pacto de maestro y siervo. La llegada de los miembros de DragonHeart. La popularidad de Dave, ¿Quién hubiera dicho que un vocalista de Power Metal podía llegar a ser popular. Parte 1.

De regreso en la Mansión Berstein.

Mio estaba bañándose en la bañera, calmándose del susto que recibió después de ser salvada por Dave, mientras que María estaba con Dave en la cocina.

-¿Por qué nos salvaste?-pregubntaba María a Dave, mientras Dave le servía una bebida a María.

-Ah, gracias. Voy a beberlo-decía María, bebiéndose lo que le dio Dave.

-No dudaste al beberlo, ¿Eh?-decía Dave.

-No creo que eintentes envenenarme, sabiendo el tipo de personalidad que tienes, además se ve a simple vista que eres una buena persona, como ayudarnos a derrotar esas bestias y traernos a casa. Además, cuando te enteraste de que te habíamos engañado, estabas muy relajado. ¿Por qué nos salvaría un miembro del Clan de los Heroes?-decía María.

-Mi padre me lo contó-decía Dave.

-¿Rugal-san?-preguntaba María.

-Me habló de la situación en la que se encuentran.

-¿De verdad? Rugal-san sabía todo... Es de lo peor-decía María bromeando.

-Bueno, no lo niego. Yo soy igual a él, bueno, casi. protejo lo que decido proteger, y no abandono a nadie a su muerte después sde haberlo conocido. Ella no tienen la culpa-decía Dave.

-Pero hace poco dijiste que el Clan de los Héroes nos estaban vigilando...-decía María.

-Ya no guardamos relaciones con la aldea. Somos personas normales. Claro, si se puede decir normales a personas como nosotros que somos Saiyajín-decía Dave bromeando un poco.

-¿Qué quieres decir?-preguntaba María.

-¿Estará bien Mio?-preguntaba Dave.

-Mio-sama siempre se da baños muy largos. Espero que así pueda calmarse un poco-decía María.

-¿María-chan?-decía Dave.

-Tenemos que volver a colocar nuestras pertenencias... Puedes llamarme María, a secas. Después de todo, somos tus hermanas-decía María, haciendo sonrojar un poco a Dave.

-mis hermanas, ¿Eh?-decía Dave.

Con Mio, ella se eestaba secanco después de haberse bañado, pero seguía pensando en la batalla que había tenido recientemente.

-María me enseñó a utlizar la magia hace 6 meses... Pero de no haber sido por él, estaría muerta.-decía Mio mentalmente.

-No puedo dejar de temblar al recordarlo. Soy una inútil-decía Mio triste.

-Oye, ¿Tienes un momento?-decía Dave tocando la puerta del baño, para que Mio la escuchara.

-Solo quería decirte algo. Te pido perdón-decía Dave.

-¿P-Por qué te disculpas?-preguntaba Mio apenada.

-Debí haberte convencido de que te quedaras, pero como no fui lo suficientemente terco, hice que te vieras involucrada y que casi te mataran, normalmente no soy tan descuidado, por eso me disculpo-decía Dave.

-P-pero eso...-decía Mio, pero Mio al estar mareada por haberse bañado demasiado tiempo en el agua caliente, cae al piso.

-¿Qué ocurre? Oye, Mio... ¿Puedo? voy a entrar-decía Dave, entrando al baño, para ver que le había pasado a Mio.

Entonces Dav3e vio que se Mio había caído, como se había imaginado Dave.

-¡Mio! ¡Oye!-decía Dave preocupado por lo que le hubiera pasado.

-Estoy bien...-decía Mio, levantándose con algo de dificultad.

-No deberías darte baños tan largos. ¿Puedes levantarte?-preguntaba Dave, dándole la mano a Mio, pero Mio rechaza su mano haciéndola a un lado con un golpe.

-¿Por qué te disculpaste? Te engañamos-decía Mio.

-Yo también les había ocultado que era un Saiyajín y que soy del Universo 1, así como mi padre Rugal. Estamos a mano-decía Dave.

-Pero intenté quitarte tu casa-decía Mio igual de terca.

-Pudiste haberlo conseguido de muchas otras maneras con tus poderes demoniacos. Sin embargo, solo intentaste modificar mis recuerdos para no hacerme daño-decía Dave.

-Solo lo hice... porque no queríamos involucrarlos-decía Mio penosa, con una toalla enrollada en su cintura, tapando sus partes importantes.

-Lo comprendo. Lo hiciste para protegernos, ¿No?-decía Dave, haciendo a Mio sonrojar-Ya no es necesario que lo hagas. Mi pader y yo decidimos protegerte-decía Dave.

-¿Q-Qué dices? Oye. ¿Qué?-decía Mio, luego que Dave le diera la mano para ayudarla a levantarse-Ahora somos familia-decía Dave.

-¡Ya te dije que lo del matrimonio era una mentira!-decía Mio sonrojada, pero Dave la calla poniendo su mano en sus cabeza.

-¿Acaso no te acuerdas de los papeles que papá te dijo que firmaras junto con María?-preguntaba Dave.

-¿Esos papeles? Sólo los firme, pensé que eran algo sin importancia-decía Mio como si nada.

-Pues esos "papeles sin importancia" como tú los llamas, eran los papeles de adopción que tanto tú como María firmaron-decía Dave.

-¿En serio?-preguntaba Mio incrédula de lo que Dave le decía.

-¿Eran papeles de adopción?-preguntaba Mio sin creérselo.

-Así es, ¿Firmas las cosas sin leer lo que dice lso documentos? De verdad que a veces no sé lo que piensas-decía Davev riéndose un poco por eso.

-Creo que soy un poco descuidada-decía Mio algo apenada por lo mismo.

-Eso las vuelve tanto a ti como a María mis hermanas adoptivas oficiales. Además, querer vivir con alguien y protegerlo, igualmente significa ser familia-decía Dave, después de todo en el Universo 1, Dave tenía mucha "familia".

Mio se quedó viendo a Dave con cara de ensueño, diciendo con la expresión de su cara que era una persona muy especial.

-Vaya, vaya... Veo que comienzan a llevarse muy bien-decía María bromeando.

-¿Q-Qué, María? Yo no...-decía Mio apenada.

-Es muy tranquilizador. Dave-asn lucía muy fuerte-decía María.

-Pues sí soy fuerte, pero aún así necesito hacerme más fuerte-decía Dave.

-¿Más fuerte?-preguntaba María curiosa.

-Sí, mínimo necesito llegar al nivel de un dios de la destrucción-decía Dave, pero el térnino "dios de la destrucción" llamó la atención de ambas hermanastras.

-Dave-san, ¿Qué es u dios de la destrucción?-preguntaba maría curiosa.

-Bueno, un dios de la destrucción es un ser muy poderoso que tiene la obligación de destruir cosas por su trabajo, algunos lo hacen por diversión, su poder va más allá de su imaginación-decía Dave.

-Ya veo. Sin duda deben ser muy poderosos-decía María.

-Así es, y lo mejor es que son 12 dioses por Universo-decía Dave.

Con Mio, en su habitación.

Mio seguía recordando lo que Dave le había dicho sobre la familia.

-Conque "familia"...-decía Mio, la cuál estaba sentada en su cama, después se para y agarra una foto de su cajón, y era la foto que se tomó junto con sus padres que cuidaron de ella por órdenes del Rey demonio Wilberto. Mio estaba recordando como sus "padres" habían sido asesinados, mientras lloraba, en eso tocan la puerta de su cuarto.

-¿Sí?-decía Mio.

-Mio-sama, ¿Como te sientes?-preguntaba María, que entraba al cuarto de Mio.

-Ya estoy mejor-decía Mio.

-¿Quieres agua?-pregunta María.

-No, estoy bien-respondía Mio.

Entonces María ve la fotografía an la que Mio se encontraba con sus padres que la criaron.

-¿De verdad quiere que seamos una familia?-preguntaba Mio.

Como respuesta, María saca la foto que recientemente se habían tomado con Rugal y Dave.

-¿Y esto?-preguntaba Mio.

-Dave-san la imprimió para nosotras. ¿Crees que Rugal-san y Dave-san fingían cuando se relacionaron con nosotras?-preguntana María, Mio negaba con la cabeza.

-¿Por qué no aceptamos su amabilidad? No podemos darnos el lujo de rechazar ayuda, Mio-sama.-decía María, Mio sonreía como respuesta.

-Entonces, está decidido. A decir verdad... Tengo una pequeña propuesta-decía María.

-¿Una propuesta?-preguntaba Mio.

Con Mio, María y Dave.

María había dibujado un círculo mágico en el piso, mientras Mio y Dave estaban parados en el centro dle mismo.

-Un pacto mágico entre maestro y siervo. Quiero que formen un pacton entre maestro y siervo-decía María.

-¿Por qué tenemos qué ser maestro y siervo?-preguntaba Dave curioso.

-Es cosa de protocolo. Las almas que establecen en pacto, pueden sentirse ente sí. Me gustaría que pudieras saber en qué lugar se encuentra Mio-sama en todo momento-decía María.

-¿Y no sería suficiente con que sintiera su ki?-preguntaba Dave.

-¿Ki? ¿Qué es eso?-preguntaba María confusa.

-Ahy, cierto, no sabes lo que es el ki. Bueno, resumeindo, el ki es la energía que hay en todo ser viviente, con esta energía se pueden crear tanto esferas de energía como ráfagas de energía, así como poder volar con tu propio ki y demás técnicas que dependen del ki, así como sentir presencias, entre ellas a Mio-decía Dave.

-Eso puede ser muy útil, pero si lo piensas bien, puede que exista alguien que tenga la habilidad de bloquear esa sensibilidad que se siente al sentir la energía, así que es mejor estar preparado por si llegara a pasar una emergencia-decía María.

-Es cierto, debería pensar mejor las cosas-decía Dave.

-Además, este pacto sólo puede realizarse en las noches de Luna Llena. Y ésta es una de esas noches. ¡No podemos desperdiciar esta oportunidad!-decía María.

-¿H-Hoy es Luna Llena?-preguntaba Dave nervioso a más no poder.

-S-Sí, ¿Por qué lo preguntas?-decía María, notando el nerviosismo de Dave.

-Rayos, bueno, es que tengo un pequeño problema con la Luna Llena-decía Dave.

-Si te refieres a la transformación Ozaru, no te preocupes, al menos que veas la Luna Llena, no podrás transformarte en Ozaru, por lo que no hay ningún problema-decía María.

-E-Es que ese no es el problema-decía Dave nervioso.

-¿Entonces cuál es?-preguntaba María curiosa.

-Es que yo ya dominé la transformación Ozaru, pero al perfeccionar el control del estado Ozaru, hay un efecto secundario, en cada Luna Llena un Saiyajín entra en celo, y al menos que acabe la Luna Llena, un Saiyajín no estará satisfecho hasta que se haya calmado-decía Dave con mucha pena, por lo que estaba diciendo.

-¿Así que me estás diciendo que entraste en modo de apareamiento, y esto ocurre en cada Luna Llena?-preguntaba detenidamente María, pero en su mente se notaba muy pervertida.

-Eh, sí, así es-decía Dave nervioso.

-No te preocupes, no pasara nada, si llegara a pasar algo, yo me haré cargo de todo-decía Mraía.

-Es lo que más me preocupa, sobre todo que estés actuando sopechosamente-decía Dave mentalmente.

-Di algo, Mio-decía Dave.

-A mí no me molesta, ¿No quieres hacerlo conmigo?-preguntaba Mio nerviosa y sonrojada a la vez.

-Rayos, Mio, pregunta de forma más específica, la forma en que lo dices puede malinterpretarse-decía Dave mentalmente, por lo que acaba de decir Mio.

-¿E-Estás segura?-preguntaba Dave igual de nervioso.

-Sí. Si eso nos permite saber donde estamos...-decía Mio.

-¡Está decidido! Será la primera vez para Mio-sama, así que le ayudaré-decía María, mientras le daba la mano a Mio.

-Bien...-decía Mio.

-El pacto se sellará cuando beses el círculo mágico en el dorso de la mano de Mio-sama-decía María.

-¿Qué bese su mano? Vaya erlación entre maestro y siervo-preguntaba Dave algo sonrojado.

Es cuando Dave se da cuenta que en su mano derecha aparece un círculo con una estrella de 4 picos.

-Oigan, apareció algo en mi mano-decía Dave extrañado.

-¡Oye, María! ¿Qué significa esto?-preguntaba Mio a María con molestía moviendo su cuerpo.

-Vaya, pero que extraño... ¿Habré cometido un error?-se preguntaba María pensativa.

-Dave, ¿Cuánto poder tienes?-preguntaba María.

-¿Para qué preguntas?-decía Dave.

-Sólo para confirmar algo-decía María.

-Bueno, mi poder es enorme, de eso no cabe la menor duda, aparte de ser la reencarnación de Apolo y tener el espíritu sellado de Zeus, así que podría ser considerado un dios de cierta forma-decía Dave pensativo.

-Con razón-decía María.

-¿A qué te refieres, María?-decía Mio.

-A que Dave es demasiado poderoso como para ser tu siervo, por lo que el contrato lo recococió automáticamente como el maestro, y pues ya vez lo que pasó-decía María.

-¿Qué vamos a hacer?-preguntaba Mio a María, ya que no sabía que una cosa asó podía llegar a pasar.

-Sólo nos interesa que sepan dónde está el otro, así que, Mi-sama, si pudieras besar la mano de Dave-san...-decía María nerviosa.

-¡Es una broma! ¿No? ¿Por qué tengo que ser su esclava?-preguntaba molesta Mio.

-Esa palabra es muy fea, digamos mejor que compañera...-decía Dave, pero el círculo con la estrella de 4 pico estaba desapareciendo de la mano de Dave.

-Oigan...-decía Dave.

-¡Tú no abras la boca, Dave!-decía molesta Mio.

-Vaya, vaya, la tsundere pelirroja sín que está molesta-decía Orochi Dave en la mente de Dave.

-Y yo que pensé que no aparecerías-decía Dave mentalmente molesto.

-Parece que está por desaparecer-decía Dave, refiriendoce al círculo con la estrella de 4 picos.

-¡Es terrible, Mio-sama! ¡Bésalo pronto! ¡Ahora!-decía María apresuradamente.

-P-Pero...-decía Mio.

-¡Podremos anularlo durante la próxima Luna Llena!-decía María.

-¿La próxima? Pero...-decía Mio.

-Desapareció-decía Dave-Qué bueno que estoy calmado, aún no me he empezado a descontrolar-decía Dave aliviado.

María estaba nerviosa por lo que llegara a pasar en cualquier momento, que hasta cayó de rodillas.

En ese instante, una marca apareció en el cuello de Mio, que tenía la forma de un corezón en medio, y la forma de la estrella de 4 picon en lo largo y ancho, alrededor del cuello.

-¿Q-Qué es esto?-preguntaba Mio, sintiendose extraña, cayendo de rodillas, por el sentir extraño-No puede ser...-decía Mio, mientras sentía que su cuerpo temblaba.

-O-Oye, ¿Estás bien?-preguntaba Dave, mientras se acercaba a Mio, pero al hacer contacto su mano con el brazo de Mio, su cuerpo reaccionó sensiblemente, ya que Mio gritó de placer.

-¿Q-Qué pasa?-preguntaba Dave-Esa forma de gritar, ella se está excitando, ¿Acaso está caliente? ¿Qué la habrá puesto de esa forma?-se preguntaba mentalmente mientras Dave empezaba a sudar nerviosamente, ya que seguramente esto empezaría a afectarle, y por consiguiente, los efectos de la Luna Llena empezarían a hacer efecto sobre él mismo.

-Sin duda fue la Súcubo-decía una voz que conocía Dave, que venía de su mente.

-Esa voz, ¿Zeus?-preguntaba mentalmente Dave atónito de que Zeus despertara tan pronto de su sueño.

-Sí, soy yo, esa Súcubo es la causante de lo que le pasa a esa pelirroja-decía Zeus en la mente de Dave.

-Eso significa que...-decía Dave.

-Exactamente, el contrato actua de esa manera si hay un acto de rebeldía o traición por parte del siervo, y si el contrato es de una Súcubo, pues...-decía Zeus en la mente de Dave.

-Ya no expliques más, entiendo perfectamente-decía Dave mentalmente.

-¡Son los efectos de la maldición!-decía María.

-¿Maldición?-preguntaba Dave molesto, la palabra maldición no era su palabra preferida, pues obviamente él tenía la maldición d ela chica ahogada, y el disturbio de la sangre era otra de sus maldiciones con las que tenía que seguir viviendo hasta la muerte.

-¿Me lo podrías explicar?-preguntaba Dave con un tono sombrío, haciendo que a María se le ponga la piel de gallina, de esta forma María entendió que a Dave no le agradaba la palabra "maldición", y de rorma resignada le tuvo que contar a Dave.

-El objetivo principall del pacto entre maestro y siervo es conservar la lealtad del subordinado. Cuando el siervo se pone rebelde o hace un acto de traición, se activa la maldición. Es probable que esto se deba a que Mio-sama se negó a dar el beso de lealtad...-decía María.

-¿Esto se debe a la maldición?-preguntaba Dave estupefacto.

-Aunque no lo parezca, soy una Súcubo-decía Mría sonrojada.

-Sí, lo sé. Esos demonios que les gustan las cosas lujuriosas y les gusta entrar en los sueños de la genta, sus contrapartes son lso Ilcubos, curiosamente conozco a 2 de ellos para mi mala suerte, y son kurumu-chan y Morrrigan-decía Dave.

-Aunque es casi como lo describes... Como utilicé mi magia en el pacto, Mio-sama sufre una maldición de súcubo. Es decir, tiene enormes efectos afrodisiacos... Qué lástima-decía María.

-Sabía que algo así pasaría-decía Dave golpeándose la cabeza con la palma de la mano.

-¿Cómo es eso?-preguntaba María curiosa.

-Digamos que cosas como está me pasan muy seguido-decía Dave sin dar mucho detalle.

-V-Vamos, apresúrate y sálvame...-decía Mio, entrando en un gran estado de excitación.

-No podemos hacer nada, ¿Verdad?-preguntaba Dave.

-No te preocupes. La maldición desaparece cuando el maestro hace que el siervo se entregue-decía María.

-¿E-Entregarse? ¿Cómo?-preguntaba Dave, no quieriendo que le responda lo que se entaba imaginando.

-Es muy sencillo. Sólo debes tocar a Mio-sama-decía María, Dave entendió a lo que se refería María, pero no estaba seguro si´podría hacerlo.

-Mio-sama está muy sensible gracias a los efectos acfrodisiacos de la maldición. Jamás había experimentado un palcer coo este, así que si la tocas un poco, debería jurarte su lealtad por elección propia-decía María.

-¡O-Oye, María! ¿Qué estás...?-preguntaba Mio, siguiendo en su estado de excitación.

-Resiste un poco más Mio-sama. Dave-san te hará sentir mejor dentro de poco. No creas que quiero ver tu rostro de placer solo porque soy una súcubo, Mio-sama-decía María con una risita misteriosa.

-Es obvio que con eso, ya dijo todo lo que está pensando-decía Dave mentalmente con una gota de sudor en la cabeza.

-¡Vamos, Dave-san! Alivia a Mio-sama tocando esas partes de su cuerpo.

-E-Este... Cualquier lugar sirve, ¿Cierto?-preguntaba Dave nervioso.

-Claro, pero cuanto más tardes, por más tiempo sufrirán su cuerpo y su mente...-decía María, mientras Mio haciía rebotar sus senos, Dave estaba tan concentrado en los mismos que estaba tan apenado-¡Mio-sama irá al cielo en más de un sentido!-decía María.

-E-Eso es un poco sarcástico, ¿Los demonios también van al cielo? Un momento, ese es un buen nombre para una película, voy a anotarlo-decía Dave, meintras hacía lo que decía, meintras María veía esta escena con una gota de sudor en la cabeza.

-Dave, ¿Ya acabaste? Bueno, si prefieres juguetear un poco, eso también debería funcionar. De hecho, a mí me gusta así-decía María.

-Rayos, nos quería hacer esto, pero no me dejas opción-decía Dave nervioso.

Entonces Dave empieza a aumentar considerablamante su ki.

-¿Qué piensas hacer, Dave?-preguntaba María curiosa.

-Pienso llamar a Orochi Dave-decía Dave.

-¿Orochi Dave?-preguntaba María confusa.

-Sí, es una versión alterna mía, que creo manejará esta situación mejor que yo-decía Dave.

-Ah, bueno, si tú piensas eso, pues adelante-decía María.

Entonces a Dave se le broncea la piel, su cabello cambia de color a un color rojizo y sus ojos a un color violeta, y su aura cambia a color violeta.

-Ya estoy lsito-decía Orochi Dave, el cuál tenía una voz más grave que el Dave normal.

-Vaya, ya era hora-decía María.

-Bueno, llegó la hora de empezar con la diversión-decía Orochi Dave con una sonrisa algo pervertida.

-Este Dave me agarda más que el otro-decía María divertida al imaginarse lo que podría pasar.

-¡No! ¡A-Aléjate! ¡Estúpido! Si intentas algo extraño, te mataré cien veces-decía Mio excitada, sin mucho poder de convencimeinto.

-Claro, claro, eso dímelo cuando hayamos acabado de hacer lo nuestro-decía Orochi Dave divertido, mientras agarraba el brazo de Mio y ésta gritaba de placer.

-Sabes muy bien que esto es por el bien de Mio-sama, por el bien de Mio-sama

-Eso lo sé muy bien. Ahora, veamos cuál es tu punto débil-decía Orochi Dave tocando cada parte del cuerpo de Mio, pero la parte en la que más reaccioó fueron en sus pechos.

-¡No!-gritaba Mio, al mismo tiempo excitada.

-Parece que lo encontraste. El punto débil de Mio-sama-decía María de forma pervertida.

-Sí, lo sé, siempre Rias-chan me pedía que la tocara en esa parte, así que supuse que era también su debilidad, jamás creí que una comparación e Universos me diera la respuesta, tal ironía-decía Orochi Dave divertido.

-N-No... ¿Q-Qué hago? A este paso... ¡Onii-chan!-decía Mio mentalmente nerviosa llorando de placer.

En ese instante Orochi Dave vuelve a tocar los pechos de Mio, pero ahora toca el pecho izquierdo de Mio, con mucho morbo.

-¡Ahí no! ¡No!-decía Mio perdiendo la razón.

Después Orochi Dave empezó a tocar más rrápido los pechos de Mio, haciendo que se excite aún mas.

-No, esto no es sufiente, tengo que hacer el contacto más directo-decía Orochi Dave, siguiendo tocando a Mio.

-Yo estoy... Esto es...-decía Mio mentalmente.

-No debe, Mio-sama... Esto es para liberar la maldición. Tiene que entregarsepor completo a Dave-san. Enfrente suyo está su amo, mire bien-decía María.

-Amo... Obedecer...Esta persona es mi amo...-decía Mio mentalmente.

-No, eso...-decía Mio todavía excitada.

-(Suspiro) Dave-san, tiene que acariciar los pechos de Mio-sama directamente-decía María.

-De esto es de lo que estaba hablando, vayamos a la accion inmediatamente-decía Dave pervertidamente.

-Vaya, este Dave no duda en hacer las cosas, su personalidad sufrió un cambio muy drástico, increíble-decía María imaginándose cosas que ella misma siendo súcubo podría hacer con Dave.

Entonces Dave empieza a meter su mano por debajo de la camisa de Mio.

-¡No, Onii-chan! ¡No lo hagas, Onii-chan!-decía Mio nerviosa, pero a la vez excitada.

-¿Me llamó Onii-chan? Vaya, se ve que me está apreciando cada vez más y ni ella se está adndo cuenta, esa es buena señal-decía Orochi Dave, tocando los pechos de Mio, ahora directamente.

-No, ¿Por qué?-decía Mio mentalmente más calmada.

-Realmente quería llamarlo así-decía Mio mentalmente.

-Qué vergüenza-decía Mio sonrojada, volteando su cabeza a otro lado.

-Aguanta un poco más, trataré de acabar lo más rápido posible-decía Orochi Dave, pero lo que sorprendió a Mio, fue que su tono de voz sonaba más al Dave que conocía, lo que la tranquilizó un poco.

De esa forma, Dave dejó al descubierto los pechos de Mio, meintras Mio con lágrimas en sus ojso, voleaba a otro lado, ya que tenía vergüenza.

-No debe, Mio-sama. Tiene que observar con cuidado-decía María, voviendo la cabeza de Mio, obligándola a que mirara de frente.

-Bien, aqui voy-decía Orochi Dave.

-Dave-san una vez que acabes con Mio-sama, yo soy la siguiente-decía Maria, ya que ni ella misma estaba segura de porque lo hacía, tal vez era la excitación que le hacía sentir Dave.

-¿También quieres hacer un contrato?-preguntaba Orochi Dave divertido.

-Claro, si no es mucha molestia-decía María.

Entonces Orochi Dave empezó a tocar con más esmero los pechos de Mio, y no solo sus pecho, sino que también sus partes más íntimas, lo que sorprendió a María fue que Mio accediera a que las tocara, ya que no se esperaba que Mio reaccionara de esa forma, pero no sólo eso, sin duda Dave hizo que fantaseara de una forma que ni ella misma se había imaginado, sin duda era el primero que conocía que la hacía fantasearse de esa forma.

Orochi Dave hizo que Mio se entregara más rápido de que se hubiera imaginado María.

Minutos después.

Mio se encontraba descansando en el sofá, después de la fatiga que causo el entregarse a Dave conllevara, con una sábana cubriendola.

-¿13 veces? Esa es mi Mio-sama. resistió más de lo que pensé-decía María algo cansada, ya que Dave fue algo ruda con ella, pero a ella no le importó mucho que digamos.

-Por cierto, María.-decía Dave, que había vuelto a la normalidad.

-¿Por qué no me hablaste antes sober la maldición?-preguntaba Dave.

-Lo hice para asegurarme de que no cambiaras de parecer. Lo siento-decía María disculpándose.

-Entiendo-decía Dave.

-¿Eh? ¿No estás enfadado?-preguntaba María.

-Eso no me corresponde. Además, creo que la enojada es otra-decía Dave, mientras señalaba detás de ella.

-María, debemos hablar-decía Mio con un aura que imponía meido.

-¡Mio-sama, mi cabeza! ¡Me lastimas la cabeza! ¡fue sin querer! ¡Me duele! ¡Me duele, Mio-sama! ¡Me partirás en dos!-decía María en forma chibi.

Pero poco después se oye un grito de ambas que Dave no esperaba oir.

-¿Qué pasa?-preguntaba Dave curioso.

-Me salió una cola de mono-decía Mio gritando.

-A mí también me salió una cola de mono-decía María igualmente gritando .

-Mmm, creo saber qué fue lo que pasó-decía Dave.

-Vamos, dilo-decía Mio, esperando la explicación de Dave.

-Sí, yo también quiero escuchar tu explicacción-decía María.

-Al parecer esto fue un efecto secundario del pacto que acabamos de hacer-decía Dave.

-¿Un efecto secundario?-preguntanba María curiosa.

.Sí, como vez al hacer el contrato, mi teoría es que parte de miADN se filtró en sus cuerpos, haciendo que se volvieran en parte Saiyajín, como ven ahora son de mi familia, incluso en la sangre-decía Dave divertido.

-¿Pero como pudo pasar?-se preguntaba María pensativa.

-Supongo que nunca se intentó hacer un pacto con un Saiyajín, ¿Verdad?-decía Dave.

-Que yo sepa, eres el primer Saiyajín que hace un pacto de este tipo-decía María.

-Entonces no se conocía que efectos podía tener el pacto en mi persona y en los demás que estuvieran conmigo, por lo que esas fueron las consecuencias-decía Dave.

-Ya veo, más lógico no podía ser-decía María.

-¿Pero cómo oculto mi cola? No puedo dejar que me vean así en la escuela-decía Mio.

-No te preocupes, yo te enseño después como ocultarla-decía Dave.

En eso, tocan a la puerta.

-Qué raro, ¿Me pregunto quien podrán ser?-preguntaba María, yendo a abrir la puerta.

-Dave, unas personas quieren verte-decía María.

-¿Quienes serán?-se preguntaba Dave mentalmente.

-Hola-decían 4 personas que Dave conocía muy bien.

-Vaya, vaya, no creí que vendrían-decía Dave.

-¿Quienes son?-preguntaban María y Mio curiosas.

-Ellos son Kyo Kusanagi, Iori Yagami, Nagisa Aoi, Tamao Suzumi y Kotori McDougal, ellos son mi banda, la cual se llama DragonHeart-decía Dave.

-¿Tienes una banda?-preguntaba Mio.

-Así es-decía Dave.

-Onii-chan, ¿Quienes son estás chicas?-preguntaba Kotori curiosa.

-Bueno, ellas son Mio Naruse y María Naruse, nuestras hermanas adoptivas-decía Dave.

-¿Más hermanas? Ya bastante tenemos con Ayumi, Miocchi, Rose, Adel-niichan y Soshuke-niichan, además de Eslie-neechan-decía Kotori.

-¿Elsie?-preguntaba Dave.

-Sí-decía Kotori.

-¿Y quién es Elsie?-preguntaba Dave, haciendo que Kotori se caega hacia atrás, estilo anime.

-Onii-cah baka-decía Kotori dándole un zape en la cabeza a Dave-¿Olvidaste a Elsie? De verdad eres idiota-decía Kotori enojada.

-Ah, te refieres a mi hermana demoniaca, sí, ya recoordé, es que con cada salid que hacer, ya ni puedo recordar su nombre muy bien-decía Dave sobándose la cabeza, como si de Son Gokú se tratase.

-Kami-nii-sama se olvidó de mí-decía cierta demonio de 16 años lloorando en forma chibi.

-E-E-Elsie, de verdad lo siento, te compensaré, lo prometo, pero primero pasen, no puedo dejarlos afuera-decía Dave, mientras dejaba pasar a todos a la Mansión.

-Vaya, vaya, nuevas hermanas y una demonio que también es hermana nuestra, esto se va a poner beuno-decía María, imaginándose las infinitas posibilidades de orgías que se podían hacer.