Hola aqui va mi segundo capitulo sobre Jack, no se si alguien esta leyendo esto pero si alguien lo lee comente y si quieren pedir algo envíenme un correo a historiadejack
Dolor, es todo lo que siento, no sé donde estoy, no sé qué ha pasado desde que me desmaye, solo sé que un insoportable dolor está atravesando todo mi cuerpo, podría ser segundos, minutos o horas no lo sé, estoy vivo, tengo que estar vivo, dudo que la muerte duela tanto, pasa el tiempo y el dolor va remitiendo, asique intento concentrarme en ver el calor de mi alrededor. Hay una persona delante mía haciendo no se que, una pared por lo que debo estar en una casa, hay varias plantas con mucha gente, en algunas hay gente que se va muriendo, perdiendo el calor poco a poco. Vale estoy en un hospital, supongo que Gragas me habrá pagado la sanación rúnica. La única clase de magia permitida, el dolor sigue remitiendo hasta que, se acaba y vuelvo a desmayarme.
-Cuanto tiempo llevo dormido- le pregunto a Gragas nada mas despertarme.
-Dos semanas y aun no estás recuperado- Me dijo como si no tuviese importancia.
Trate de levantarme, mal hecho, parecía que me estuviesen cortando las piernas y estuviese desangrando, seguí andando como si nada. Me senté en el suelo y le pregunte como si estuviese perfectamente, o al menos lo intente
-¿Y qué tal la liga?-
-Genial- Me contesto mientras se reía
-Perdimos-
-Y que es lo que te hace tanta gracia?- estaba muy feliz y dudo que fuera por el alcohol
-que la niña, Annie quemo la ropa de Sona-
-¿y?- supongo que a Gragas no le hará solamente gracia ver a una mujer desnuda, aunque claro en todo el tiempo que llevo con el nunca le había visto con ninguna mujer o hombre.
-Que el respetuoso "maestro" Yi-dijo maestro alargando demasiado la s-en cuanto vio a Sona no se le ocurre nada mejor que estar mirándola.
-Dando a Annie suficiente tiempo para llamar a Tibbers y acabar con los dos.- Ahora le estaba costando bastante pararse, me parece que sigue borracho de ayer.
Mientras Gragas al parecer le hacía gracia decir Tibbbbbbbbbbbbbeeeeeerrrrrrrrrrrrssssssssss.
Entonces alguien llama a la puerta y abre. Es un doctor de Piltover, Con una sencilla túnica blanca.
-Perdón por interrumpir con su recuperación- Dice como si nada –Pero el yordlie que salvo y la agente Caitlynquieren hablar contigo habitación 5134-
Dicho esto se fue por donde vino.
-Bueno-dijo Gragas mientras se levantaba del sillón de visitas, aunque más que levantarse lo intentaba. Al tercer intento lo consiguió.
-Ya que estas bien me voy.
-¿A dormir o a seguir de fiesta?-le contesto con total sarcasmo
Tras meditarlo un poco me contesta
-Primero lo segundo y luego lo primero- me contesto mientras seguía riéndose
Cogió su barril y se fue. No tenía nada mejor que hacer y el agradecimiento de un alto cargo de Demancia podía venir con unos riot´s de más. Cosa que no me venía nada mal. Decidí irme cuando me di cuenta de algo.
Estaba completamente desnudo, reconozco que si no fuera por el espejo que había al lado de la cama no me habría dado cuenta. Ya sé que diréis que debí darme cuenta, pero me dolía cada parte de mi cuerpo, asique pensaba que estaba vestido. Decidí buscar en la cómoda que había debajo del espejo. Encontré mi camiseta y mi chaqueta completamente acuchillada de la pelea anterior, eso explicaba lo de mi pelea.
También encontré mis pantalones que por suerte no estaban demasiado rasgados, y mi gabardina que solo tenía un agujero un poco por encima de corazón. Definitivamente tuve suerte de no morir del primer golpe.
Me vestí y me fui, todos los pasillo eran iguales blancos, había poca gente, aunque claro en Piltover es raro hacerse daño y estar más de un día en el hospital.
Estaba pasando por el bar cuando algo me llamo la atención, era un pequeño escaparate con varias revistas.
Algunas eran la "La Liga De Leyendas" (una revista sobre todos los campeones de la liga) y ponía:
"Tristana-Teemo-Rumble. Posible trió amoroso entre los famosos campeones yordlie"
O "Rúnicas" "Creada nueva rúnica de teletransportacion"
Y la mejor de todas "Bellezas de Noxus" donde aparecía una mujer desnuda con una espada en sus partes.
Claramente cogí Bellezas de Noxus y me seguí buscando el cuarto del diplomático de Demancia.
Después de recorrer todo el puto y gran hospital, lo encontré habitación 5134.
Era prácticamente igual a mi habitación: totalmente de blanco, un sillón para las visita donde estaba Caitlyn limpiando su rifle, una gran cama donde había un yordlie desnudo, un espejo y debajo una cómoda.
-Señor Jack,- me dijo Caitlyn fríamente, llevaba su ropa normal (un vestido morado a juego con su enorme chistera) tenía un block de notas y un bolígrafo.
-¿sí?- le conteste fríamente, no aguanto a los que se creen mejores que yo
-¿en qué puedo ayudarla agente Caitlyn?- Le respondí sarcásticamente
-¿reconoció al que intento asesinar al diplomático Kentorinio?- me dijo sin ni siquiera dejar de mirar su block de notas.
Genial, otra policía que no tenía sentido del humor. Me pregunto si en las academias de policías enseñaran a meterse un palo por el culo
-No, solo sé que era una mujer y que tenía los ojos azules-
Me hubiese gustado haber acabado con ella, quizás la vuelva a encontrar
-¿y tiene alguna prueba de la asesina?- siguió tomando apuntes.
Tenía su daga escondida en el lateral derecho de mi gabardina más que nada por si lo necesitaba. Era una muy buena arma.
-No,- le conteste igual de frio que a sus otras preguntas, o al menos lo intente, porque en este momento me estaba mirando fijamente
-Gracias por su tiempo- y se fue rápidamente.
Nada mas irse me senté en el sillón, aun no me había recuperado del todo y mientras disfrutaba de la comodidad del sillón (era muy cómodo y estaba muy dolorido) el yordlie abrió la boca
-Gracias por salvarme la vida- me dijo con una voz grave como de alguien que ha vivido demasiado.
-¿Por qué me salvaste, no era tu problema?- me inquirió con su mirada
No sabía que responderle.
Le mire, tenía una cicatriz en todo el pecho, supongo que fue lo que le hizo la asesina, curiosa forma de matar.
-Simplemente estaba muy borracho y necesitaba tomar el aire- le contesto con una media sonrisa.
Fue simplemente eso, suerte el que estuviera ahí.
-Entonces soy muy afortunado-dijo mientras se intentaba reír, aunque al hacerlo escupió un poco de sangre.
-Tengo un trabajo que ofrecerte- me pidió seriamente.
Intente sonar lo mas desinteresadamente que podía, pero en el momento que dijo trabajo mis ojos brillaron un poco más de lo normal, cosa que cualquier diplomático que se considere tal debería notarlo
-y en qué consiste ese trabajo?
-quiero que me acompañe hasta la academia de la guerra- no paraba de analizarme con la mirada.
-y porque un diplomático demanciano quiere ir a la academia de la guerra?- pregunte con bastante curiosidad, que yo sepa no había pasado nada entre Demancia y Noxus o la academia de la guerra, donde se organizaba la Liga De Leyendas.
-mis razones son las mías- dijo furioso
-¿acepta o se lo tengo que pedir a otro?- dijo mosqueado
Asique algo pasaba en Demancia, algo que ni siquiera se hacía público, eso era un gran marrón
-¿Y cuanto seria la paga?- Pregunto indiferente,
-5.000 riot´s, ¿es suficiente?-
Casi me caigo, en serio un poco mas y llego a caerme del sillón.
-Serán suficiente- digo casi sin voz-y cuando será el día que nos vayamos-
-Dentro de 1 semana- me contesto seriamente.
