El erizo terminó de tranquilizarse. La verdad, por poco se muere achicharrado.
-Bueno, canijo azul, por poco te cenas a tu mejor amigo ¿Estás seguro de que no quieres que te mate?- Preguntó el azabache sacando su pistola.
-Puedo controlarme, y si es verdad que estuve a punto de morder a Tails, no lo hice y sigue siendo un alma pura.- Respondió el cobalto. Era verdad lo que este le decía a su rival. Una vez un vampiro mordía a un mortal, este dejaba de ser un alma pura a ser otro vampiro. Lo primero que pasaba es que la persona mordida se volvía débil. Acto seguido, una nube de humo le rodeaba. Podían ser de dos colores. Si el mortal era un chico, el humo era negro. Y si el mortal era una chica el humo era de color rojo intenso. Después de eso… ese o esa mortal dejaba de serlo. Sonic no aguantaba la simple idea de ser un peligro para Tails. El erizo se levantó y una nube de humo negro salió a su alrededor. Ya estaba en su forma… "¿normal?" Por así decirlo. –Me voy…- Anunció largándose.
-O le dices lo que eres…- Dijo el azabache. Sonic paró y se dio la vuelta. -… O se lo diré yo. Créeme, no deberías ocultarle nada al pobre de Tails. Ahora mismo, está sufriendo por al que no sabes.- Lo amenazó e informó.
-… Intentaré decírselo hoy…- Finalizó el cobalto. Una vez lejos de Shadow, se puso realmente triste. –Un vampiro… no tiene la opción de ser feliz con un mortal… No puede ser amigo de alguien que no necesita beber sangre para vivir…- Era todo verdad. Era una batalla a dos bandas… dos estamentos diferentes… "Mortales" y "Vampiros…" Siempre se odiaron entre ellos… Sonic tenía miedo de revelar lo que era. Amy lo sabía porque ella nunca temería de Sonic, estaba loca por él… pero… De seguro, a los demás no les gustaría la idea de tener a un vampiro de amigo. Sobre todo, el cobalto temía que Tails le tuviera miedo y dejara de verlo como a un hermano o como a un amigo. El erizo empezó a ver borroso. Tenía sed de sangre… demasiada… Ya eran dos semanas sin sangre… Le dolía la cabeza… Y en menos de un segundo, se desplomó en el suelo.
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-… *Bostezo*-Tails se levantó. Un tanto sonrojado, recordó como Sonic lo miraba mientras "dormía" el día anterior... ¿A que vino esa cercanía? Hizo su cama y se puso a tiritar. –Uf… Hace frío…- Ya era el 24 de diciembre y el frío era completamente notable. Se puso suéter. Tails se miró en su espejo. Cada vez era más notable… Cerró los ojos recordando un hecho que ocurrió dos meses antes…
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(Hace dos meses)
-¡Me aburrooooo!-Gritó el erizo. Acababan de salir de una fiesta de disfraces en honor a Halloween. Tails y Sonic iban disfrazados de Vampiros. – ¿Vamos a la cafetería a comer algo?-Preguntó el erizo.
-¡Vale!-Sonrió el zorro. Comenzaron a comer en el local. Al principio bebía zumos y refrescos. Luego, Sonic le dio por beberse una cerveza, y luego otra, y luego otra, y otra, y otra… Así fue cómo Tails tuvo que ayudar a Sonic a volver a casa. –La última vez que te dejo beber tanto.- Dijo Tails serio.
-Tails, no teh metas en temas deh mayores…-Intentó decir el erizo.
-¿Mayores? Si tienes 15 años.- Le experto. –Espera que abro la puerta.- Le pidió el rubio. Una vez la puerta estuvo abierta, Tails volvió a ayudar al erizo, el cual no estaba ebrio, sino lo siguiente como para ponerse a mira al techo sin moverse. –Sonic, o te mueves o te muevo yo, y créeme, será doloroso.- Lo amenazó.
-Estaba pensando en algo… Tails… ¿Túh me ocultas algoh?- Preguntó.
-¿A qué viene esa pregunta?- Preguntó evadiendo la pregunta.
-Respóndeme, por favor.- Lo miro serio.
-… Sí… te oculto algo…-Admitió.
-Creo que sé que es.- Lo agarró de la mano y lo llevó al dormitorio del menor. Se notaba que estaba bastante ebrio, porque no se le ocurrió mejor cosa que acostar al menor en la cama, ponerse encima y besarlo. Tails se quedó de piedra. Eso había sido demasiado rápido. Al zorro no le había dado tiempo a reaccionar. Vale, sentía algo por Sonic, más bien, lo amaba… pero, cuando dijo que le ocultaba algo, no se refería a eso. El oji-celeste lo estuvo empujando, pero, no lo soltaba. El erizo abrazó con más fuerza al menor. El corazón del zorro no soportaba todo eso, iba a millas por hora. Sonic notó como Tails dejaba de intentar de zafarse y subió una mano hasta llegar a la mejilla, la cual acarició. El beso se detuvo para coger aire. Tails miró al mayor y lo intentó empujar, pero, sus fuerzas eran mínimas. Parecía que no quería pararlo. El erizo besó el cuello de menor y este empezó a temblar. Besos, mordidas, chupetones… Tails empezó a suspirar. Se estaba excitando. Sonic bajó una mano y…
-¡DE-DETENTE!- Se puso nervioso el zorro. Notó como el mayor lo miraba sonriendo. -¡NI SE TE OCURRA REIR! ¡ADEMÁS! ¡N-no hay lo que esperas que haya ahí…! ¡Para!-Pidió, de seguro, el cobalto al no notar nada, había pensado en un gatillazo.
-Tails… sé lo que eres… eres una chica, ¿verdad?-Preguntó.
-Sí…- Fue a intentar aclarar el porqué lo había ocultado, pero, Sonic la volvió a besar. Sonic bajó la mano y Tails se tensó. -¡Pa-para! Ah…- El erizo hizo caso omiso. Besó el cuello de la menor y continuó dándole placer. -¡De-deten…te…! Sonic… ah… para… Ah…-
-Me pides que me detenga, pero, no haces nada por quitarme de encima de ti…-
-… Por… favor… Para…-
-…-Sonic la volvió a besar. Tails lo intentó empujar. De repente, Tails se tapó la boca. Hubo una mezcla de dolor y placer. Agarró la sabana con fuerza. La cama se empezó a mover con muchísima velocidad. El dolor era mayor que el placer. Sonic se detuvo y abrazó a la menor. La miró y vio cómo un par de lágrimas recorrieron su rostro. Sonic las secó y nuevamente besó a la menor. Continuó con lentitud mientras se besaban. Lo que pasaba, es que estaba borracho. Todavía le sabía la boca a cerveza. De seguro, no se acordaría de nada al siguiente día. Sonic continuó mientras que la menor se aguantaba los gemidos del puro dolor. No disfrutaba nada ese momento. Su primera vez estaba siendo una muy mala, ¡Horrible! experiencia.
Al día siguiente, Tails despertó la primera. Estaba acostada al lado de Sonic. Se levantó con velocidad y se metió en el baño. Una vez allí, se quitó el resto del disfraz. Se metió en la ducha, y abrió la llave del agua caliente. Una vez se bañó, Tails se puso sus deportivas y se arregló los flecos. De pronto, le entraron ganas de vomitar. A los minutos, salió del baño y entró en la cocina. Ahí se encontró a Sonic con la cabeza apoyada en sus manos.
-Hey, ¿me puedes contar lo qué ocurrió anoche? No me acuerdo de nada.-
-… Te pusiste como una cuba, volvimos a casa y mientras abría la puerta te quedaste dormido. Y como estás gordo y pesas mucho, te acosté en mi cama y yo me dormí en la tuya.- Mintió con un semblante serio. No estaba enfadada con él. La única culpa que tuvo el pobre fue emborracharse. El efecto del alcohol hizo lo demás. Aunque había sido casi una violación.
Sonic siguió pensando que Tails era un chico, y todo era completamente normal… Pero, lo que Sonic no supo fue que Tails le ocultaba algo más. Dejando el sexo y los sentimientos aparte. Tails había quedado embarazada. Y tenía miedo de contárselo a Sonic. Solo se lo había contado a Shadow, quien le traía de vez en cuando algún que otro libro sobre el embarazo mientras que Sonic estaba corriendo. Tails sabía que Sonic también le ocultaba algo, y ese algo, se lo contó el azabache tiempo atrás. Pero, nunca le dijo nada porque quería que Sonic se lo contara personalmente.
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(En la actualidad)
-Ya me está empezando a crecer un poco el vientre… ¿Cómo se lo diré?- Se preguntó. –"¡Hey Sonic, soy una mujer y me dejaste preñada una noche en la que estabas borracho!"- Actuó. La zorrito suspiró. Miró la hora, eran las 10 de la mañana. Entró en el cuarto de Sonic y no lo vio. En la cocina… nada. No estaba en la casa. El zorrito miró por la ventana. Había nevado. Salió a la calle. Le apetecía hacer un muñeco de nieve. Todavía era una niña, era normal que le gustara hacer ese tipo de cosas. Pero, toda la nieve que estaba alrededor de la casa no era muy compacta, por lo que se fue alejando. Pero, de repente, vio algo que le llamo la atención. A lo lejos, entre la nieve le pareció ver algo azul. Se fue acercando, pero aumentaba la velocidad de sus pasos a medida que su sospecha se volvía más certera. Y acertó con su sospecha, era Sonic, quien estaba enterrado bajo la nieve. Tails lo des-enterró. La menor lo vio inconsciente. ¿Cuánto llevaba ahí enterrado? Lo levantó y lo llevó a la casa. Lo acostó en su cama y lo tapo. El cobalto temblaba. Tails hizo el almuerzo, para que cuando el azul despertara, pudiera comer directamente. Miró a la encimera, y vio los chili Dogs que hizo la noche anterior. ¿Sonic no comió? Se empezó a preocupar, y si Sonic salió no volvió en toda la noche porque se quedó enterrado toda la noche. Entonces fue cuando recordó que Sonic era un vampiro, y que su única fuente de sangre (según Shadow) era Amy. Sabía que si un vampiro pasaba más de tres días si beber sangre se debilitaba… Lo peor es que, ya hacían dos semanas que Amy no aparecía. De seguro, Sonic se desmayó, y por eso, acabó bajo la nieve. Tails se metió en la habitación del cobalto. Le abrió la boca y acercó su cuello… -Au…-Se quejó en voz baja. –"Estará dormido, pero el muy cabroncete pega unas mordidas que vamos…"-Pensó. Salió del cuarto para mirar la comida, pero se tuvo que sentar. Se sentía muy débil. Para ese momento, Sonic acababa de despertar. Le extrañó el hecho de que no tenía sed de sangre y se sentía revitalizado, pero, no se preocupó por ello hasta que llegó a la cocina y vio como le salía un humo rojo intenso a Tails de la boca. El cobalto se acordó de la reacción en mujeres de la mordida de un vampiro. Pero no confirmó nada hasta que le vio una marca a Tails en el cuello, era la marca de dos colmillos. Se acercó a ella asustado. ¿Qué había pasado? -¿So… nic…?- Preguntó la menor con una voz débil.
-Tails, ¿Estás bien?- Preguntó mirándola. No permitiría que nadie la volviese a morder. -¿Coleguita, Quién te mordió?-Preguntó.
-Nadie, fui mordida a propósito…-Dijo.
-¿¡Qué!? ¡Pero…!-Entonces cayó en la cuenta, de por qué ya no tenía sed de sangre. -… Tails…-Se sintió culpable. –Lo… sabes…-
-Hace un mes y medio, Shadow me lo contó.-
-… Yo… lo siento, hermanito… ahora, por mi culpa eres un maldito vampiro.- Se acordó del humo rojo. Tails fue a decir algo, pero Sonic la detuvo. –Oye, cuando alguien se vuelve un vampiro, si es chico, el humo es negro. Y si es chica el humo es de color rojo intenso… ¿Por qué el tuyo salió rojo si eres un chico?-
-…- La zorrito se levantó.
-Tails, tienes que decírmelo… ¡Tails!-Continuó llamándola.
-… Por… favor… Para…- Le pidió. Esa frase hizo que Sonic recordara algo que pasó dos meses atrás.
-… Hace dos meses… Cuando me emborraché… No me quedé dormido mientras abrías la puerta… Pasó algo completamente diferente.-Dijo a lo que Tails gritó algo.
-¡NO QUIERO HABLAR DE ESO!- Chilló.
-Tails…-Entonces confirmó, lo que recordaba era real.
-¡DÉJAME!-Gritó de nuevo temblando. Había sido la experiencia más dolorosa de su vida, con razón no quería recordarla. Sonic la abrazó y ella lo intentó separar. -¡SUÉLTAME!- Por lo gritos que pegaba, de seguro se quedaría afónica. -¡FUE LO PEOR QUE ME PUDISTE HABER HECHO! ¡FUE HORRIBLE Y DOLOROSO! ¡DÉJAME!-
-… Lo siento… lo siento… lo siento tanto… De verdad que lo siento… Yo… n-no era consciente de mis acciones… Lo siento tanto…-Dijo con una voz temblorosa. Tails lo miró y lo vio llorar. –De verdad que no quise hacerte eso… Eres le persona a la que más quiero y nunca se me ocurriría hacerte daño… Lo siento tantísimo… Por favor… Perdóname…- Continuó llorando.
-…-Tails lo abrazó con fuerza. Se maldecía a sí misma por ponerse como se puso. –Te perdono… Perdóname a mí por cómo me puse.- Le pidió.
-Te perdono…-Intentó dejar de llorar. Entonces, Tails corrió al baño. Sonic, extrañado, la siguió y se la encontró vomitando. –Tails… ¿Te encuentras bien?- Le preguntó. Entonces, cayó en algo. -¿…Estás…Embarazada…?- Preguntó a lo que Tails no dijo nada. –Lo… tomaré como un sí…-Dijo. –Tails, de verdad, lo siento tanto. De seguro, no querías tener hijos…-Fue interrumpido.
-¿Qué te hace pensar eso?-
-¿Acaso querías tener hijos míos?- Preguntó.
-…-Tails se quedó callada. Tenías ganas de gritar un "Sí".
-¿Tails? ¿Hay algo más que no me estás contando?-
-… Voy a ser rápida… Me gustas…-
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¡Bye! *Kisu*
