Muchas gracias por los reviews, por las alertas y los favoritos! Mil gracias, de verdad! No sabeis lo feliz que me hace que os guste la historia!

Pero antes de poner el capítulo, me gustaría contestar a la pregunta de VuLtUriiI. Si, los Cullen viven alejados de la gente, pero como pone en el cap, Bella salió corriendo, aunque sin alejarse demasiado del pueblo. Y cuando iba a volver a su casa, pasó cerca de la de Daniel, que está a algo más de 5 minutos (a velocidad vampírica, aunque eso no lo puse) de distancia, por lo que en verdad está a mucha distancia para los humanos. Espero haberte aclarado la duda, y gracias por ponerlo, no me di cuenta de que me he expresado mal, ahora mismo lo corregiré, si averiguo como hacerlo... Si, soy algo torpe! T.T

Perdón por haber tardado! Sólo tenía que copiar y pegar el capítulo, pero… He estado de examenes! Y casi no he tenido tiempo ni de mear! Pero ya se acabó! Soy libre! =D

Y aquí, de nuevo, tenéis el capítulo dos. De verdad, intentaré tardar lo menos posible en subir el tercero.

Un besitoooo! Y muchísimas gracias otra vez por los reviews! =)

Todos los personajes de esta historia (menos Daniel) pertenecen a la gran escritora Stephenie Meyer, por mucho que me joda. =D

Corrí. Corrí como nunca antes, pero sin alejarme mucho del pueblo. Sentir el viento en mi cara me relajó. Cuando me di cuenta, estaba ya anocheciendo, de modo que decidí volver para no preocupar más a la familia

Pero cuando estaba a poco más de cinco minutos de casa, lo olí. Ese maravilloso aroma que me hacía enloquecer, que me quemaba la garganta, que me llamaba… Me pedía a gritos que fuera, que lo probara…

Y, sin pensarlo una segunda vez, seguí ese irresistible olor…

El aroma me condujo hasta una bonita y modesta casa de dos plantas, y luego hasta una bonita habitación azul. Allí dormido había un chico muy guapo.

Me fijé mejor en sus facciones. Tenía una nariz pequeña, recta y respingona, unos labios muy gruesos, carnosos y apetecibles. El brillante pelo negro azabache, que esta mañana estaba peinado a pinchos, ahora estaba desordenado, dándole la apariencia de un ángel. Sus ojos, ahora cerrados, eran de un hermoso color miel, muy vivos. Y pese a que tenía mucho pómulo, eso no le hacía más feo. Al contrario… Dios, era increíblemente guapo, sobre todo para ser un humano…

Quería verle despertar, observar durante horas sus preciosos ojos… Con estos pensamientos, pase la noche. Cuando me quise dar cuenta, faltaban 2 horas para el amanecer, así que me marché, resignada. Cacé y me dirigí a casa. Estaban todos esperándome dentro de casa, pero cerca de la puerta. No preguntaron ni dijeron nada, pero es obvio que olieron el aroma de Daniel, estaba impregnado en mi ropa. Quise hablar con Edward, pero no me atreví. Si, lo se, soy cobarde. Y si hablaba con el, al final saldría que pasé la noche en casa de Daniel. Edward ya lo sabía, pero decirlo en voz alta era completamente distinto… Había tanto dolor en sus ojos… Inevitablemente, vinieron a mi mente los ojos de Daniel. Me maldije internamente mil veces. Esto no está bien!

Subí a nuestra habitación a cambiarme para ir a la escuela y bajé minutos más tarde. Cuando me vieron bajar, todos me miraron incómodos. Fui a preguntarles, pero Carlisle habló antes:

-Bella… No estoy seguro… No creo que debas ir a clase, después de lo de ayer…

-No. Quiero ir. Puedo lidiar con esto perfectamente.

Iba a decirles que pasé la noche allí, en su habitación, con su olor concentrado, y que no le había hecho nada, pero me di cuenta de la metedura de pata que sería, así que me contuve a tiempo. Carlisle iba a contradecirme, pero no le dejé.

-Oye, no va a pasar nada. Y si siento que no puedo resistirlo, me iré, como ayer. Confía en mi…

Dudó unos momentos, pero finalmente accedió. Yo sabía que lo mejor sería quedarse en casa, pero no podía. Necesitaba verle! No sabía que me pasaba con el, pero necesitaba. Eso no era normal! Quería estar a su lado y perderme en sus ojos, probar esos labios tan carnosos, que me llamaban a gritos, me pedían que los besara… Cuando me di cuenta del curso al que me llevaban mis pensamientos, me obligué a echarlo de mi cabeza. Me sentía fatal, como si estuviera traicionando a Edward. No tenía ni idea de lo que debía hacer, si ir en coche con Jasper y Alice, cosa que haría mas daño a mi marido, o ir a solas con este último en su coche. Me debatí internamente unos segundos, y al final decidí que iría a solas con Edward. No tenía el valor suficiente para hablar con el, explicar y aclarar las cosas, pero tampoco para huir y causarle mas dolor.

Nos sentamos en su nuevo Volvo, y antes de que le diera tiempo a decir nada, y haciendo acopio de todo mi valor, hablé:

-Edward… Lo siento mucho, perdóname. Me dejé llevar, no lo pensé… Yo…

-Bella, tranquilízate. –Me interrumpió. –No te culpo, entiendo perfectamente por lo que estás pasando.

Pareció dudar sobre si decir algo más o no, y optó por callarse, así que le dije:

-Edward, que ibas a decir?

Pensó un instante, y nuevamente decidió no contármelo, de modo que le presioné hasta que contestó:

-De acuerdo… Creo… Ayer hablamos Carlisle y yo… -Respiró profundamente, y después habló atropelladamente. –Creemos que ese humano es tu cantante.

-Que? No… No, no puede ser.

-Vamos a ver, Bella. Nunca te ha costado contener tu sed, pero con ese muchacho fue diferente. Ni aun cuando oliste por primera vez a un humano te costó tanto contenerte.

-De verdad? –Me calle unos segundos, hasta que puse en orden mis ideas. –En serio creéis que Daniel es… Mi cantante? –Dios, como me costó decir las dos ultimas palabras…

-Si, Bella… Desgraciadamente, si.

Intentó ocultar el dolor de su voz, pero le conocía perfectamente, así que lo percibí. No pude pensar mucho en sus palabras, porque a los pocos minutos llegamos al aparcamiento del instituto.

Caminamos rumbo a nuestra clase. Como ayer falté, el profesor me obligó a presentarme a los alumnos. Estaba en ello cuando me di cuenta de que ahí estaba Daniel, mirándome absorto. Gracias a Dios este profesor no nos hizo sentarnos por orden alfabético, de modo que me situé detrás de Alice y al lado de Edward, el cual se pasó la clase mirándome y susurrándome palabras de consuelo. No pude evitar mirar a Daniel, que de vez en cuando también me miraba, pero cuando se daba cuenta de que le estaba observando, dirigía la vista al profesor.

Intenté animarme a mi misma pensando que no estaba haciendo nada malo, solo lo miraba. Pero no conseguía engañarme, no solo lo miraba, sino que pasé la noche con el, y desgraciadamente, quería estar entre sus brazos… Deseaba besarle y… En fin. Al final desistí de intentar animarme. Sabía que mi comportamiento era incorrecto, y quería morirme por hacer sufrir a Edward, y por tener esos pensamientos lujuriosos.

Volví a pillar a Daniel mirándome, y Edward cuando lo notó, le enseñó los dientes, gruñéndole. El pobre se acojonó…

La clase terminó, y fuimos a la siguiente, en la que al parecer teníamos a los mismos compañeros. Esto me desconcertó y tensó. Edward, al notarlo, dedujo el por que y me explicó:

-Ayer en la oficina nos dijeron que compartiríamos todas las clases con los mismos humanos. No te enteraste?

Ayer en la oficina? Debía estar demasiado absorta pensando en el daño que podía causar… Miré a Alice para comprobar que no me estaban tomando el pelo.

-Es cierto Bella… -Me dijo Alice. –Pero no te preocupes, he visto que no harás nada a Daniel.

Hacerle daño no era lo único que me preocupaba. El hecho de que le deseara, y que quisiera estar a su lado todo lo posible era peor. Pero si casi no le conocía! Y decía que no me preocupara? No me jodas, tenía que estar en la misma clase que ese chico todos los malditos días! Todas las malditas horas! Esto no me podía estar pasando a mi… En el camino a nuestra siguiente clase pensé sobre si debería hablar con Alice sobre ello. Descarté la idea al darme cuenta de que Edward se enteraría a través de los pensamientos de Alice. Sería muy sospechoso que ella pensara en otra cosa, como en mi graduación, cuando me di cuenta de que me robaron la ropa para Victoria. Y también sería sospechoso que yo la cubriera con mi escudo. Y tarde o temprano yo no podría cubrirla, y ella pensaría en el tema. Definitivamente, descartado!

Llegamos a clase, nos sentamos y volví a presentarme porque también falté. El resto de las clases me las pasé pensando que me ocurría. Por que estaba tan obsesionada? Por que no podía dejar de mirarle? Me maldije mil veces por ello.

Cuando llegó la última clase, en la que por desgracia me sentaba a su lado, me puse realmente histérica. Y no es para menos… Pensé sobre si debía disculparme por mi comportamiento de ayer, y al final lo hice:

-Oye Daniel… Perdona por lo de ayer, no se que me pasó.

-No te preocupes. –Me contestó sonriendo.

Quería hacerle un millón de preguntas, conocerle, saber más acerca de su vida, pero me mordí la lengua. Fue entonces cuando me di cuenta de que al contrario de los demás, el no estaba nervioso por la cercanía que tenía conmigo, con un vampiro. Esto hizo que mi curiosidad creciera, pero de nuevo me contuve. Después de un rato en el que me miró pensativamente, preguntó:

-He oído que estáis todos emparejados… Quien es tu novio? Aquel? –Dijo señalando con la barbilla a Edward.

-Si… -Me callé unos segundos, y finalmente dije. –Empezamos al poco de que me adoptaran.

-Oh, que… Bien.

Pero por el tono de su voz, deduje que no le parecía tan bien.

Me hizo unas preguntas más, tipo de: "Cual es tu película favorita? Tu libro favorito?" y después fue mi turno. Me enteré de que tenía 17 años, que nació aquí y que su padre murió por cáncer cuando Daniel aún era pequeño. Todavía me quedaban muchas preguntas, pero sonó la alarma, interrumpiéndome. Decidí acompañarle a su coche, y hablamos sobre tonterías. Se despidió de mi dándome un beso en la mejilla, cosa que me excitó muchísimo por la proximidad. Me dirigí al coche de Edward, que ya estaba esperándome allí. El dolor y la angustia teñían su hermoso rostro, haciéndome querer arrancarme el corazón. Me obligué a ponerme en su lugar, a pensar que sentiría si le perdiera un poco por una simple humana. Sentí que los ojos me picaban terriblemente. Ninguno de los dos hablamos en todo el trayecto.

Por la tarde, estuve pensando nuevamente en Daniel, y en el beso que me dio en el aparcamiento. Volví a excitarme muchísimo, así que subí a buscar a Edward, que estaba en nuestra habitación.

Le abracé y le besé el cuello. Vi la sorpresa en su rostro, pero seguí. Me dirigí a su boca y la besé de forma salvaje. El gimió. Eso me excitó mas aún, por lo que le empujé al sofá y me senté a horcajadas sobre el. Comencé a frotarme contra su erección, y volvió a gemir. No aguantaba más, así que me desnudé en segundos. El, mientras miraba mi cuerpo, se relamió los labios. Le desgarré la camisa, le quité los pantalones y me volví a colocar encima de el. Me penetró y lo hicimos salvajemente durante horas.

Cuando terminamos, me sentí fatal. Le había utilizado… Necesitaba salir y pensar… Me vestí rápidamente, le di un beso en la frente y me marché. Salí de casa y mis pasos me guiaron inconscientemente a casa de Daniel. Pensé que ya que estaba allí, aprovecharía y le miraría dormir. Y eso hice.

Pasaron los días, y yo seguía igual. Bueno, ya no utilizaba a Edward. De hecho, es que casi ni le tocaba… Seguí alejándome de el, y pasando cada minuto que podía con Daniel. Todas las noches iba hasta su casa, a verle dormir.

El tiempo seguía pasando, pero yo estaba tan absorta en el muchacho, que no podía pensar en nada ni nadie más. Ya habían pasado 3 semanas desde que le conocí, desde que puso mi mundo patas arriba. Pensaba que solo sería cuestión de tiempo. Que al cabo de unos días o unas semanas, mi curiosidad pasaría. Y así fue. Para dar paso a un instinto de protección que me sorprendió. Era consciente del dolor y del sufrimiento de Edward. Quería hablar con el, pero con cada minuto que pasaba se me hacía mas difícil.

Hasta que un día…

-Bella, tenemos que hablar.

Cruzad los dedos para que no tarde en subir el siguiente cap. Y quiero reviews, muchos! Con críticas constructivas, opiniones, fallos que tenga, o lo que queráis! También me gustaría mucho que me dijerais que queréis que ocurra!

Un besitooooo! =D