Unos años después de la derrota de Shinnok Julián se encontraba tranquilamente viendo unos papeles acerca de distintas ofertas de trabajo fuera de allí hasta que fue interrumpido por el ruido de la puerta al frente de él.
- ¡Toc, Toc, Toc!
¡Estoy ocupado! – dijo él.
- ¡Toc, Toc, Toc, Toc!
- ¡Está cerrado!
¡Toc, Toc, Toc, Toc!
Ya harto del ruido de la entrada, se levanto molesto para ver quién era.
¡De acuerdo ya voy! – dijo el dirigiéndose a la puerta – Idiota.
Una vez que abrió la puerta, lo único que vio fue a un tipo de espaldas sin poder verle la cara.
¿En qué puedo ayudarte? – pregunto el, sin sonar molesta.
Si, eh, busco a un tal Julián Solo – confeso el misterioso dándose la vuelta – tiene tu estatura, tu misma melena y tus mismos ojos.
¿Johnny? – exclamo confundido el pelimarrón.
Que gusto verte amigo – dijo el estrechándole la mano.
No pensé que estarías lejos de casa – comento Julián.
Es por eso mismo que he venido a aquí – dijo Johnny paseándose por la habitación.
¿Me vas a pedir que vuela a cuidar a Cassie o qué? – pregunto Julián cruzándose de brazos debido a la actitud del actor.
No es eso, te explicare mejor afuera – pidió Johnny.
Ya una vez afuera.
Y bien que ocurrió esta vez – exclamo inquisitivo Julián.
Eh… Julián estoy en un gran problema – confeso el incómodo mientras se apoyaba en una baranda mientras miraba el mar
¿De qué hablas? ¿Cuál problema? – pregunto el otro parándose al lado de él.
-Cuentas, impuestos y deudas te suenan familiar.
-Pues sí, mucho dinero al parecer.
-Es complicado, pero Sonya a veces exagera con las compras y ya no se dé donde sacar dinero.
-Esto es malo…
Pero… - interrumpió Cage sacando un folleto de su chaqueta para entregárselo a su amigo – Tengo esto.
Al revisarlo por unos momentos, el papel informaba sobre una reliquia de siglos pasados.
Es solo una vieja cruz – comento él.
Oh si, vale mucho dinero especialmente en el mercado negro – agrego la estrella.
-Y ¿Dónde está?
Esta exquisita pieza se subastará dentro de 2 días en la hacienda Rossi Italia, lo que más me llama la atención es que varios de las SF fueron invitados excepto yo – explico Cage quitándole el papel a su amigo.
- ¿Y cómo planeas asegurarte una entrada a un lugar que ni siquiera fuiste invitado?
-Bueno, no necesariamente se necesita una invitación para pasar desapercibido.
- Y el dinero para vencer a los demás apostadores ni, aunque te preste dinero para… ya se tu… intentaras robarla.
-No… nosotros.
¿Qué? No – dijo desconcertado el pelimarrón ante la propuesta del otro – Yo no hago estas cosas… además hay otros tipos que lo harían mejor que yo.
- ¿Cómo quién?
-Eh… Jackson Briggs…
El… también sabe sobre esto y decidido ayudarme también – refuto Johnny – Él se encargará de que lleguemos haya y que pasemos desapercibidos.
¿Qué hay de Sonya y con quien dejaste a Cass? – cuestiono Julián no muy convencido.
Sonya ira también y lo más importante es que no nos topemos con ella y en cuanto a mi hija, se quedo con su tía Vera – respondió el actor tranquilizando a su amigo – Te necesito.
Lo pensó y pensó por unos momentos, pero al final Julián termino cediendo a la petición de la estrella que con una sonrisa de oreja a oreja le dijo gracias al otro.
Ya en Italia cerca de la hacienda de subasta la cual era una gran mansión de unos 6 pisos cerca del mar, nuestro dúo dinámico esperaba la señal para poder entrar en el lugar, los 2 estaban vestidos con un mameluco para no ensuciar el traje que estaba bajo de ellos.
¿Ves algo? – pregunto Johnny al otro quien estaba mirando el lugar a través de unos binoculares.
A una banda de clase alta bien arreglados y armados hasta el cogote – respondió Julián – Y no hay señales de Briggs.
Hay tiempo de sobra – aseguro el otro viendo un plano de la hacienda – Al parecer el depósito esta justo detrás de la mansión… ¿Lo ves desde ahí?
Solo la parte superior – declaro el pelimarrón viendo la parte más alta de la mansión – Me pregunto que guardaran allí.
Solo enfócate en conseguir lo que buscamos – recordó el actor sin dejar de ver el papel.
No sé, no quieres llevarle algo bonito a tu esposa – propuso riendo Julián.
Jaja, que chistoso – dijo el otro sin ganas – No vayas a complicarte.
Si lo sé – aseguro el oriundo de Outworld parándose al lado de su colega – Seria menos complicado que entráramos usando nuestros poderes.
-Julián…
- ¡Pero ya habríamos entrado!
-Pero haciendo un desastre.
¿Has pensado en un plan B en caso de que Jax se arrepienta? – cuestiono incomodo Julián.
No, porque no lo hará – respondió convencido la estrella.
-Y si no lo dejan entrar.
-Julián, el es altamente reconocido por las SF, ira arriba y abrirá la ventana y listo.
-Bien… bien.
Él nos va a ayudar – dijo Johnny viendo a través de los binoculares hacia la ventana la cual comenzo a parpadear por la lampara en su interior dando la señal de que ya estaba listo – Es el, hora de irnos.
Y partieron hacia la mansión rodeándola por los alrededores y escalando hacia donde el comandante los esperaba, los 2 se sacaron el mameluco preparándose para entrar.
Esto es muy humillante – comento Julián ya que no le gustaba usar smoking
Te vez elegante tonto – se burló el actor mientras el relucía su traje que una vez uso en el primer torneo – Vamos.
Una vez que entraron, vieron solo una cortina leve de humo alrededor del individuo que los dejo entrar.
¿Jax? – pregunto dudoso Johnny a su amigo acercándose al misterioso hombre.
Lo bueno de ser reconocido por aqui – comento el afroamericano, encendiendo otro habano – A nadie le importa si fumas adentro.
Jaja, hola amigo – saludo el actor dándole un abrazo amistoso al otro.
Jax – llamo Julián ahora.
Me alegro de verte Julián – admitió el comandante estrellando su mano metálica con la del otro.
¿Qué tal si conseguimos el artefacto para irnos luego de aquí? – propuso Johnny interrumpiendo a los 2.
Oh, claro, pero antes… - dijo Jax sacando de su bolsillo un par de lentes, un par de bigotes y un par de sombreros – No quiero que los reconozcan así que pónganse esto.
Ambos aceptaron lo que les había dado el otro.
Eo – dijo Julián al ponerse el bigote falso.
Y amárrate el cabello – ordeno el mayor – No debes llamar la atención con eso.
Jaja, que gracioso – comento con una leve risa irónica el pelimarrón que a la vez ataba su cabello en una cola de caballo – ¿Podemos irnos ya?
Vengan ahora, les mostrare algo – declaro Jax llevándose al dúo fuera de la habitación.
Cuando salieron se asomaron por el balcón para ver la sala principal la cual tenía un gran numero de invitados quienes ansiaban obtener dicha cruz y una que otra chuchería.
¡La cruz! – exclamo el pelimarrón.
La trajeron del depósito justo antes de que llegaran – informo el de brazos metálicos.
Alteraron los lotes – dijo Johnny.
Hace falta una fortuna para obtenerla – agrego Jax.
¿Cuándo va a empezar la subasta? – pregunto Julián.
-Alrededor de 15 o 20 minutos como mucho.
-Debe haber un modo de obtenerla.
-Díselo a todos los espectadores a tu alrededor.
-Solo distraigámoslos.
- ¿Con que?
-Con… eh…
- Si los guardias nos ven cerca de la cruz…
¿Y si no nos ven? – interrumpio el actor – Cielos hablan como si nunca han estado presos. Si quieren que pase algo sucio… esperen…
…Que apaguen la luz – terminaron de decir los otros 2.
¿Dónde esta el tablero de electricidad? – pregunto Jax.
Johnny cautelosamente saco el plano del lugar para analizarlo y ver donde estaba la corriente.
Ventilación… electricidad – murmuro el – Solo hay que trepar y apagar las luces.
Y tomar la cruz – dijo Julián – con ese tiempo en que la luz no este será suficiente.
Por eso debemos estar junto a la cruz en ese momento – dijo Johnny.
No hay forma sin acercarnos tanto sin que nos vean… - continuo el afroamericano antes de ser interrumpido por una camarera.
Scusate signori – dijo aquella mujer de pelo castaño - ¿Antipasti?
No gracias – dijo Johnny.
Hola – saludo amigablemente el pelimarrón tomando un bocadillo - ¿Cómo estás?
Ciao – dijo ella solamente antes de irse.
¡Enfócate! – recrimino el actor.
De un camarero no dudarían – informo ahora Julián.
Quizá funcione – murmuro Jax.
¡Lo hará! – aseguro la estrella - ¡Yo seré el camarero!
¡Yo iré hasta el panel de electricidad! – dijo el pelimarrón.
Yo me asegurare de no perder de vista lo que buscamos – dijo el mayor – Les avisare si ocurre algo… sospechoso.
¡Lo vamos a lograr! ¿Listos? – pregunto Johnny a lo que los 2 asintieron – Triple J al ataque.
Síganme, iremos por la bodega – informo Jax, llevándose a los otros 2 hacia el primer piso.
Los 3 caminaron por el extenso pasillo sin llamar la atención obviamente y evitando a toda costa las miradas de la demás gente hasta que llegaron a donde se llevaría a cabo la subasta, ellos por su parte se dirigieron hacia dónde venían los camareros con las meriendas, disimuladamente intentaron abrir la puerta, pero lamentablemente, esta era electrónica.
Rayos, estaba abierta hace un momento – comento Jax intentando forzarla, pero fue inútil.
¿Se puede forzar? – murmuro Julián.
No, es electrónica – informo Johnny.
-Tendremos que encontrar otra…
Antes de que siguieran planeando justo en ese momento la puerta se abrió y de ella salió un mesero con una botella de vino, el dicho hombre les dio una mirada de saludo y cerro la puerta con la tarjeta de acceso la cual la guardo en su bolsillo trasero antes de mezclarse con la multitud.
Vieron eso – susurro el actor.
Tarjeta atrás, bolsillo derecho – musito el afroamericano.
Ahí voy – dijo el pelimarrón.
¿Seguro que quieres hacerlo? – pregunto no muy convencido Johnny – Hay muchos ojos observando.
Tengo experiencia con robarme cosas – confeso Julián sonriéndole antes de irse en busca del camarero que sin problemas logro quitarle la llave – je y dudabas de mí.
Sin llamar la atención, pasaron la tarjeta por la lectora de la puerta abriéndola.
No olviden esto – murmuro Jax dándoles comunicadores a los 2.
Genial- comento Julián, colocándoselo en su oído y entregándole la carta al afroamericano – Cuídense.
Sin nada más el dúo, desapareció una vez que Jax cerró la puerta detrás de él, con una sonrisa de victoria, encendió otro puro y se fue acercando a la multitud.
Tras unos segundos de tranquilidad para él, alguien con quien no querían cruzarse apareció detrás de él.
Manos arriba – ordeno ella simulando una pistola con sus dedos, Jax se dio la vuelta viendo a Sonya con ropa elegante – Hola Jax.
Hola Sonya – saludo el – Un gusto volver a verte
Solo que esta vez, por otras circunstancias – corrigió la rubia.
Bueno, al menos no es en el trabajo como antes – agrego el militar – Apenas de reconozco sin tu uniforme de las SF.
Si… hay ciertas veces en que hay que relajarse un poco – confeso Sonya cruzándose de brazos – es un alivio encontrar a alguien que hable el mismo idioma.
Pensé que estarías con los de tu grupo – dijo confundido el.
No importa, voy de camino al bar, ¿Quieres algo? – pregunto la general.
Si, escoces en las rocas con mucho hielo – pidió ansioso el Briggs.
Jax espero unos momentos viendo que la rubia se alejara para poder comunicarse con sus compañeros.
¿Oigan? ¿Escucharon? – pregunto él.
Mientras tanto con el dúo dinámico, quienes se encontraban en la despensa quitándose los sacos del smoking y arremangándose las mangas de la camisa para sentirse más cómodo.
Lo oímos, al parecer Sonya te invito un trago – comento riendo Julián – Johnny tenemos algo con que preocuparnos.
Cuando quieras – dijo el actor apresurándose.
Estamos listos Jax, procura no llamar la atención – pidió el pelimarrón antes de seguir a su amigo – En marcha.
Hay que encontrar en donde descansan los camareros – recordó Cage.
Solo hay que distraer a uno, noquearlo y quitarle su uniforme – agrego Julián caminando por la despensa.
-A la cocina entonces.
Los 2 cruzaron un estrecho pasillo echo de ladrillos con cautela por si alguien venia de ahí, asomarse por el muro, una pequeña luz venia de una puerta la cual dentro había 2 guardias viendo un partido de futbol en la TV.
Mierda – susurro Julián.
¿Ves a algún camarero? – pregunto Johnny detrás de él.
No, pero puros matones armados hasta los dientes – respondió el otro – No que se supone que era una reunión amistosa.
Ignorando a los guardias, a su derecha había una escalera la cual conducia más debajo de donde estaban, al bajar los escalones, llegaron a otra sala de despensa, pero esta era especialmente de licores.
Julián ¡Estamos en el paraíso! – exclamo feliz Johnny.
Habla por ti Johnny – reclamo Julián rodando los ojos – Sabes que no le hago a esto.
Para su mala suerte no encontraron una salida, pero al mover un barril gigante de vino, pudieron abrirse camino hacia otro pasillo el cual lo atravesaron y encontraron otra puerta la cual abrieron sin problemas.
Que se haga la luz – pidió el actor activando el interruptor de la lampara, sin embargo, cuando la encendió, esta se apago de inmediato indicando que ya estaba desgastada.
No les va muy bien con la electricidad – comento Julián antes de encender una pequeña llama en su mano para poder iluminar el sitio el cual resultaría ser otra sala, pero con barriles de vino por todos lados – Y woala.
Eso servirá, supongo que si conviene andar con alguien que puede hacer trucos de magia – comento riendo Cage
Ugh, este olor me está mareando – musito disgustado Julián siguiendo a su amigo.
Y ni siquiera los has probado – agrego él.
Quizás el ducto de acceso este tras los barriles – dijo Johnny moviendo un gran tarro.
Buen trabajo – alago el pelimarrón
- ¿Deberíamos preocuparnos de que Sonya se quede al lado de Jax? ya que no podría irse
-Algo se le va a ocurrir, no te preocupes.
Tras unos segundos encontraron el acceso a la ventilación, pero necesitaban algo para subir, así que Cage tuvo que mover otro barril para subir.
Lo tengo, no hace falta que me ayudes – exclamo Johnny moviendo el tarro hacia la ventilación.
Sostengo el fuego – reclamo irónico Julián.
Cuidado te puedes cansar por eso – comento sarcástico el otro mientras subía hacia los ductos – Cuidado con la cabeza.
Tras avanzar por unos segundos, pudieron ver por una rejilla a 2 meseros hablando en su idioma, no les prestaron atención y siguieron su camino hasta salir de los ductos a los patios de la hacienda.
Los 2 miraron las desde lejos las azoteas viendo la estación de radio la cual contendría la electricidad.
Ahora debemos encontrar una forma de llegar hasta allá – comento Julián antes de ver una escalera de escape al lado de ellos – Johnny ven, te impulsare.
Muy bien – dijo el otro, poniendo su pie en las manos de su compañero y saltando hacia la escalera dejándola caer – Eso es.
Jax, recién salimos de la sala de bodega, ¿Cómo va todo? – pregunto Julián por su comunicador sin recibir respuesta - ¿Jax?... debe haber mala señal.
Encontré la cocina – informo el actor llegando a una ancha puerta – Por supuesto, cerrada.
Johnny quizá podemos usar eso – señalo el pelimarrón otra escalera de emergencia a su izquierda – Encontrar una ventana y entrar a la cocina.
Bien, esta vez te levantare y tu encárgate de la escalera – informo Cage juntando sus manos para subirlo – Bien…
Cuando Julián logro agarrarse del borde del balcón, justo cuando estaba a punto de bajar la escalera, la puerta de la cocina se abrió.
Cuidado, cuidado – musito entre dientes Julián.
De la cocina salió un camarero a fumarse un cigarro tranquilamente hasta que miro confundido al pelimarrón colgado del borde.
Buonacera – saludo amigablemente Julián.
¿Che sta facendo? – pregunto alarmado el mesero antes de que Johnny lo noqueara de un solo puñetazo.
¿Haces eso con los paparazzis? – pregunto riendo el pelimarrón.
A veces, solo despertara con dolor de cabeza – aseguro el actor, llevándose el cuerpo inconsciente del pobre hombre – Ya cumplí con lo mío, cumple con lo tuyo.
Y Johnny cerro la puerta de la cocina.
Muy bien – dijo Julián siguiendo a su objetivo – Bien, a la sala de energía.
A medida que seguía escalando, cada vez la señal se iba perdiendo, dejando completamente a Julián solo sin saber lo que estaban haciendo los demás.
De vuelta con Jax quien seguía conversando con Sonya, hasta que miro disimuladamente a Johnny vestido como camarero quien le devolvió la mirada haciéndole un guiño de que todo estaba bien.
¿Viste a alguien que conozcas? – cuestiono curiosa la rubia.
Creí que sí, pero no – mintió Jax.
¿Cuándo tienes pensado volver a hacer lo que sabes hacer? – pregunto de repente la general.
No, prefiero pasar más tiempo con mi familia ahora, solo vine para acá ya que no me dejan beber en casa – aclaro el afroamericano haciendo reír a su amiga – Además no hay una razón especial para volver.
Que aburrido tu vida eh – dijo una persona al lado de el – Jackson Briggs, que gusto.
Blake – dijo Jax estrechándole la mano al teniente.
¿Cuánto tiempo paso? ¿Días? ¿Meses? ¿Años? – cuestión Blake.
Solo años – aclaro incomodo el mayor al no querer recordar el pasado.
Tantos años pasaron y vienes a ver baratijas muy caras – comento el teniente – Podria llevarme todo.
¿Tienes el dinero? – pregunto curioso ahora Jax.
Pues claro, logre heredar lo que me dejaron mis padres – respondió Blake – Se que puedo después venderla más caro que aquí.
-Apuesto a que puedes comprar todo lo que se subasta hoy.
-Seguro… pero lo único que me interesa ahora es esa vieja cruz de oro.
-No te puedo creer.
¿Alguna oferta tienes tu? – pregunto victorioso Blake.
Psh, como si pudiera ganarte – refuto Jax mirando a Sonya – Pero creo que alguien va a intentar manipular la subasta.
Hmmm, conoces a esta gente – hablo el teniente – Todo el mundo hace trampa para obtener lo que quieren.
Por eso se necesita que alguien te cuide la espalda, en un lugar como este – agrego Sonya apoyando a Blake.
¿Por qué no trajiste a Johnny? – cuestiono Jax.
Según el, tenia que hacer unos trámites, a veces se vuelve insoportable – confeso disgustada la rubia.
Y ¿han sabido algo, sobre Julián? – volvió a preguntar.
Ha estado muy ocupado, con esa carrera que eligió como luchador de MMA, le dije que entrara a las SF, pero al parecer no quiere – informo la general.
¡Dentro de poco subastaremos nuestro primer artículo! – informo la encargada a través de un micrófono - ¡Un crucifijo de madera taraceada de siglos pasados!
Bueno, voy a llamar a mi esposa para infórmale que todo está bien – mintió el afroamericano – Diviértanse.
¿Julián?... ¿¡Julián!? – llamo más fuerte Jax – Carajo, ¿Dónde estás?
De vuelta con el anteriormente mencionado.
Cielos, porque elegí la sala de energía – pensó para sí mismo el – Mientras saltaba por los tubos metálicos, que, en caso de no lograr agarrarse, tendría una fea caída sin retorno.
Ya al poder salir de esa parte, logro entrar a la sala de electricidad.
¡Lo logre! – dijo feliz el pelimarrón forcejeando los barrotes de la puerta en la cual estaba el panel de electricidad - ¿Johnny… Jax, están ahí?
Dios, ahí estas – dijo aliviado el mayor - ¿Dónde estabas?
-Al fin llegué, tuve algunos inconvenientes, pero…
Si puedes cortar la luz, este sería un buen momento – propuso Jax, fumándose otro puro.
Voy a necesitar un minuto más para llegar al panel – informo Julián – el metal es muy duro como para cortarlo y si me teletransporto activare la alarma anti-seres de otros reinos.
- ¡No tenemos un minuto, Blake quiere salir de aquí con la cruz!
- ¿Quién? ¿El teniente de Sonya?
Si, Blake está aquí y tiene la oferta más alta – agrego Johnny que disimuladamente se acercaba a donde estaban los artilugios.
Pues, ofrezcan más – propuso el.
¿Con que? No tengo tanto dinero – recordó Briggs.
- ¡Estamos robando! ¿No?
¿Y se nota que es mentira? – musito Jax.
Tenemos 90 mil dólares – informo la encargada - ¿Alguna otra oferta?
Chicos si no conseguimos la cruz, soy hombre muerto – recordó atemorizado el actor.
Si y si gano la subasta, estaremos en graves problemas – recapacito el afroamericano.
Vamos Jax, solo dame un poco más de tiempo – suplico entre dientes Julián – Confía en mí.
¿No hay más ofertas?... se va a la 1… a las 2…
Al diablo – susurro Jax antes de ofrecer más dinero.
¡Bene! ¡Tenemos 100000 euros en el salón! Grazie – dijo la presentadora - ¿Alguna otra oferta?
Blake lo miro confundido y volvió a ofrecer más dinero.
-Tenemos 110000 euros en el salón.
Y aquí vamos – dijo Jax.
Gracias, dentro de poco estaremos riéndonos de esto – dijo Julián antes de comenzar a registrar por la sala algo con que poder romper el candado el cual estaba bien reforzado.
Diablos, vamos dame algo… mierda – decía Julián registrando los cajones, las cajas y los casilleros en busca de alguna herramienta que le sirviera hasta que encontró un diablo - ¡Si!
Con un gran forcejeo ese candado se rompió en 2.
Ya estoy en el panel – dijo Julián mirando la palanca para apagar la luz - ¿Listos?
¡Como siempre! ¿Sargento? – aseguro Johnny.
Un segundo – dijo el haciendo otra oferta.
La oferta del caballero 190000 euros – dijo la señora.
¡500000! – dijo ahora Blake - ¡Terminemos de una vez!
Ah… gracias – dijo la subastadora – Tenemos 500000 euros en el salón ¿El señor volverá a ofertar?
Ya al no poder competir contra eso, Jax le cedió la subasta al teniente que aliviado le comento algo lo cual causo una que otra risa por todo el salón:
-Yo pensé que tendría que matarte.
Muy bien – murmuro el mayor – Arruinémosle la noche a Blake.
¿Alguien más? – pregunto la subastadora – Se va a la 1… a las 2… entonces se vende por 500000…
En cuanto la presentadora termino de decir eso, Julián corto la luz en toda la mansión lo cual aprovecho Johnny para tomar la cruz rápidamente y escabullirse de ahí.
Damas y caballeros, permanezcan tranquilos, la energía volverá dentro de poco – aseguro la señora que tras unos momentos la luz volvió.
¡No esta! – exclamo alarmado el teniente al no ver la cruz, seguido miro a sus espaldas viendo a Jax saliendo por la puerta electrónica.
De vuelta con Julián.
¿Johnny dime que tienes la cruz? – pregunto nervioso él.
En nombre del padre, del hijo y del espíritu santo – dijo solamente el actor.
Vaya alboroto que hicimos aquí abajo – comento ahora Jax – El salón está cerrado – Los de seguridad se dispersan.
¿Sargento como salimos de aquí? – pregunto Johnny.
Vengan a la entrada del frente… solo sigan los reflectores – respondió el – Traeré el auto.
Al terminar la conversación, Julián comenzó a desplazarse por los tejados de la mansión, evitando que las linternas de seguridad lo enfocaran.
Sin querer salto hacia un tejado el cual tenia un guardia arriba de él, el gendarme miro hacia abajo al sospechar lo que vio, sin embargo, ese fue su error ya que Julián le golpearía la cara y lo arrojaría al vacío.
Tranquilo… - susurro el escondiéndose en una pared esperando que las linternas enfocaran otro lado, en cuanto lo hicieron salto hacia otro techo el cual tenia una pequeña azotea para esconderse y mejor aún un tubo para poder balancearse y llegar a otra azotea.
Bueno, quizás tuvimos que traer armas – comento el, cubriéndose de la luz para poder seguir su camino.
Al lograr pasar llego a otro patio el cual tenia unas flores bastante crecidas las cuales dejaban esconderse en ellas, al ver a 2 guardias allí, prefirió evitarlos y siguió avanzando.
¿Cómo vas Julián? – llamo Johnny.
En camino… estoy buscando un sitio elevado para evaluar la situación – informo el mientras escalaba nuevamente y subía unos escalones escondiéndose en el pasamanos el cual estaba hecho de concreto.
Julián al escuchar a los guardias discutiendo en su idioma aprovecho esa oportunidad para escalar un muro de ahí hasta llegar a una habitación la cual no había nadie en su interior.
Uff, bueno, nadie me identifico, voy a hacer como si nada y saldré lo más tranquilo – se dijo así mismo Julián triunfante dirigiéndose a la puerta de salida.
Para su mala suerte en cuanto abrió la puerta, se topo con la persona que estaban evitando toda la velada.
¡Ahí no! – pensó él.
Continuara…
