Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.
Bueno, les entrego la parte dos, una más y se acaba, muchísimas gracias a los que dejaron reviews y agregaron la historia a sus favoritos ¡Un abrazo!
AVISO: Matsuri pervertida adelante.
Ahora disfruten
Ink Panic!
Parte 2/3
Cuando Temari me dijo que tenía un hermano menor que había decidido vivir en los estados unidos con su tío desde muy joven y que eventualmente se había convertido en un excelente tatuador especializado en coberturas, se le olvidó mencionarme que era exquisitamente atractivo.
Y vamos que nunca he sido de esas chicas que van mirando con ojos pervertidos a los hombres y dejan caer la baba abiertamente por ellos, pero es que ¡Este chico!, con cabellos rojizos, un metro noventa, un cuerpo bien construido, llevaba un camisa blanca con mangas hasta los codos y un vaquero, su forma de vestir era sencilla y no llamaba mucho la atención, pero ¡Esos músculos! Por debajo de la ropa se podría entrever que tenía un tonificado abdomen, unos brazos y una espalda perfectamente torneados , la piel que lograba ver estaba cubierta por tatuajes, pero se veía aún más sexy así, tenía un par de ojos deslumbrantes color aguamarina, ¿De dónde había salido ese chico? Conocía al hermano mayor de Temari: Kankuro, pero no era ni una pizca de lo que era Gaara, muchos chicos decían que Temari era una bomba sexy, pero bueno, que sabía yo de eso, para mí, los dioses de la genética se habían juntado para hacer a tan perfecto espécimen porque lo atractivo que era el chico no era ni medio normal.
Así que estaba allí, más preocupada por encontrar algún defecto a aquel chico que por el tatuaje, después de su estelar aparición en medio de mi bochornosa conversación, si podemos llamarle así, con el rubio, Gaara me dirigió por el pasillo hacia su oficina, ahora mismo se movía por todo el lugar en busca de algo, estaba demasiado entretenida mirándole que ni me importaba que no me hubiera dirigido palabra, estaba sentada en una silla justo en frente de un escritorio metálico… "Jumm, lo que podríamos hacer en ese escritorio" ¡Joder! La mente se me iba cada vez más a lugares más prohibidos, debía concentrarme, si él lograba percibir algo de lo que pensaba me moriría de vergüenza, en fin, estaba sentada al lado del escritorio, allí se esparcían un montón de papeles llenos de bocetos complejos y por lo que podía ver, era bueno… en su trabajo quiero decir.
"Seguramente en otras cosas también" completo mi sucio subconsciente.
¡Calla! Me grite a mí misma.
Entonces Gaara se sentó frente a mí, tras el escritorio, con un lápiz y varias hojas en mano.
-¿Qué estabas pensando para la cobertura?- me pregunto poniendo las hojas y el lápiz a un lado, recolectando los papeles esparcidos hasta formar una pila.
Llámenme loca pero escanee cada uno de sus dedos con ojos de águila, no había anillo, no podía decir que estaba soltero pero por lo menos casado no estaba, entonces me di cuenta que me había preguntado algo y que esperaba respuesta.
-La verdad, no he pensado en nada- le dije, me miro un poco molesto y me obligue a hablar para evitar esa mirada- No me importa con que lo cubras solo quiero que lo hagas.
-Sabes, esto se va a quedar en tu piel por el resto de tu vida, no deberías tomarlo tan a la ligera- me dijo con un tono de voz severo.
-En realidad no importa- le asegure, era la verdad, solamente quería quitar el nombre de Sasori de mi piel, ¿Era eso tan complicado?
Se puso de pie, arrastro la silla donde había estado sentado hasta ponerla a mi lado y después se sentó, estiro la mano y tomo un par de lentes de marco oscuro que estaban sobre la superficie del escritorio y se los puso ¡Justo cuando pensaba que no podía ser más sexy!, con los lentes puestos desprendía un aire de inteligencia realmente atrayente.
-Déjame verlo- me ordeno con los ojos fijos en mí.
Con toda la pena de mundo comprendí que había llegado el momento de mostrarlo, el error más grande de mi vida, enrolle poco a poco la manga de mi camisa haciendo visible el tatuaje, vi las cejas del pelirrojo dispararse hacia arriba en sorpresa, solo por un par de segundos, pero lo vi y fue suficiente para llenarme de vergüenza.
Toco la piel por donde se dibujaba el tatuaje y sentí que me hormigueaba toda la zona, nunca había sentido una reacción tan fuerte a tan poco contacto.
-Ha sanado perfectamente así que no tenemos problemas, tendré que cubrirlo con color si queremos que desaparezca totalmente- me dijo con la vista fija en mi brazo, yo me la pasaba de lo lindo viendo sus labios moverse mientras hablaba.- ¿estas segura de que harás esto?- me limite solamente a asentir.
Volvió a estirar su mano, esta vez tomo una de las hojas que había dejado en el escritorio y la dejo cerca de mí, se puso de pie abrió uno de los cajones del escritorio y saco un bolígrafo y lo dejo justo encima del papel que me había acercado.
-Voy a necesitar que leas y firmes esto, tengo que buscar algo volveré en un momento- y tras decir eso desapareció por la puerta.
Resople un poco por perderlo de vista y me dedique a leer lo que me había ordenado, era una especie de contrato donde se confirmaba que era mayor de edad, se enumeraban una lista de enfermedades que en caso de padecerlas me impedirían tatuarme y… ¡A que no se lo imaginan! Se pedía que el cliente no estuviera bajo efecto del alcohol u otra droga, ¡Vaya! ¿A qué lugar de mala muerte había ido a parar la noche que me había hecho el tatuaje? Me habían dejado tatuarme cuando estaba hasta arriba de tragos, me considere entonces con suerte, todo pudo haber ido aun peor.
Termine de leer, abajo habían unos espacios en donde debía poner mi nombre y apellido y demás información, justo había terminado de llenar los espacios cuando la puerta volvió a abrirse.
-¿Terminaste?- me pregunto, solo por cortesía, porque no espero a que le respondiera para tomar el papel y confirmar que todo estaba en orden- Yamamoto…- pronuncio mi apellido y los cabellos de la nuca se me crisparon.- No serás la hija de Yamamoto Ryota- me comento más que preguntarme.
-Así es- le conteste, no podía hablar con este hombre, era demasiado distrayente, si seguía dándome cuerda terminaría diciendo una barbaridad,
- Lo tatué una vez, antes de abrir esta tienda- me comento mientras organizaba en un mesa pequeños tarritos con tinta de color- "El dragón de cristal" así le llaman, escuche que tendrá una fiesta importante pronto- me dijo, "¡Deja de hablarme maldita sea! No me hagas meter la pata" pensaba.
- Celebra 15 años de carrera- Fue lo único que pude decir, pasaron un par de minutos de silencio, en los cuales se sentó de nuevo detrás del escritorio dibujando en una hoja en blanco, no alcanzaba a ver lo que hacía o tal vez si, quien sabe, solo miraba su cara de concentración mientras trabajaba .
-Bien, tú no tienes ni idea de lo que quieres, así que dependerá de mi ¿Verdad?- asentí - entonces vamos a hacerlo- me dijo gesticulando a una silla mullida que estaba en la mitad del cuarto ¿Cómo no la había notado? Claro, muy ocupada mirando al tatuador.
Obedecí y me acomodo en el lugar, se sentó junto a mí en una silla metálica que ¡Sorpresa! Tampoco había visto hasta entonces, ya con maquina en mano comenzó con su arte.
-¡Hay!- deje escapar una vez la aguja entro en contacto con mi piel, se detuvo y me miro divertido.
-¿No te va bien con el dolor?- me pregunto con una pizca de sarcasmo.
-No lo esperaba, es solo eso- le dije bastante avergonzada.
-¿No te lo esperabas? Este tatuaje te debió haber dolido las líneas son muy gruesas- se refería al tatuaje de Sasori.
-Pues veras…- empecé a decir.
-Parece que tienes una historia importante para contar- me interrumpió- que tal si terminamos con esto primero- me dijo con una pequeña sonrisa y sentí mi corazón derretirse y las mariposas naciendo ¡Que cursi estaba siendo todo esto!- Sera mejor que no mires, voltea- me recomendó.
Hice lo que me dijo y después escuche de nuevo el zumbido de la máquina y sentí el dolor en mi antebrazo.
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Les había mencionado que a simple vista me parecía que Gaara era bueno en su trabajo, pues me he equivocado, es muchísimo más que eso, es impresionante, magnifico, no tengo ni palabras para explicar que su aspecto resulta no ser lo mejor de él.
Había pasado horas sentada en la silla aguantándome las lágrimas por el dolor, me pregunto varias veces si prefería detenerme y continuar otro día, pero no podía permitírmelo si no terminaba con eso en ese momento no lo haría nunca, así que apreté la mandíbula y cerré los ojos, repitiendo un mantra en mi mente que no logro ni recordar, mirando hacia atrás en ese momento lo único que recuerdo es el zumbido de la máquina de tatuajes.
Pero si, una vez que se detuvo el ruido y el chico me dijo que se había terminado me di cuenta que había valido la pena, en ese par de horas Gaara había borrado cualquier rastro del anterior tatuaje, ahora mi brazo lucía un espectacular diseño de un dragón que por la manera de aplicar los diferentes colores parecía hecho de auténtico cristal ¡Mi padre lo amaría! Me quede observando la pieza por largos segundos, en el fondo escuchaba al pelirrojo remover cosas en su escritorio.
-¿Te gusta?- me pregunto un poco ausente, seguramente lo hacía por protocolo pues tenía cara de saber que había hecho un excelente trabajo.
Era un poco engreído, ¡Primer defecto encontrado!
No le respondí, aunque desee haberlo hecho, en lugar de responderle salte del asiento como niña pequeña y le rodee el cuello con las manos, abrazándolo de la forma más repentina posible, él se tensó por un momento pero en el siguiente lo sentí relajarse a pesar de eso no me abrazo de vuelta, no sé cuánto tiempo estuvimos así pero sí sé que fue demasiado bochornoso, cuando mi razonamiento despertó me aleje de el con la cara en llamas, Gaara no pareció importarle pero lucía una sonrisa mínima.
-Tomare eso como un si- me dijo acercándose a mí para envolverme el brazo en un vendaje- Llámame si hay algún problema- concluyo, después me sostuvo la puerta, la cruce murmurando una despedida rápida junto con un aún más rápido agradecimiento.
Me sentía tonta, pero adivinen…
El perfume de Gaara era el olor más exquisito que pude haber percibido en toda mi vida.
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Cuando volví al hotel Temari y Shikamaru estaban en mi habitación, perdidos en un mar de invitaciones, se supone que la empresa las enviaría directamente a los destinatarios, pero hubo una confusión y ahora todas estaban allí, no es como si fueran necesarias pues habíamos recibido llamadas de muchas gente diciendo que si asistirían, es decir, la gente se había auto invitado, además mi padre se había asegurado de convertir su fiesta en tema de conversación de toda Las Vegas.
-Las hemos revisado, están todas, llamamos a la empresa y dijeron que enviaran a alguien lo más pronto posible para que las entregue y Temari asusto tanto al chico del teléfono que nos dijo que no nos cobrarían el precio de entrega- Me comento Shikamaru apilando sobres.
-Eso no fue lo que sucedió- le respondió Temari, los dos se habían estado comportando extraño, como si se llevaran… Bien- Hay algunas sin nombre, hay que apartarlas para devolverlas- dijo la rubia.
-¿Sin nombre?- una extraña idea nació en mi cabeza.
-Así es- se limitó a responderme- Oye, tardaste, ¿Debemos asumir que fuiste capaz de cubrirlo? Estuve llamando a Gaara pero su teléfono estaba apagado.
-Oh! Sí, no debemos preocuparnos más de eso, está hecho, Sasori se ha marchado- dije orgullosa.
-¿Y bien?- me pregunto Shikamaru con una ceja arqueada.
-¿Qué?
-¿Vas a mostrárnoslo o ha quedado aun peor que antes? Si es que es posible- dijo.
Con cuidado doble la manga larga de mi camisa, descubriendo el blanco vendaje, sentí un escalofrió, una chispa me nació en la punta de los dedos al recordar el leve contacto de Gaara con mi piel, luche por sacarle de mi mente, pues no podría explicarle a mis amigos si me sonrojaba, retire cuidadosamente el vendaje y vi como los ojos de mis compañeros se llenaban de asombro a medida que descubría el tatuaje.
-¿Pero qué dices?- exclamo Temari acercándose- No hay ni rastro del anterior- observaba incrédula la pieza.
-Es impresionante- dijo Shikamaru mientras sonreía levemente- ¿Qué crees que diga tu padre?- me pregunto y mientras pensaba en la respuesta se escuchó un estruendo desde la puerta.
Nota: Un poco más cortó pero era necesario, pronto el último.
Repito, gracias por lo reviews.
Thank you for feeding your brain with my madness!
Nos leemos. ;)
