El sonido de mis tripas no me deja continuar mi camino, asique paro en el primer restaurante que veo y pido al camarero un plato de sopa caliente al terminar la cena me pongo en la cola para ir al baño pero como es muy larga la pido a una mujer que esta delante mía que me guarde el sitio mientras llamo a mi madre, meto dinero en el teléfono y lo coge mi madre la digo que ya he llegado pero me regaña por que se da cuenta que no es así, la cuento que e parado a cenar y me despido de ella. Al llegar nuevamente a la cola un hombre se me cuela.
-oiga, este es mi sitio-le digo mirando al suelo
-lo siento, pero aquí usted antes no estaba-me dice sonriendo por el tono que pone
-ya per…-le miro y oh mi diossssss, que hombre, no que dios con un traje gris claro y corbata negra, sus ojos verdes como la hierba fresca y su boca o su boca desearía besarlo oh, QUE NO SI LO ACABAS DE CONOCER BELLA CALMATE, me digo a mi misma-o… es que hablaba por teléfono, seria tan amable de dejarme es que es urgente-al terminar de decir lo ultimo me sonrojo de seguro parezco un tomate andante.
-la dejo pasar señorita si me permita que la invite a una copa-o que amable
-por supuesto-digo asintiendo con la cabeza.
Entro rápidamente me siento y suspiro de alivio, me levanto me miro en el espejo, me lavo las, manos y me maquillo un poco.
1hora y 30 minutos después termino de beberme mi 30 chupito yo, el solo 2 ya que tiene que conducir, ya no podía ni mantenerme sentada en la silla y constantemente el me sujetaba para que no me cállese de ella, un rato después fuimos a bailar y no se como pero sus labios estaban junto con los míos en un hambriento beso y una lucha de lenguas sin fin.
No se como pero ya estaba acostada en una cama con el encima mio me, es bastante más alto que yo, abre la boca y le imito. Su cálida lengua lucha por encontrar la mía.
Deja de besarme y bajando sus manos a mi trasero, me pregunta si estoy segura.
- Del todo - susurro acercándome a su oreja.
Sonríe y me sienta en la cama. Me quita las zapatillas blancas y rosas y las deja a un lado. Luego mete los calcetines en ellas (es un hombre muy ordenado) y comienza a besarme los pies. Me hace cosquillas, pero reprimo la risa como puedo. Sigue subiendo y antes de desabrochar mis vaqueros, me da un besito rápido en la mejilla. Baja los pantalones, acaricia mis piernas desde los tobillos hasta las caderas... estoy empapada, me tiene a punto de caramelo. Lo nota cuando pasa su mano entre mis muslos.
- ¿Qué te pasa, nenita? - dice con voz lasciva.
Noto que me sonrojo .Abro más las piernas para facilitarle el acceso a sus dedos, que ya han entrado en mis braguitas y recorren mi raja, parándose especialmente en el botoncito.
Se sube encima de mí, me saca la rebeca y luego la camiseta, dejándome en ropa interior. Ahora pasa sus manos por mi pelo y mis labios, hasta que finalmente se decide a bajar a mis pechos. Como abrazándome, quita el sostén dejando las tetas libres. Se queda contemplándome un momento antes de llevar sus labios a ellas; no puedo evitar estremecerme de puro gusto cuando pasa la lengua por el pezón derecho mientras que retuerce suavemente el izquierdo. En este momento sí que debo de esta empapada...
Mientras que come mis tetas con verdadera dedicación, noto el bulto que tiene entre sus piernas.
Se empieza a quitar la camisa y yo desabrocho su cinturón. Levantándose, se saca los pantalones y queda en boxes. Su verga se adivina dura a través de la fina tela. Lanza al suelo los cojines y se tumba en la cama. Yo voy a su lado y alterno besitos y mordiscos por su cuello, orejas y labios. A la vez, intentando darle placer, muevo las caderas encima de su erección, sintiéndola a través de la tela. Coge mi culo y él marca el ritmo al que me muevo, se detiene más en los roces... hasta que empieza a bajar mis braguitas. Yo me las quito del todo y él hace lo mismo con sus boxes. Me quedo pasmada mirando su pene. Es hermoso, creo que no podría rodearlo entero con la mano, ni mucho menos caber en mi.
Me da un beso intenso mientras entra en mi despacio sin prisas esperando que me acomode a su tamaño, da un ultimo empujón y entra del todo, se me escapa una lagrima y el me la quita con mucho amor.
Asta que yo no empiezo a moverme debajo de él no se mueve, así empieza un suave vaivén entre dos cuerpos mientras me acaricia los pechos o me da besos por el rostro y al acabar gritamos a la vez ambos nombres, se recuesta en mi pecho y yo echo la cabeza hacia tras y suspirando noto que se a quedado dormido toco los suaves bellos de su cabeza y cierro los ojos.
Al día siguiente me duele mucho la cabeza y como puede me levanto ya que el cuerpo de Edward me tiene aferrada sus pies entre los míos sus manos en mi cadera y su cabeza en mi pecho, recojo mis bragas que están enredadas en su pie y cojo el coche y me largo a toda prisa de allí.
