GRACIAS por la espera ewe! no me resiste a continuar este bebé, tenia que hacerlo, una semana se me hacia infinito ewe

Diclaimer: DTMG doesnt mine ; )Y, aclaro que ando es otras paginas! no me robo nada, y nadie me roba a mi (quiero creer)

Advertencias: HABRA LEMON!

Notas: Sin review no hay continuacion :B


Spencer estaba irritado ¿a donde se había ido Billy? por supuesto que para limpiar se necesitaba esfuerzo, cosa que el cantante no quería poner. Se recostó en la cama oyendo como el elevador se abría, a veces le era gracioso que pudiendo atravesar paredes optara por actuar con naturalidad.

Aunque esta era la excepción.

-¡Oye que pasó, me dejaste todo el trabajo!- se quejó sintiendo como se sentaban a los pies su cama, era extraño generalmente el fantasma no pesaba.

-Lo siento, bromigo…- Spencer volteó al escuchar su voz, pero no hizo más que gritar cuando lo vio.

Sobre su cama estaba un muchacho de cabello negro azabache, y estatura alta; sabia perfectamente quien era pero aun no podía creer que estuviera pasando.

-¿Billy como es que estas vivo?- su primera reacción fue tirarse en sus brazos para enlazarse en un abrazo.

Quizá se habían abrazado veces anteriores, pero era efectivamente intangible, podía rodearlo, pero igual no sentía nada. En cambio ese momento fue increíble, pudo sentir el rápido latido de su corazón contra su pecho, la cálida tibieza de su cuerpo; su fragancia. Ese aroma que lo embriagó al momento del contacto. Sumado a esto la sensación de protección al ser correspondido.

Solo hasta entonces cayó en cuenta de algo, estaban bastante cerca, y llevaban al menos un rato así, quizá unos segundos que traducían como interminables.

-¿Cómo paso esto?- sonrio despistado hasta que un recuerdo se imprimió en su memoria. El escrito; ¿lo habría encontrado?

-Bueno, no fue gracias a ti.- le extendió lo que días antes parecía una amenaza, la hoja de papel arrugada.

Atinó a sonreír con un leve sonrojo, que mas que por culpa era debido a la cercanía.

Su mayor le sonrio débilmente, se suponía que debería estar feliz, pero las despedidas siempre le habían dolido.

Por otra parte el cineasta estaba emocionado imaginando las cosas que podían hacer juntos. Era el momento perfecto. Tenia que decirle. No podía contener mas lo que sentía por el antes fantasma.

-Escucha, la razón por la cual no te dije nada del escrito fue porque…-

-No tienes que decirlo, yo ya lo se.-

El menor se sintió un manojo de nervios al escuchar esas palabras ¿acaso fue tan obvio? Se sentía desmayar, y el tono serio del mayor no estaba ayudando.

-Y, será mejor que me vaya, siento que no tengo nada más que hacer en tu vida.-

-¿A dónde te iras?-la noticia le heló la sangre.

-bueno, tú sabes, a continuar con mi vida.-

A veces le sorprendía que tan egoísta podría ser su amigo ¿y que había de SU vida? él estaba ahora dentro de ella, si se marchaba delejaría un gran vacio; sin contar la inexplicable falta que le haría a su lado. ¿Dónde quedaban sus sentimientos? era algo en lo cual no quería pensar; al menos, no mientras tuviera a Billy enfrente.

No se quebraría ante él.

-¿De que estas hablando?- sentía coraje, nervios, frustración, y más que nada le dolía. No soportaba la idea de vivir sin él. -¿Que hay de raveej, _, de MI?-

-Bromigo…-le miro con una mueca indescifrable, quizá una mezcla de rubor con angustia. Estaban demasiado cerca. -Vas a estar bien.- con una mano tomo su rostro, sintiendo suavemente por primera vez lo que por tanto tiempo anhelo. Se acerco a su oído movimiento delicadamente algo de cabello que lo cubría. – incluso, vas a estar mejor.-

Su tono ronco, meloso, y con un dejo de tristeza des apercibieron del castaño un nuevo contacto.

Un beso; un necesitado, urgido y reconfortante ósculo; que por acto de nerviosismo no fue correspondido en el instante. Lo único seguro era que los alguna vez experimentados labios chocaran contra los suyos en algo de timidez ahogada en voluntad.

Fueron escasos segundos, pero bastaron para hacer al cineasta entrar en shock.

Estaba confundido, emocionado y triste, quizá lo suficiente como para dejarlo inmóvil en la cama mientras el mayor salía de la habitación con un aura que se quebró en lágrimas una vez entró al elevador.

Pudo haberlo detenido, pudo haberle dicho lo mucho que lo amaba, que lo necesitaba; pero no lo hizo.

No se lo permitió.

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Pasó una semana interminable, Spencer había asistido 2 días a la escuela, el resto de la semana se la pasó en su cuarto, con un retrato del cantante y la música del mismo como única compañía. Cualquiera hubiera opinado que era una especie de tortura, y el cineasta no lo hubiera negado.

Quería saber el paradero de su amigo. Tenia que saberlo.

Arrojo el retrato lejos de si, con el asunto fresco aun en la mente, sin embargo, la fotografía cayó sobre el control remoto, que al mando encendió la pantalla de la televisión para revelar un programa de talentos.

Y allí le vio, el famoso artista tocando en vivo desde sabrá un omnisciente donde. Quien alguna vez fue su mejor amigo, rodeado de chicas jóvenes y bienes materiales.

Si no fuera porque su voluntad se había ido junto a su amado, se hubiera levantado a desconectar el enorme proyector, pero ausentada esta acción logro escuchar un ultimo comentario.

¨No olviden ir al concierto de esta noche, será fabuloso¨

Abrumado, arrojo al monitor lo primero que presintió a su alcance, un vaso de agua; y este se apagó torpemente. Estaba devastado, como se podía leer, celoso. Y no era precisamente celoso de su fama. Era distinto. Era como si le molestara que tanta gente viera a SU fantasma, cuando semanas atrás, era solo suyo. Y detestaba ser asi de territorial, pero al tratarse de Baruch, se estaba hablando en mayúsculas.

Se acurrucó nuevamente en su desatendida cama y de dispuso a conciliar el sueño, hasta que el melodioso timbre de su celular amenazó con espantarle el sueño.

Adivino a contestar pesadamente, era Mallory.

-Spencer, Hola, solo quería preguntarte porque no habías ido a la escuela, comenzaba a preocuparme y bueno…-

-Estoy bien.- mintió para colgar cuanto antes, no tenia ánimos ni siquiera para hablar.

-Oh, eso me alegra. Porque tengo dos boletos para el concierto de esta noche.-

-¿para Billy Joe Cobra?- sonrio vacio al redactar su nombre.

-¡si! pensé que deberías salir un poco más, has estado extraño últimamente.-

-Am… no lo sé, Mallory…- (¨no se si pueda verlo otra vez¨)

-¡Vamos será divertido! solo di que si y te veré a las 8 en el café.-

-… De acuerdo, lo haré por ti.- tras despedirse colgó la llamada. No estaba seguro del porque había aceptado, y la idea de volver a ver al exitoso chico no le sentaba todavía.

Pero algo era seguro; si quería olvidar al artista debía empezar por pasar mas tiempo con otras personas ¿Y quien mejor que Mallory?

Estaba aterrado, había aceptado su bisexualidad desde hace un tiempo sin darse cuenta; en especial cuando días atrás había vivido su primer beso con un chico, por asi llamarlo ¨su primer amor¨ aun no maquinaba la razón por la cual no correspondió, empezaba a culparse asi mismo por las cosas que habían pasado últimamente. ¿Y si Billy no quería volver a verlo?

El único alivio que tenía era pensar en que debido al alto público de los conciertos, seria imposible que su fantasma pudiera reconocerlo. Eso dolía, pero no creía que pudiese haber algo peor.

-Lo hago por Mallory, no porque quiera ver a Billy una vez mas.- se dijo sin convencerse de nada.

Aunque realmente, era justamente lo contrario.


Ya ni digo nada de la siguiente semana xP

pero GRACIAS POR LEER!

¿Algún review?