¡Kon'nichiwa! Jeje, soy yo, bueno, se preguntarán… ¿Cómo es que aparece para publicar este capítulo y no para el de la historia que también tiene pendiente?... pues, déjenme decirles que no es el fin, solo denme tiempo e inspiración, ya que últimamente la escuela es la que me absorbe el tiempo y la inspiración, así que, no se preocupen, les prometo una actualización.

Bien, y ahora, pasando con esta historia… jeje, sé que al principio se confundieron, pero, bueno, mis estimados lectores, ¡no se preocupen! Con el paso de la historia irán aprendiendo algunos conceptos y detalles de suma importancia en la trama. Por ahora, no me queda otra opción que decirles que espero y les guste este capítulo.


Ranma ½ no me pertenece, es única y exclusivamente de Rumiko Takahashi. Así mismo, las sagas de novela visual When They Cry son propiedad de Ryukishi07, esta obra es sin fines de lucro.


Una hoja de papel se puede doblar dos veces…

Una hoja de papel se puede doblar seis veces…

Una hoja de papel se puede doblar las veces que sea…

Todo depende del grosor y tamaño…

Pero lo que no se puede doblar más de una sola vez…

Es la vida…

Y ella la ha doblado casi cincuenta veces…

Pero…

Solo ha habido alguien que lo ha hecho cien veces…


Capítulo 1: El renacer de una cigarra

.

.

.

8 de Abril de 2011…

—Hum… 8 de Abril…— Mencionó una chica de pelo negro con destellos azulados, largo, sedoso y muy brilloso. Piel pálida, rasgos finos y ojos achocolatados, los cuales mostraban un brillo de inocencia. Su gesto denotaba seriedad.

—No entiendo porque te quejas del 8 de Abril, y mucho menos, no entiendo porque nos tenemos que mudar aquí— Reparo otra chica de cabellos cortos y castaños, rasgos que la hacían ver un poco seductora, piel menos pálida que la de la joven que estaba sentada a su lado, y ojos igual de achocolatados, pero con un brillo diferente.

—Nabiki, tenemos que hacerlo, recuerda que no había mucho dinero en Okinomiya— Declaró una mujer de pelos azulados y ojos achocolatados, piel pálida y una sonrisa cálida.

—Mamá tiene razón Nabiki, el mudarnos ha sido una buena elección— Dio la razón otra jovencita de pelos castaños largos recogidos en una coleta, piel pálida y ojos igual de achocolatados que los de su madre.

—Kasumi, tanto tú como yo sabemos que no es verdad, y que nuestra vida es mejor allá en Okinomiya

—Nabiki, es una elección que nos beneficiará— Mencionó un hombre de bigotes y pelo negro y largo. Su mirada era relajante, pero su semblante se notaba algo rígido, debido a las protestas de su hija.

—Pues yo no creo eso—

"8 de Abril… eso significa que he vuelto a renacer... como siempre, pero… no recuerdo exactamente qué pasó antes de que muriera, tampoco recuerdo a manos de quien morí, aunque… recuerdo que me decapitaron… y… recuerdo que fue un 13 de Noviembre en el barranco de Nerima… Dios, estoy confundida, no sé por qué me pasa esto, solo espero que el destino pueda cambiar…" Pensó la hija menor.

—Hemos llegado— Avisó Kasumi.

Toda la familia bajó del auto, y se encaminó a la que sería su nueva residencia. Originalmente, ellos venían de Okinomiya, un pueblo que quedaba a un lado de una villa llamada Hinamizawa. Más sin embargo, la villa de Hinamizawa sufrió un trágico accidente, producto de un virus.

Toda la villa entera de Hinamizawa fue cercada en Junio de 1983 debido a que se presentaron brotes de un extraño virus, llamado por los aldeanos como "La maldición de Oyashiro-sama". Un único sobreviviente, identificada como "La niña milagrosa" se encuentra internada en una agencia desconocida. La ciudad ha permanecido cerrada, pero se rumora que en los alrededores se encuentra el virus.

—Espero que esta vez… logré vivir feliz— Y así, la chica de pelos azules se adentró a su nuevo hogar, haciendo que con esto, se iniciara la guerra entre su vida y el destino.


Lunes 11 de Abril del 2011…

Una habitación construida de caoba con muebles de madera de roble, los cuales contienen algunos libros intactos, mangas y revistas; el estudio con un desorden, puesto que los lapiceros y otras cosas se encontraban desperdigados por todo el escritorio, la P.C algo sucia; sobre el piso un desastre de ropa y en la pared, algunos posters y cuadros colgados se pueden apreciar. Todo sumido en un profundo silencio… hasta que suena un pitido molesto de la alarma.

—Mmmm… Apágate tonta cosa— Se escuchaba salir de la boca de alguien. Era una voz algo grave y aterciopelada, justamente la voz de un joven. —Mierda, ¡He dicho que te apagues!—

Mientras el joven discutía verbalmente con su reloj, su mano intentaba tocar el botón de apagado. Más sin embargo, la mano fina, delicada y blanca de una mujer lo apagó.

—Ranma, hijo, ya levántate o se te hará más tarde de lo que ya es— Reprendió suavemente una voz melodiosa. La mujer tenía un pelo color castaño envuelto en un peinado único, vestía un precioso kimono azulado, su piel era nívea, rasgos finos y ojos de color gris pardo.

—Hum… no quiero… Mamá, no quiero ir, vaya…— Obtuvo como respuesta la mujer que se encontraba ahí.

—Recuerdo que hace un año en tu primer día de escuela llegaste tarde, y que el profesor Kuramoto te dejó en Extra clases por una semana, no quiero que se repita lo mismo—

—Hum… ¿Qué hora es?—

—Son las 6:45 de la mañana

Dos ojos abiertos e incrédulos…

—¡No debo llegar tardeeeeeeeeeeeee!—

El chico saltó de la cama y acelerado como un tren bala, se metió directamente al baño. La madre del chico empezó a preparar la ropa de este. En el baño, se podía escuchar el ruido del agua caliente cayendo por el cuerpo del joven. Así mismo, se escuchó el sonido de la tapa de la pasta de dientes caer al suelo, y el botiquín siendo abierto. Inclusive, las cosas que se encontraban adentro del botiquín cayeron inevitablemente al suelo. La razón: mientras el chico se enjabonaba el cabello buscó el cepillo y su liga negra para el cabello, pero por error agarró algo puntiagudo y se pinchó el dedo, por lo que descuidó su mano y acabó regando todo por el suelo. Tardó aproximadamente 5 minutos en bañarse.

Cuando regresó a su habitación, se empezó a vestir. Su vestimenta consistía en una camisa china de color rojo con detalles en color amarillo, con mangas que llegan al codo; un pantalón de tela de algodón estilo chino color azul marino y unos zapatos de esa tela y color mismos.

Corrió hasta llegar a la cocina donde su madre le había preparado un arroz con un poco de sushi y frutas y un té. Su padre, un hombre regordete con lentes y un pañuelo blanco en la cabeza se mantenía leyendo el periódico.

—Mamá, me llevo el desayuno— Dijo el joven mientras cogía el desayuno que se encontraba en su lugar.

— ¿Estás seguro?— Preguntó con curiosidad su madre

—Sí, ¡Me voy o llegaré tarde!- Se detuvo en la entrada de la casa -¡Nos vemos viejo y mamá, suerte en la reunión del vecindario!- Siguió su camino a la escuela después de despedirse.

—Espera… acaso… ¿se llevó su desayuno?— Preguntó el padre sin saber el porqué de esa despedida tan apresurada.

—Sí, se le hacía tarde— Respondió la madre con una sonrisa.

—Pero… si apenas son las 6:00 am— Contestó el señor con un gesto de sorpresa, para cambiar después a uno risueño –No me digas que…—

—Funciona, ¿Verdad?— Preguntó la mujer con rostro y voz risueñas.


POV Ranma.

Siento el aire fresco de la mañana mientras corro con prisa. Mi mente solo piensa en una cosa: la comida que agarré del comedor. Claro, mi debilidad es esa, y ¿Qué puedo hacer yo? Solo comerme lo que tengo. Me detengo y empiezo a comer, cuando veo en el reloj de mano que tengo y mi sorpresa es una muy grande: apenas eran las 6 de la mañana. Mi madre… ella lo hizo para que no "llegara tarde". Solo suspiré y seguí comiendo mientras caminaba. En un barrio como Nerima, es obvio que la tranquilidad se respira. Y bien, si se sitúa en Tokio, eso no significa que aquí no haya paz. De hecho, hasta en la escuela hay paz… aunque es aburrido a veces.

Por ello, no llevo uniforme: ya me harté de llevar esa vestimenta tan monocromática de color azul marino que todos los demás visten, sin mencionar que mi incomodidad con esa tela me es imposible de evitar. Claro, los profesores saben de esto, igualmente en la escuela soy conocido por no seguir las reglas y hacer todo a mi manera. Todos esos genes de rebeldía sacados de mi propia familia. Mi apellido es Saotome, pero mi nombre le queda bastante bien a mi personalidad. Mi padre es heredero de la llamada "Musabetsu Kakutō Ryū", la cual es un estilo de artes marciales que combina características de China, Japón y demás, también es uno de los regidores del Consejo del barrio de Nerima. MI madre es ama de casa, y suele ser bondadosa, cariñosa y amable, aunque si la haces enojar… mejor abstente a hacer eso.

—¡Ran-chan! — Oigo una exclamación muy conocida y volteo a ver de quien se trata.

—¡U-chan!— Respondo con total alegría.

U-chan… Ella es mi mejor amiga de la infancia. Una chica de cabellos castaños, ojos color azul como los míos, rasgos finos y alta con tez blanca: todo lo que un chico puede esperar de una chica… pero para mí ella es como mi hermana, y si bien es cierto que hacía más de un año que ella se me declaró, solo le tengo una estima enorme. Al parecer ella entendió mis sentimientos.

—¡Ran-chan, me sorprendes! ¿Tan temprano y ya estas despierto? — Pronunció U-chan con una sonrisa.

—Jeje, no fue idea mía, mi madre me despertó para que no llegara tarde—

—Era más que obvio, hijito de mamá— Interrumpió otra voz, pero esta vez masculina.

Ojos de un color café pardo, la misma estatura que yo, una tez morena clara, y claro, pelo negro con un pañuelo amarillo con manchas negras atado en la cabeza, típico de una sola persona, típico de la existencia que era mi más grande rival en muchas cosas…

—Hibiki, Ryoga… me sorprende que no te hayas perdido aun— Respondí con cierta preponderancia en mi voz.

—Saotome Ranma… el hijito de mamá... ¿Esta vez no querías estar en detención o tu mamá te obligó a ir a la escuela?— Contestó ferozmente Ryoga. Ciertamente, este me sorprende a la hora de hablar, pero en cuanto a fuerza… vamos igual.

—Bueno, a mí me sorprende que no te hayas perdido cuando saliste de tu casa—

—Ukyo-chan, buenos días— Saludó a Ukyo evadiendo mi burla.

—Buenos días Ryoga-kun— Saludó efusivamente Ukyo.

— ¡Ryoga! — Exclamó una vocecita de chica, muy femenina.

Si me preguntan quién es, pues les diré que se trata de nada más y nada menos que de Akary Unryuu, de pelo castaño con dos mechones rosas, tez blanca y más chica de estatura, se trata de la novia de Ryoga. Ella es una chica linda, no entiendo porque se fijó en un desorientado como Ryoga, pero pfff…. Ni al caso.

—Ryoga, ¡amor!, te he echado de menos— Expresó Akary con tanta alegría en su voz.

—Jeje, yo más— Declaró Ryoga muy feliz y sonrojado excesivamente. El tipo este era más mojigato que yo.

Esa expresión en la cara de U-chan no me agradó para nada, y seguramente ha de estar enamorada de Ryoga, el problema es Akary, y no es para menos pues es básicamente su amiga, aunque…bueno… ella me declaró sus sentimientos respeto a mi hace un año, pero… jeje, solo pude ofrecerle mi amistad, pues… ahm, digamos que mis sentimientos no correspondían mutuamente... Hum… ¡Hay U-chan! ¡¿Por qué siempre te enamoras de los chicos incorrectos?!...

—Jeje, veo que ya casi todos están—

Pelo negro y largo, inconfundible y más por esos lentes tan gruesos que eran llevados con cierta cautela en la cabeza… sin lugar a duda, era nada más ni nada menos que Mu-Tsu, el chico chino. Jaja, es gracioso que entre amigos le digamos el "chico pato", todo gracias al confundir a una chica con un pato… jaja… solo espero que esa chica no venga…

—¡Miren! El chico pato nos honra con su presencia—

—Deja los comentarios absurdos para después, ¿Quieres Ranma?— Me respondió con enojo Mu-Tsu.

—¡Déjalo! Sabemos que nunca va a cambiar su actitud— Aseguró el chico que venía a su lado.

—Hola Taro… o querré decir, Pantimedias— Respondí burlonamente.

El nombre de este chico es Taro. Él es alto, su pelo es café, claro, cuerpo bien formado pero no tanto como el mío, ojos azules, jeje, y claro, la cara un poco… afeminada… pero bueno… jeje, el sobrenombre viene de un reto que le pusimos… ¡Robar las pantimedias de mi maestro pervertido!, él acepto, pero terminó resbalándose y salió con un montonal en su cabeza, el viejo pervertido de mi maestro salió y dijo que su madre debió haberle puesto Pantimedias Taro, de ahí el apodo.

—¡No me digas así!— Me respondió fieramente.

—¿Ya tan rápido peleando?— Se escuchó preguntando a alguien,

Y llegó Shinnosuke, jaja, el olvidadizo. Bien, es uno de mis amigos extraños, pero en fin, se los describiré. Es alto, y además tiene un peinado de coleta, más pequeña que mi trenza y pelo marrón. También tiene ojos azules, pero bueno. ¿Y cómo viene vestido? Igual que todos los hombres aquí y U-chan, excepto yo, con el uniforme, así que nada especial ni atractivo en el debido a su problema de memorizar algunos aspectos importantes.

—¿Qué no pueden respirar paz ahora?— Preguntó mientras nos saludaba a todos.

—¡Fue Saotome!— Exclamó Taro.

—Bueno, lo importante es que ya no nos falta nadie, ¿o sí?— Declaró U-chan

—A propósito, ¿alguien ha visto a Shan-Pu?— Preguntó interesadamente Mu-Tsu.

¡¿Por qué la invoca?! Maldita sea… un momento… escucho algo detrás de mí… ¡o puede ser!

—¡Ranmaaaaaaaaaaa!—

Se escuchó un grito desalentador para mí, y sentí a alguien abrazándome sin piedad… y sin pudor…

—Sh… Shan-Pu…—

La molesta chica de pelos purpuras con un peinado muy peculiar, ojos del mismo color, tez blanca, finos detalles, vocecita un tanto chillona con un acento chino y un voluptuoso cuerpo me apretaba demasiado…

—Ranma, yo extrañarte tanto en las vacaciones, no poder ir a verte por ir de visita a China, pero ya no preocuparse, ya estar aquí— Expresó con demasiada alegría.

—¡Shan-Pu!— Exclamó Mu-Tsu molesto —¡Deja de abrazar a Saotome!—

—¡No, tonto chico pato!—

Y golpeó al tonto de su pretendiente… mientras me seguía sofocando con su empalagoso abrazo…

—¡Muy bien, ya fue suficiente!— Exclamó Ukyo, claro, ella era la que ponía el orden entre todos —Mejor démonos prisa, o se nos hará tarde y nos pondrán en detención—

—Etto… ya la escucharon, ¡Vamos!— Exclamé para zafarme de Shan-Pu.

Todos corrimos a la gran institución, La Escuela Preparatoria Furinkan, situada en el corazón de Nerima. Era una gran escuela, enseñaban bien, aunque simplemente… para mí no es la gran cosa, no me interesa la escuela en lo absoluto, pero tengo que ir. La verdad todo ha sido aburrido… espero que este día sea la excepción, quiero salir de lo ordinario, ya me he cansado de lo aburrido… quiero algo que marque un rumbo nuevo.

Fin POV Ranma


—Por lo visto… Nerima se ve bastante tranquila...— Resopló una chica con voz algo tenue.

Solo se pueden apreciar sus manos, un uniforme azul y sus zapatos. Se nota que va caminando sin apresurarse, va tranquila, pero a la vez va inspeccionando todo. De pronto se escucha un maullido, la chica se asusta pero se da cuenta de que no hay peligro pues se trata de un gato negro, y en su cola parecía que llevaba un moño color morado. Los pies de la joven siguieron el rumbo donde se encuentra el gato, hasta agacharse a él y percatarse que se trata de una gatita.

—Parece que esta gatita se ve adorable… pero… hay algo que me parece familiar en ella— Sus manos se movían acariciando su pelaje —Me pareces familiar, extrañamente conocida… bien, te dejo Bernkastel— La chica dejó de acariciar a la gatita y sin más regresó a su rumbo, pero de pronto se detuvo al meditar algo que dijo.

—¿Acaso… acaso….?— Titubeo un poco, dándose cuenta de algo —¡¿Acaso la he llamado Bernkastel?!— Volteó hacia atrás…

La gatita ya no estaba, en cambio, se encontraba una especie de copa llena de vino en el suelo. Parecía que alguien la había dejado ahí, y con curiosidad, pero decidida, se acercó a observar la copa de vino. Aun solo se pueden notar sus pies y manos.

—Tiene una nota, veamos que dice— La chica desenvolvió la pequeña nota de la copa envuelta en un moño…

"Un renacimiento digno de una Maestra del Juego… una muerte digna de una perdedora… disfruta de este espectáculo… inició el juego e inició la nueva oportunidad… No me aburras, por favor... Atte. Bernkastel."

La joven dio un salto al notar que la nota estaba escrita con sangre, y se pudo escuchar que alguien caminó entre unos arbustos que había ahí.

—¿Hay alguien ahí?— Preguntó con voz algo temerosa, y al no recibir ninguna respuesta cogió la nota, la copa de vino y su mochila —Tiene algo que ver con mi renacimiento, pero no entiendo que puede ser… mejor me tomó el vino y me doy prisa a la escuela— Tomó de la copa de vino y se dispuso a continuar con su camino a la escuela.


Escuela Preparatoria Furinkan, clase F-1…

—Bien jóvenes, el día de hoy aprenderemos lo que son los lugares en inglés— Señaló una maestra pequeña, de pelo castaño largo, ojos aniñados y expresiones de la misma manera. Usaba un vestido color amarillo que la hacía verse como una pequeña de 10 años.

—Oye Ranma, ¿Qué tal la bienvenida que te dio Shan-Pu?— Preguntó un muchacho vestido con el tradicional Gakuran, pelo marrón y quebrado.

—Ja,ja, eso no me da gracia Hiroshi— Respondió el chico de trenza.

—Considérala, ella es realmente bella, es la más guapa de la escuela y quiere estar contigo— Comentó otro chico vestido como el castaño, solo que su cabello era negro y liso.

—Ni de chiste Daisuke— Dijo Ranma desinteresadamente.

—Dejen de hablar, no puedo escuchar— Protestó una joven de pelo marrón largo y suelto, tez blanca, estatura promedio y ojos marrones.

—Estoy de acuerdo con Yuka— Opinó la otra compañera, peinada con coleta de caballo, pelo color marrón fuerte, estatura misma que su compañera y ojos verdes.

—Pues no pensamos callarnos, estamos discutiendo con Ranma y no con ustedes— Dijo Hiroshi.

—Tontos— Resoplaron ambas chicas dándose cuenta de que no se callarían.

—Vamos amigo, eres el más guapo de la escuela— Decklaró Daisuke.

—Es lógico que ambos estén juntos— Opinó Hiroshi.

—No niego que Shan-Pu este bien, pero…— Dijo Ranma mirando de reojo a la joven china, quien parecía estar escribiendo su apunte —No me atrae en lo minimo— Declaró volviendo la cabeza hacia el pizarrón.

—¡Ranma, pedazo de pacotilla, ve por ella!— Gritó Daisuke, quien estaba a punto de golpear al chico trenzado.

—¡Joven Daisuke, deje de interrumpir mi clase de inglés!— Sentenció la maestra lanzando un borrador de pizarrón la cabeza del alumno —¡Y lo mismo va para usted joven Saotome!—

—Sí, claro— Respondió Ranma colocando su mano derecha en su cabeza con una expresión de aburrimiento.

El aburrimiento del joven duró poco tiempo, ya que el director entró en el salón. Y claro, al ver a una autoridad como el director presente intuyó que se trataba de un asunto interesante, aunque lo más seguro es que solamente venía a hacerles "comentarios" acerca de sus aspectos personales de higiene.

—¡Aloha, estudiantes!— Habló un tipo de un broncedo muy marcado, usando unas bermudas y camisa con motivos hawaiianos. Llevaba consigo un ukelele, usaba lentes de sol, su cabello era marrón y liso, y claro, en su cabeza había una especie de tocado de palmera. Tenía además un collar hawaiiano y usaba sandalias. Si, se trataba de un director fuera de lo común.

—Buenos días director— Saludo en coro la clase.

—¡Buen día director! ¡Luce muy bien hoy!— Saludó la maestra infantil.

—Muchas gracias maestra Hinako— Agradeció el director.

—Tanto que hicieron competencias y se gana el título de la "Rareza real de Japón"— Susurró Hiroshi, lo cual hace que Ranma y los demás se empezaran a reír en voz baja.

—Bien, jóvenes alumnos, he venido a dejar en las manos de la maestra Hinako a la nueva alumna que ha ingresado hoy— Anunció el director, a lo que rápidamente se escucharon murmuros en todo el salón de clases.

—Debe ser fea— Soltó Ranma sin ningún interés ni vergüenza.

—Para mí que es linda— Dijo Ryoga.

—Pues que ansias de conocer a la nueva chica tengo— Opinó Ukyo.

—Estoy de acuerdo con Ukyo— Soltó Mu-Tsu.

—Yo igual, quiero conocerla ya— Dijo Akary.

—Quiero ver si le hará competencia a Shan-Pu— Dijo Shinnosuke.

—Nadie superarme, yo ser la más bella, hermosa y sexy chica de la escuela— Reprochó Shan-Pu con un aire de orgullo.

—No me interesa saber si es bella, solo quiero ver de quien se trata— Declaró Taro.

—Seguramente debe de ser interesante— Soltó Hiroshi con una cara de embobado.

—Tal vez, pero mejor ver para creer— Opinó Daisuke.

—Bien, gracias maestra, me retiro alumnos— Y acto seguido el director se retiró, y dejó pasar a una joven.

La joven era de una estatura promedio, vestía el uniforme azul correspondiente de la escuela, tez blanca, rasgos finos, ojos color chocolate que causaban un impacto al verlos casi llenos de un aire de inocencia, ternura y a la vez algo de fiereza. Su cabello se encontraba impecable, largo, sedoso y brillante, de un color negro azulado, con delicadeza y dulcemente amarrado de un moño amarillo, formando una coleta con un poco de pelo suelto detrás. Si, era la nueva chica de la escuela. Todos al verla se quedaron sorprendidos, excepto dos chicos: Shan-Pu y Taro… Ranma, por desgracia de él, había quedado como sus compañeros pero disimulándolo.

—Buenos días maestra— Saludó la joven reverenciándose un poco ante la profesora.

—Buenos días señorita…— Miró un poco la lista para ver el nombre de la chica —Tendo Akane—

—Buenos días compañeros— Saludó reverenciándose ante todos. Murmullos inundaron la habitación.

—¡Silencio!— Exclamó la maestra, y todos dejaron de hablar —Háblenos un poco de usted señorita—

—Pues… verán…— Miró en todo el salón hasta toparse con la mirada del joven de trenza, ella se sonrojó un poco y ladeó la cabeza —Mi nombre es Tendo Akane, soy practicante de Artes Marciales y soy la primera en línea— Más murmullos se escucharon en la sala.

—¡Silenció!— Sentenció la maestra, y una vez que todo se mantuvo en orden prosiguió —Según dice aquí que vivías en Okinomiya, pueblo cercano a Hinamizawa, ¿o me equivoco?— Y volvieron los murmullos.

—No se equivoca, viví un tiempo allá. Nos mudamos después porque mi abuela murió de un virus que se produjo y se expandió en Hinamizawa durante el festival del Watanagashi, pero nos reubicamos aquí, y volvimos a poner el Dojo— Ante esto se escucharon más murmullos, puesto que se sabía la noticia de que Hinamizawa había sido cerrada por un supuesto virus misterioso y que se pensaba que era una maldición.

—¡Basta ya de escándalo!— Silenció la maestra— Por favor, siéntate al lado de ese chico de trenza, y disculpa a los alumnos—

La maestra retomó su clase de nuevo, y la joven caminó entre las hileras de asientos. Todo mundo silenciado la miraban con cierta curiosidad, y cuando se sentó en la butaca, su mirada pasó a la del joven de trenza, quien la observaba con una gran curiosidad, escepticismo y sorpresa. Ella solo lo miró durante algunos segundos, y volteó a su mochila para sacar su cuaderno, dejando ver la copa que adquirió cuando se encontraba en camino a la escuela. Ranma alcanzó a ver la copa y la curiosidad le picó, pero no quiso que nadie se diera cuenta que por primera vez le interesaba algo, así que disimuló y se lo preguntaría al finalizar las clases, sin que nadie los viera o escuchara.

"Realmente se ve interesante, espero que por fin mi aburrimiento se acabe" Pensó el chico de trenza, y continuó anotando las lecciones de inglés.


En el receso…

La chica estaba sentada debajo de un árbol, almorzando su bento tranquilamente y reflexionando el encuentro con esa nota escrita macabramente con sangre, se preguntaba a quien correspondía, quien la habría escrito y con qué finalidad lo había hecho. También se preguntaba porque el chico de trenza la veía demasiado, ni que tuviera monos en la cara.

Por su lado, Ranma estaba con su grupo de amigos debajo de un árbol, y todos hablaban y comentaban acerca de la chica que recién entró. El chico de trenza parecía que no escuchaba nada, pues solo observaba a la joven Tendo, había algo que le pareció curioso de ella, y no solo se trataba del hecho de que venía desde Okinomiya, sino que era algo más… algo que no sabría describir…

—¿A quién miras Ranma?— Preguntó Ukyo con una cara picara situándose a la derecha de Ranma.

—A nadie que les interese— Respondió el chico evadiendo la pregunta.

—Mirabas a Tendo, ¿verdad?— Añadió Akary con la misma cara de Ukyo y situándose del lado izquierdo de Ranma.

—No tiene nada de especial— Dijo el joven.

—Entonces no habrá problema con que la invitemos a almorzar con nosotros— Declaró Yuka situándose detrás de él.

—Pues… pues no…— Respondió nervioso.

—A qué no, ¿verdad?, entonces vamos por ella— Indicó Sayuri.

—Bi… Bien… no hay problema…— Respondió Ranma, y todas las chicas fueron por la joven Tendo. No tardaron ni 2 minutos en regresar con ella.

—¡Chicos, les presento a Akane-chan— Anunció Ukyo.

—Hola a todos… mucho gusto— Saludó la joven Akane sonriendo.

Ante el gesto de la muchacha, Hiroshi y Daisuke corrieron hacia ella y se pararon enfrente. Ranma entrecerró los ojos al igual que Yuka y Sayuri, ya que reconocían que ese acto es porque de verdad les había interesado la chica.

—Mucho gusto, mi nombre es Hiroshi— Saludó emocionado el joven.

—Y el mio es Daisuke, jeje— Dijo respectivamente el otro amigo.

—Dios mío, eres bella— Alabó Hiroshi.

—Más que bella, eres muy hermosa—Secundó Daisuke.

—Etto… Gracias…eso creo…— Dijo Akane nerviosa y sonrojada mientras una gota le recorría la sien.

—Ya van a empezar— Murmuró Ukyo poniendo su mano en la cabeza y cerrando los ojos.

—Bien, bien, ya es suficiente— Dijo Akary para calmar a los apasionados muchachos.

—Dejen de ponerse como buitres alrededor de la pobre— Expresó Yuka enojada.

—Ignóralos— Comentó Sayuri.

—Etto… de… de acuerdo— Dijo Akane.

—No tienen remedio… pero bueno…— Dijo Ryoga viendo a los dos muchachos con cara de decepción.

—Jeje, hola, mi nombre es Shinnosuke— Saludó el chico olvidadizo.

—Hola jeje— Respondió sonrientemente.

—Y yo soy Mu-Tsu—

—Mucho gusto Mu-Tsu—

—Jaja, que descortesía la mía, mi nombre es Ryoga—

—No te preocupes, mucho gusto—

—Soy Taro— Saludó el chico serio.

—Ah… hola—

—Milagro que no está Shan-Pu— Comentó Ukyo.

—Esta con sus amigas las populares— Dijo Akary.

—¿Quién es Shan-Pu?— Preguntó Akane.

—Una chica que también se junta con nosotros cuando se le da la gana, es la más popular de la escuela— Respondió Ukyo.

—Y siempre persigue al chico que le gusta— Agregó Yuka.

—Por cierto, falta alguien en presentarse— Dijo Ukyo aludiendo a Ranma.

—Ya, ya pues… mi nombre es Ranma, Saotome Ranma— Saludó Ranma.

—Ah, pues mucho gusto— Saludó Akane con cierta pena.

—Sí, si— Respondió Ranma mostrando cierta descortesía, lo cual enfadó un poco a Akane.

—Así que dinos Akane-chan, ¿En serio vivías en Okinomiya?— Preguntó Ukyo entusiasmada.

—Bueno… así es, yo si viví en Okinomiya, pero como ya dije en clase, me mudé por la muerte de mi abuela— Respondió Akane.

—Me suena a mentira— Dijo Ranma, dejando a todos callados. Esto no le hizo mucha gracia a Akane.

—¿Perdón?—

—Es típico de chicas como tú, solo les encanta llamar la atención con ese cabello largo y mentiras que quedan perfectas para una película de Terror—

—Yo no miento—

—¡Ja!, ¡por favor! Eso de que vivías en Okinomiya es mentira, así como lo de ser la primera en línea de una escuela de artes marciales, se supone que solo los hombres heredan ese lugar—

—Ahm, Akane-chan— Dijo Ukyo sonriendo nerviosamente —Ran-chan es el segundo de la línea de su escuela, y pues por ello sabe de artes marciales—

—¿Y en pleno siglo veintiuno una mujer no puede ser la primera en la línea de sucesión de una escuela?— Preguntó Akane ignorando olímpicamente a Ukyo.

—Pues sí, son débiles—

—¿O es que acaso estás celoso de mi por ser la primera en línea de sucesión de mi escuela y tú no tienes ese derecho?—

—¡Por favor! ¿Celoso de una chica?—

—Disfrazas la verdad con una pregunta que no lleva a nada… típico de un cobarde— Respondió fieramente la chica, haciendo que Ranma frunciera el ceño.

—¡Yo no soy un cobarde!—

—¡Apuesto a que no llegarías a golpearme!—

—¡¿Quieres probar?!— Gritó el joven de trenza alzando su puño.

—¡Con gusto!— Encaró la muchacha poniéndose en guardia.

En ese momento suena la campana del receso, lo que significaba unas cuatro horas más de aburrimiento en la escuela.

—Mejor vámonos o se nos hará tarde— Comentaron todos los demás en coro mientras jalaban a los dos chicos, quienes no dejaban de lanzarse miradas de odio.


Después de clases…

—Vaya que ese chico es irrespetuoso y un machista de primera— Murmuró Akane un poco irritada —Como si yo fuera mentirosa, no lo haría con tan serio tema…—

—¡Akane-chan!—

—¿Ah?— Toda la bola de amigos aparecieron, y claro, uno inconforme que se cruzó de brazos y formo una mueca de molestia

—Akane-chan, pensábamos que te irías con nosotros— Dijo Ukyo.

—Etto, bueno, es que…—

—Nosotros siempre nos vamos en grupo, y ya que eres amiga de nosotros pues pensamos que nos acompañarías— Dijo Akary.

—Es que…—

—Parece que no quiere, jeje, así que eso está bien, ya vámonos— Dijo Ranma sonriendo.

—Ran-chan…. ¡Un segundo!— Exclamó Ukyo jalando de la trenza a Ranma.

—¿Entonces, que dices?— Preguntó Mu-Tsu.

—Pues… no lo sé, yo… no estoy acostumbrada a tener muchos amigos y…—

—No hay de qué preocuparse, después de todo seremos tus amigos y podrás contar con todos— Mencionó Shinnosuke.

—No te haremos daño ni daremos malos ejemplos— Dijo Ryoga.

—Entonces, ¿Nos acompañas?— Preguntó Ukyo.

—De… de acuerdo—

Platicaban sobre cosas de temas variados y claro, Ranma y Akane no se hablaban para nada. Pasó el tiempo, y pues cada uno se iba yendo a sus respectivos hogares, hasta que solo quedaron los dos chicos y Ukyo.

—Chicos, lamento informarles que los tengo que dejar aquí— Dijo la chica de pelos marrones.

—De acuerdo— Respondieron ambos chicos sin mirarse.

—Por cierto Akane, ¿Dónde vives?— Preguntó la castaña.

—Cerca de aquí, como a dos cuadras—

—Está bien, entonces podrán acompañarse, ya que Ran-chan vive también a dos cuadras— Respondió Ukyo sonriente.

—Rayos, yo no la acompañaré— Dijo Ranma

—Entonces puedes dejarla ir sola y que corra algún peligro, ya que después de todo es nueva aquí en Nerima— Incriminó la castaña a su amigo.

—Pues… puedo cuidarme sola— Se defendió Akane.

—Mejor que te acompañe alguien—

—Pues… pues ya que— Dijo Akane.

—No tengo opción— Suspiró Ranma.

—Prométanme que no se mataran—

—Ya que— Respondieron en coro, y al darse cuenta de esto ambos se miraron molestos.

—Bien, nos vemos— Se despidió Ukyo.

Ambos chicos continuaron su camino. Ranma veía demasiado a Akane, no le quitaba la vista en ningún momento. Esto llegó al punto de que hizo que la muchacha explotara de enojo.

—¿Qué me ves?—

—¿Por qué traes una copa en tu mochila?— Preguntó Ranma, consideró que era el momento perfecto para preguntarle por ello.

Silencio, solo silencio, a excepción del viento fuerte que soplaba y soplaba, arrastrando hojas caídas de los cerezos y demás árboles.

—Te repito por si estás sorda, ¿Por qué traes una copa en tu mochila?—

Otra vez silencio, ella meditó alguna respuesta, si le contaba el asunto de la nota la creería una psicópata.

—La copa me la encontré en la calle, y la traigo porque puede servirme, así que deja de estar preguntándome, son mis asuntos, no son los tuyos tonto— Respondió ella sin verlo a los ojos directamente.

Ante esto, Ranma no pudo hacer algo más que callarse y seguir con su camino. Akane supo que el chico había fallado, así que se tranquilizó. Verdaderamente no quería que nadie se inmiscuyera en eso, o por lo menos no ahora. Aun no era el momento de averiguar qué cosa había pasado o acerca de su anterior muerte.

—¡Saotome Ranma!—

Ambos voltearon… Ranma sabía de quien era esa voz… muy conocida para él, y además, molesta.

—Kuno, ya se me hacía raro que no aparecieras aun—

Ropajes de un practicante de Kendo, pelo castaño liso y a la vez un poco ondulado en el copete, tez blanca, fornido pero no como Ranma, ojos azules, alto y además un poco apuesto. Traía consigo la espada utilizada en el Kendo.

—Ahhh, ¿Y quién es la joven bella que te acompaña?— Preguntó Kuno.

—¿Qué te importa? Mejor ándate por donde viniste— Respondió Ranma.

—Le pregunté a la señorita—

—Me llamo Tendo Akane— Respondió la joven.

—Bello nombre, eres hermana de Tendo Nabiki, ¿no es verdad?—

—Sí, y por lo que veo tú vas en su salón—

—Te propongo algo, sal conmigo— Dijo Kuno.

—Lo siento, tengo mejores cosas que hacer—

—No acepto un no por respuesta—

—Kuno, déjala ya, no te hará caso— Dijo Ranma.

—Tú no te metas Saotome, esto es entre ella y yo—

—No quiero nada contigo— Escupió Akane.

—Pues lo tendrás quieras o no—

El joven Kendoista se iba a acercar a Akane, pero en eso una bicicleta se estampó en el e hizo que se tropezara. La joven que iba montada en la bicicleta se pegó a Ranma como si fuera su novia.

—Ni-hao Ranma— Saludó la chica con tono empalagoso.

—Shan-Pu… etto…—

—Perdón, yo estoy aquí— Dijo la joven Tendo.

Shan-Pu dejó de abrazar a Ranma y se acercó a Akane. El chico de Trenza rezó por que no fuera a pasar nada malo, ya que conocía a la muchacha china, y había notado que era algo posesiva con sus novios. A pesar de que ni Ranma ni ella tenían una relación sentimental, Shan-Pu lo amaba, y claro, podría tenerle odio a las chicas que se acercaban a él con otras intenciones fuera de la amistad, el chico notó la mirada de la chica de cabellos purpura, y era de odio, pero no tan grande.

—Mi nombre es Shan-Pu—

—El mío es Tendo Akane—

Se miraron durante algunos segundos. Ranma permanecía atento ante cualquier cambio de conducta de Shan-Pu, pero esto nunca sucedió, ya que la joven se dirigió a su bicicleta.

—Nos vemos después Ranma, y… Tendo— Y acto seguido la joven se fue, dejando a los dos chicos sorprendidos.

—Será mejor que sigamos caminando— Dijo Ranma.

—Antes de encontrarnos con otro loco— Complementó Akane

Justamente llegaron al punto donde Ranma tenía que separarse, pero él no lo hizo, ya que le prometió a su amiga U-chan que llevaría a Akane a su casa sana y salva.

—Ya me puedes dejar aquí— Dijo Akane.

—Hum, solo que no me has respondido bien lo de la copa— Comentó Ranma.

Silencio…

El viento soplaba…

Hojas de cerezo caían con gracia…

—¿Para qué quieres saber?— Preguntó la chica.

—No es normal que una chica lleve una copa, y probablemente llena de alguna bebida alcohólica—

Silencio…

El viento soplaba…

Hojas de los arboles caían con gracia…

—¿O es que… perteneces a los Yakuza?— Preguntó Ranma sin ningún descaro.

Silencio…

El viento soplaba…

El cielo reflejando el atardecer…

—Estúpido…— Escupió la chica sonriendo irónicamente.

Silencio…

El viento soplaba…

La calle vacía y solitaria mostrando un ambiente de soledad…

—¡Entonces, ¿Dime por qué demonios tienes la copa?!— Preguntó Ranma con molestia.

Silencio…

El viento soplaba tranquilamente…

Un remolino pequeño de hojas se formó…

—Hasta que yo misma encuentre la respuesta… sabrás de que se trata… solo hasta ese entonces… no interfieras en mi camino…—

Silencio…

El viento soplaba más fuerte…

El remolino creció…

—¡¿De qué va esto?!... Acaso… ¡¿Me estás amenazando?!—

Silencio…

El viento se calmó…

El remolino se destruyó…

—Es una advertencia… no te inmiscuyas en mi asunto… no lo hagas o saldrás lastimado, de igual manera… los demás también… por favor, no te inmiscuyas…— Murmuró Akane con otra voz, esta vez más seria, tanto que… que no parecía la de ella.

Silencio…

El viento continuó…

Calmado y tranquilo…

El misterio empezó…

—¿De qué hablas?—

Silencio…

El viento soplaba…

Una mirada fría….

El misterio se agrandó…

—No te inmiscuyas… o arruinarás el juego…— Susurró la chica, esta vez con la voz diferente. Acto seguido se retiró directamente a su casa.

Silencio…

El viento soplaba…

El misterio se elevó…

Ranma se quedó impactado por lo que escuchó, pero ya lo intentaría averiguar, ya pasaría todo y sabría por que actuó así. Cuando se dio la vuelta, supo que no estaban solos: Una camioneta blanca estacionada los había observado. Esta llevaba un símbolo que no se veía muy bien debido a que estaba ubicada lejos. La camioneta dio vuelta y se retiró. Ranma solo puedo notar que parecía que los habían seguido desde ya hace media hora, y que probablemente estaban espiándolos… El chico se metió a su casa, lleno más dudas y curiosidades.

Silencio…

El viento soplaba…

El misterio se quedó…

Silencio…

El viento soplaba…

Una cigarra Lloró…

Silencio…

El viento soplaba…

Y también lloró…

Silencio….

El viento soplaba…

El juego comenzó…


—Señor…— Dijo un joven vestido con un uniforme blanco, el cual portaba un extraño símbolo: Una jeringa, una pistola y un casco envueltos en una bandera, la bandera tenía como escudo las iniciales SS en color plateado, al igual que un asta de plata —Ya les hemos seguido—

—¿Nada importante?— Preguntó una voz muy gruesa, pero no se veía cuerpo alguno, en realidad, la voz salió de una sombra.

—No, aun no hay nada serio o importante—

—Aun así, no los pierdan de vista, y espíenlos si es posible las veinticuatro horas al día en toda la semana—

—Pero señor…—

—¿Pero… qué?—

—Señor, con todo respeto, pero varios aquí tenemos una vida…—

—¿Y eso es motivo para un… pero?—

—Pues… si— Respondió nerviosamente el chico.

—Se les está pagando por sus servicios… ¿no crees que eso es motivo suficiente para que trabajes como se te ordene?—

—Bueno, es que… además, no entiendo para que los seguimos, no se quienes sean ni en qué manera estén involucrados con usted, y sinceramente no pienso arriesgar demasiado mi vida—

—Esos chicos son de suma importancia para el desarrollo del programa—

—Perdóneme, pero creo que están involucrados con usted, ya que era un Yakuza…— Fue interrumpido por la voz en la sombra.

—¡Bastardo! ¡¿Cómo osas a hablarme así, siendo tu superior?!—

—Pues yo…— No terminó de hablar.

Un tipo trajeado de blanco sostenía una Katana. Entró al cuarto con una Katana, y con ella atravesó su estómago, subiendo lentamente hasta terminar en la punta de la cabeza, y separando al cuerpo en dos partes. Todo el piso quedó cubierto de sangre, tripas y viseras, el cuerpo separado en dos partes dejando a la vista los órganos del sujeto.

—Gracias Kenshi— Agradeció la voz de la sombra.

—No hay de que, señor— Acto seguido, el hombre desapareció.

—De mí no te escapas… Tendo Akane—


Diccionario:

Okinomiya: Ciudad vecina de la villa de Hinamizawa.

Hinamizawa: Villa ficticia que se encuentra en Gifu, Japón. Inspirada en el pueblo de Shirakawa, perteneciente a Gifu. Es el escenario principal donde se ubica la trama del Anime Higurashi no naku koro ni. Al ser una villa, es una zona donde se practica la agricultura y tiene un suelo montañoso. La villa posee historias que se desean ocultar, relacionadas con una fecha en especial. Más detalles serán revelados después.

"La maldición de Oyashiro-sama": En japonés "Oyashiro-sama no tatari". Maldición puesta por el dios Oyashiro-sama a quienes desean o han abandonado a Hinamizawa. La maldición también se hace presente a alguna persona al azar que la merite en cierta época del año. En realidad se descubre que se trata de un misterioso virus. Más Detalles serán revelados después.

Bernkastel: Personaje perteneciente al anime Umineko no naku koro ni. Comparte alguna unión con la protagonista principal de Higurashi, Rika Furude. Más detalles serán revelados después.

Gakuran: Uniforme japonés para hombres de estilo militar. Consiste de una chaqueta de cuello largo y pantalón. Por lo general en uniforme es negro.

Watanagashi: "Watanagashi matsuri" en japonés. Festival realizado en Hinamizawa en cierta fecha especial del año, en honor al dios Oyashiro-sama. Más detalles serán revelados después.

Bento: Comida japonesa sencilla y transportable.

Yakuza: Mafia japonesa.

Bien, espero que les haya gustado este capítulo. Como inspiración, usé soundtracks de las series: Higurashi no naku koro ni, Jigoku Shoujo y Ranma 1/2, así como los videojuegos Ib y Yume Nikki por si quieren saber. Recibo comentarios de todo tipo a excepción de insultos, y tengan calma, que de esta historia habrá más. ¡Saludos y sayonara de parte de… Sandy!