Cuando era un niño, lo que mas deseaba era tener una familia, porqué de esa forma no seria ignorado, habría quien lo defendiera y cuando volviera a casa habría alguien esperando. Alguien con quien poder hablar por las noches, quien lo cuidara cuando estaba enfermo, o herido, alguien para el que no seria "El demonio" del que todos susurraban.

Pero eso nunca sucedió. Nadie quiso adoptarlo y fue un huérfano que no conocía el amor de una madre, un padre, o un hermano, bien recordaba las palabras de Sasuke en el valle del fin.

Un huérfano.

Por eso el ser Hokage se había vuelto su sueño. Ahora ya no era un sueño, había cambiado luego de aquella batalla, había aprendido, aunque sus compañeros de Konoha no lo sabían. Ya no vivía de sueños, sino de elecciones.

Naruto suspiro, se metió las manos en los bolsillos demostrando una seguridad que no sentía.

No es que ella fuera mala... un poco cruel, tal vez... No, ella cruel, y sádica cuando se lo proponía.

Un escalofrío recorrió su cuerpo. Pensó en cómo salir del problema que él mismo había creado.

Naruto sonrió, cubierto de un aura despreocupación, como usualmente se comportaba; quizás, pensó interiormente, la situación no se pondría mas difícil.

Una bola naranja de energía salio de su pecho derecho a la rubia que seguía en el mismo lugar, la fracción de segundo que había gastado en refrecionar cómo proceder había parecido mas de lo que en realidad era, ella, también carecía de paciencia.

La bola de energía se posó en su hombro izquierdo, y ella inclino ligeramente la cabeza. Levantando su fina ceja rubia, clavó su mirada en Naruto, preguntando en silencio.

Naruto cambio de táctica, lo mejor era atacar primero.

— ¿Que haces aquí, Ege...?—dio un paso al frente muy serio.

Ella no pareció sorprendida por la pregunta, ni intimidada por la actitud del Uzumaki, o llegado al caso, del Uchiha. Con toda seguridad en si misma cambio el peso de su cuerpo al pie derecho y mano en la cadera, esto hizo tragar a Naruto. Su voz dulce y afilada como el mejor acero corto a través del aire.

— Que curioso, eso mismo iba a preguntarte.

— Misión de Konoha—se apresuró a decir en respuesta.

— ¿Y todo el caos que causaste hace unas horas?— La bola brilló y ella volvió a inclinar la cabeza— Entiendo... —dijo después de un momento.

— Traidor... —murmuro entre dientes el rubio.— Y tu deberías estar preparando todo para el regreso de Kaa-chan y Tou-chan a la aldea.

Ella sonrió, miro al cielo la posición del sol.

— En estos momentos deben estar cruzando las puertas de Konoha. Me hubiera gustado estar ahí y ver sus caras, me pregunto como reaccionarán y qué harán los viejos...

— ¡Ege!

— ¿Qué? ¿Acaso una chica no puede tener sus fantasías?— ella bufó haciendo que Naruto se relajara un poco.— Como has dicho, debía estar preparando su regreso, y eso es lo que estoy haciendo. Y para que lo sepas, Orochimaru vendrá.

Esto causo verías relaciones en los presentes, incredulidad, temor, rencor e ira.

—No digas nada, ninguno, ya todo esta arreglado. Orochimaru y los suyos vendran, con nosotros, ya que nos hemos encontrado. Tu... —se dirigió al Uchiha— Vendrás también, no quiero problemas aunque, qué me gustaría más que llevarte a la fuerza.

Sus ojos brillaron de manera misteriosa.

— A mi nadie me da ordenes. —replicó arrogante—

Ella agitó su mano, quitándole importancia a su comentario.

— No es una orden, simplemente declaro un hecho. El que te hayan perseguido hasta acá es solo una perdida de tiempo.

— ¡Ege!

— Se lo dije muchas veces a Naruto. A ver, ¿Si es que lograban llevarlo a la fuerza?... que lo dudo muchísimo. ¿Cuanto creen que duraría en largarse de nuevo?

Sasuke sonrió petulante, parecía que la chica le conocía mejor de lo que hubiera esperado.

— ¿Y bien? ¿Alguno uso la cabeza... o son en verdad idiotas?

—¡Ege! —decidio intervenir antes de que ella olvidara su objetivo, o que matara a Sasuke frente a él sin que pudiera evitarlo. Ella lo estaba provocando, quería tener una batalla con él, pero el Uzumaki bien sabia que lo único que sacaría el Uchiha era terminar bien apaleado.

—¿Que te hace pensar que tu manera sera diferente?—preguntó abiertamente Sakura llamando la atención sobre ella.

La chica se cubrió la boca, si se reía de ella, o de la pregunta, enfureció a Sakura

— Bueno, su maestro vendrá conmigo. Si quiere que lo siga entrenado tendrá que seguirlo, ¿No es la razón por la que se fue?... Ah, no, esperen, fue porque deseaba tener una oportunidad de luchar con su hermano. ¿No?... no, desea matarlo.

Ella se río en voz alta crispando los nervios del orgulloso Uchiha. Naruto supo instintivamente lo que venia, cerro los ojos y se preparo para siguiente golpe.

—Pero, no importa cuantos años entrenes, nunca podrás vencerlo...

Eso fue demasiado para él, se lanzo a toda velocidad lista para atravesarla con su katana. En un parpadeo, Sasuke estaba con la espada bloqueada por la gran sombrilla china de papel que la rubia sostenía como si fuera un abanico.

— Vasta, Sasuke-kun— Orochimaru había aparecido para detenerlo, pero aunque fue un momento, no escapó el detalle de Sasuke no pudo utilizar ninguna de sus tecnicas.

—Deverias educarlo mejor, no sabe escuchar cuando le hablan. —murmuro lo sufriente alto para que todos escucharan.

—Me alegro de no ser el único que opina lo mismo— dijo Kabuto, el fiel sirviente de Orochimaru también presente.

—Tengo la piel delicada, si llegas a estropear mi sombrilla favorita lo paras caro, primera advertencia.

— Deberías escucharla, lo que estaba por decir te interesa, Susuke-kun.

La chica ignoro la Katana que aun la amenazaba y alzo nuevamente su sombrilla.

—Como decía, es imposible que puedas vencerlo, si quieres averiguar porqué, entonces tendrás que luchar con él... y él también a vuelto a Konoha.

El comentario había levantado la alarma del Uzumaki.

— Ege, ¿quieres decir qué?...

— Mas tarde, Naruto. Ahora... tu usaste el poder que se te dijo no usaras. Te dije que por ninguna razón debería usar una cantidad enorme de chakra. Hoy, pasaste el limite, tu limite.

El grupo sintió frío repentino. Sakura se frotó los brazos. El capitán Yamato se puso alerta, sintiendo que algo no estaba bien, y no provenía de ninguno de ellos. Era como si estuviera en el aire, en el ambiente ligeramente opresivo. Sai miró al cielo, en lejano norte una nube oscura iba expandiéndose apenas visible desde donde ellos estaban.

Naruto caminó hacia la chica muy preocupado.

— El sello se debilitó, fue fortificado de emergencia con una muñeca, pero la grieta que se formó fue lo suficientemente grande como para tener una fuga. El tiempo se nos acaba. ¿Entiendes lo que trato de decir?

— Hay que volver cuanto antes a Konoha.

Naruto se giro a su equipo.

—No hay tiempo de presentaciones, ni explicaciones, hay que movernos cuanto antes.

Aun ate las dudas, todos estuvieron de acuerdo. No solo por lo seria que había sonado, lo seria de la situación la sentían la piel.

Entonces, el grupo, disparejo, comenzó su viaje de regreso a la aldea escondida entre las hojas.

Bajo las miradas curiosas y llenas de sospechas, Ege, como la había llamado Naruto, hizo el jutsu de invocación apareciendo una especie de avestruz con una silla de montar que era mas un carruaje sobre el lomo del animal. Ella se subió rápidamente a la silla y la invocación corrió a tal velocidavelocidad que dejó atrás solo el polvo y expresiones de asombro.

Quedo claro que si querían saber mas, tenían que alcanzarlos pues, Naruto salió casi al mismo tiempo que Ege.

¿Que tanto escondía Naruto? ¿Y qué está dispuesto a decirles? se pregunto Sakura tristemente.

~ Continuará ~

Nota final:

Regalo de navidad para mis queridos lectores.

Siento mucho la tardanza, pero espero de todo corazón que les haya gustado.

Felices fiestas.

(23/12/2016). D.P.Cross.