Capitulo 2
Las pistas los habían llevado hasta un inmenso castillo negro en el claro de un bosque, este anteriormente había sido el hogar de un poderoso conde y su esposa, pero un vampiro le había matado tomando a su mujer como esclava, D había sido llamado para acabar con aquel demonio y la mujer muchos años atrás y por lo visto el lugar se había convertido nuevamente en la morada de otro ser de la noche.
- recuerdo muy bien este castillo – decía el parasito de la mano del joven – lleno de trampas, las cuales si no más recuerdo destruimos… bueno de hecho …
- ella las destruyo … - dijo D terminando con la frase de su amigo mientras trataba de detener un doloroso recuerdo que amenazaba con regresar.
Se acerco hasta la puerta analizándola, buscando la mejor manera de entrar al lugar, pero mientras la rodeaba sus ojos se detuvieron serios sobre la figura frente a él. Aquella chica lo había alcanzado y ahora estaba ahí nuevamente sonriéndole.
- ¿he llegado acaso tarde a la fiesta?- dijo confiada Vell al ver al cazador fuera del castillo - ¿cómo es que sigues afuera?, creí que alguien de tu fama ya habría entrado al lugar.
- apresurar las cosas sin pensar es peligroso – contesto D dándole la espalda para seguir con su inspección, la chica sólo le miro tranquila, sin darle importancia, le ganaría el trabajo y demostraría quien era el nuevo jefe en el área, acerco su delicada mano a su cinturón y de el saco una pequeña esfera, la trono entre sus dedos y luego la arrojo a la gran puerta de entrada derribándola sin que el chico pudiera evitarlo.
- ahora sabrá que estamos aquí- comento D mientras la veía entrar
- como si no fuera a saberlo ya, eso no cambiará su destino - contesto la muchacha sin mirarlo
- vaya que es terca la chica, me recuerda a alguien, ¿no crees D? – como siempre el hombre no dijo nada y entro al castillo a paso lento detrás de la joven.
El lugar seguía en pie, o por lo menos la mayor parte pese a los años que ya habían pasado por el, las paredes llenas de adornos macabros les daban la bienvenida, Vell los miro impresionada por el diseño, aquellas terroríficas figuras le recordaban los muros entre los cuales había crecido, igual de oscuras siempre pese a la luz de su madre …
- ¿a caso todos los vampiros tienen al mismo decorador? –dijo la joven en voz alta refunfuñando, D sólo la miro y ante el silencio de su compañero la chica solo apresuro el paso. Siguieron por su camino hasta que llegaron al gran salón, las bellas y enormes escaleras terminaban en la parte media del mismo. Frente a ellos sentada y atada a una silla en el centro del lugar se encontraba la pequeña, una niña de unos ocho años, de piel blanca y cabello canela rizado, con los ojos cerrados derramando lagrimas buscando a su madre. Para los ojos de Vell por un momento la escena fue distinta, una chiquilla de cabello castaño y rizado lloraba desconsolada a las puertas del palacio por su madre, de pronto frente a ella se giraba la figura de una mujer cabello castaño oscuro y ojos color miel secando las lagrimas de la pequeña.
La realidad golpeo a la cazadora cuando la niña grito por ayuda, Vell trato de acercarse, pero D se interpuso en su camino recibiendo inmediatamente una queja que no duro mucho tiempo cuando la chica vio caer el piso al rededor de la silla de la niña.
- este castillo esta construido sobre un inmenso y profundo pozo, este era parte de las trampas que lo protegían - comento D aun frente a ella
- ¿que? – dijo la joven sorprendida
- este castillo era un laberinto de trampas mortales que protegían a su antiguo dueño la mayoría de las mecánicas fueron destruidas hace años, pero las naturales aún están activas.
- diablos ... - dijo la chica asombrada, pero pronto callo cuando debieron brincar para esquivar el ataque de su enemigo
- ¡no se llevaran lo que por derecho es mio! – grito el vampiro de pie frente a la niña
- ¡maldito monstruo devuelve a la criatura! – argumento Vell mientras lanzaba su arma al hombre, pero este sólo estiro su mano y una ráfaga de viento regreso el instrumento a su dueña quien logro esquivar el golpe. D salio al ataque con su espada al frente, el vampiro saco su poderosa cuchilla también y comenzaron con el combate, de un momento a otro el vampiro derribo a D con su fuerza, se acercaba a él a toda velocidad para dar un golpe más pero ahora era la chica quien mantenía una pelea en contra suya, recuperando la compostura el cazador miro a la joven pelear mientras un rápido recuerdo atravesó su mente, siendo la figura de otra joven rubia la que estaba frente a el chico peleando, sacudió la cabeza y miro de pronto a los ojos violeta de Vell quien comenzaba a tener dificultades en el combate, de alguna forma se entendieron y se prepararon sabiendo que hacer.
Vell lanzó una ultima estocada y dio un paso atrás, tomo pose de combate y cuando el vampiro se acerco a ella, la joven se aventó por debajo de sus piernas mientras este la miraba escapar de su golpe, al momento D apareció frente al vampiro atacando con su espada, pero solo logrando herirle el hombro a causa de su velocidad, la criatura voló hasta el segundo piso llevándose a la niña seguido de ambos cazadores, salió a través del cristal de una ventana al tejado corriendo hasta el final del mismo en donde se dejo acorralar por ellos, Vell lo miro con desprecio mientras D sospechaba algo, entonces sin previo aviso el vampiro salto extendiendo su capa mientras que con su poder derribaba los pilares del castillo haciendo que sus perseguidores cayeran también. D y Vell caían junto con los escombros del palacio al vacío del profundo pozo bajo el castillo, la chica buscaba como sostenerse pero le era imposible encontrar algo firme, D saco su espada y la clavo en una de las estalactitas del lugar jalando la mano de la chica para sostenerse también, resistieron firmes mientras las demás piezas del palacio terminaban de caer.
- ahora si lo he visto todo – dijo la joven con una sonrisa divertida ante la situación a diferencia de D, que se mantenía serio, Vell saco de su cinturón un delgado cordón con una cuchilla que lanzo al borde del precipicio y con el cual ambos pudieron subir.
Lograron salir a la superficie solo para darse cuenta que la criatura y la niña se habían marchado, no sin antes dejar un leve rastro de sangre en el suelo, D se acerco hasta el y coloco su mano izquierda en ella.
- no llevan mucho de ventaja, la herida que lograste hacerle a ese tipo fue profunda lo que detiene su paso - hablaba el parasito mientras la chica se acercaba a ellos - seguramente se dirigen a la ruinas de la ciudad Dakerum, es un buen lugar para esconderse-
- ahora sabes en donde esta, espero que no llames su atención nuevamente - comento D a la chica
- ¿y por que me dices eso?- dijo molesta por el comentario Vell - por cierto ... – suspiro – gracias por ayudarme y por salvarme … la vida
- No fue nada – dijo el joven de negro listo para continuar pero la voz del parasito en su mano lo detuvo.
- D creo que este sujeto es más fuerte de lo que creemos, es sospechoso … no seria mala idea unir esfuerzos.
- ¿Que?- grita la joven sorprendida ante el comentario mientras D solo la mira
- No tienes que aceptar si no lo deseas – comenta D mientras cierra su puño izquierdo encaminándose a buscar su caballo
- Espera … - cierra los ojos la joven – tiene razón... guía el camino – dice mientras silba logrando que su caballo llegara a ellos - por ahora lo importante es salvar a esa niña, pero no olvides que la paga se dividirá en dos… ¿entendido? – decía la chica mientras extendía la mano al cazador para cerrar el trato, D dejo salir un leve suspiro y tomo la mano de la chica.
El amanecer los alcanzó en el camino, eso les daría tiempo para atrapar su presa, pues este no podría salir de su escondite con el sol, mucho menos si estaba herido, el camino se volvió silencioso, ninguno de los dos había comentado algo desde que salieran rumbo a aquellas ruinas, entonces el parasito decidió que era tiempo de romper el hielo.
- tengo curiosidad jovencita, ¿por qué te volviste cazadora?
- La respuesta es fácil: DINERO RÁPIDO y SEGURO – dijo mientras hacia un ademán de victoria
- ¿... Tus padres? – pregunto D sin mirarla, con seriedad en su voz y la vista en el camino
- Oh! ... curiosidad supongo también ¿no es verdad?, ¿cómo es que hay otra criatura igual a ti? – dijo mirándolo divertida – lo único que diré es que mi padre es un Vampiro y mi madre fue humana … simple - comento mientras se adelantaba en el camino.
Era obvio que no diría más al respecto, y D no la presionaría para hacerlo, aunque su respuesta no hubiera contestado del todo a su pregunta, ella tenía razón la curiosidad lo dominaba, no había visto a otra criatura parecida a él… en años y aún así las que había conocido no eran del todo ciertas y sin embargo ahí estaba esa joven compartiendo una vida similar a la suya.
- ¿llama tu atención no amigo? – dijo el ser en su mano con una sonrisa- tenía años que no veía esa mirada tuya por alguien que … - trato de decir el anciano pero D cerro fuerte el puño callándolo.
Llegaron al atardecer a las ruinas de lo que antes había sido una gloriosa ciudad, bajaron de sus caballos y atentos entraron por ellas, alertas de cada movimiento y ruido.
- ¿seguro que la criatura esta aquí?- pregunto la chica
- por supuesto que si, puedo sentir su esencia en el lugar – dijo el parasito
De pronto ráfagas de viento cortante los atacaron, D se paro frente a la chica y las desvió con su espada
- esta vez yo no llame su atención – dijo la chica, a lo que por supuesto D no dijo nada, de entre las sombras y a toda velocidad salio el vampiro para atacarles, D empujo a la chica hablándole
- busca a la niña yo lo detendré
- pero ...
- hazlo o la volveremos a perder – la joven afirmo y corrió adentrándose en las ruinas mientras D peleaba con el oscuro ser.
Llego hasta lo que alguna vez había sido una capilla, en su interior se encontraba recostada la niña inconsciente, Vell se acerco a ella y la tomo en brazos para abandonar el lugar, mientras la niña dibujaba una sonrisa en sus labios.
D y aquel vampiro continuaban con su pelea sin que ninguno de los dos cediera terreno, solo el ruido de las cuchillas podía ser oído en el lugar, pero el hombre de pálida piel se distrajo al notar como la cazadora se llevaba a su presa, trato de detenerle pero en ese instante la espada de D lo atravesó por el pecho, el grito de dolor se puso escuchar en todo el lugar y mientras el ser se desintegraba fuertes corrientes de viento se encerraban en el lugar, Vell salto de una columna a otra en las ruinas saliendo del mismo internándose en los bosques cercanos, sabía que D la encontraría ahí.
Cuando finalmente se sintió a salvo dejo a la niña sentarse en el suelo, la vio abriendo sus ojos mientras despertaba
- ¿te encuentras bien? – pregunto preocupada la cazadora, entonces la niña levanto su rostro y le sonrío, pero luego congelo la sonrisa y levanto las manos enseñando sus muñecas, Vell la miraba sorprendida mientras esta se levantaba frente a ella con pequeñas y sangrantes hendiduras en las orillas de las mismas
- te ensucie … - fue lo que dijo la niña mientras sonreía con ternura y maldad al mismo tiempo, Vell se miro a si misma notando su traje completamente manchado de sangre, su respiración se agito, trataba pero no podía limpiarse la misma, los latidos de su corazón aumentaron, el aire entraba y salía a mayor velocidad de sus pulmones mientras sus ojos tomaban un color rojizo.
- no … - se dijo a si misma mientras aun trataba de limpiar el liquido rojo de su traje que cada vez se manchaba más, entonces la niña la tomo de las manos logrando que la joven la mirara.
-¿tienes sed verdad …? – dijo divertida la chiquilla mientras le ofrecía sus ensangrentada muñecas a la joven cazadora, no sabía como pero tenía una fuerte sed, su garganta estaba completamente seca y sus ojos solo podían notar aquella roja sangre saliendo de las heridas.
D llego hasta donde Vell y la niña habían corrido notando una terrible escena frente a él, la joven cazadora mostraba los colmillos a una niña que lloraba y suplicaba por ayuda mientras intentaba liberarse de los brazos de la mujer que quería morderle, D se acerco a toda prisa para detener a Vell, separándola de la niña y arrojándola a un lado, como saliendo no por completo de un trance la chica noto al cazador sosteniendo a la niña que lloraba en sus brazos por el susto, entonces entendió lo que había estado a punto de hacer.
- No! … yo … yo…no quise … lo siento … - dijo mientras se paraba a toda velocidad con lagrimas en sus aun rojos ojos para alejarse de ahí, D la miro mientras se marchaba y algo en su interior le suplico que la siguiera, llevo a la niña hasta los caballos y enseguida fue en busca de la joven.
D sabía lo que había pasado, lo presintió al ver los ojos de la chica, era evidente que habían tentado a la joven cazadora y ella se había dejado dominar por el deseo de sangre. La encontró lejos de donde se habían visto, escondida entre las rocas y las ramas de unos arbustos, temblando, con sus manos en su cabeza buscando la calma que por lo visto no llegaría.
- ¿estas bien? – pregunto serio el joven, conocía la respuesta pero quería alertarla de su presencia ahí
- ¡vete!- grito fuera de si la joven – ¡solo dejame sola!
- No puedo, no en tu estado, te has convertido en un peligro
- ¡Bien!, entonces termina conmigo
- Busca la calma… - dijo el joven ocultando un sentimiento de preocupación que la chica podría haber notado de no haber estado tan perdida en su propia mente, el deseo por sangre era muy fuerte, tenía sed, podía sentir su garganta seca, casí juraría que perdía la voz al no poder quitar la sequía en su interior, como es que la sangre de esa pequeña podía lograr aquello en ella, ¿había sido todo acaso una ilusión?, por años permanecío con humanos, trabajo con ellos e incluso les ayudo cuando estos habían sido heridos, pero nunca nada, ni nadie, ni la más minima gota de sangre de aquellos seres le había provocado esta locura.
- No puedo … controlarlo … - decía encerrando su rostro entre sus rodillas mientras se cubría con sus manos, sufría y D podía notarlo, pronto dejaría de resistirse y entonces atacaría a cualquiera a su paso, se volvería una amenaza, tenía que terminar con aquello antes de que empezara, tomo el mango de su espada a su espalda y se acerco a ella... pero simplemente la dejo a un lado suyo mientras se arrodillaba junto a la joven.
- Toma la mía – dijo susurrándole – bebe y busca la calma – Vell lo miro extrañada ante tal acto, él, el famoso D, el legendario cazador, el hijo del gran vampiro estaba dispuesto a ayudarle, pero ya no lo pensó más su necesidad se hacía grande, se acerco al joven y poso una mano en su pecho, mientras la otra baja con algo de inseguridad el cuello del traje del dhampire, abrió sus labios mostrando sus colmillos y luego los clavo en la blanca piel del apuesto hombre, succionando primero con timidez y luego con frenesí su calida sangre, el rostro de D permaneció en un principio impávido, pero conforme ella bebía él disfrutaba, un fuego en su interior se prendía con tan solo dejarse sentir la escena, su mano pronto rodeo la cintura de la joven acercándola más a él mientras ella dejaba salir un leve gemino ante el nuevo contacto con su cuerpo. La locura lo estaba dominando y un deseo incontrolable por probar su sangre, por sentir su calor, por tomarla, por ella crecía en su interior sin explicación alguna, sus colmillos crecieron mientras el abría despacio y encantado su boca acercándose peligrosamente al cuello de ella, saboreando con su lengua su piel mientras la chica se aferraba más a el ahora ya no succionando si no lamiendo la sangre que aun brotaba de la herida. Algo pasaba y los estaba dominando, una excitación que ninguno de los dos había sentido antes, pero el hechizo pronto termino cuando el grito de auxilio de la niña los despertó.
