Romeo:(Tomando la mano de Julieta). Si con mi mano he profanado tan celestial altar, perdóneme. Mi boca borrará la mancha, cual peregrino ruboroso, con un beso.

Julieta:El peregrino ha equivocado el sendero pese a que parece devoto. El palmero únicamente ha de besar manos de santo.

Romeo:¿Y no tiene labios el santo lo mismo que el romero?

Julieta:Los labios del peregrino son para orar.

Romeo:¡Oh, es una santa! Cambien pues de oficio mis manos y mis labios. Ore el labio y otórgueme lo que le pido.

Julieta:El santo escucha con tranquilidad los ruegos.

Romeo:Entonces, escúcheme tranquila mientras mis labios oran, y los suyos se purifican. (La besa).

Julieta:En mis labios queda la huella de su pecado.

Romeo:¿Del pecado de mis labios? Ellos se retractarán con otro beso. (La besa nuevamente).

Julieta:Besas muy virtuosamente.

Ama:Tu madre te está llamando.

Un fuerte estallido acompañado de risas hizo que los azules ojos de Rose Weasley se despegaran de las páginas de su libro muggle favorito.

-¡Rosie!-dijeron dos voces extremadamente familiares, a sus espaldas.

-¡Jamsie, Freddie!- dijo ella burlonamente a los provocadores del estallido.

Fred Weasley pasó un brazo por encima de los hombros de su prima –Venga, Rose, no nos llames así… -

-No va con el espíritu merodeador-dijo James

Rose se libró del brazo de su primo y miró a ambos con una ceja enarcada. Los dos eran muy parecidos; tanto en la forma de actuar, ya que ambos adoraban las bromas, el quidditch, y tenían una increíble capacidad para meterse en problemas; como en lo físico, incluso podría decirse que eran hermanos, lo único que los diferenciaba era que James era moreno y Fred era pelirrojo. Los dos eran muy atractivos, eran graciosos (demasiado graciosos a veces) y se habían ganado la fama de mujeriegos. Ellos junto con Mattew(Matt) Thomson y Lucas Grant, formaban el grupo de "Los nuevos Merodeadores".

-¿Otra vez con lo de los Merodeadores? Que pesados- dijo otra familiar voz.

-¡Rox!- Rose abrazó a su prima mayor. Roxanne Weasley tenía 17 años al igual que James y su hermano Fred. Era pelirroja, al igual que su hermano, pero tenía el pelo un poco más oscuro y adornado con mechas de diferentes colores. Llevaba un piercing en su pecosa nariz y se maquillaba y vestía con colores oscuros. Pero bajo ese look de rebelde estaba una chica de carácter dulce, si no la provocabas, claro…

-¡Niños! ¡A desayunar!- llamó la abuela Molly desde la cocina.

Los cuatro primos entraron a la casa y vieron a Hugo, el hermano pequeño de Rose, y a Lilly, la hermana pequeña de James, sentados en la mesa. También estaban las tías Ginny y Angelina. Rose saludó a su prima y a sus tías y se sentó a desayunar.

-¿Y Al?- preguntó, echando de menos a su primo favorito.

-Está en casa de la pequeña serpiente- dijo James con cara de fastidio.

-James, no llames así a Scorpius. Es amigo de tu hermano, así que respétalo- dijo Ginny severamente. James puso los ojos en blanco y siguió desayunando.

Porque sí, después de años en que sus familias fueron rivales, al contrario de toda predicción y para romper con las tradiciones Albus Severus Potter había entrado en Slytherin y se había convertido en el mejor amigo de Scorpius Malfoy. Al principio la noticia impactó a ambas familias y a casi todo Hogwarts, pero al final lograron aceptarlo. Excluyendo a James Potter que seguía oponiéndose a tratar bien a "la pequeña serpiente" como llamaba a Scorpius; aunque bueno, James, como todo adolescente, se oponía a cualquier cosa que no fueran las bromas, el quidditch o las chicas.

Rose también se oponía, hasta hace poco, a esta extraña amistad. De hecho, no podía estar cinco minutos en el mismo espacio vital que Malfoy sin insultarse mutuamente y/o intentar matarse. Pero todo había cambiado el año pasado…

-FlashBack-

Los alumnos de quinto año de Gryffindor y Slytherin miraban aburridos, casi dormidos, a su profesor de pociones mientras éste explicaba las propiedades de la poción Mopsus.

Poco antes de que llegara el final de la clase el viejo profesor Slughorn se dirigió a sus alumnos.

-Bueno chicos, este año he visto que vamos retrasados en el temario, por lo que, para compensar, será necesaria la realización de un trabajo extraescolar. El trabajo consiste en un informe detallado de las propiedades del pus de bubotubérculos, las pociones que pueden realizarse con él, así como de las propiedades, usos, apariencia e historia de dichas pociones. El trabajo tiene que medir un metro de pergamino. Tienen un mes para entregarlo y lo realizarán por parejas, que yo mismo elegiré.

Los estudiantes bufaron molestos mientras el profesor daba la lista de parejas.

Creevey, Colin- Hopkins, Paul

Fleet, Michael- Goldstein, Anne

Jones, Sarah- Hale, Stephanie

Higgs, Amanda- Daniels, George

Thomas, David - Chambers, Evan

McLaggen, Alex- Potter, Albus

Carver, Violet- Flint, Zacary

Maple, Kevin- Flint, Stella

Weasley, Rose-Malfoy, Scorpius

El sonido del mundo cayéndose, cristales rompiéndose, gente gritando, bombas, estallidos… todo se acumulaba en el cerebro de Rose… ¿Ella y Malfoy? ¡¿ELLA y MALFOY? ¿¡Qué rayos había fumado Slughorn? No oyó el resto de la lista, aún estaba en shock…

-Rose, vamos…- Su mejor amiga la sacudió y la sacó de sus pensamientos sobre como librarse de hacer el trabajo con Malfoy.

Cuando habían llegado al Gran Comedor, su cerebro había ideado mil excusas y razones que podía dar al profesor para librarse del infierno que le tocaría vivir.

-Bueno, Rose… no es tan malo, a mí me ha tocado con Flint, no te quejes- dijo Violet con voz tranquilizadora. –Además, es amigo de Al, quizá logres llevarte mejor con él…

-¿Yo, llevándome bien con Malfoy? Sí, el día que el mundo se acabe, Vi.- dijo usando su usual sarcasmo.

-Weasley- dijo una masculina voz a sus espaldas.

Se giró y vio a su sonriente primo favorito acompañado de… esa cosa rubia que se hacía llamar persona.

-¿Qué-se tragó una palabra malsonante- quieres, Malfoy?- dijo ella secamente.

-Me hace tan poca gracia como a ti que tengamos que hacer el trabajo juntos. Mientras antes empecemos, antes acabaremos y podré librarme de ti. Así que te veo en la biblioteca a las 7.

-¿Y si tengo planes?- dijo ella sarcástica.

-Te jodes, igual que yo, y los cancelas- respondió fríamente.

-¿¡Quién te crees para…?-Rose había comenzado a gritar.

-Cálmate, prima… solo… hazlo ¿Sí?- Albus, que se había enfrascado en una conversación sobre pasteles con Violet, intervino antes de que su prima le quitara un ojo a su mejor amigo.

-Arg, vale… pero solo porque me lo pides tú. Te veo a las siete, Malfoy. No me hagas esperar- dijo poniendo los ojos en blanco.

Nadie sabía que tras esa reunión de las siete, vendrían muchas otras, en las cuales la pequeña serpiente y la leona firmarían sin palabras una tregua, una tregua que pronto se transformaría en mutuo respeto, luego en aprecio y sin que se diesen cuenta dejaron de ser Weasley y Malfoy, y empezaron a ser Rose y Scorpius. Y sin planearlo, sin pensarlo, sin quererlo… Albus, Violet, Scorpius y Rose se vieron pasando el tiempo libre, comiendo, riendo y sentándose en clase juntos…

-Fin FlashBack-

Debía admitir que el rubio no le desagradaba tanto como antes, aunque sus peleas fueran casi diarias y normalmente por cosas estúpidas… había aprendido a soportarlo… y él a ella.

-¿Vendrán Al y Scorpius a la fiesta?- Preguntó Lilly con la boca llena.

-Lilly, come y luego habla- dijo su madre con cansancio. –Sí, llegarán en un rato y se quedarán hasta el final de las vacaciones-

-¿Esa serpiente va a quedarse con nosotros?- dijo James alarmado.

-Sí, esa serpiente se quedará aquí, y más te vale comportarte… eres el único que no ha acepado que sean amigos- Ginny miró a su hijo mayor negando con la cabeza.

-No soy el único, dudo que al tío Ron le haga gracia que esté aquí- dijo bajando la voz.

-Tu tío Ron está haciendo pagar a Scorpius por los errores que cometió Draco… no deberías hacerle caso-

-¿Qué hizo el padre de Malfoy?- habló por primera vez Hugo Weasley.

-Eso no me corresponde contártelo, ahijado- dijo Ginny – Además tengo que irme ya a trabajar- Se despidió de todos y se fue por la red flú.

Después de acabar de desayunar cada uno se fue a hacer cosas distintas; la abuela Molly y la tía Angelina limpiaban la cocina de La Madriguera, Hugo y Lilly jugaban al snap explosivo, James y Fred probaban un nuevo invento de Sortilegios Weasley, Roxanne ordenaba sus cosas y Rose decidió ir a continuar su lectura en el jardín.

Ama:Tu madre te está llamando.

Romeo:¿Quién es su madre?

Ama:La señora de esta casa, dama tan ilustrada como casta. Yo crié a su hija, con quien hace unos instantes estaba usted conversando. Quien quiera casarse con ella debe tener mucho dinero.

Romeo:¿Con que es Capuleto? ¡Hado enemigo!

-¿Novelas románticas? ¿Desde cuándo te gusta esa clase de lectura, Weasley?-

Malfoy! No me interrumpas mientras leo si no quieres morir-

Se miraron por un segundo y se echaron a reír.

-¿Qué tal estás Rosie Posie?-

-Bien ¿Y tú Scorpie?-

-Bien, escapando de mi familia- dijo poniendo los ojos en blanco.

-¡Rooooooooooooooooooooooose!- Los brazos de Al la rodearon hasta casi asfixiarla.

-¡!- Ella respondió al abrazo con energía.

Después de saludar a todos y ordenar sus cosas, los chicos se preparaban para las siguientes semanas de verano, que sin duda, serían inolvidables…