Waaaa!!! Sorry!! Se que me he demorado un monton, pero es que lamentablemente TENGO que ir a la escuela de vez en cuando (ok, tecnicamente no tengo que hacerlo, pero mi madre se enojaria si no lo hiciera nn' eeeen fin...) ahora por suerte tengo la mitad del otro capitulo ya hacha, voy a actualizar mas pronto.
Gracias a todos los que me dejaron comentarios!! Espero que les guste como va la historia.
Capítulo 1: Caliente como el infierno
Un día normal en la torre de los titanes. En verdad, un día normal para toda la gente a lo largo de la ciudad. Excepto para una chica que se veía acechada por un peluche volador.
-¡Buenos días!- saludó Kero con alegría, saltando sobre la cama de esta.
-Mmmfhh…- Raven se volteó y se tapó la cara con la almohada por toda respuesta.
-¿Qué te pasa, no pudiste dormir?
-Ya que lo mencionas, no- Raven se sentó en la cama y se pasó una mano por el pelo, completamente despeinada- he estado soñando toda la noche con la alarma de la torre, y sonaba tan fuerte que me despertaba.
-¿Sólo eso?- Kero ladeó la cabeza, intrigado.
-No se supone que te deba despertar un sonido en un sueño, sólo lo estás soñando ¿verdad?- se puso las pantuflas y se levantó para abrir la cortina- En realidad no sabía si era la alarma de la torre o la de un camión de bomberos, por que recuerdo haber visto fuego… pero ya que importa. Date la vuelta para que me cambie.
Kero se dio la vuelta mientras Raven se ponía su ropa de todos los días, y aprovecho para preguntar.
-¿Qué piensas hacer hoy?
-Lo de siempre, meditar un poco, detener el robo de un banco, luchar contra Slade… pero tal vez hoy no, los domingos son ser más tranquilos.
-Bien, por que hay que empezar de inmediato a buscar las cartas Clow- le recordó Kero.
-Oh, eso- Raven se colocó la capa y se arregló el pelo frente al espejo- Casi lo había olvidado. ¿Y por donde se empieza?
-Bueno, pues, ejem… -tosió para intentar disimular que no tenía idea de dónde empezar a buscar- no hay un sitio fijo ni seguro por donde empezar a buscar¿me entiendes?- Kero voló hasta la ventana y contempló los techos de los edificios de la ciudad- Tienes que mantener los ojos bien abiertos y estar atenta a ver si sientes la presencia de las cartas Clow a tu alrededor, a cualquier lugar que vayas.
-¿Y cómo sabré si es una carta Clow?
-Te darás cuenta. No es como si pudieran confundirse con otro tipo de presencias¿o es que ves gente muerta todo el tiem…?- se detuvo al ver la expresión en la cara de Raven, y sonrió con incomodidad- Eh… no importa. Ya te darás cuenta.
-Si tú lo dices- Raven se dispuso a salir de su habitación cuando notó que Kero la seguía- ¿A dónde crees que vas?
-No esperarás dejarme aquí todo el día ¿verdad? Además no he desayunado.
-¿Estas loco¿Qué les diré a los titanes si te ven?
-No lo harán, puedo ocultarme- Kero se escondió tras un pliegue de la capa de Raven- ¡Oye, cuanto espacio hay aquí!
-De acuerdo- accedió Raven, viendo que no tenía sentido discutir- Sólo intenta no caerte en otra dimensión.
Rezando por que no se notara, Raven entró cruzó la puerta hacia el interior de la sala común de la torre, donde ya se encontraban todos los demás titanes, desayunando.
-Buenos dias, amiga Raven- saludó alegremente Starfire. Chico Bestia murmuró un indescifrable saludo por el cual se podía deducir que no estaba bien despierto todavía.
-Ey, Rae- saludó Cyborg a su muy particular estilo, desde la cocina donde estaba preparando el tocino para el desayuno.
-Hola Raven- Terra saludó desde la otra punta de la barra revolviendo su café.
Raven empezó a prepararse un té cuando Kero le recordó de manera muy sutil que él también quería desayunar.
-Oye- dijo desde algún lugar debajo de su capa- ¡Oye!
-¿Qué pasa?- preguntó Raven entre dientes cuando estuvo lo suficientemente lejos de los demás titanes.
-Agradecería algo para comer ahora mismo. ¿Cómo se supone que voy a desayunar estando aquí oculto?
-¿Y por que me preguntas a mí?
-¿Hola¡Por que tu me dijiste que no me haga ver por los demás en primer lugar!
Raven suspiró y se acercó a la heladera, fingiendo buscar agua mientras Kero saqueaba ésta a su gusto. En un minuto se había comido tres frutas, una dona y otras cosas más antes de regresar a esconderse bajo la capa de Raven. Ella ocupó su lugar de siempre en la mesa con su tasa de té.
-Listo. ¿Contento?
-¡Si!.
-Ahora déjame terminar mi desayuno.
-Oigan¿quién se ha llevado mi tofu?- preguntó Chico Bestia minutos después- ¡Vamos, no estoy bromeando!
-Sin ofender Bestita, pero ¿quién de aquí querría tu tofu?- preguntó Cyborg, mirándolo con confusión al igual que los otros titanes.
-Buen punto- Chico Bestia se encogió de hombros y cerró la heladera- Debo habérmelo comido.
-Buenos días- Robin entró apresuradamente a la sala, todavía arreglándose los guantes y acomodándose la capa.
-Hey Robin. ¿De cómo tan tarde?- bromeó Cyborg.
Robin murmuró algo como "me quedé dormido" y empezó a preparar su desayuno con toda diligencia.
-Vale, a todos nos pasa. Por suerte la mañana está…
La alarma de la torre empezó a atronar otra vez como casi todas las mañanas, en medio de la oración de Cyborg.
-… tranquila. Olvídenlo.- dijo, apartando su plato a un lado.
-¡Titanes, problemas!
Dos camiones de bomberos bloqueaban la calle, a estos se les sumaban los autos de la policía y una decena de curiosos, todos mirando expectantes al edificio en llamas en el centro de la cuadra. Los bomberos entraban y salían sacando a la gente y En un parpadeo, todo se había prendido fuego, decían los vecinos, se creía que a causa de una fuga de gas.
-¡Miren, son los titanes!
En un parpadeo, aparecieron cinco figuras borrosas que se pusieron a trabajar en el acto. Cyborg apartaba del camino metales retorcidos y sujetaba las paredes que estaban a punto de caerse, mientras que Robin y Starfire entraban velozmente al edificio para ayudar a los bomberos a sacar a toda la gente de adentro. Chico Bestia se había convertido en un dinosaurio de cuello muy largo y la gente escapaba de los pisos superiores deslizándose por su espalda hasta el piso, como un tobogán gigante. Terra mandaba volando lluvias de arena de unos edificios en construcción cercanos para ahogar las llamas, mientras Raven creaba campos de energía aquí y allá para evitar que el fuego se propagara a los edificios vecinos.
-¡Muy bien titanes, sigan así!- exclamó Robin saliendo del edificio.- Creo que ya sacamos a toda la gente.
-¡¡Ayuda!!- un grito desesperado vino de uno de los últimos pisos, cerca de donde estaban Terra y Raven.
-Yo creo que no. ¡Vamos!- exclamó Terra, saltando por una ventana desde la roca flotante que la mantenía en el aire. Raven apenas había cruzado la ventana cuando una ráfaga de aire caliente y humo se le fue a la cara. Tosiendo, cruzó la habitación lo más agachada que pudo para no asfixiarse. El lugar estaba tan consumido por las llamas que no había manera de que los bomberos pudieran llegar, ya que no quedaba casi nada de las escaleras.
-¿Terra?
-Por aquí- la voz de Terra sonaba distante entre el calor y el humo, pero Raven se las arregló para averiguar su origen, un cuarto al fondo de un pasillo.
Estaba a dos pasos de ahí cuando escuchó toses en algún sitio detrás de ella, y se estaba preguntando cuánta mas gente habría atrapada cuando cayó en que el sonido venía más exactamente desde debajo de su capa.
-¿¡Kero, que diablos haces aquí!?- exclamó al ver a Kero asomarse entre el ruedo de su túnica buscando aire.
-Mejor dicho¿qué diablos haces tú aquí?- dijo este, sobrevolando el suelo del pasillo.
-Mejor que te escondas otra vez, saldremos en un minuto- Raven alcanzó la puerta de la habitación al mismo tiempo que Terra salía de esta con un par de niños en brazos- ¿no queda nadie más?
-No- Terra emprendió el regreso hacia la ventana- Mejor apúrate por que esto se está por venir abajo.
Raven estaba por darse vuelta para seguirla pero no pudo hacerlo. De repente se sentía anclada al suelo por una inexplicable fuerza. Algo la oprimía y no la dejaba moverse de donde estaba.
"Que rayos… ¿Qué es esto?" se preguntó. Algo que venía de esa habitación que tenía a sus espaldas. Se dio la vuelta pero ahí no había nadie, tal como había dicho Terra. Pero entonces¿qué era eso que sentía, como si realmente hubiera alguien en ese cuarto?
-¡Raven!- llamó Terra desde el final del pasillo- ¿Qué esperas?
-Raven¿sientes eso?- Kero había salido otra vez desde debajo de su capa y la miraba ansioso, como si supiera que iba a pasar a continuación.
-Sí, pero… no entiendo qué es…- Raven avanzó unos pasos, internándose en la habitación en llamas. No tenía nada de extraño a simple vista, pero la sensación de opresión se hacía más fuerte.
Ya no escuchaba a Terra detrás de si, pero sí oía el crujir de las maderas alrededor suyo. Sabía que era probable que el techo se viniera abajo en cualquier momento, pero sin embargo continuaba caminando hacia el fondo de la habitación, sin saber por qué lo hacía.
-Raven, hay alguien aquí- le dijo kero de repente. La mente de Raven parecía andar un poco más lento de lo normal, no entendía por qué Kero decía eso cuando claramente no había nadie allí. Todo lo que llegaba a ver era fuego y un charco de agua en una esquina.
-Kero, aquí no hay nadie, mejor nos vamos…- dijo ella, pero antes de terminar siquiera la frase, algo había hecho click en su cabeza. ¿Por qué había un charco de agua en medio de un edificio en llamas? Pero antes de darse la vuelta de nuevo ya sabía que el charco no estaba más ahí. También esa extraña sensación que tenía parecía estar rotando alrededor de ella como una ráfaga de aire caliente haciendo torbellinos.
-¿Qué está pasando aquí?- se preguntó en voz alta, buscando por todo el cuarto el charco de agua, pero sin llegar a ver más de el que un destello plateado aquí y allá. Parecía como si estuviera escapándose de algo.
-¡Es lo que te decía!- exclamó Kero, alzándose en el aire- Es una presencia muy poderosa, es de una…
-¡Carta Clow!
