EPÍLOGO

Carla llamó a todos sus niños y canceló sus asesorías, sin que se dieran cuanta pasaron toda la noche hablando, sabiendo que fue de sus vidas después de que se separaran. Ambos sufrieron a su manera, y confesaron que en todo ese tiempo nunca había dejado de pensar en el otro.

-Por treinta años no dejaste de intentarlo, eso es sorprendente Stan- le dijo Carla enjugándose las lágrimas.

-Te había perdido a ti, él era todo lo que me quedaba… no podía perderlo para siempre. No lo hice sólo me ayudo un viejo ex colega de Ford –limpiaba su nariz –vaya me sorprende que hayas participado en todas esa manifestaciones y me alegra que hayas cumplido tu sueño de ser enfermera.

-Bueno aunque lo de Thistle no duro mucho, me agrado la idea de luchar por ciertas cosas sobre todo los derechos de las mujeres. Yo sé de primera mano lo difícil que era crecer en una familia tradicionalista que te limita, y bueno eso siempre me gusto.

-Esa es la "Hotpants" que conozco –dejó escapar un leve risa –también disfruta de patear traseros.

-Stan… tengo algo que confesarte, y tal vez al oírlo no seas capaz de perdonarme –dijo Carla apretando su falda.

Pines la miró fijamente, no sabía a qué se refería. –Habla -fue todo lo que dijo.

Estaba por comenzar a hablar, pero se escuchó como la puerta principal se habría, los dos voltearon.

-Mamá, ya traje todo lo necesario para que los niños pasen el verano con nosotros –hablaba un hombre castaño ligeramente despeinado y con lentes.

-Robert –decía Carla sorprendida.

Robert volteó a donde estaba su madre y vi sentado junto a un hombre mayor, enfundado en un traje negro y un tonto sombrerito a su costado.

-Lo siento Ma, no sabía que tenías vistas –le dijo un poco apenado.

El hombre miró detenidamente a Stanley, existía en ese sujeto algo terriblemente familiar, no sabía a ciencia cierta lo que era, pero estaba seguro que lo conocía de algún lado. Robert se acercó y le dijo.

-¿Disculpe lo conozco de algún lado? –le preguntó.

-No que yo sepa, pero tú también te me haces conocido. ¿Alguna vez has ido a Gravity Falls? –le respondió Stan.

-No –Dios, esa sensación no lo dejaba.

-Robert por favor siéntate, tengo que decirle algo a los dos –dijo Carla suspirando.

Los dos hombres se pusieron cómodos, no estaban seguros que era lo que le diría Carla.

-Robert, te presento a Stanley Pines –él conocía ese nombre aunque nunca se lo dijo a su madre –Stan te presento a Robert McCorkle mi hijo, bueno… más bien nuestro hijo.

-¡¿Qué?! –dijeron los dos al unísono.

Ese era el mayor secreto de Carla uno que había guardado por casi treinta y nueve años, sabía que en algún momento de su vida se develaría.

-¿Qué estás diciendo Carla? –le preguntaba Stanley.

-¿Este hombre es mi padre? –le decía Robert.

-Ustedes son padre e hijo, Dios no sé por dónde empezar. Después de que me fui con Thistle descubrí que estaba embarazada, a él no le importo que no fuera su hijo después de todo era parte de su ideología. Lo nuestro no había terminado nada bien, y no quería que pensaras que por estar esperando un hijo tuyo debíamos de estar juntos por lo que decidí que no te lo diría. Después de que naciera Robert deje la comuna, y pensé que necesitaba otro tipo de vida pero sobre todo me di cuenta de que era necesario que tú supieras que tenías un hijo, regresé a Jersey a buscarte sin embargo nadie sabía nada de ti ni siquiera tus padres era como si hubieras desaparecido, ahora sé porque. Encontré un trabajo, me mude a California y comencé a estudiar enfermería, seguía intentando encontrarte pero fue inútil además ahora tenía que cuidar a nuestro hijo, unos años después mientras estábamos de vacaciones cerca de Oregón leía un periódico y ahí estaba la noticia "Stan Pines murió". Mi corazón siempre me dijo que eso no era verdad, pero ahí estaba la duda y sobre todo la culpa, por mí nunca supiste que Robert existía. Lo siento, mi silencio lastimó a dos de las personas que más quiero.

-¡CARAJO! ¡CARAJO! ¡CARAJO! ¡Maldita sea Carla! Sabias lo mucho que me dolió el perder a nuestro hijo, y no me dijiste que de nuevo estabas embarazada. ¡Me arrebataste ser su padre! –decía furioso Stanley.

-Lo sé y lo siento, pero como seguirte buscando si estabas muerto –le decía Carla.

Siguieron reprochándose cosas por un par de minutos, Robert en todo este tiempo permaneció callado pensado lo que diría.

-¡Cállense los dos! ¡Dios no puedo creer que sea hijo de un par de idiotas! –dijo algo molesto.

-¡Hey no le hables a si a tu madre! –lo regaño Stan.

-Es tiempo de que me escuchen los dos, fueron un par de adolescentes tontos que sólo se lastimaron y no hicieron nada por remediarlo. Mamá yo sabía que el nombre de mi padre era Stanley Pines y también conocía algo de su "peculiar pasado", pero no entendía porque cada vez que te preguntaba por él evadías el tema, lo único que me dijiste era que realmente lo amabas y que era un buen sujeto por lo que decidí averiguar algo por mi cuenta. Yo también creía que estabas muerto, y eso no te exime de tu responsabilidad, si la querías debiste luchar por ella y no huir como un cobarde. Aghhh, y si me disculpan me tengo que ir porque Dipper y Mabel estarán aquí en una semana, y no sé cómo le diré que resulta que ahora tienen un abuelo. ¡Joder sí que tengo cosas que pensar! – se levantó y se fue por la puerta trasera.

-¡Que chiquillo tan impertinente! –Dijo Stan –no cabe duda que es mi hijo.

-Lo siento Stan, todo esto es mi culpa –decía Carla.

-Ahhh, los dos nos equivocamos y tendremos que lidiar con eso, por cierto ¿quiénes son Dipper y Mabel? –preguntó el viejo Pines.

-Son tus nietos –respondió morena.

-¡Diablos! No sólo tengo un hijo también tengo nietos –dijo emocionado.

-Y son… esa será una sorpresa hasta que los conozcas.

-Carla ¿crees que por fin podamos ser una familia?

-Sí, estoy segura. Ya no quiero volver a arrepentirme de lo que no hizo –lo miro a los ojos.

Stan fue hasta donde estaba Carla, la tomó de la cintura. –Seguiré el consejo de Robert y luchare por ustedes, empezando con esto –beso una vez más a Carla.

Sus corazones latieron como la primera vez que se besaron, se emocionaron. Existían muchos errores y dolor entre ellos dos, pero tal vez ahora podían continuar.

FIN DE NUEVO.

Sí, me encanta la idea de que Stan es en realidad el abuelo de Dipper y Mabel por lo que podemos considerar esta historia un AU.

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