Bueno aquí el capítulo 3 x3...Espero no arruinar el fic, hace tanto no escribo. Les digo que tengo escrito hasta el capítulo V, son capítulos muy cortos (se darán cuenta), pero no falta tanto para que empieze la verdadera trama del fic :3. Oh y por cierto, gracias por los Reviews x3...En serio :3
Yu-Gi-Oh! 5D´s no me pertenece (a excepción de Yusei,Kiryu y Placido), el fic es hecho sin intenciones de lucro y sólo con la intención de entretener. Todos los derechos los tiene Kazuki Takahashi.
Qui est-vous?
II
Los largos y relucientes pasillos de aquella edificación enorme daba la impresión de ser interminables, no obstante, a unos cuantos metros se veían los diferentes caminos que tomaban estos. El frio habitaba en ese lugar con paredes color hueso que en la lejanía aparentaba ser auténtico mármol. Cuadros, cartas, leyendas, duelistas… Todo en un mismo lugar.
-Esto es aburrido-Mencionaba el pequeño pelinegro
-¿Porque lo dices Sly?. Es muy emocionante, es decir, incluso mi hermano se está divirtiendo. -la chica lo observó sin respuesta alguna-Ven vayamos a otra sala-
Ella sonrió y le agarró la mano para jalarlo. Una vez llegando a una sala, pararon frente a una placa de piedra antigua no mal conservada. Sly miro su mano agarrada por la de la niña y sin saber que hacer o decir, uso la fuerza para alejar la mano de la chica, poniéndose nervioso y un poco sonrojado.
-Esto pasó hace muchísimo tiempo...-Pensó mirando la placa- Ese chico es igual a...
-¡Ruka!, ¡Sly!- gritó el pequeño gemelo con un volumen "moderado"- ¡vamos! ¡Iremos a ver las cartas!
-Claro- sonrió
El joven acompañante miró a la pequeña de las coletas, no evitó observar que algo le pasaba, le observó la cara y examinó sus ojos sin que se diera cuenta...Algo sabía. Los dos chicos se reintegraron al grupo e ingresaron a otra sala, en ésta el niño de cabellos claros no pudo resistir la tentación de ver las copias de cartas más utilizadas décadas atrás. El guía, explicaba cada cosa que veían.
-Ruka, mira, monstruos máquina- Veía ilusionado el gemelo mayor- Monstruos de unión, ¡genial! -
El chico ya no sabía que mirar. Una pared llena de cartas sin importar el tipo estaba ante la mirada brillante de aquel infante. La hermana menor no ponía atención, estaba perdida. Su pequeño amigo espíritu, Kuriboh, observó como los ojos tan bellos de la chica se inundaban de una enorme angustia y curiosidad.
Yusei…
Las horas pasaron, la noche volvió a caer sobre Neo Domino City y una nueva sábana blanca cubrió la ciudad, segunda noche consecutiva en casa de Aki…Dos días para navidad. Cada quien en una habitación diferente, habiendo tantas cosas que una persona podía hacer, en la mayoría de las ventanas de las habitaciones ocupadas, se dibujaban siluetas humanas, mirando hacia la nada, con los brazos cruzados.
La pelirroja dio un pequeño suspiro, desabrochó su delgada bata de dormir y la colocó en una esquina de su cama, apagó las luces dejando solo la sublime luz de una lámpara de noche. Izayoi se recostó bajo sus sábanas y se quedó sentada en la cama por unos minutos, con los brazos cubriéndose a si misma, con su mente perdida. Unos golpes diminutos provinieron del otro lado de la puerta.
-¿Puedo pasar?
La voz era suave, las esperanzas de que fuera Yusei se desvanecieron en un instante.
-Por supuesto
La niña entró a la habitación, traía el cabello suelto y una delgada pijama que la hacía ver más joven de lo que ya era.
-Gracias por llevarnos hoy al museo-
-No hay nada que agradecer, Ruka- respondió con una sonrisa y con un ademán invitó a Ruka a sentarse junto a ella.
-También quería agradecerte por otra cosa…
-¿De qué se trata?
-Por estar conmigo, por invitarnos a dormir a tu casa…En serio lo aprecio mucho- su voz se entristeció notablemente- Mi madre nunca está… Todos los días la paso con Rua o a veces sola.
-¿Te duele mucho que no estén, verdad?
-Demasiado… Quisiera que por lo menos una vez tuviera una vida normal, con unos padres con quienes hablar de lo que hice durante el día, de mis sentimientos… Contarle a mi madre mis secretos y que ella me bese la frente antes de dormir. Me abracé y me diga que no hay nada por que preocuparse…Que ella está conmigo- bajó la mirada dejando caer su suave calzado en la alfombra de la habitación.
-Sé lo que sientes, yo nunca pude estar con mis padres…Divine era mi única familia. –
Aki acarició el cabello de la pequeña peinándolo con las manos, ésta se recargó en el abdomen de su amiga que desde ese momento, se había convertido en una madre para ella; ambas dieron un gran suspiro, la signer menor abrazó a la bella chica y cerró los ojos. En pocos minutos, ella estaba dormida. Izayoi se dio cuenta, se recorrió en su cama apoyando con cuidado la cabeza de la niña en el colchón. Aki se dirigió a la puerta para abrirla y regresó a la cama, cargó con cuidado a su "hija" y la llevó a su habitación. Una vez ahí la acostó y la arropó, seguido de esto le dio un pequeño beso en la frente y acaricio su mejilla. Habiendo comprobado que Rua dormía, se dirigió una vez más a su habitación a dormir. Esta vez, lo consiguió.
