Hola, como prometí aquí esta la continuación

Lara: milagro, lo tiene listo para la fecha acordada

Si soy sincera tenia medio capitulo escrito después de haber escrito el primero pero justo hoy lo termine de escribir xDU

Mara: bueno, sin nada mas que decir esperamos que os guste el capitulo que contiene algo de Gerita, Giripan y Franada ^^

Y por favor, no me maten que aun quiero seguir viva para las vacaciones TT^TT

Hetalia no me pertenece, es propiedad de su creador pero como no se ponga a dibujar a Canarias voy a Japón y le amenazo con una sarten e_é


Todos los pensamientos de Jones fueron detenidos ante un ruido procedente de fuera de la habitación y bastante cercano a donde estaban ellos dos.

-Busquemos por aquí. -se escucho la voz del japones y después de eso los pasos se escucharon cada vez mas lejanos.

-Uff... -suspiro aliviado el estadounidense recargándose un poco contra la puerta que tenia detrás hasta que se dio cuenta de que el tendría que detener al ingles. -Se supone que tendría que detenerte, no estar ocultándome de mis compañeros contigo. -dijo molesto mirando directo al otro.

Arthur no contesto, simplemente lo miro directamente a los ojos, era como si aquellos ojos azules le estuvieran diciendo que se acercara cada vez mas y lo mismo le pasaba a Alfred al ver los ojos verdes como esmeraldas, tan enigmáticos.

Poco a poco sus rostros se acercaban cada vez mas hasta que sus labios se encontraron en un beso fogoso cargado de pasión y deseo donde sus lenguas se juntaban bailaban una sinfonía que solo ellos dos podían crear.

Se separaron por la falta de aire. El ingles se relamía los labios mientras miraba al otro que intentaba recuperar el aliento.

Una vez el de gafas había recuperado el aliento fue directo a atacar los labios contrarios haciendo que el mas bajo sonriera en mitad del beso.

Alfred hubiera ido a mas si no fuera porque un sonido de algo metálico cerrándose lo detuvo e hiso que mirara a sus manos las cuales tenían puestas las mismas esposas que llevaba siempre para capturar al que le había puesto las esposas.

-Je, fue mas fácil de lo que pensé. -dijo el rubio mas claro mientras que acorralaba a Alfred entre su cuerpo y la puerta.

-¿A qué te refieres? -pregunto desconcertado el esposado.

-Sabes Alfred... -dijo mientras ponía su mano izquierda en el pecho contrario y lo recorría con su dedo indice hasta llegar a la barbilla- La verdadera razón por la que vine a este exposición no fue por un simple libro, si no por algo mas. -dijo de forma seductora cerca de los labios americanos.

-Te refieres a... -dijo el otro sin prestar mucha atención a la conversación ya que estaba tentado a besar los labios ajenos.

-Lo acabo de robar hace unos momentos. -dijo y dicho esto abrió la puerta con su mano derecha haciendo que el policía cayera al suelo de espaldas.

-¡Ouch! -exclamo al caer y cerro los ojos por el dolor, lo que vio al abrir los ojos fue un montón de hojas procedentes de rosas tudor cayendo desde el techo pero ni rastro del ilusionista.

Tanto Kiku como Francis fueron corriendo hasta donde se encontraba Alfred al escuchar el ruido que hiso este al caer y lo ayudaron a levantarse.

-¿Que hacías ahí encerrado? O mejor, ¿qué hacíais ahí dentro? -pregunto divertido el de melena dorada al ver como su compañero se ponía nervioso y empezaba a tartamudear.

-Y...yo... este... Arthur... -el pobre estadounidense no sabía como excusarse sin llegar a ponerse nervioso.

-Eso tendrás que explicárselo al jefe, cherry -rió Francis al imaginarse lo que su compañero y el mago estuvieron haciendo o mas bien que estuvieron apunto de hacer ahí dentro tan apretados y juntos.

Alfred empalideció de solo pensar en el sermón que se llevaría por parte de su superior que no es que fuera mala persona pero después de haber fallado tantas veces seguidas al intentar capturar al ingles...

-o-o-o-

-¿¡Cómo es posible que un oficial haya acabado encerrado en la misma habitación que la persona que persigue y fuera esposado por este! -ese era Ludwig, jefe del cuerpo de policía de aquella zona de Londres.

En esos momentos Alfred estaba recibiendo un regaño por parte de su superior alemán que estaba bastante enfadado con el.

-Lo lamento, fue un descuido... -decía el de gafas agachando la cabeza- ¡Artie me engatuso! -pensaba para si mismo.

En ese momento sonó el teléfono que había en la mesa del de mayor grado el cual descolgó el auricular el cual tuvo que separarse de la oreja inmediatamente.

-¡Ludwig! ¡Ludwig! ¡Ayudame! ¡Ayudame! -se escuchaba desde el otro lado del auricular, hasta la ultima persona de aquel edificio pudo haber escuchado los gritos sin problema alguno.

El nombrado suspiro pesadamente para colgar el auricular, acto seguido se levanto y se dirigió hacia al que minutos antes regañaba- Puedes irte -y acto seguido se fue para ayudar a aquel italiano que siempre le causa dolores de cabeza aunque era su adorado dolor de cabeza.

La única persona que quedaba ya en la habitación suspiro aliviado y agradecía mentalmente al pequeño italiano que siempre que se metía en problemas llamaba a su superior.

Alfred salió del despacho de su superior y fue directo a la sala donde se encontraban sus compañeros esperándolo.

-Alfred, ¿qué te parece si vamos a tomar algo? -pregunto el que procedente del país del amor una vez vio a su compañero entrar por la puerta.

-No se Francis, mejor dejemos lo para otro día. -contesto el recién llegado.

-Oh vamos, mañana es tu día libre, ¿no?

-Sí pero... -intento replicar el de mechón flotante.

-Nada de peros, iremos los tres a tomar algo para celebrar que ya diste un paso adelante en tu relación con ese cejudo aunque también puedes traerte a tu viol... digo, adorable primito. -se auto corrigió el galo que quería emborrachar a aquel canadiense tan adorable que era su pareja.

-Perdón, -dijo el japones algo avergonzado- lo lamento pero tengo algo importante que hacer. -se disculpó con las mejillas sonrojadas.

-No importa cherry, -dijo el francés- y saluda de mi parte a Heracles. -le guiño un ojo al decir esto.

Kiku asintió bastante sonrojado al verse descubierto ya que esa noche tenía una cita con el griego de sus sueños.

-o-o-o-

Alfred caminaba hacía su casa algo mareado por el alcohol que bebió pero no estaba lo suficiente borracho como para no poder saber orientarse correctamente.

Ya eran las una de la madrugada cuando se dio cuenta de que se había quedado solo ya que tanto Francis como su primo Matthew habían desaparecido y al verse solo decidió volver a su apartamento.

-¿Dónde estarán mis llaves? -Alfred buscaba sus llaves en los bolsillos de su chaqueta y sus pantalones pero ni rastro de las llaves.

-Has tardado bastante. -dijo una voz detrás suya haciendo que se sobresaltara ademas de ponerse nervioso.

-¿A...Arthur? -se giró para comprobar si era quien creía que era y efectivamente era aquel ingles con el que se había quedado encerrado en un cuarto de limpieza esa misma tarde.

-No, tu vecino. -dijo con tono sarcástico y se acercó al de ojos azules sacando una llave y enseñándosela- ¿Buscabas esto?

-¿Cómo las has...? -pregunto Alfred desconcertado y aun mareado por el efecto del alcohol ingerido.

-Te dije que no había ido solo por el libro. -dijo simplemente el ilusionista e iba a acercarse mas para usar la llave y abrir la puerta pero se detuvo cuando el dueño del apartamento le agarró del brazo para acercarlo y así empezar un beso lleno de pasión.

Arthur estaba sorprendido por el acto de Alfred pero no puso resistencia y participó en el beso mientras intentaba torpemente abrir la puerta.

Se separaron para respirar mientras se miraban con las mejillas de color rojo. El mas bajo aprovechó la oportunidad para abrir la puerta y una vez esta estuvo abierta volvieron a besarse.

Arthur se agarraba del cuello de Alfred y tenía sus piernas alrededor de la cintura de este que lo cargaba hacia la cama mientras seguían besándose.

-o-o-o-

A la mañana siguiente Alfred despertó con un dolor de cabeza bastante molesto e intentando recordar que sucedió la noche anterior y recordó que Arthur había aparecido, se habían besado hasta llegar a su cama y... ¿Y luego qué pasó? No recordaba que paso después, tal vez habían continuado hasta tal punto que...

-Por fin despiertas. -dijo el ingles cortando los pensamientos del de gafas. Arthur estaba recargado en el marco de la puerta llevando solo una camisa a medio abrochar.

-¡Arthur! -casi grita el estadounidense que estaba mas rojo que un tomate al ver al ingles tan provocador.


Tachan tacha, ¿qué pasó la noche anterior? Solo Arthur lo sabe xD

Lara: Como que os va a tocar esperar otra vez para saber que ha pasado XD

Estoy pensando en actualizar cada sábado pero no lo se, solo prometo intentar no tardar mas de una semana en actualizar

Mara: el fic tendrá varios capítulos aunque aun no sabemos cuantos ^^U

Pues eso, gracias por leer, por dejar reviews y los favoritos (que no creo que me merezca porque soy una inútil escribiendo xDU) nos leemos en la actualización ñi~