Hola a Todos!!

Wuou, realmente les agradezco los reviews que me dejaron , realmente estoy muy feliz!!, así dan ganas de seguir adelante con tu historia . Bueno aquí les dejo el segundo capitulo de mi historia, disfrutenla .

Weno, les aclaro que el fanfic es RyoxSaku al 100 jejejeje y bueno, como soy nueva en esto no entiendo algunos terminos :P como POT, si me los pueden explicar, se los agradeceria jejejejeje.

Bueno no los aburro más y lean y disfruten. Nos vemos abajo!!

Capitulo 2: El beso prohibido

Momoshiro se encontraba preparando los pescados, mientras que Ann arreglaba la mesa. La chica estaba bastante seria y Momo nota ese cambio de actitud.

-¿Sucede algo Ann?-

-Mm.…me preocupa como se lo puede estar diciendo Ryoma, ya sabes como es.-Le responde colocándose una mano en su barbilla.

-Despreocupate.-Responde moviendo la mano de forma despreocupada.-Ryoma le va a decir lo justo y preciso y de forma directa, sin rodeos, además, Sakuno-chan debería tener alguna noción de lo que es.

-Mm.-

En eso la pata de la mesa de madera se rompe sorpresivamente botando toda la mesa.

-Rayos, ya era cuestión de tiempo que se cayera, la madera ya estaba podrida.-Se agacha Ann para ver el daño.

-Menos mal que no habías puesto nada aún.-Se acerca hacia ella Momo.-Pero…para ti no hay problema en arreglarlo, ¿verdad Ann?-

La chica sonríe y lleva una mano al pedazo de madera roto. Una luz brillante sale de su mano y comienza a restaurar la mesa dejándola perfectamente, incluso mejor de cómo estaba. Se para quedando junto a Momoshiro.

-Pues, claro que no es problema para mi, si mi elemento es la Tierra.-

La chica sentada junto al él lo miraba incrédula. ¿Por qué motivo le había dicho que ella formaba parte esencial en una leyenda de hace siglos?, podría entender lo de la guerra, ya que ella era la hija de una de las familias más importantes e influyentes de Japón, pero no encontraba otro motivo.

-No entiendo lo que me dices.-Le pregunta confusa al chico.-A que te refieres con…

-Hace muchos años, comenzó una guerra en todo el mundo, producto que querían conseguir los poderes de los elementos.-La interrumpió Ryoma.- De a poco, estos humanos, cinco chicas con sus guardianes se juntaron. Tierra, Fuego, Aire, Agua y por ultimo, aunque no se considere un elemento pero es uno de los poderes más importantes, el Tiempo. Juntas fueron hacia el monte Kaledo, donde tenían que juntar sus poderes, pero un incidente ocurrió y las cinco tuvieron que traspasar sus poderes a otra generación para que cumplieran su tarea y así terminar con la guerra que ha surgido año tras año.

-Pero en que me concierne a mí esta historia.-

Ryoma cierra los ojos y suspira.

-Tú eres una de las elegidas.-

Sakuno se lleva ambas manos a su boca sin creer en las palabras dichas por Ryoma.

-Los poderes del Tiempo te fueron otorgados. Desde pequeña que los posees, pero nunca se habían presentado, hasta hace un par de años atrás.-

-Y…como sabes eso.-Pregunta una desconcertada Sakuno.

-Eso fue lo que me contó mi padre, cuando me revelo que tendría que ser uno de tus guardianes.-

Ryoma se levanta colocando sus manos en los bolsillos de su pantalón.

-Eso es lo único que se, a medida que pase el tiempo y encontremos los elementos podrás contestar tus preguntas que querías hacerme.-

-Y, como sabremos cuales son las chicas que poseen los elementos…además, hacia donde nos dirigimos ahora.-

Ryoma gira su cabeza y la mira, pero antes de que pudiera responder, el suelo comienza a temblar, cada vez más fuerte hasta convertirse en un fuerte terremoto.

-¡¡Un terremoto!!-Grita Sakuno levantándose del banco y dando unos pasos hacia la salida del establo.

Pero el techo de este comienza a romperse. Los pedazos iban directo a Sakuno, pero antes de que cayeran una mano empuja a la chica. Los dos chicos caen en el colchón de paja, Ryoma protegiéndola de los trozos de madera que caían sobre ellos. A los cinco minutos el terremoto amaino, pero Ryoma y Sakuno se encontraban bajo todo el techo del establo.

La chica comienza a abrir los ojos lentamente al sentir algo sobre ella. En eso ve a Ryoma con los ojos cerrados fuertemente producto al peso del techo y al dolor que sentía.

-¡¡Ryoma-kun, estás herido!!-Le dice escandalizada, mirando como la cabeza del chico sangraba y caían sus gotas de sangre en el rostro de ella.

-Estoy bien no te preocupes.-

-Demo…estás sangrando y es por mi culpa.-Comienzan a salirle lagrimas.

-No es nada, además no es mucho daño, solamente son trozos de madera.-

Pero una mano de la chica lo hace callar, debido a que comienza a acariciarle su rostro. Ryoma la mira sorprendido, ya que la chica lloraba y le hacia cariño al mismo tiempo.

-Realmente es una chica bastante especial, preocupándose del resto y dejando sus preocupaciones a un lado, no lo entiendo, como podía hacerlo, con razón era una de los elementos y ni más ni menos que el Tiempo.-

Lentamente comenzó a acercar su rostro al de Sakuno, sus labios estaban a un par de centímetros. La ojicafe, sorprendida, cerro los ojos automáticamente apretándolos fuertemente, pero debido a que no pasaba nada, comenzó a abrirlos lentamente. En eso nota la respiración del chico en su cuello, se había desmayado.

Sus mejillas se sonrojaron, pero se dio cuenta en la situación en la que estaban y comenzó a ponerse nerviosa. Justo en ese momento escucho a Ann gritar sus nombres.

-¡¡Sakuno-chan, Echizen!!-

-¡¡Ann-san, estamos atrapados y Ryoma-kun está herido!!- Grita Sakuno desesperada.-¡¡Estamos debajo del techo!!

-OK, tu tranquila, yo me encargo.-

En eso, Sakuno empieza a sentir ruidos extraños y nota como la madera que estaba encima de ellos empieza a elevarse y a formar el techo nueva mente. Aprieta los ojos fuertemente y cubre la cabeza de Ryoma aprisionándola a su cuerpo para poder protegerlo.

-¡¡Sakuno-chan!!-Le grita Ann.

Sakuno abre lentamente los ojos y lo que vio no lo podía creer. Ann estaba de rodillas con una mano en el suelo y de ella desprendía una luz la cual cubría unas ramas que salían del suelo, las cuales estaban reconstruyendo el establo por completo dejándolo como si nada hubiese pasado.

Sakuno se sienta, teniendo abrazado aun a Ryoma, el cual estaba inconsciente.

Momoshiro se acerca a los dos corriendo para ayudar a Sakuno a levantarse.

-Momo-chan, Ryoma esta mal herido, por favor ayúdalo a él primero.-Le dice desesperada.

Momo asiente y toma a Ryoma para llevarlo al interior de la casa que no había sufrido ningún daño.

Ann se dirige hacia Sakuno, mientras que ella la miraba con sorpresa.

-Ann…tu eres…-

-Así es.-Le dice mientras le ayudaba a levantarse.-Soy una de los elementos. Para ser precisos soy el elemento Tierra.

Ann mientras caminaban le sonreía. Sakuno no sintió miedo, solo, aunque es extraño decirlo, admiración. Aquella chica había logrado salvarlos de entre un techo completo.

-Sugoi…Ann-san, eres sorprendente.-Le dice Sakuno con una sonrisa en el rostro.

-Muchas gracias.-Le dice algo ruborizada.-Pero esto no es tanto como los poderes que posees tu, Sakuno-chan.

Pero eso no lo comprendía, aún no sabia muy bien como era su poder. Ryoma había dicho que ya se habían activado hace un par de años, pero ella no recordaba nada.

Al entrar a la casa ven a Momo sentado en el sofá de la casa. No estaba Ryoma, así que supuso que se encontraba en el dormitorio.

-Momo-chan, como se encuentra Ryoma-kun.-Le pregunta mientras se sentaba junto a él y Ann se dirigía a la cocina.

-Está bien, solo fue un pequeño golpe en la cabeza, nada grave.-Contesta seriamente Momo.-Ahora está durmiendo, Karupin lo está cuidando. Aunque no se note, pero esos dos son muy apegados y se entienden muy bien, es sorprendente.

Sakuno muestra una leve sonrisa. Era verdad, Momo decía que no se notaba, pero ella se dio cuenta al instante en que por accidente casi golpea a Karupin en su cabeza.

-Karupin…que es.-Pregunta Sakuno-La otra vez, nos salvó y era mucho más grande de lo que es. Había visto animales mágicos, pero no uno como Karupin.

-Era un gato normal,-Le contesta Momo- pero, la familia de Echizen es una familia de magos, saben toda clase de hechizos, ya sean pacíficos como maléficos. Como a él le fue otorgado la misión de ser tu guardián, le entregaron a Karupin, que gracias a distintos encantamientos tiene el poder de agrandar su tamaño y volar, así puede ayudar a Echizen.

-AM, ya veo porque son tan unidos.-Le dice con una gran sonrisa en su rostro-

Momo al mirar su sonrisa se sonroja un poco.

-Wuou, pero que sonrisa, se ve que es una chica muy pura, no me extrañaría que el antipático de Echizen se cautivara con esta chica.- Piensa Momo al ver la calida sonrisa de Sakuno.

En eso Ann se acerca a ellos.

-Chicos, ya tengo el almuerzo listo, deberíamos sentarnos, para poder hablar sobre lo que acaba de ocurrir.-Les dice seria.

-Es verdad, es extraño ese terremoto en Caledonia, esta no es una zona de temblores.-Dice Momo con una mano en su barbilla.-Muy bien, sentémonos a comer y a discutir lo que vamos a hacer.

Mientras tanto, Ryoma dormía profundamente en la habitación junto a Karupin. Pero un sueño comenzó a alterarlo.

- Vamos Ryoma, debes ir a buscarla enseguida, es tu misión!!-Le grita su padre.

Eso ya lo se, no tienes que decírmelo.-

El chico sale corriendo. Era de noche, y estaba todo muy tranquilo mientras corría por los tejados de las casas, de un estilo japonés antiguo. En eso se percata de un grupo de personas de negro corriendo en grupo. Se acercaban a él. Se esconde para no ser descubierto. El también estaba vestido de negro, igual que un ninja, en su espalda estaba su arco con las flechas, las saca y comienza a lanzarlas a cada uno de sus enemigos, dando justo en el blanco. Cayeron fácilmente y la chica que llevaban estaba inconsciente en el suelo. Se acerca rápidamente hacia ella y la toma en brazos, pero en eso siente un fuerte dolor en su pecho. Uno de los ninjas aún seguía con vida y le había dado con una daga justo en el corazón. Cae junto a la chica inconsciente.

-Padre, no podrá aguantar más, se está muriendo, debemos llamarla.-

Ryoma comienza a tomar conciencia pero no abre los ojos, no tenia fuerzas para hacerlo. Pudo sentir que estaba acostado en una cama, y la voz que había escuchado la pudo identificar, era su hermano Ryoga.

-No dejes que tu hijo se muera ojisan, llama a la chica, es su única salvación en este minuto.-

El hombre mayor sale de la habitación sin mencionar palabra, solamente el hermano mayor se queda junto al chico. Siente que le pasa un pañuelo por la frente, estaba sudando mucho, realmente se estaba muriendo, sentía esa agonía y cómo poco a poco su corazón se detenía. Cada vez sentía menos, el olfato lo estaba perdiendo, ya no podía abrir los ojos ni tampoco hablar, el audio ya era mínimo.

Sintió que su hermano se iba, pero también sintió como alguien se sentaba junto a él. Comenzó a acariciarle el rostro, esa sensación era hipnotizante, si moría en ese instante no le importaría, con tal que esa caricia siguiera hasta que ya su cuerpo no reaccionara más. Trató de abrir un poco sus ojos para saber de quien se trataba, pero en ese instante su primer beso fue robado por aquella persona, no podía identificar quien era, solamente vislumbraba una silueta junto a él, pero cuando los dos se besaban logró mover una de sus manos, logrando tomar una larga trenza. Cada vez se sentía como si nuevamente naciera, sus sentidos comenzaron a reponerse junto con su vitalidad. La mano con que tenia sujeta la trenza la llevó hacia el rostro de la chica, devolviéndole la caricia que le había entregado ella a él en un comienzo. Fue un beso largo, pero tímido, no más que una simple unión de labios. Un beso de niños de 15 años.

La chica se separa de Ryoma, dejándolo con la mano en la misma posición en donde antes estaba el rostro de ella, sus ojos entreabiertos no lograron reconocerla, hasta que de a poco perdió nuevamente la conciencia, logrando visualizar por última vez como los labios de la chica pronunciaban algo, no logró identificar la frase, quedándose profundamente dormido.

Ryoma comienza a sudar mucho, desesperándose y como consecuencia despertando bruscamente incorporándose en la cama. Karupin lo queda mirando preocupado, ya que su amo estaba en muy mal estado, con la respiración entrecortada y bastante sudado.

-Un sueño.- Se agarra la cabeza y nota que estaba vendada. Cierra los ojos para tratar de recordar que había soñado, pero era imposible.- Rayos, que fue lo que soñé, no puedo recordarlo…solo…veo una silueta.

En eso, abren la puerta. Era Momoshiro. El chico cierra la puerta al entrar y se dirige junto a su compañero.

-¿Como te sientes?, te diste un buen golpe en la cabeza.-Le dice señalándosela al ver que Ryoma tenía su cabeza en ella.- ¿Aún te duele?

-No, estoy bien.-Le responde como suele hacerlo.

Los dos quedan en silencio y al rato Momo lo rompe.

-Que es lo que te pasa, estás muy sudado.-Le dice tocándole la camisa.

Se dirige hacia una esquina de la habitación donde había un pequeño mueble, lo abre y saca una nueva camisa de color negra. Se la tira al chico para que se lo coloque.

Ryoma comienza a desabrocharse la camisa sudada.

-¿Me vas a contar o no?- Comienza a hablar Momo, mientras se apoyaba en la punta del mueble con los brazos cruzados.

-Es solo una pesadilla, nada más.-Le responde desinteresado.

Ryoma tira la camisa que se había sacado al suelo, en eso entra Sakuno a la habitación con una bandeja en las manos.

-Anou…supuse que ya habías despertado Ryoma-kun…-Pero se sonroja completamente al ver al chico sin camisa. Los dos la quedaron mirando y Momo comenzó a entender la situación y una sonrisa maliciosa se le formó en el rostro.

-Bueno chicos, yo mejor los dejos solos para que hagan sus deberes…no seas muy brusco Echizen.-

Y antes de que le llegara un zapato que Ryoma le había tirado, Momo logra salir de la habitación y cerrar la puerta tras de él.

Los dos chicos quedan solos. Sakuno aún se encontraba parada con la bandeja en las manos y mirando hacia el suelo con la cara colorada, mientras que Ryoma comenzaba a colocarse la camisa tranquilamente.

-¿Acaso te vas a quedar todo el rato parada ahí como un árbol?-Le dice Ryoma.

Sakuno reacciona y lo mira con los mofletes inflados. Ryoma la estaba mirando con la cara apoyada en su mano derecha y esta en su rodilla que estaba levemente levantada.

La chica se acerca y se sienta en el borde de la cama entregándole la bandeja al chico.

-Quería saber como te sentías.- Le pregunta la chica mientras jugaba con la falda blanca que le había entregado Ann junto con una blusa de mangas anchas color rojo sangre para que se cambiara.

-Estoy bien.-

Ryoma la mira, intrigado por las acciones de la chica. Mira las dos largas trenzas que tenía amarrados a dos cintas color escarlata. Por qué se le hacían conocida esas trenzas. En eso sintió grandes deseos de tomar una. Estiró su mano hacia una de ellas. Al tomarla, Sakuno se sorprende mirando al chico y los leves tonos rosados de sus mejillas se intensificaron.

-Que está haciendo…esto…porque siento que ya lo viví.- Comenzó a pensar Sakuno.

Ryoma, hipnotizado por la larga trenza castaña de la chica se lo lleva hasta tocar sus labios, cerrando los ojos, al mismo instante que suelta la trenza y su mano la lleva hasta el rostro de la chica.

Sakuno no lo rechazó, de hecho cerró los ojos y llevo una de sus manos para encontrarla con la de él.

Quedaron así por largo rato, envueltos en ese ambiente nostálgico que ninguno de los dos entendía. Inconscientemente y aún con los ojos cerrados comenzaron a acercar sus rostros. Estaban a unos centímetros cuando suena la puerta.

Los dos abren los ojos rápidamente y al ver que tan cerca estaban y donde estaban sus manos se separan inmediatamente justo cuando Ann entra a la habitación.

-Chicos, debemos juntarnos…-

Pero se detiene al ver que Sakuno estaba tirada en el suelo sobándose y Ryoma de brazos cruzados con la cara roja mirando por la ventana que estaba junto a la cama.

-Que sucede aquí.-Les pregunta mientras ayudaba a Sakuno a levantarse.-Si que se comportan sospechoso ustedes dos. Bueno sin más rodeos, tenemos que hablar sobre unos temas bastante importantes Ryoma.

El peliverde la mira serio y comprende de qué tenían que hablar, se levanta de la cama y los tres se dirigen al living donde los estaba esperando Momoshiro bastante serio, muy raro en él. Los tres se sientan quedando en círculo.

-Muy bien, ya nosotros tres hablamos del tema.-Comenzó a hablar Momo.-Echizen, te lo voy a decir a ti, ya que estabas inconsciente.

Ryoma, con los brazos cruzados corre la mirada en dirección contraria de donde estaba Momo, molesto por el comentario.

-Jaja, no deberías tomar esa actitud Echizen.-Se burla Momoshiro.-Quedaste en ese estado para proteger a tu elemento.

Sakuno baja la mirada sonrojada y algo triste. Ann nota la actitud y le toma una mano a Sakuno.

-No te sientas mal Sakuno-chan, Ryoma lo izo para que no te pasara nada malo y no resultó mal herido.-

Sakuno mira de reojo a Ryoma y nota que este hacía lo mismo. Los dos corren sus miradas sonrojados, al recordar lo que estuvieron a punto de hacer en la habitación.

Ann nota esta actitud y se lleva una mano al mentón, claramente aquí pasaba algo y no era por lo ocurrido en el establo.

-Muy bien.-Interrumpe Takeshi.- Echizen, como podrás sospechar, este terremoto no es normal, debido a que aquí nunca hay.

Ryoma asiente ante lo dicho por Momo.

-Es muy probable que el enemigo más poderoso esté comenzando a hacer sus jugadas.-

Todos escuchaban con atención.

-Debemos movernos más rápido que él. Comenzar a reunirnos con los elementos que faltan y sus guardianes, para poder ir al monte Caledo y poder apaciguar la guerra y el poder maligno que emana de ese monte y que afecta a los corazones de los humanos.

Sin más rodeos, saldremos esta noche, ya que lo más probable es que estemos siendo vigilados.

-¿Algún plan en especial?-Pregunta Ryoma.

-Si ocuparemos mi poder para poder ocultarnos del enemigo. En este momento Karupin esta haciendo guardia. Cualquier movimiento vendrá a avisarnos, más bien a ti, ya que eres el único que lo entiende.

-Entiendo.-Ryoma mira por la ventana y ve que ya estaba atardeciendo.-Pues debemos prepararnos, ya está anocheciendo.

-Pues, ya está todo arreglado.-Termina Momo levantándose del sofá.- Saldremos en unas horas, solo espero que todo salga bien. Tenemos a dos elementos con nosotros Ryoma y nuestro deber es protegerlas.

-No tienes porque decírmelo.-Contesta Ryoma parándose y quedando frente a él con una sonrisa arrogante en el rostro.

Las dos chicas los quedan mirando y comienzan a reír suavemente.

Al final todos se levantan y se dirigen a sus habitaciones, pero antes de que Ryoma fuera a la suya, una mano lo detiene. Era Ann.

-Espera un segundo Ryoma.-Le dice seria.-Necesito hablar contigo un segundo.

Ryoma la mira con una ceja levantada. Se dirigen a la entrada de la casa, estaba bastante fresco, ya que anochecía y el invierno se acercaba. Los dos se quedan mirando, Ann estaba muy seria y Ryoma la miraba desinteresado.

-Sabes de que se trata el poder de Sakuno-chan, ¿verdad?-Dice Ann.

Ryoma se sorprende ante esa pregunta, pues claro que sabía, su misión era protegerla y precisamente por aquel poder que su padre le había contado.

Asiente con la cabeza para darle una respuesta.

-Muy bien, entonces tienes más que claro que no debes profanar los labios de ella.-Ann abre la puerta para entrar a la casa.-Eso es lo que quería dejarte en claro Ryoma. Buenas Noches.-Y entra dejando a Ryoma solo en la oscuridad.

Ya con eso quedó pasmado, recordando lo de la habitación. Es verdad, estuvo a punto de besarla, pero aún no sabía el porqué.

Los labios de Sakuno eran sagrados, cada vez que besaba a alguien, esta persona poseía la vida eterna, ya que Sakuno poseía el poder del tiempo. Pero, cada vez que lo hacía parte de la vitalidad de la chica se perdía, a pesar que poseía la vida eterna, junto con los demás elementos. Por esta razón que todos querían poseer a Sakuno, por su gran poder, junto a las demás chicas, ya que estando juntas, el poder de cada una aumentaba mucho más.

Pero a pesar de todo, al verla ahí sentada, con sus dos largas trenzas no pudo evitar hacerlo, sentía que algo estaba olvidando y al verla a ella, era como tener la respuesta, pero no sabía cual era.

Un frío recorrió la espalda del chico haciéndolo reaccionar que debería entrar. Al tomar la manilla de la puerta se juro a si mismo que no volvería a tentarse de aquella forma. Pero, al entrar y verla sentada ahí hablando con Ann y Momo, con una gran sonrisa en el rostro, sabía que tarde o temprano no podría mantener el juramento hecho.

Ya era media noche, la oscuridad inundaba toda la sala, solamente se podía presenciar a cuatro figuras dentro de ella envueltas en capas negras para pasar desapercibidos en la oscuridad.

-Muy bien, ha llegado la hora.-Les dice Takeshi.-Júntense todos a mi alrededor.-

Los chicos obedecieron colocándose todos alrededor de Takeshi. Este cerró los ojos y posó sus manos a un costado de él y por arte de magia sacó una espada con rubíes incrustados en el mango. Comenzó a hacer círculos arriba de su cabeza con esta y unas ráfagas de aire envolvieron a los chicos. Sakuno comenzó a mirar sus manos y se sorprendió al ver como de a poco desaparecían.

Ya había escuchado que el poder de Momo era la desaparición, pero presenciarlo era distinto.

Momo había terminado su trabajo, ya los cuatro estaban completamente desaparecidos, pero podían verse entre ellos.

-Ya está.-Habla Momo guardando su espada a su costado y esta desapareciendo.- Comencemos nuestra búsqueda para encontrar los elementos chicos.-

Y dicho esto los 4 chicos con Karupin, el cual también había desaparecido, comenzaron su rumbo para buscar a los tres elementos y guardianes que faltaban.

Continuara


Holaaaa!!

Bueno, aqui termina el segundo capitulo, espero que no les haya desepcionado :P.

Sigan dejando comentarios, que eso me levanta mucho más las ganas de seguir mi hitoria.

Eso si, les traigo una pequeña malas noticia, estoy un poquito ocupada con la Universidad, asi que no creo que dentro de esta semana pueda subir más capitulos, pero les prometo que la proxima semana sin falta subire dos capitulos de una .

Bueno un beso gigante para el que entre a leer y uno mucho más grande para los que me dejen reviews.

bye bye!!