One old book

No harían más que unos días de que había entrado a la divi, y ya iban a entrar 3 nuevos más. En ese momento, me encontraba por un pasillo cercano a la entrada del cuartel, y me vi de lejos al shinigami de trajes hablando con el shinigami barbado. La conversación la veía animada por ambos lados, pero luego que el shinigami pelirrojo y de ojos amarillos avisara que los nuevos habían llegado al cuartel, el de trajes abrió una cajita que llevaba en una mano, y hubo una explosión, menos mal que me puse a cubierto apenas la vi aparecer, y escuche un nombre sonar por todo el cuartel...

Eliaz!!

Se llama Eliaz, pense. Una vez que se disipó la humareda, me fui hasta la puerta a ver a los nuevos. Primero, paso un shinigami rubio, algo alto, y con ojos color miel.

...(bien, está bien, que pase adelante...).

Y después, vino un shinigami con cabello gris y ojos azules, su particularidad es que llevaba alas a la espalda.

...(bueno, el ultimo por ahora, y para la lista, dígame si es como pinta!, cómo se la ira a ver con la mujer de cuernos?!)

En ese momento recordé lo que me había pasado inmediatamente después que había subido a mi habitación, con aquel libro extraño en mi mochila...

Me puse a intentar zafar la cadenilla, pero no lo pude hacer porque...

- Tony, ya la cena esta lista!

- Ya voy, mama

- Te noto algo raro, que pasa?

- Nada, mama, ya bajo... una vez comí, me devolví a mi habitación, y me prepare para tener una reunión con la almohada antes de dormirme

...(mañana averiguare qué es este libro, y voy a la biblioteca a eso).

Amaneció, desayuné y me fui a la biblioteca con el libro en mi mochila. Una vez llegué, busque al encargado y entonces me puse a hablar con él.

- Hola, quería averiguar sobre este libro

- ¿Qué exactamente?

- Su contenido

- Bueno, hasta que no se zafe esa cadenilla, no sabremos nada, pero podría decirte algunas cosas mientras...

- ¿Sí? a ver...

- Este libro aparenta, por el color del papel, como casi 200 años, y eso que no parece que tuviese tanto, ah, y...


- ¿Qué?

- El colgante en que termina la cadenilla no se me hace conocido

- ¿Entonces tengo que zafar la cadenilla para poder saber qué es lo que tiene este libro?

- Así es, mientras tanto, pues ve intentando eso, y cuando lo logres, pues ven a verme.

Así me devolví a casa sin haber logrado nada por ahora.

- ¿Que habías hecho mientras estuviste por fuera, lograste conseguir algo?

- Es lo mismo en todas partes, no hay libros que me sirvan

- Qué lástima, tocará esperar

- Si, eso es lo que toca, esperar a que aparezcan libros, me voy a mi habitación.

Subí, y me puse de nuevo a intentar zafar la cadenilla, lo intenté varias veces, estas con calma, hasta que en un intento, lo logré. Entonces abrí lentamente el libro, y vi una ilustración igual en forma a la del colgante. Era un ángel de seis alas, de pie, con las piernas separadas y los brazos puestos en posición recta. Debajo de él estaba una escritura que no entendía, empecé a pasar las paginas y me di cuenta que el libro estaba compuesto exclusivamente por esa escritura que no entendía.

...(bueno, ya mañana me llevo el libro a la biblioteca para revisarlo).

Cerré el libro, y volví a enrollar la cadenilla tal y como estaba, con la excepción de que enrollé el colgante de tal forma que no me pasara lo que me había pasado antes, lo guardé en mi mochila, y me acosté a dormir.

Amaneció el nuevo día, desayuné tranquilamente, y me fui de nuevo a la biblioteca.

- Buenos días, señor

- Buenos días

- Ya el libro que traje ayer esta abierto

- Bien, veámoslo.

El bibliotecario estuvo viendo detenidamente el libro, y después de unos minutos me pregunto...

- ¿Tú deseas leer este libro?

- Si, tengo curiosidad por eso...

- Este libro está escrito en chino, y por lo visto es antiguo, ¿estás seguro de que quieres leerlo?

- Estoy seguro

- Bien, déjame buscar algo para ti, espérame.


Se movió de allí hacia el interior de los estantes, y regresó con otro libro en sus manos.

- Este libro te ayudara a aprender el idioma en que está escrito el libro

- Está bien, gracias

- Llévatelo por el tiempo que sea necesario.